Capitulo 1

El rencuentro

En la época actual la Kagome va de camino a casa después de una larga jornada en el colegio y de de a verse enterando del comienzo de los exámenes, pero a pesar de la importancia de estos la azabache tenía su mente en otro lugar o mejor dicho en otra época, pensando en cierto hanyou y en la miko muerta.

Ella a pesar de haberle prometido a Inuyasha que se quedaría con el no pensó que la situación la sobrepasase y que cada vez que él se ve con Kikio, un pedazo de su corazón se rompa al no saberse correspondida, después de dos años en la misma situación las heridas pesan cada vez mas.

.Inuyasha lo mejor para todos seria que yo olvidara mis sentimientos por ti….pero es tan difícil teniendo cerca todo el tiempo, y más aun cuando me proteges de la forma en que lo haces, le da a mi corazón esperanzas….. Pensaba la miko cruzando la calle distraída, sin darse cuenta que todavía estaba en verde el semáforo y que una moto venia a gran velocidad y en su dirección.

Kagome fue sacada bruscamente de sus pensamientos al escuchar el claxon de varios autos, pero cuando giro su rostro asía la izquierda fue muy tarde el moto estaba a escasos cinco metros demasiado cerca para frenar, la vista la dejo en shock, presiono fuertemente los parpados para no ver el impacto, con un único pensamiento en su cabeza Inuyasha.

Estando a punto de llevarse a la miko por delante el joven maniobro la moto para evitar dañarla, derrapo un poco y al final pudo detenerse a tiempo.

Cuando Kagome abrió los ojos de nuevo parpadeo un par de veces, y recorrió su cuerpo comprobando su estado…..imposible…pensó aturdida de salir ilesa.

-hey tu estas bien- una voz profunda y masculina la saco abruptamente de su auto inspección, giro el rostro buscando el origen de la voz, y se encontró con un joven alto y con casco el mismo dueño de la moto.

-si yo estoy bien – dijo sin mucho convencimiento

En joven se acerco un poco más, hasta quedar al frente de ella.

-Kagome?- pregunto intrigado

-si…me conoces? –

Sacándose el casco respondió –A caso ya te olvidaste de mi kag-chan-

-Ryu!- exclamo la miko emocionada lanzándose a los brazos de su amigo de la infancia.

No podía creerlo el se veía increíble, ya no era el joven tímido y un poco desgarbado de dieciséis años que se fue a vivir a Londres, para aprender sobre el negocio de la familia.

No ahora era un hombre realmente apuesto con un metro ochenta y cinco de estatura y ese cuerpo tan bien formado que apostaba que debajo de la holgada comisa que llevaba encontraría unos fuertes abdominales y sus brazos fuertes, que prometían ser cómodos y protectores y ese cabello cobrizo y rebelde que enmarcaba tan bien su rostro, con fuertes rasgos masculinos, unos labios sensuales, lo único que no había cambiado eren sus chispeantes ojos grises que siempre conseguían arrancarle una sonrisa en los momentos más duros.

Los mismos ojos de los que alguna vez estuvo profundamente enamorada.

Kagome no podía caber en si su mejor amigo estaba de nuevo en la ciudad, después de creer que tal vez nunca más lo vería, después de todos los días que añoro su presencia y sus consejos que parecían saber siempre que decir frente a cualquier situación.

Ryu estaba igual o más sorprendido que Kagome, a sus ojos ella se veía más hermosa de lo que la recordaba, sus dulces facciones mas estilizadas y un poco menos aniñadas, sus ojos chocolates en los que se perdió tantas veces, parecían más chispeantes, sus largos cabellos azabaches y su cuerpo, que había dejado de ser el de una niña, para convertirse en el de una mujer con insinuantes y provocadoras curvas, que enloquecerían hasta el más recatado de los hombres.

Ryu sabía que al regresar a Tokio era probable que se encontrara con ella, no pensó que fuera tan pronto, aunque a ciencia cierta era una de las cosas que más había deseado desde el momento que piso tierra. Recuperar su amistad y su amor era lo que el joven mas deseaba, porque desde que eran apenas unos niños el guardaba fuertes sentimientos por ella, y no estaba dispuesto a renunciar a ellos.

-Ryu, dime pero cuando llegaste?- preguntaba ansiosa la azabache mientras ella y Ryu caminaban al templo Higurashi.

- solo hace tres días- respondió calmado

-pero porque no me llamaste o viniste a mi casa?- preguntaba la azabache con un deje de resentimiento en la voz

-yo en realidad quería darte una sorpresa, de hecho antes de casi atropellarte me dirigía a tu casa- respondió con humor el oji gris

-jajaja…..al parecer fui yo la que sorprendió…verdad?-

-si contigo siempre todo es una sorpresa- respondió el mirándola a los ojos profundamente

Cuando Ryu dijo eso y en ese tono de voz la azabache sintió un raro cosquilleo en todo el cuerpo, y se sonrojo por la intensidad de la mirada de su amigo.

-a..mira ya llegamos- dijo la azabache rápidamente para tratar de evitar el ambiente tan extraño para ella, en el que el comentario de Ryu los había sumergido.

-y quieres pasar- pregunto todavía algo nerviosa

-me encantaría pero no puedo- respondió el con un deje de decepción en la voz

-¿por qué no?- pregunto curiosa

-tengo que arreglar un par de asuntos de la mudanza, pero descuida prometo venirte a visitar mañana- se despidió depositando un sube beso en el cachete de la azabache

-te veo mañana- dijo ella un poco atontando por la actitud de su amigo, el se puso el casco se subió a su moto y aceleró alejándose a gran velocidad del templo.

Kagome se dirigió directamente a su habitación aliviada de que todavía no tener que regresar a la época feudal.

….

Al otro lado del pozo.

Un inu-hanyou descansando en una rama de un árbol, cerca del pozo devora huesos espera impaciente el regreso de la miko del futuro.

Continuara…..

Por fa….espero sus review con su opinión sobre esta historia….a y perdonen mis horrores ortográficos …..

En el próximo capitulo una confundida Kagome regresa a la época feudal…..que le pasa? Será que Ryu esta confundiendo sus sentimientos?...Inuyasha y el resto se darán cuenta….

Esto y mas en el siguiente cap…..

Att.

Scarlett