Disclaimer: todos los personajes pertenecen a J. K. Rowling
Espada de Gryffindor
El día que habían llevado la espada a Gringotts lo supo; esa no era la verdadera, era una falsificación, los magos jamás reconocerían una espada hecha por duendes de una buena imitación hecha por magos; claro que para los Goblins eso era mucho mas sencillo, y como para Griphook los "portadores de varitas" no eran de su agrado, y no solo para él sino para la mayoría de los de su raza, no se molestó en informar de ese pequeño detalle a los Lestrange.
Cuando durante su huida de la justicia lo atraparon los carroñeros y lo llevaron a la Mansión Malfoy junto con Potter y otros prisioneros, vio la verdadera espada, desde lejos se podría ver el trabajo de un duende, sus ojos brillaron, quería recuperar uno de los mejores trabajos hechos por su raza.
Cuando el chico le pidió que mintiera no tuvo que pensarlo dos veces, seguramente así seria mas fácil hacerse con ella, solo tenia que esperar un poco mas.
Ya a salvo en casa de los Weasley, Potter le hizo una interesante oferta, necesitaba un favor, quería que el duende le ayudara a entrar a Gringotts a robar algo, y ahí vio su perfecta oportunidad para recuperar la espada que el infame Godric Gryffindor había robado del rey duende Ragnuk I, claro que estaría traicionando al banco permitiendo y ayudando en un robo, pero valdría la pena si recuperaba la valiosa reliquia.
Obviamente, no se fiaba del chico, y en cuanto tuvo oportunidad, dejó a los jóvenes bajo la avalancha de oro y escapó de la bóveda Lestrange con la espada, gritando - ladrones!- regodeándose de haber podido engañar a los magos y quedarse con el arma.
Lastima que no pudo disfrutarla mucho, porque en cuanto Voldemort supo del robo, no dudó en matarlo, haciendo que la espada desapareciese, esperando su turno para encontrarse con un verdadero Gryffindor.
