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159 días después de la liberación de las primeras Nuevas especies

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La siguiente sesión le incomodaba, pero Sakura intentó relajarse en su sillón. Miró el reloj y comprobó que llegaba tarde de nuevo. Los minutos seguían pasando y su enojo aumentaba. Esta era la cuarta vez que el 466 llegaba tarde a una sesión. Lo hacia a propósito. Sabía que estaba furioso y que lo hacia en represalias, pero no le dejaba otra opción. Un fuerte gruñido amenazador la sobresaltó y su mirada se desvió a la puerta unos segundos antes de que esta sea abriera.

El 466 estaba en el pasillo, con su cabello negro desordenado, como si se lo hubiera secado boca abajo con un secador para darle esa plenitud.

Su oscura mirada mostraba claramente su rabia. Supuso que él era el que había hecho ese ruido Uno de los guardias lo empujó hacia adelante y entró en la oficina detrás de su cliente.

-"Aquí está. Él no estaba muy contento, pero conseguimos traerlo". El hombre lanzó una mirada asesina al 466. -"Cuatro de los suyos lo convencieron para que viniera por las buenas o habríamos tenido que ponerle grilletes y arrastrar su culo hasta aquí. Quería pelear conmigo ".

Ella hizo una mueca.- "Por favor, siéntate 466. "

-"Al parecer no tengo otra opción. "El caminó hacia la silla que tenía frente a su mesa y dejó caer su gran cuerpo sobre ella con la fuerza suficiente como para hacerla crujir. -"y eso que decís que somos libres ".

-"Tú pueblo y el mío acordaron las sesiones de terapia. Esto es para ayudarte. "

Cruzó sus enormes brazos sobre su pecho amplio y puso una expresión de aburrimiento mientras la miraba.- "Si tú lo dices, pero no quiero estar aquí. Tú hablas y yo te escucho, pero hazlo rápido "

-"El objetivo de la terapia es que tú hables conmigo. Hablar sobre tus sentimientos hará que esta experiencia tenga éxito".

Él la miró con sus ojos negros. Eran hermosos, extraños, pero a la vez atrayentes. Tenía las pestañas muy largas y oscuras. Ella se movió en su silla y cruzó sus propios brazos.

-"No quiero tener una batalla de miradas de nuevo. Ambos sabemos quien va a ganar. Siempre lo hago. "Suspiró. -"Siento que tengas que estar aquí, pero necesitas estas sesiones ".

Él siguió observándola en silencio. Era un maestro en hacer que se sintiera incómoda. El 466 solía mirarla como si pudiera leer su mente. De todos los sobrevivientes a los que había aconsejado, él era su mayor preocupación. No tenía la menor idea de su estado emocional, de como estaba adaptándose a su nuevo entorno o de si incluso estaba intentado encajar.

-"He oído que no estás interesado en aprender algún deporte ". Él parpadeó. -"Estás pasando demasiado tiempo solo y esquivas a las guardias para alejarte del motel. Sabes que eso es muy peligroso ". Él no dijo nada.-"Ellas están aquí para protegerte. No pueden hacer su trabajo si no te quedas. Este es un lugar seguro y tienes que permanecer donde estás a salvo. ¿Qué pasa si alguien te ve? Los periodistas violaran el área y acosaran a tu gente por conseguir una noticia".

Bostezó y continuó observándola. Sakura se sintió muy frustrada, normalmente tenia mucha paciencia, pero el 466 siempre la estaba empujando. Podría hacer estallar hasta a un santo y, por desgracia, ella no era tan perfecta. Este trabajo en medio del desierto estaba siendo emocionalmente agotador. Había tenido que alejarse de todos sus conocidos y tratar con alguien que no apreciaba todos sus sacrificios estaba comenzado a enojarla de verdad.

Se inclinó hacia adelante y puso las manos sobre la mesa. -"Está bien. Es evidente que cuatro sesiones a la semana no te están haciendo mucho bien ".

