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N/A 1: Imaginen a los personajes con la anatomía del opening/ending animado del K.O.F. XIV.
N/A 2: K.O.F. y sus personajes son propiedad de SNK.
N/A 3: Este fic hubiera tenido como género: Crime/Hurt/Comfort.
Recordatorio: Amado lector, recuerda que estos escritos no forman [formarán] parte de un Fan fic, recuerda que son solo "ideas que nunca se pudieron convertir en historias por falta de inspiración"; algo así como si fueran pilotos de caricaturas rechazados que al fin y al cabo se mostraron. La intención de este proyecto es compartir algunas ideas de historias que nunca se pudieron escribir. Oh! sí, casi lo olvidaba, los nombres en inglés de cada capítulo corresponden al título que la historia "iba" a tener en español. Gracias por comprender :3
—¡Vamos! ¡Dime que tiene ella que no tenga yo! —le gritaste con impotencia.
Conocías perfectamente la respuesta; no había necesidad de que te la dijera, pero ciertamente fue lo único que se te ocurrió decir para alentarlo. Las piernas te temblaban notoriamente, delatando tu inestabilidad; jamás te había pertenecido, a pesar de haberle demostrado que gustabas de él. ¿Era necesario mencionar que a menudo pensabas en cosas pervertidas al verlo debido a tu edad? ¿Necesario mencionar que habías tenido al menos un par de sueños húmedos con él como responsable? No, por supuesto que no.
Te observó con su mirada despectiva, supiste que en cualquier segundo podría humillarte aún más con simples ademanes, sin embargo no te importó. Notaste cómo suspiró, harto de ti; contenía las ganas de asesinarte en esos momentos, no tenías que leer su mente para saber lo que estaba pensando.
Te mantuviste estática, con tus ojos lagrimosos y un ceño que más que parecer molesto parecía desesperado. Sabías que eras hermosa pero también eras consciente de que no podrías competir contra esa perfecta mujer tan fina, sofisticada y bella que llamaba la atención del pelirrojo. Quizás y solo quizás podías tener una oportunidad de vencer en un combate mano a mano, claro… si estuviera gravemente herida, pero definitivamente no en este caso; lo estabas perdiendo por tu timidez.
Sentías las gotas de lluvia caer sobre tu cuerpo, empapando tu ropa y la de él; tus mejillas se tornaron más sonrosadas de lo normal debido al clima, agradeciste en tu mente que la lluvia camuflara tus lágrimas… pues ahora más que nunca se encontraban a mitad del camino a la perdición, bueno, así lo sentías tú ya que supiste que a él no le importaba en absoluto.
—Por favor.
—No es motivo suficiente. —negó con un semblante de asco.
—Es que, eres muy… muy importante para mí. —hablaste entrecortadamente, maldecías tu falta de valor para expresarle tus más profundos sentimientos.
—Me importa un carajo lo que sea para ti. Lárgate a tu casa a hacer galletitas ahora que puedes antes de que te arrepientas por no haberlo hecho. —Yagami se dio media vuelta y emprendió camino a pasos pesados.
Algo en ti te alertó al verlo marcharse, supiste en esos instantes que ese era el momento. Sin dudar cambiaste tu mentalidad a "puro instinto"; apretaste tus labios y un enorme rubor se apoderó de tus mejillas. Deseaste por primera vez no haber existido.
—¡Iori-san!
Lograste que el nombrado detuviera su caminar para que después de unos pocos segundos volteara su rostro para verte con su clásica mirada fría. Te observó remojar tus labios un par de veces mientras respirabas de forma nerviosa.
—B-bésame. —dijiste avergonzada tras haberlo soltado.
—¿Qué? —frunció el ceño, acercándose a ti.
—Te… suplico… que me beses. —creíste que te desmayarías por esas palabras, sentiste tu rostro arder en llamas, no por el fuego ajeno, sino por haber revelado tu gran anhelo.
Querías que él fuera quien te diera tu primer beso, que él fuera quien quitara el sello de tus labios para hacerlos expertos día con día. Las ansias te estaban devorando viva, ¿Y si no quería hacerlo? ¿Y si besabas mal? ¿Y si te atragantabas? ¿Las prácticas de "cómo besar con aquella manzana" valdrían la pena después de tantas sesiones?
Se acercó hasta estar enfrente de ti, logrando que ahogaras un gemido y observaras hacia arriba para ver su rostro, no podías creer la cercanía en la cual se encontraban los dos. Yagami pareció por unos breves segundos más molesto de lo normal; tan solo atinaste a cerrar tus ojos mientras dirigías tus labios en forma de pececito hacia él, aún podías sentir lo cálido en tus mejillas, la emoción consumiéndote y las ganas de que acariciara tu cuerpo.
Pasó cerca de medio minuto, algo andaba mal, no sentías el roce de tus labios con los de Iori. Abriste tus ojos y observaste a tus alrededores pero no lo hallaste por ningún lado, en su lugar, había una linda rosa de origami en el suelo.
Ustedes saben que los quiero mucho, mis amados Koferos, pero personalmente agradezco a "Sakura Yata", "Hana Yagami", "un reciente anónimo Guest" y a "Saga" por seguir y comentar mis historias tan a menudo. A propósito, los animes de los que escribí en el cap. anterior eran los de Dragon Ball y Naruto.
Alguien sabe o tiene una idea de quien era la otra mujer con la que competía Athena por el afecto de Iori? Ahí va una pista, es la hermana de quien junto con Iori hacen mi pareja favorita de todo K.O.F.
See you soon!
