=:::Pet Sematary:::=
Capitulo 1
柘榴 (Zakuro)
"Atashi no katahou wa ikiteru? Osaetara kowai?
Sukoshi Zutsudakara
Kiri hiraite mune ni
Shita o hasetai dakenano Soto wa uttori to toumei ni sumashita maku"
Llueve. Toda la semana a estado lloviendo, las personas dicen que cuando llueve es porque el cielo esta triste, que estupidez, si el cielo esta tan "triste" como para llorar toda la semana ¿por qué no acaba con todo y ya? Para mí el cielo no llora, más bien... que obsceno se oiría si lo dijera.
Suena la campana que avisa la hora de salida y el final de las clases por la semana ya que es viernes, y eso es una gran noticia porque estoy arto de toda esta fachada estudiantil.
Desafortunadamente al salir también me tengo que pelear por el gran número de admiradoras que van arrastrándose detrás de mí mientras las ignoro, tengo que admitir que soy un chico demasiado perfecto como para no tener admiradoras y eso es una gran ventaja también.
-Ikuto-san! – alguien grito detrás de mí, claramente era una chica, otra más…. Volteo para encontrarme con una adolecente con la típica fachada de todas, minifalda, exceso de maquillaje y una blusa con un escote muy sugerente.
Las chicas son muy atractivas veas por donde las veas, pero no todas son tan satisfactorias. La veo fijamente para notar cómo pasa una gustosa mirada sobre mi implacable forma, lo sé, soy perfecto.
-¿Qué tal Miyu? ¿Qué ocurre? – le sonreí de forma provocadora. Sé que se derriten con eso.
-Etto… Ikuto-san quería preguntarte si esta noche tienes planes porque la vez anterior que me invitaste no pude salir por un compromiso pero ahora estoy totalmente libre – sus ojos brillaban como lentejuelas.
-Pues… si lo recuerdo… - claro, ese compromiso le salvo la vida pero ahora… - está bien, pero tú me llamas porque hoy voy a estar un poco ocupado ¿de acuerdo?
-Genial! Entonces nos vemos en el parque. Bye bye. – se fue corriendo, seguramente a la estética o algo así
Las chicas de preparatoria, todas son muy fáciles de predecir, creen que con enseñar mas podrán obtener lo que quieren pero eso no es de mi incumbencia, son cosas de mujeres.
Sin preocuparme de la lluvia salgo del instituto para dirigirme a lo que diría yo que es mi casa que en realidad solo es un lugar para mantener la fachada porque mi verdadero hogar no es muy concurrido que digamos.
A pesar de todo lo que dicen la lluvia es mi favorita ya que con eso las calles están vacías, me permite tener un momento de privacidad sin necesidad de estar encerrado, camino y camino sin rumbo alguno, es muy temprano para regresar, daré una vuelta por ahí, fácil y me puedo ganar otra "cita".
Camino y camino pero sin encontrar a nadie pero eso no importa, me gusta estar solo. Estaba tan entrado en mis pensamientos que no me di cuenta de algo, una presencia, una que no es humana, es otra diferente, tampoco es como la mía.
En alerta de lo que sea, se dirigió en donde la presencia se sintió más fuerte, en el parque.
-Así que estas en el parque… - corrió pero no encontró nada - ¿Qué demonios significa esto…?
-Espero te guste pequeño… - escuchó una pequeña voz, una voz muy dulce y tierna.
Volteó y se encontró con un pequeño cuerpo hincado dándole de comer a un pequeño gato negro con las orejas blancas. En silencio se acerco lo suficiente para escuchar y no ser detectado. Era una niña, pero había algo rara en ella, un aura muy extraña, no pudo identificarla bien ya que traía una chamarra que le cubría incluso la cabeza.
Ikuto la miro fijamente, algo no estaba bien.
-Perdón, era todo lo que tenia pequeñito pero descuida, si quieres puedo venir a darte de comer todos los días porque mi escuela queda cerca de aquí. – era una voz casi angelical.
