Capitulo 2.
Habían pasado seis meses desde que Ranma y Shampu partieran con rumbo desconocido, dos desde la primera carta que había mandado Ranma, por lo visto todo se encontraba muy bien, estaban entrenando arduamente, preguntaba por todos y su condición, pero ni un te extraño Akane ni nada parecido, lamentaba no poder haber escrito antes y como no podía estar en un solo lugar no habría forma de recibir una contestación por lo que prometía mantenerlos informados y como había prometido cada semana aproximadamente recibían una carta pero todas dirigidas a la familia ninguna directamente a ella. Seis meses y contando también seis meses desde que Mouse empezara a vivir en el doju, tres desde que Tofu por fin se animara a pedirle matrimonio a su hermana quien acepto gustosa y uno desde que Nabiki empezara a trabajar junto con su novio, tantas cosas en tan poco tiempo. Akane suspiro cansada y centro su vista en la pizarra donde un montón de números aparecían, volvió a suspirar como odiaba contabilidad, finalmente el timbre sonó anunciando su libertad momentánea, despidiéndose de sus compañeras, camino felizmente hasta su casa, ansiosa de saber que había preparado Mouse para la comida, desde que se había enterado del matrimonio de Kasumi se había dado a la tarea de ocuparse de todos los asuntos domésticos según el para que Kasumim se centrara solamente en su boda.
Akane sonrío ante esto era imposible que su hermana se fuera a centrar cien por ciento en su boda, siendo ella una mujer tan sencilla no iba en busca de una gran y lujosa boda para alivio de los bolsillos de su padre, pero como Kasumi era única así lo era Nabiki quien siendo quien era consiguió llevar a su hermana de un lado a otro en busca del vestido, invitaciones, salón y banquete y un sin fin de cosas que casi le causan un infarto a su padre al ver la cuenta, Kuno mas que nada obligado coopero con parte de los gastos y asi se paso un año entre preparativos, risas y problemas además de que una y otra carta de Ranma.
El día esperado de la boda llego, entre invitados de la novia que era casi todo el vecindario, invitados del novio y sobre todo familiares que quedaron orgullosos de tener como integrante a Kasumi, la familia Tendo también se sentía orgullosa de tener a Tofu en la familia, el que mas lloro fue Soun seguido de Genma, Akane y Nabiki sonreían felices tratando de contener las lagrimas, a diferencia de Kuno que no pudo mas y comenzó a llorar de alegría, la ceremonia fue hermosa, todos estaban mas que contentos, el baile y la comida fueron lo mejor. Mouse sorprendió a Akane al demostrar que era un buen bailarín casi tanto como cocinero, por supuesto que el pobre chico recibió y uno que otro pisotón, pero Akane bailo toda la noche, uno de los momentos mas especiales fue cuando bailo con Tofu, recordando su infancia y su amor platónico dándose cuenta de lo mucho que las cosas habían cambiado aunque hubiera deseado que nunca lo hicieran. Cuando por fin todo termino era casi las seis de la mañana y los novios hace mas de cuatro horas que se habian marchado a su luna de miel en Hawai cortesía de Nabiki y Kuno mas del ultimo. Sumamente exhaustos cada quien se dirigió a su cuarto dispuestos a no despertar en por lo menos 2 días.
Cerca de las dos de la tarde cuando todos comenzaron a despertar y unos con una resaca mas grande que otros, se estuvieron peleando por la necesidad de un baño y un lugar para descargar lo que su estomago ya no podía contener, la comida fue tranquila comparada con otras ocasiones, todos estaban realmente cansados para dirigirse la palabra.
Mouse salio de la casa, con intenciones de comprar víveres para la semana ya que sin excepción se habían acabado.
-¿A donde vas?- pregunto Akane al verlo salir.
-Voy de compras ya no hay nada.
-¡Que!, ¿bromeas?, no estas cansado.
-Si, pero necesitamos comer ¿no?.
-Pues si, mmm… espérame voy por mi suéter- dijo, a pesar de ser principios de diciembre, con el virus de la gripe suelto era mejor estar protegida.
-¿Y que vamos a comprar?- pregunto viendo la nota que Mouse sostenía, una costumbre que habia agarrado de Kasumi.
-Creo que todo, que quieres para la cena.
-Pues no estoy segura si voy a volver a cenar alguna vez.
-Créeme lo harás.
-Así y por que estas tan seguro.
