Ok, me demore muchísimo, pido disculpas por eso u.u
Quiero responder algunos comentarios que me han dejado:
ThityLoveGlee
ahhh espero haber cumplido, la verdad es que me cuesta mucho poner en palabras lo que quiero decir. En mi cabeza todo suena tan bien que cuando leo lo que escribo me decepciono aun mas de mi misma por no saber expresarme.
Veras, en este capitulo tuve ayuda, así que espero que de esas forma mis palabras tengan mas sentido.
shiime
bueno… si, es algo así, pero no tan así. Jajajaja, veras si las cosas me salen bien podrás ver lo que quiero contar. Espero sigas leyéndome.
Gracias por el abrazo, te mando uno grande a ti también.
Sky Blue
Dios que de verdad no se expresarme, espero que me ayudes y me digas como hacerlo. Lo que mas deseo es que me comprendan y se que puedo hacerlo si me dicen que es lo que debo cambiar y/o agregar.
Tambien a NayNayRiversss, hina2310, ItzelKLG, HarukaIs, Yali Potter Granger, Guest, Mavi, , nini. Sus palabras de aliento significan mucho para mi.
Espero lean y comente este capitulo. Por favor todo será de ayuda así que ayúdenme a mejorar.
También quiero darle las gracias a mi hermana que le paso este capitulo a mi novia (se suponía que tu lo corregirías y delegaste esa tarea a mi chica, muy feo lo tuyo).
A mi novia a la cual no quería molestar porque ya tiene suficiente trabajo con lo que le dan en la universidad y aun así se tomo el tiempo de leer esto. Amor muchas gracias.
Capítulo 2
Desconozco cuánto tiempo pasé pensando en las palabras de Quinn. No sabía qué significaba, si era lo que creía o si simplemente, la rubia en verdad estaba delirando.
Solo sé que en algún momento me quede dormida.
-¿Cuántas veces hemos hablado de esto, bolsa de arena?
Ahhhhh nada mejor que soñar con Sue y la charla que me dará cuando se entere.
-Que sepas que no estas soñando. Soy tan real como esos melones y la rubia que tienes durmiendo entre tus brazos.
Abrí los ojos asustada, definitivamente Sue estaba parada a mi lado, mirándome y sin lugar a dudas tenia a Quinn abrazada, podía sentir su calor.
-Tranquila, levántate. Te espero en la cocina, necesito que me prepares café así que no te demores- Sólo dijo eso y salio cerrando la puerta.
¡Demonios! ¡Demonios! ¡Demonios! ¡Va a matarme!
…
Ya… cálmate. Tampoco es tu culpa, Quinn apareció en tu puerta ebria, no podías dejarla tirada, menos con lo adorable que es, podrían, haberle hecho cualquier cosa. Eso es Santana, la has salvado. Lo mismo con el Hobbit. Así que no te preocupes…
Un poco más tranquila, me quité de encima a Quinn y la acomodé en la cama para que siguiera durmiendo; quien por suerte, ya no tenía fiebre y eso me alegraba. Sólo necesitaba descansar y estaría como nueva.
-¿Ya preparaste tus excusas? Creo que tuviste tiempo suficiente.
-No tengo excusas Sue, no he hecho nada malo.
Eso es, no la mires. Habla y prepara su café.
-¿Qué me decís de la rubia que dormía abrazada a ti?
-En algún momento de la noche terminamos en esa posición.
-Y ¿Por qué está en Rusia? Tiene trabajo pendiente en Los Ángeles.
-No sé, pregúntale a ella-
-¿Qué me dices de Berry?
-El Hobbit visitó la Comarca y bebió una medida de vodka cuando su pequeño cuerpo solo tolera tres gotas.
-¿Las dos la misma noche y en las mismas condiciones? ¿No te parece extraño?-
-¿Qué quieres que diga? Eso paso-
Joder… hoy tiene ganas de molestarme
-San… ¿Sabes que día es hoy?-
-El día en el que recuerdas que soy S…-
Dije seria entregándole su café.
-Lo sé, pero sabes que sigues siendo la misma persona. Esa máscara sólo te ayuda a perder tiempo. Tú y yo sabemos que tienes que volver y cuando lo hagas las cosas no habrán cambiado por mucho que lo desees.
-Sue… por favor, ya hablamos de eso.
-Está bien, está bien.
-Dime qué tenemos para hoy.
-Hoy tenemos tu…
-¡S!