-Oye niña, ¿Qué haces aquí en el lluvia? – el peliazul pregunto seriamente.
La niña al escucharlo sorprendida volteo a ver a la persona que le dijo eso, Ikuto se sorprendió al ver sus ojos, unos increíbles ojos dorados llenos de inocencia, bondad e incluso ingenuidad. Ojos de ángel pensó.
De la nada se paro asustada y se dio a la fuga dejando al chico dudoso ¿Qué fue eso? Sin más que hacer fue en dirección a su casa aun pensando en la extraña niña. Entro sin importar que dejaba pequeños charcos tras de sí.
Dirigiéndose al baño abrió la regadera para despojarse de la ropa y darse un baño aun pensando en la niña.
No puedo sacar a esa niña de mi mente, sobre todos sus ojos, esos enormes y hermosos ojos que tenia, no puedo olvidarla. Había tanta inocencia y blancura en ellos, tan inocencia que me gustaría corromper… espera ¿Qué estoy pensando? ¿Acaso me comienzo a interesar en menores? Ja, que divertido seria eso pero no es mi estilo, debe ser mi imaginación.
Siento mis músculos relajarse con el agua mientras pienso en las noches pasadas, esas placenteras noches y sonrió al saber que hoy también será una; la policía aun no sabe nada y no lo sabrán nunca ya que son unos incompetentes.
Terminando salgo con una toalla en la cintura y cabeza a buscar algo para ponerme, pero no le tomo tanta importancia, sea lo que sea que use me hace verme perfecto además, solo lo necesitare para un rato en lo que consigo otra ganadora. Un tono resuena en mi cuarto, el de mi celular.
-¿Qué? – contesto.
-Ikuto-san soy yo, Miyu. Si quieres podemos salir a las 7 porque tengo que ir a hacer unos mandados.
-¿Qué te parece mejor a las 9? Podemos venir a mi casa a ver una película? – use un tono provocador para que entendiera mi doble mensaje.
-Kyaaaa claro que si! Entonces voy a tu casa, pero… donde vives?
-Descuida, nos vemos en el parque para que pueda guiarte, ¿está bien?
-Ok te espero haya.
Colgó, una cita esperándome dentro de tres horas en las cuales aprovechare para conseguir otra, que mejor que en vez de tener una pueda tener dos, así podre hacer lo que tanto me gusta.
Me pongo un pantalón negro camisa blanca y un saco que combina con el pantalón sin olvidar usar unos lentes casuales para impresionar más. Después de peinarme y considerarme "apetecible" para las chicas, tomo de nuevo mi celular y marco un número en lo que salgo de casa.
-¿Hola? – contesta una soñolienta vos.
-Hola Mio, disculpa ¿te desperté? – volteé a ambos lados de la calla para poder cruzar.
-Oh Ikuto-san! – escuche claramente que de la alegría salto de donde sea que haya estado acostada – no, solo tomaba un descanso ¿pasa algo?
-Pues… había quedado con una chica pero ella me corto al final y pues quería preguntarte si te gustaría salir conmigo esta noche – no pensé que incluso salir a la calle un poco casual tendría tantas miradas hacia mí.
-¡¿enserio? Woaa claro que sí! Siempre he querido salir contigo! Solo dime la hora y yo estaré ahí.
Perfecto.
-¿Qué te parece si paso por ti en la entrada de la iglesia que esta abandonada a las 9:10? – mi lugar favorito.
-La gótica? Claro que sí! Pero ¿Por qué ahí?
-Pues… he escuchado que es un lugar muy callado y también íntimo, ¿qué dices?
-¡Por supuesto que sí! Ahí estar cuenta conmigo! – colgó.
Otro punto a mi favor, lo repetiré nuevamente, las chicas son muy fáciles.
Miyu llego agitada al parque pensando que se le hacía tarde para su cita con Ikuto y a pesar del frio sólo vestía un vestido de color negro muy pegado que le llegaba arriba de los muslos sin mangas ni cuello con un gran escote, varios collares y el cabello suelto. Al no encontrarlo se sentó en una banca y espero ansiosa.