-Porque te encanta mi comida.
-No es cierto- dijo en tono de broma, el solo le dedico una sonrisa y siguió caminando, cuando llego al super mercado se dividieron la lista para acabar mas pronto, una costumbre que habían echo suya cada vez que Kasumi los mandaba por comida, el realidad la convivencia del chico chino había sido sumamente agradable, ninguno de los dos pensó que el se quedaría por tanto tiempo, pero como el papa de Akane no tenia quejas de el y el muchacho no tenia ganas de volver a su lugar de origen humillado disfruto de la hospitalidad que le ofrecían, ganándose a cada miembro de la familia incluso Nabiki lo trataba de mejor forma de lo que hizo con Ranma.
-Creo que eso es todo, mejor pagamos y nos vamos creo que va a nevar- dijo Mouse al ver al exterior.
-Claro- y como la había predicho no llevaban mucho caminando cuando la nieve empezó a caer convirtiéndose en una ventisca que apenas y los dejaba ver.
-Mousse- gritó Akane sin obtener respuesta, había perdido al chico de vista- Mousse- volvió a gritar siendo presa de la desesperación-¡!!Ahh!!!- el susto no duro mucho al darse cuenta que quien la sostenia por el brazo era a quien estaba buscando.
-¡¿Estas bien?!- grito para dejarse escuchar en todo ese ruido causado por el fuerte viento.
-¡Si!.
-¡Es mejor que nos refugiemos!- volvió a gritar, agarrandola fuertemente y conduciéndola hasta un gran tubo de una construcción abandonada.
-¿Estas bien?- pregunto una vez a salvo aunque aun se sentía el frío.
-Si, vaya este clima si esta loco.
-Ni que lo digas, que bueno que no sucedió en la boda de Kasumi.
-Ya lo creo, dame eso te vas a cansar- dijo quitándole las bolsas que cargaba,
-Gracias- dijo sentándose y empezando a sentir el frío que penetraba en sus huesos, casi se quedaba dormida cuando sintió que era cobijada, levanto la vista para encontrarse con la chaqueta que llevaba Mousse sobre su cuerpo.
-¿Que haces te vas a congelar?
-Lo vas a hacer tu si no te cubres- dijo y no acepto mas reproches, mientras el tiempo transcurría el joven comenzó a resentir el frío pero ni una queja salio de su boca. Akane al ver esto se acerco hasta pegar su cuerpo junto al de el, al sentir esto Mousse no pudo mas que ponerse rojo de la vergüenza.
-Ten –dijo Akane compartiendo parte de la chaqueta que el joven le había prestado- o te vas a congelar y no puedo permitir que el único que nos puede cocinar muera congelado o nosotros moriremos de hambre- dijo con tono juguetón para bajar la tensión.
-Gra..cias- una vez compartiendo la chaqueta como podían ya que Mousse abarcaba mucho espacio, el joven intentando no ser golpeado en el proceso, abrazo aAakane, quien esta vez se sonrojo ante aquel gesto.
-Perdona si te ofendí- dijo retirándose cuando Akane estornudo.
-No, no- dijo rápidamente sosteniendo la mano del chico y volviéndola a su lugar, ella se recargo en su pecho, para así sentirse mas confortable, y mas cuando estaba rodeada por esos brazos, por primera vez pudo oler el característico olor del chico, una mezcla de especies de cocina bastante agradables, seguramente de su receta secreta, una que por mas que insistió Kasumi no pudo conseguir, alegando que era secreto de familia. Poco a poco los dos se quedaron dormidos, cuando Akane despertó, la tormenta había pasado y Mousse aun seguía dormido, al verlo así tan despreocupado y tranquilo no se atrevió a despertarlo, pero el al igual que ella se fue despertando y las miradas se encontraron y el tiempo no existió, los amores tormentosos se borraron y fueron sustituidos por los momentos alegres que habían pasado, y sus labios se unieron en un simple roce formando un beso delicado y bello, cuando se separaron no sabían que decirse ni como actuar y simplemente recogieron las cosas y caminaron hacia la casa sin comentar nada.
Esa noche a pesar de estar bastante cansados ninguno pudo dormir.
-Toc… toc…
-¿Quién?- pregunto Akane sin despegar la vista de la ventana.
-Soy yo.
