Un golpe duro.

Rated T/Humor

Levi iba a matar a alguien.

Todo estaba mal. Todo estaba jodidamente mal.

Ya era bastante malo ver cómo esa linda asiática se estremecía ante el toque de Eren, pero ver cómo Eren, su jodido novio, había montado una tienda de acampar en sus pantalones después de haberla estrujado en sus brazos, era motivo de guerra.

Levi no era el único sorprendido. Hanji miraba como una desquiciada. Ni a ella, la loca del porno y el erotismo, le causaba gracia ver al novio de su mejor amigo tan emocionado por otra persona, pero estaría mintiendo si decía que la escena le resultaba poco apetecible. Eren y Mikasa eran sexys.

-¡Corte!

Todos miraron a Levi. Erwin tragó una risa, pues estaba más fastidiado que jocoso. Levi había echado a perder una muy buena toma.

-¿Qué estás haciendo, Ackerman?

Este, sin prestarle atención al director, también conocido como el Capi América, o la mole rubia que tenía por amigo, se pegó media vuelta con intención de irse. ¿Por qué había accedido a estar ahí en primer lugar? Ah, sí. Eren. Eren mencionó que verlo ensayar le gustaría. Oh, no te das idea, mocoso. Un puto deleite.

El castaño se separó de su colega de inmediato al ver cómo el pelinegro salía del estudio a paso veloz. Ya se la veía venir, y sabía el porqué. Pero Eren siempre había sido un arriesgado, o un "mocoso suicida", como le decía Levi, así que le restó importancia.

-¡Hey! ¡Levi, espera!

El pelinegro, cabreadísimo, trató de ignorar los llamados de su novio, pero este fue más rápido, y antes de que pasara los baños del edificio, alcanzado la salida, llegó a tomarle la mano.

La airada mirada que le dedicó no tenía nombre. Bueno, podía tenerlo, y ser "Levi Ackerman", quien era el ser conocido por dedicar ojeadas que daban pavor.

-Suéltame.-Dijo, siempre tratando de mantener el protocolo intacto. Y lo estaba logrando, hasta que vio que su novio, su estúpido, desgraciado, cojonudo y maldito novio, seguía con esa erección entre sus piernas.

-¿Puedes decirme qué fue todo eso?

-¿Y tienes el puto coraje de preguntar? ¡Tienes esta tienda de montar entre tus p-

Pero calló cuando tocó dicha "tienda de montar", palpando algo ajeno a su comprensión. Levi juraba conocer bien el pene de su novio. Vaya que lo conocía, y eso era…

La risa desmesurada de Eren abandonó su estúpida, maja, y besable boca apenas notó la confusión en la cara del pelinegro.

-Levi,-Susurró una vez relajado, habiéndose calmado de tanto reír.-¿acaso crees que alguien que no seas tú puede ponérmela como mástil?

El sonrojo en el pálido rostro de su novio era adorable.

Levi le quitó el consolador de goma de tamaño tinanesco que tenía metido en sus boxers para golpearle la cabeza.

-Maldito hijo de puta...

Eren no percibió verdadera malicia en las palabras del pelinegro, y su tierno momento con su celoso novio se vio interrumpido por una curiosa Hanji.

-Levi, ¿por qué estás golpeando a Eren con mi dildo?

Dios. ¿Podía esto ponerse peor?