Unos minutos más tarde…
-Oyasumi Miyu
Asustada la joven volteo – Ikuto me asustaste – se volteo a saludar al chico. Sonrojada vio el atuendo que llevaba, uno muy curioso pero también elegante. Gabardina negra de cuero, botas altas, una cadena alrededor, camisa con corbata y guantes.
-Oye… te ves… muy bien – pronuncio totalmente sonrojada.
-Muchas gracias, así acostumbro vestir cuando hay una luna tan hermosa como esta. Te parece si nos vamos de una vez? – ofreció su antebrazo para que ella lo sostuviera.
-Claro! No tengo problema, le dije a mis padres que me quedaría a dormir con una amiga.
-Muy bien, para que nadie nos moleste.
Y salieron del parque en una dirección contraria a donde se encontraba su casa.
Otra buena noche, perdón, madrugada. Ya casi va a amanecer y será mejor que me retire porque a las 8 tengo que ir a mis clases de violín, solo otra fachada para poder aparentar ser un chico perfecto aunque no le veo sentido ya que lo soy.
-Mmmfff…mmmfff
Pero aun no puedo sacar a esa niña de mi mente, no es que me haya sorprendido es solo que esa presencia… ¿Qué fue esa presencia? Ahora recuerdo que menciono algo sobre alimentar a ese gato todos los días no? Pero a qué hora… no espera, también dijo que su escuela estaba cerca del el parque ¿acaso será de esa primaria? Creo que la siguiente semana tomare otro camino a casa.
-Mmmfff!
No puedo olvidarme de sus ojos, esos preciosos ojos amarillos y a pesar de que no la conozco y de que no la visualicé bien, tengo la necesidad de volverla a ver.
-Mmmffff! Mmmhh mmmff!
-Mmmffffff! Fffffffff!
Increíble, ambas aun están despiertas. Incluso después de la "agitada" noche que tuvimos las dos siguen despiertas, ¿Por qué se esfuerzan por poder hablar? Estando amordazadas de esa forma es imposible que puedan pronunciar algo. Dude si en obligarlas a callarse o mejor dejarlas así, los movimientos que hacen teniendo sus cuerpos cubiertos con lubricante y esas cuerdas alrededor de ellas hacia que se movieran todos sus atributos de una forma agradable.
-Mmmmffffffff!
-Me gustaría enseñarles algo, consideren que es un premio por haberme acompañado la noche entera – me hinque para poder acariciar el rostro de ambas chicas, las cuales se agitaron bruscamente al sentir mi contacto, es una lástima que tengan una venda en sus ojos, no podre ver la forma en la que me miran pero ya me la imagino. Siempre ha sido la misma mirada.
No me gusta dejar las cosas pendientes así que, es mejor que les presente mi lugar favorito. Las tomo por las cadenas de la correa que traen ambas en el cuello haciendo juego con las que cubren todo su cuerpo y las arrastro hasta el patio, las pobres intentaban patearme en un intento desesperado por escapar ¿A dónde irán estando así? Vaya que son tontas.
Al llegar al patio las tiro en la tierra y les descubro los ojos
-Bienvenidas a mi querido y amado cementerio de mascotas, espero se sientan a gusto aquí.
Nunca olvidare los rostros de ambas, sus ojos llenos de terror, dolor, rojos ya por las lagrimas, voltean y me miran suplicantes porque creo que se imaginan que voy hacer pero solo me limito a sonreír.
-Espero me perdonen, pero tengo que retirarme porque mis clases de violín empiezan a las 8, así que… - saco mi violín y ellas lo miran extraño – terminare pronto, gracias por la hermosa noche.
Y al tocar una pequeña nota y violín morado brilla transformándose en una enorme guadaña plateada, el arma que me caracteriza por lo que soy.
-Nuevamente, gracias.
Ahora sólo buscare a esa niña.
"Do I scare you if I hold you down?
I'll do it little by little so,
I'll carve your chest open and
only wish to crawl my tongue over it."
