Never can say goodbye to Sam
Rutina.
Ese día Quinn había despertado mas tarde de lo normal, se dio media vuelta en la cama y miro el reloj, las 8:00 de la mañana, se incorporo en la cama y se tallo los ojos con los puños de las manos, abrió el cajón de la mesa de noche y tomo del interior una foto de ella y Sam el día de su boda, se sonrió a si misma y se levanto de la cama dirigiéndose al cuarto de baño para ducharse, se quito la ropa delicadamente y la puso en el cesto de ropa sucia para luego introducirse a la bañera, se quedo viendo el techo por algunos minutos mientras recordaba cosas al azar como ; su noche de bodas, su primer baile lento juntos, su primera cita, en fin los recuerdos eran tantos y todos eran lindos, excepto claro estaba que el del funeral no era parte de estos.
Después de un largo baño, salio de la bañera al ver que su piel se arrugaba al estar expuesta por varios minutos al agua, se puso ropa limpia y bajo las escaleras para luego dirigirse a la cocina, saco un tazón, la leche y una caja de cereal, luego puso a calentar un poco de agua para hacerse un poco de café se sentó en la mesa de la cocina y preparo su cereal, no tenia ganas de prepararse algo mas elaborado y empezó a comer.
*Beep* Beep* Beep*
Su teléfono comenzó a sonar y se levanto rápidamente de la mesa para contestarlo, cuando lo tuvo en sus manos pudo leer de quien era la llamada:
Llamada entrante: Santana H.
Santana solía ser una de sus mejores amistades en el bachillerato pero después de casarse con el magnate de negocios Finn Hudson se habían distanciado, supuso que la había llamado por la muerte de Sam y la verdad en ese momento no quería hablar de eso, pulso el botón rojo y el teléfono dejo de emitir ruido alguno, se dirigió a la mesa y se sentó para seguir comiendo.
Casa de Rachel Barbra Berry-
Rachel se levanto a las 6:00 esa mañana de sábado, tomo unas vitaminas y fue directo a la regadera para ducharse y empezar su día, se quito la ropa bruscamente y se metió en la ducha apresurada, pocos minutos después la chica salio de la regadera y se examino en el espejo para luego aplicarse una loción humectan-te para la piel. Se puso un vestido rojo y un saco negro sobre el ya que al parecer seria un día fresco, se dirigió a la cocina y tomo del refrigerador un envase con yogur y sirvió el contenido en un vaso, tomo una cuchara y empezó a comer mientras pensaba en su conversación la noche anterior con Quinn, suspiro y llamo a Mercedes;
— "Mercedes, hola".
Espero unos segundos para contestar — "Hola chica, ¿que pasa?".
— "Nada, ¿solo quería saber si iríamos a tomar un café por la tarde?" — Rachel se mordió la uña del dedo pulgar.
— "Lo siento Rach, no podre, tengo que hacer unos diseños para la linea de ropa".
Rachel termino de comer y puso su vaso en el lavavajillas — "Y ademas si no llevo los diseños Satan me va a matar"— Rachel soltó una risita para luego ponerse seria — "Pero, por que sigues ahí?,la mitad de la compañía es tuya, ¿verdad?"— Hizo una pausa para que Mercedes contestara — "Así es Rach, la mitad es mía".
— "¿Entonces?, deberías vender tu mitad y alejarte de Satan, piénsalo Mercedes con tu talento, podrías crear tu propia linea de ropa, me tengo que ir chao".
Rachel colgó y tomo su bolso para luego salir por la puerta principal y subir a su Porsche 911.
Rachel tomo camino a la casa de Quinn, durante todo el viaje venia escuchando y cantando canciones de Wicked, al cabo de unos 30 minutos llego a la casa y bajo del auto arreglándose el vestido y el cabello se acerco a la puerta y toco el timbre, nadie abrió la puerta y volvió a tocar, de nuevo nadie abrió, después de varios intentos Rachel se canso y se dirijo a su carro, cuando estaba a punto de abrir la puerta del coche alguien la llamo;
Una chica de ojos azules y cabello rubio se le acerco — "disculpa, ¿tu eres Rachel?" — Rachel asintió y la chica la tomo de la mano — "ven conmigo"— la rubia la llevo al interior de la casa de enseguida a la de Quinn, al entrar e esta se podía ver lo elegante que era y la rubia le sentó en uno de los sillones;
— "perdón, pero, ¿quien eres?".
La chica sonrió — "Soy Brittany S. Pearce, la prima de Quinn" — Rachel entendió y siguió escuchando a la chica que solo tenia en común con Quinn el ser rubias y tener ojos hermosos.
— "Quinn salio a comprar unas cosas, y me pidió que si venias y ella no estaba te dijera que la esperaras"— Rachel asintió y un silencio muy incomodo se presento en la habitación — "¿puedo hacerte una pregunta?"— Rachel contesto — "¿Ademas de esa?, claro que puedes"— Brittany soltó una carcajada, a una persona normal aquello no le caería en gracia, pero Brittany claro estaba no era una persona normal. — "Tu, ¿eres un bicornio?"— Rachel se sorprendió ¿Que demonios era un Bicornio? se pregunto mentalmente. — "No, no se que es eso"— ahora la sorprendida era Brittany — "¿NO SABES QUE ES UN BICORNIO?"— Pregunto alarmada.
Rachel negó con la cabeza — "Un bicornio es una persona a la cual le gustan las mujeres y los hombres"— Rachel se sintió incomoda — "No, no soy un bicornio, ¿que te hace pensar eso?"— Brittany era bastante inocente como para notar que a veces la pregunta resultaba incomoda para la gente — "Nada me hace pensar eso, solo que se lo pregunto a todo el mundo"— Rachel se calmo.
Pasaron la horas y Quinn llego a casa, Rachel se despidió de Brittany y salio a tocar la puerta de la otra rubia
— "Hola Señorita Berry"— Rachel la interrumpió — "Rachel"— Quinn asintió.
— "Hola Quinn"—