Sus labios se curvaron hacia arriba y estaba bastante segura de que era felicidad lo que brillaba en sus ojos, aunque era la primera vez que la veía. Eso hizo que su sangre hirviera.

-"Por fin estamos de acuerdo. No más sesiones. "Él descruzó los brazos y parecía listo para irse. Su culo se levantó unas pulgadas de la silla cuando ella habló.

-"No tan rápido".

Él se dejó caer de nuevo y se recostó en la silla, pero su sonrisa murió a la vez que su mirada se endurecía.

-"Voy a aumentar el número de sesiones de cuatro días a la semana a siete días."

Eso provocó en él una reacción de pura "rabia". Ella disfrutó un poquito al verla, ya que él parecía complacerse en hacer de su vida un infierno. Era su turno de sonreír.

-"¿Vas a hablar conmigo, 466?. Estoy tratando de hacer mi trabajo y voy a ayudarte, tanto si te gusta como si no. Pasaremos más tiempo juntos hasta que te sientas cómodo y te abras conmigo. Quiero saber por qué eres tan antisocial con tu propia gente, por qué no quieres aprender algún deporte y cómo te estás adaptando a la vida fuera del laboratorio. No puedo darte el visto bueno hasta que hablemos de todo eso. "Ella se echó hacia atrás.- "No es como si estas sesiones adicionales vayan a interrumpir tu vida social. No tienes una. "

-"Tú no quieres realmente forzarme a más sesiones. Te hago miserable y no te gusto ".

Su suposición la sorprendió.- "No me caes mal. No te conozco porque no quieres hablar conmigo. Además, eso es irrelevante ".

Volvió la cabeza para mirar al guardia que estaba apostado en la puerta.

-"Haz que se vaya." El guardia soltó un bufido.

-"No va a pasar. Conoces el procedimiento ".

El 466 la miró fijamente y se relajó en su silla.-"¿Crees que voy a matarte?"

A veces se preguntaba a si él la odiaba. Era obvio que le molestaba que lo requiriese para las sesiones de terapia, pero no creía que él pudiese atacar a una mujer. No había visto en él indicación alguna de una vena cruel y no mostraba tendencias de matón.

-"No."

-"¿Quieres que hable?"

-"Eso sería un buen cambio. Sí ".

-"Haz que el guardia salga. No me abriré con nadie más que contigo. He leído sobre la confidencialidad medico-paciente y quiero eso ".

Sus cejas se arquearon por la sorpresa.- "Todos los guardias han jurado mantener nuestras sesiones en privado y no pueden repetir lo que oigan en ellas. Él está presente porque soy una mujer. Está para protegernos a los dos".

-"Tú crees que voy a matarte." Él le frunció el ceño. -"¿O es que piensas que voy a agarrarte, rasgarte la ropa y montarte contra la pared? "Sonrió mientras su mirada bajó por su cuerpo.- "Una referencia pesquera que aprendí en el último mes acaba de venir a mi mente; Pequeñines, no gracias . No sería divertido para mí. Te rompería fácilmente. Eres muy frágil".

-"Cuida tu boca y muestra un poco de respeto," ordenó el guardia y dio un paso amenazante.

A Sakura le desconcertó un poco las crudas palabras del 466 palabras, pero era la primera vez que le oía hablar tanto, así que levanto la mano para prohibir al guardia que interviniera nuevamente y después apoyó la mano sobre su escritorio.

-"Dejanos." Miró al guardia.

-"De ninguna manera, Dra. Haruno, este tipo es inestable."

-"Por lo menos está hablando. Fuera. Puedes esperar en la recepción o en el pasillo. "

El 466, obviamente, trató de ocultar su sorpresa, pero no pudo y recompuso rápidamente su expresión serena. -"Deberías agregar Me escucharas gritar si él me ataca".

El guardia negó con la cabeza y la irritación estalló dentro de Sakura. Sólo había unos pocos guardias varones en Site Four, pero nunca tomaban bien las órdenes.

