Otro día más
Sumario: Kagome perdió algo muy valioso para ella, pero para su suerte siempre tiene a un Medio-demonio con buen olfato cerca.
Pov Inuyasha.
Acompañe a Kagome a su época, odio cuando me deja en el Sengoku, no puedo protegerla desde ahí, esos demonios que enfrenta a diario pueden no ser fuertes; pero igual no los debemos subestimar, ese tal "examen" le ha sacado más de una lágrima y eso no me gusta, no me gusta ver a las mujeres llorar.
Pero aquí no solo ella tiene enemigos, yo me enfrento a uno más poderoso que Naraku, más sigiloso que Sesshomaru y más esponjado que Kirara. Misha, él si es de temer, sobre todo porque su imagen se contradice mucho con sus intenciones, que no los engañe su tamaño, se ve pequeño en la esquina desde donde la vigila, su color marrón lo hace resaltar del resto, de esa forma siempre consigue su objetivo. Dormir en sus brazos.
Lo observo desde la distancia, se siente protegido, ya que, mientras Kagome se encuentra en su casa, él se mantiene también ahí, disfrutando de su compañia y caricias, en ausencia de su dueña, les puedo asegurar; ocupa su tiempo planeando el momento de atraerla y atacar, tiene mucho poder sobre ella, la manipula con esa carita redonda grandes ojos y expresión "soy adorable" incluso Kagome lo ante pone a mí, eso quizás no lo creen pero si, el parece ser más importante que yo, definitivamente lo trata mejor, incluso cuando me enfrento a él; el único castigado soy yo, siento como si fuera Jacken, me he llevado muchos abajo tratando de destruirlo, siempre es conmigo con quien se enoja Kagome ¿y él?, duerme luego calientito en su cama. ¿Injusto, no?
— ¡Abajo! —Mi cuerpo fue azotado por enésima vez contra el piso de madera, empezaba a creer que era Sádica.
Misha había desaparecido, al parecer secuestrado, pero ella no me dejo ir a buscarlo, mujeres, todo lo deben complicar…
— ¡Tonta, Porque crees que fui yo!
— ¡¿Quien más podría haber sido, eres el único al que no le agradaba?!
—No me gustaba ese estúpido, ¡pero a ti si!
Mis palabras la hicieron dudar de su hipótesis, guardo silencio unos momentos y decidió reunir a toda su familia, encontraría al culpable aunque le costara la vida, o un castigo, lo que fuera primero.
—Puedo ayudarte a encontrar…
— ¡Abajo! —fue la orden de Kagome, no quería escuchar mis brillantes ideas, ella se las pierde.
Su familia se sentó en la sala, Kagome podía ser muy convincente cuando quería; y este era el caso, cuando su abuelo y Sota no la tomaron en cuenta, les dio una mirada penetrante, una que ni el mismo Sesshomaru podría contradecir, con resignación fueron llevados al palco de los acusados ( Lo que sea eso) junto con su madre y yo, todos éramos culpables hasta demostrar lo contrario, así lo había decidido ella, hasta Buyo podría habérselo llevado, sus teorías rayaban en lo insano.
— ¿Dónde estabas abuelo entre las 9 Am y las 5 Pm? —Preguntó inquisidora.
—Yo estaba cuidando el templo de los malos espíritus, debo proteger a mi familia…
—Pues lo haces muy mal anciano, yo cruce el pozo y no te diste cuenta —Interrumpí tranquilo, mientras buscaba con la mirada a Buyo para jugar con él.
—Bueno yo… —Hablo nervioso el abuelo — ¡Lo admito, dormí una pequeña siesta en el templo! —Dijo comenzando a llorar por la desconfianza de su nieta.
—Abuelo… —Dijo Sota, no te sientas mal, encontraremos al responsable y probaremos tu inocencia.
— ¿Que dices muchacho? ¡Dile que no fui yo! —Dijo con lágrimas en los ojos — ¡Que nietos tan ingratos!
Kagome suspiro, él no podría haber sido, a sus años le costaba subir las escaleras y no entraría a su habitación para cometer un "crimen" así.
Sota tomo del brazo a su abuelo para llevarlo a descansar; cuando el aura de Kagome frenó sus pasos.
— ¡¿A dónde crees que vas?!
—Llevo al abuelo a descansar.
—No tan rápido, hermanito… ¿Dónde estabas Sota, entre las 9 Am y las 5 Pm?
—Camine contigo a la escuela y luego de vuelta nos encontramos de nuevo en la subida del templo, hermana…, estuve con él algunos días pero siempre lo devolvía a su lugar, creo que… te extrañaba… y… tenerlo cerca era como tenerte cerca a ti…
Las palabras de su hermano menor tocaron su corazón; enterneciéndolo, cuando recordó el secuestro/desaparición y arremetió con fuerza. Sí, su personalidad sádica exigía sangre.