Salvada por Yoda
-¡Rachel! ¿Qué sucede?
Para ese momento Sue y yo ya estábamos en la habitación mirándola extrañadas.
-Tienes una llamada. -Dijo tendiéndome el móvil
-Es una chica.
Volvió a decirme Rachel guiñándome el ojo.
Tome el móvil sabiendo quién era, nadie más sabía ese número y salí de la habitación.
¿Cuánto tiempo había pasado? ¿Por cuánto tiempo la había evitado? ¿De qué me servía? ¿Por qué no cortaba como siempre?
-Sanny ¿Estás ahí? ¡Sanny!-
-Sí…-
-¡Sanny!-
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
P.O.V Quinn
-Sue lleva mas de una hora hablando afuera, ¿No crees que deberíamos pedirle que entre?-
-No te metas Berry
-¡Pero se congelara!
-No te metas y deja de vigilarla
-¡Pero Sue…! ¡Mírala, tiene frío!-
-Por Dios, eres tan…
-Buenos días
Entré en la sala interrumpiendo a Sue, era obvio que se le había terminado la paciencia y Rachel seguía tentando su suerte.
-Hasta que al fin te despiertas… ¡Ah! ¡Demonios! Eres demasiado linda y no puedo ponerte ningún sobrenombre.
No pude evitar sonreír. Por alguna razón Sue era dulce conmigo y jamás desde que nos conocimos me ha retado o reclamado algo como a su grupo. S, Solía decirme que era "la pequeña Sue" y por eso me trataba así.
-Q no sonrías tanto que me dejaras ciega.
-Dudo que logre eso, Sue.
-Sí, sí, claro. Ven a desayunar, tengo entendido que no tienes nada en el estomago y necesitas alimentarte.
-No tengo hambre, pero me vendría bien algo para la cabeza, creo que explotara en cualquier momento.
-Te daré una aspirina, pero desayunarás.
-No tengo hambre, de verdad.
-Lo ha hecho S.
-¡Ya voy!
Dije levantando la voz porque Sue ya se había perdido en la cocina. Allí recordé a Rachel y me giré encontrándome con su mirada.
-Quinn… eres muy obvia. No sé como S pasa de ti.
-No lo hace.
-Lo sé, pero tú y yo sabemos que no hará nada.
-¡Ya lo sé! Créeme que ya lo sé…- Dije suspirando mientras observaba el ventanal que daba al balcón, fijando mi mirada en esa morena que provocaba en mí más de lo que podía decir.
-Vamos a desayunar, Hobbit. Démosle espacio a S.
No quería pensar, ya no. Llevaba horas haciéndolo. Me había despertado apenas S me separó de ella cuando se levantó. Creo que extrañe su calor, el latir tranquilo de su corazón, su aroma dulce. Creo que simplemente la extraño y no puedo estar sin ella.
Llegue a la cocina y me senté sin decir nada. Yo sólo, solo deseaba llorar, llorar como la idiota que soy por enamorarme de alguien que esta fuera de mi alcance porque ella ya había entregado su corazón.
Sí, lo sabía. S amaba a otra persona, a una chica rubia y estaba segura por la expresión de Sue y el tiempo que llevaba pegada a su móvil, que estaba hablando con ella ahora.
-Te dije que no debías enamorarte, Q.
Como si eso fuera posible y algo que pueda controlarse...
-Lo sé, Sue.
-Lo arreglaremos de alguna manera, Q.
-Claro…
-No eres la única que va a perderla.
No podía, yo en verdad que no podía. El tiempo fue injusto, pasó muy deprisa y ya estábamos en esa fecha a la que temí desde que la supe.
Mis mejillas se llenaron de lágrimas y una tras otra caían en mis manos cuando decidí ser menos patética y esconderme entre mis dedos.
No tendría a S, ni hoy, ni mañana, ni nunca. Era una guerra perdida desde el inicio y debía aceptarlo de una vez por todas para poder disfrutar las pocas horas que me quedaban con ella.
-Quinn… ¿Qué haces aquí?-Me preguntó Rachel tendiéndome un pañuelo.
-Quería estar con ella el tiempo que nos queda- Respondí sincera. No me servia de nada mentir.
-¿Te irás a algún lugar?
-Yo no.
-¿Entonces?
Miré a Sue esperando ayuda, pero mis oídos escucharon algo que no esperaban oír.
Menos ahora.
¿Qué estaba sucediendo?