-"Esta es mi oficina y yo decido como dirijo mis sesiones. Cierra la puerta al salir y espera en el pasillo. Estarás lo suficientemente cerca si hay algún problema. Es una orden directa, no una petición. "

-"Está bien." El guardia se giró, salió fuera y cerró la puerta tras de sí.

Sakura estudió al 466. -"Ahora estamos solos. Habla conmigo. ¿Por qué no haces deporte?"

Él parpadeó un par de veces y el silencio se prolongó.

-"Dijiste que hablarías si estábamos solos. Lo estamos. No me pareces el tipo de hombre que incumple su palabra".

-"¿Cómo lo sabes?"

-"Hablo con un montón de nuevas especies. Son muy orgullosos y respetáis la honestidad ".

Sus manos soltaron los brazos de su silla y cruzó de nuevo los brazos sobre su pecho.

-"Ellos no me interesan. Eso es una cosa humana y no lo soy. "Sus ojos se estrecharon. -"No soy un hombre. Soy un macho ".

-"Tú eres un híbrido humano."

-"Soy un animal en forma humana."

Ella encontraba fascinante las diferencias entre las nuevas especies y lo seres humanos. Esas líneas estaban dibujadas con firmeza dentro de sus mentes. Le ayudaba a entenderlos un poco mejor. El 466 era aún más firme que la mayoría de las especies. El 466 aun estaba resentido y lo entendía, teniendo en cuenta que había estado encerrado en una celda durante toda su vida y a merced de Industrias Mercile. Esa compañía farmacéutica los había creado mezclando la genética animal y humana y los había utilizado en sus investigaciones.

-"¿Por eso te has negado a elegir un nombre y mantienes tu número?"

-"¿Me veo como un Han, Jack o Tomas para ti?" Levantó una ceja. -"¿Parezco normal? "

Ella captó la indirecta de dolor que brilló en sus ojos y le dolió por él. También le rompía el corazón y horrorizaba escuchar las historias de los sobrevivientes. La forma en como los había tratado Industrias Mercile. Nadie merecía la vida infernal que ellos habían llevado hasta que los habían descubierto y recatado. Los empleados de Mercile los había tratado como a simples sujetos de pruebas, sin compasión y sin humanidad.

Para ellos simplemente eran números sin derechos humanos. Simples ratas de laboratorio. Su mirada recorrió su rostro. Tenía pequeñas diferencias físicas que siempre le diferenciaran de los seres humanos normales. Los huesos faciales de las nuevas especies estaban más pronunciados en las mejillas y el mentón. Sus narices eran más anchas y un poco más planas de lo normal. Muchos de ellos tenían los labios más carnosos y también colmillos. La forma de sus ojos podían reflejar su ascendencia animal

El 466 tenía una apariencia robusta y llamaría la atención si intentaba moverse en la sociedad. Todo el mundo se daría cuenta de que no era muy "Normal". Ella se estremeció interiormente, al recordar la acalorada discusión que tuvo con su jefe la semana pasada. Habían discutido sobre la posibilidad de ofrecer cirugía plástica a las víctimas. Sakura le había dicho que eso sólo los traumatizaría más. Su jefe creía que cambiar su apariencia les ayudaría a encajar en el mundo.

¿Hice mal? Se mordió el labio. Quizás deberíamos ofrecerles la oportunidad de corregir algunas de sus anomalías faciales.

Creía que ya habían tenido suficientes cambios en sus vidas e incluso le parecía una oferta ofensiva. Nadie debería cambiar su apariencia para adaptarse a la sociedad. Por supuesto, que ella no era la que tenia que tomar esa decisión, pero tampoco la ofrecería a las victimas hasta que alguien decidiera que era lo apropiado. El 466 y sus otros pacientes eran atractivos para ella, incluso hermosos. Ellos eran únicos y especiales, perfectos tal y como estaban.