— ¡Quizás lo querías para ti y es por eso que no me lo quieres devolver!
— ¡Eso no es verdad!, lo deje ahí sobre tu cama; donde siempre lo dejas tú, ¿O no lo viste antes de salir a la escuela hermana?
Touché, lo que sea que signifique, era cierto; ella le dio un beso de despedida antes de salir a clases, yo la vi, Sota no podría haber sido.
— ¡Inuyasha! —Gritó Kagome apuntándome con el dedo — ¿Dónde estabas entre las 9 Am y las 5 Pm?
La miré ladeando la cabeza, ¿De qué nueves y cincos estaba hablando?
Entendió que explicarme de horarios era como hacerme entender los días de la semana, estupideces sin sentido ni utilidad.
— ¿Donde estuviste todo el día hasta mi regreso de la escuela?
—Bueno… yo… —Kagome notó mi nerviosismo, estaba confirmando su locas ideas —Esta bien; yo lo vi, pero no le hice ningún mal, lo considero demasiado peligroso como para enfrentarlo directamente.
— ¿De qué estás hablando? —Preguntó ella sin entender mis palabras.
—Es más poderoso que Naraku, mas sigiloso que Sesshomaru y mas esponjado que Kirara, además cada vez que me acerco a él, tú y tus "abajos" me rompen el alma —Dije mostrando mi molestia sentado con los brazos y piernas cruzados, girándome para ignorarla.
Kagome quiso reír por mi analogía, la verdad era que si, ella amaba a su Misha, y al llegar de la escuela y no encontrarlo fue catastrófico, sus ojos mostraron el desconcierto al no encontrarlo en su cama, me sentí mal por ella, lo encontrare si o si, pero solo si ¡ella me deja hacerlo! Es injusto que me tenga aquí sentado; como un acusado más.
Note que su madre sonreía, algo típico en ella, era una persona muy relajada y consentidora, pero tras esa sonrisa, Kagome percibió algo sospechoso.
—Mamá, ¿donde estuviste entre las 9 Am y las 5 Pm?
—Bueno… —Dijo llevándose un dedo al mentón, Kagome supuso seria una larga explicación — A las 9 termine de limpiar la cocina luego de que todos tomaron desayuno, luego fui de compras, necesitaba vegetales para la cena, lave la ropa, hice aseo… —La explicación era más larga de lo que esperábamos, en un momento ya no pusimos atención a sus palabras —luego lave a Misha y cuando estuvo seco lo deje en tu habitación.
—Fuiste entonces la última que lo viste… —Preguntó Kagome inquisidora nuevamente.
—Mmm, al parecer sí, pero lo deje en tu cama luego de coserlo, sufrió un par de percances en la lavadora…
El tono relajado nos tomo por sorpresa ¿Qué tanto daño sufrió en la lavadora?
—Bueno… como está bastante desgastado de tantos lavados, achuchones y babeos Kagome, se rasgo un poco su cuerpo, pero lo zurcí y quedo como nuevo —Dijo con una sonrisa que calmaría a cualquiera.
Entonces ¿Donde estaba el maldito oso?
Me hastié de tanta pregunta sin sentido, puse mi nariz contra el piso y comencé a olfatear todo a mi alrededor, Kagome quiso detenerme pero su madre le dijo que me dejara hacer mi parte, aunque fue bastante ofensivo.
«Es bueno tener un perro en casa»
No me moleste con su comentario, cocina muy bien para castigarla por la ofensa.
Fui olfateando por el pasillo, el olor a suavizante de telas me indicaba que estaba en la parte de arriba, subí con Kagome y su madre tras mis pasos, entrando a su habitación; olí algo bajo la cama, me metí casi de lleno y para sorpresa de las mujeres con mi mano saque al desaparecido en cuestión.
— ¡Misha! —Grito Kagome empujándome al estar en su camino.
¿Me ofendí? ¡Claro que me ofendí! Su madre algo murmuró, pero estaba demasiado molesto para escuchar de seguro dijo «prepararé la cena»
Me senté a los pies de la cama; mientras que Kagome abrazaba y besaba el estúpido oso de peluche, ¡tanto alboroto por eso! Jamás lo entenderé…
—Inuyasha… Gracias. —Dijo y depositó un beso en mi mejilla, los colores se me subieron al rostro con la vergüenza; pero intente esconderlo, salte por la ventana directo al pozo, la dejaría unos días mas en su casa para descansar, pero lo bueno es que me voy tranquilo, ella se ve feliz con su osito durmiendo juntos, y yo resolví un misterio, recibiendo un tierno premio por mis acciones, fue un buen día…
Fin