-Pasa- Nabiki entro al cuarto de su hermana que no había cambiado mucho desde que la conocía, excepto por ese cuadro lleno de fotos que tenia desde que Ranma paso su primera navidad con los Tendo, aunque ahora mas que nada esta llena de fotografías de la familia, amigos y las que predominaban eran las de Mousse, talvez meterla en ese curso de fotografía no había sido mala idea.
-¿Sucede algo?- pregunto cuando su hermana se perdió en recuerdos.
-Ah.. si, lo siento-Akane parpadeo, algo debida consternar a su hermana para que se hubiera disculpado.
-¿Que pasa Nabiki?
-No, es solo que como Kasumi no esta aquí supongo que yo tomare el papel de hermana mayor por lo menos hasta que regrese.
-¿Que quieres decir Nabiki?
-Sucede algo entre Mousse y tu.
-¡¿Qué?!- pregunto alarmada.
-Lo que oyes.
-¿Por que dices eso?- pregunto asustada.
-Pues, ustedes se llevan muy bien pero desde hace unos días apenas se dirigen la palabra y ambos se voltean la mirada cuando se ven.
-Eso no me parece extraño.
-Claro que si, Akane ¿que pasa?- suspirando decidió contar lo sucedido talvez su hermana la podría aconsejar.
-Y asi fueron las cosas- Nabiki escucho atentamente el relato de su hermana menor y cuando termino no pudo hacer mas que reírse.
-¿De que te ríes?- pregunto enojada.
-Akane…- dijo batallando para respirar por causa de la risa- en verdad ustedes se habían tardado demasiado.
-¿Tardado demasiado?, ¿a que te refieres?
-Es que creí que iban a ser novios después de la primera semana que paso aquí.
-¡¿Que, Que…?!- excalmo la chica casi yendose casi de espaldas,
-Lo que oyes.
-¿Por.. por… que dices eso?- Akane no cabía en su asombro y Nabiki hacia lo posible para no reírse.
-Veras- dijo dando una vuelta en la silla giratoria, bastante emocionada.
-Creo que la relación entre ti y Mouse fue mas sana, que la de Ranma.
-A que te refieres.
-Bien, a pesar de que tu y Mousse se empezaron a hacer amigos por un suceso doloroso, creo que se llevaron muy bien desde el principio, y francamente no me molestaría tenerlo como cuñado, además es un excelente cocinero.
-Nabiki.
-¿Qué?, es cierto- dijo despreocupadamente.
-¿Dime que paso?- pregunto seriamente.
-a.. que te refieres- por mas que intento mantener la calma un leve color rojo tiño su cara.
-Pues ya sabes, ustedes dos han estado muy distantes y eso no es común, ¿dime que paso?.
-Nos besamos- dijo en un susurro.
-Perdón… no te oí.
-Nos besamos- dijo mas alto cerrando los ojos.
-Oh… y cual es el problema.
-¿Cual es el problema- exclamo sin entender el porque de esa actitud de su hermana, acaso no veía lo que estaba pasando.
-¿Aun amas a Ranma?- pregunto seriamente.
-Pues yo… No lo se- dijo con sinceridad, lo queria, lo extrañaba pero ya no estaba segura si lo amaba.
-¿Porque no hablas mejor esto con Mouse?
-Si, pero y…
-Akane- dijo parándose de su asiento y colocando los brazos en los hombros de su hermana para luego abrazarla, algo que tomo desprevenida a la chica, su hermana nunca mostraba ese tipo de afectos a nadie- Sea cual sea tu decisión yo la respetare, al igual que lo hará Kasumi y papa, incluso el tío Genma comprenderá-allí no pudo evitar abrazarla mas fuerte- y si no yo hare que lo hagan, pero siempre sigue a tu corazón y recuerda no puedes esperarlo por siempre, el corazón esta hecho para amar no para estar solo- dijo separándose de ella y sin verla salio de la habitación, Nabiki suspiro fuertemente una vez que estuvo fuera.
-Porque a Kasumi le resulta esto tan natural y a mi no- se dijo caminando rumbo a la cocina.
Akane se dejo caer en la cama una vez que se cerro la puerta, su hermana tenia razón, no se podía quedar esperando, pero… ¿en verdad amaba a Mouse? y si así era el la amaría, no se podía permitir sufrir nuevamente, seria demasiado doloroso.
El que no arriesga no gana.
Esa frase se formulo en su mente hacia poco que Kuno la había mencionado, mientras contaba como se había atrevido a proponerle a Nabiki que fueran novios.
Con decisión se paro de su lugar y camino con dirección al Doju, a aclarar de una buena vez las cosas.
Su corazón empezó a latir con rapidez cundo pudo vislumbrar la figura de Mousse parada contemplando el atardecer, tan centrado estaba que no oyó los pasos de Akane al acercarse hasta que ella poso su mano en su hombro, instintivamente dio un salto hacia atrás para quedar poco después enfrente de ella.
/Aka…ne…- dijo nervioso, la chica lo noto pero mas que nada que empezó a actuar como un tonto y termino tropezándose, para Akane fue un momento bastante extraño se comportaba justamente como lo hacia cuando estaba junto a Shampoo, eso lo hacia porque estaba enamorada de ella, acaso de había enamorado de ella, una pequeña luz de esperanza atravesó su corazón.
-Podemos hablar- pregunto.
-Si, si- dijo una vez que se puso de pie, Akane se sentó en uno de los escalones, Mousse la imito.
Ninguno dijo nada, Mousse mantenía sus manos en las piernas cerrando los puños entre la ropa, visible signo de su nerviosismo, mientras Akane trataba de calmarse y hacer que el reciente rubor que cubría sus mejillas desapareciera.
-Yo…
-Akane…
-Perdón- dijeron al uniso.
-Tu…
-Bueno yo…- ambos se rieron al ver que no estaban llegando a ningún lado.
-Akane- dijo firmemente antes de que se volvieran a interrumpir.
-Si.
-Perdóname, no era mi intención pues… be…be…be…sarte- dijo tartamudeando, Akane abrió los ojos sorprendida y molesta planto una cacheta en su rostro.
-Como te atreves, entonces todo fue un error para ti, claro- dijo levantando los brazos y gritando apunto de llorar- pero si estabas pensando en tu…
Pero no pudo continuar cuando unas manos la sujetaron y después unos labios se posaron sobre los suyos, no resistió y haciendo lo que su cuerpo le indicaba se dejo llevar cerrando los ojos y pasando sus manos detrás del cuello del chico, cuando finalmente se separaron, ambos estaban bastante rojos. De pronto Akane lo empujo, lo que desconcertó al chico, ella lo miro enojada.
-Si lo único que planeas es burlarte de mi…
-No, espera… yo no quería ser grosero contigo por eso me disculpe- noto que había escogido las palabras incorrectas cuando a chica empezó a caminar del lado contrario, no sabia que hacer, nunca se había encontrado en una situación como esa.
-Me gustas- dijo finalmente haciendo que ella se detuviera de golpe, Akane lo volteo a ver con los ojos abiertos de par en par y sin poder evitarlo se lanzo hacia el tirandolo en el proceso y luego comenzó a llorar.
-Akane, yo… soy un tonto… perdona… no quise molestarte… yo… yo…
-También me gustas- dijo entre sollozos, en su corazón volvió a palpitar la esperanza, al diablo con Ranma y con Shampoo ya la habían lastimado demasiado a ella y a el, talvez no estaban enamorados perdidamente pero si se gustaban.
Esa tarde se formo una pareja de novios, bastante linda según Kasumi, bastante chistosa según Nabiki, bastante interesante según los demás, el padre de Akane casi se muere del infarto al recibir la noticia y por mas de un mes intento localizar a Ranma para que persuadiera a la chica todo en vano, Genma se encontraba casi en la misma situación pero después de una larga charla con una furiosa Nabiki (De la cual excepto los involucrados sabe exactamente que sucedió) ambos respetaron la decisión de los chicos aun con la esperanza de que esa relación no llevara a nada, creyendo aun que ambos lo hacían por despecho, pero conforme transcurría el tiempo todas sus esperanzas parecían esfumarse, el señor Saotome siguió viviendo en la casa y Kuno amenazo mas de una ves a Mousse si se atrevía a sobrepasarse con ella, el Doctor Tofu tuvo una larga platica con el chico así como una vez la tuvo con Kuno y al igual que este termino todo rojo de la vergüenza y se negó a mencionar sobre lo que habían hablado.
En todo ese tiempo solo recibieron tres cartas del chico de la trenza, pero ni una llamada aunque esto realmente ya no le importaba, las peleas con Mousse no eran muy frecuentes y cuando sucedían nunca eran violentas como las que solía tener, el era mayormente todo un caballero como solía llamarlo Naiki.
Continuara……
