Aquí estoy de nuevo ¿Rápido no? Bueno, es por las reglas de publicación que he puesto en mi profile. Ya saben, el fic que tenga mas de 12 reviews primero, será el primero en ser actualizado.

Pero bueno, recuerden que de ahora en adelante la respuesta a sus reviews irá al final de cada capítulo. Aquí vamos:

Disclaimer: Sakura Card Captor y sus personajes no son míos, son de Clamp, este fic no tiene otro motivo más que entretener.

IMPORTANTE: Este fic se ubica cinco años después del final de la película de la carta sellada, lo que quiere decir que tienen entre 17 y/o 18 años aproximadamente, y el lugar en que se desenvuelve la historia es Inglaterra

Cursivas: paginas el diario de Sakura o pensamientos

LA VIDA EN INGLATERRA

Capítulo dos:

Querido quien seas:

¿Cuántas posibilidades habían de que esto pasara? Definitivamente no muchas a una persona normal, pero a mi, a Sakura "rarezas" Kinomoto era lógico que me pasara. Pero déjame contarte que sucedió.

Pues resulta que a Syaoran Li se le ocurrió aparecer de la nada en MI LONDRES y por si eso fuera poco se quedara ¡aquí! ¡en MI casa! ¿Qué se cree? No tiene ningún derecho…

No quiero que me malinterpretes, no es que lo odie, por que realmente no lo odio… simplemente no soporto la idea de que esté aquí… es mi casa después de todo ¿es malo eso? Eriol se la pasa diciéndome que no debo ser rencorosa menos con el quien me "amó" tanto, pero no es rencor... es algo mas allá… ¿Qué pasó?

Pues que al principió Syaoran y yo estábamos juntos, todo estuvo bien, hasta que regresó a China dejándome a Yohko. Menudo obsequio. Pero ¿que pasó al regresar él a China? ¡Se olvido de mí! ¡Ni siquiera me dio su número de teléfono verdadero!, y cuando perdí a mi padre ¿Qué pasó? Nada… ¡Me abandonó cuando más lo necesitaba! A pesar de mis cartas y postales, las cuales por si fuera poco me fueron devueltas hace tres años.

Por un tiempo traté de convencerme que probablemente con mi suerte el habría muerto o habría pasado algo malo que lo mantenía incomunicado de la realidad. ¡Pero NO! ¡¡¡Estaba vivo!!!

¡Eso pasó! ¿Te parece poco? Está bien… agregaremos la cereza del pastel, justo cuando me encontraba convencida de que él estaba en problemas, de que estaba mal o algo realmente malo había pasado y por eso no había tenido noticias de el, ¡oh sorpresa! Me entero por un noticiero que el único hijo varón de la familia Li estaba comprometido oficialmente con nada más y nada menos que con su prima ¡Li Meilin!

Entonces lloré, me costó lágrimas y profundo odio contra la muy traidora y el muy estúpido de Syaoran, que probablemente pensó que yo solo era algo parecido a un amor de verano o un amor de niños pequeños.

Madre dice que el tiempo todo lo cura, y hace olvidar. Supongo que lo dijo por que lo escuchó en una película o lo leyó en algún cuento de hadas. Por que a mi definitivamente el tiempo no me ha hecho ni olvidar ni me ha curado nada.

Obviamente, Sophie no debe saber nada del compromiso, de lo contrario no estaría lamiéndole el trasero a Syaoran… ¡pobre tonta!

Pero no estaría así de desesperada si aprendiera a escuchar las predicciones de Crystal "esta semana tendrás muchas sorpresas" ¡estúpida adivinación!

Sin embargo, soy perfecta para improvisar, y las situaciones me ayudaron, como era de esperarse Sophie informo a los primitos Li sobre los rumores que recorren la academia sobre Eriol, Corny y yo y eso es un punto a mi favor. ¿Qué puede ser más desesperante que enamorarse de la adorable gemela malvada de tu amor de infancia? Syaoran Li se enamorará de Cherry Hiragizawa aunque eso sea lo último que haga. Me divertiré horrorizando a ese par de traidores. Pero solo es diversión. Nada más.

Pero bueno, Hasta la próxima.

oOoOoOo

La ojiverde suspiró al escuchar el escándalo que se había armado en su habitación. Esos dos nunca cambiarían definitivamente nunca lo harían.

- ¿Podrían hacer menos ruido? Los Li podrían escucharnos – dijo la castaña mientras se arropaba en su cama observando divertida a la pareja que peleaba

- ¡Claro! Podríamos hacer menos ruido si Kero se quedara callado – reprochó la pelirroja mientras trataba de introducir al pequeño ser mágico en lo que parecía se una pijama de muñeca

- ¡chiquilla! ¡Suéltame! ¡Como te atreves a molestar al gran Kerberos! – refunfuñó el pequeño leoncito alado mientras trataba de liberarse de las manos de la chica

- Anda Kero, quédate quieto, solo será un momento... haber… no… espera... ¡Quédate quieto! – la chica seguía peleando con el pequeño ser a los pies de la cama de la castaña hasta que al fin la chica gritó emocionada - ¡Ay Kero! ¡Mírate que lindo te ves!

Kero se sentó decepcionado mientras ambas chicas estallaban en risas al ver al pequeño leoncito en una pijama de pies con un agujerito cuadrado que se suponía debía cubrir su trasero y sus alas saliendo por otros superiores más pequeños.

- ¡Por Dios Kero! ¡Te ves encantador! – Exclamó Sakura mientras le tomaba una fotografía con su celular

- son unas desconsideradas… ni siquiera Tomoyo se atrevería a vestirme de esta manera… me han deshonrado… - exclamó el diminuto guardián cabizbajo

- ¡Ay Kero no seas dramático! – exclamó Corny tomándolo entre brazos y dándole un beso en la nariz – si no te amara tanto no me preocuparía por vestirte para que duermas abrigado, Por cierto Cherry… -continuó la pelirroja resaltando el nombre de la castaña - ¿no crees que puedes traumatizar al pobre Li si lo haces enamorarse de ti?

- ¡Corny! ¿Qué te he dicho de leerme la mente? – Reclamó la castaña con un pequeño mohín. Por algo la chica era amiga de la familia Hiragizawa. Pero su habilidad de leer la mente, era otra rareza mas de la vida de Sakura – además, solo es una broma Corny, no pienso hacer nada más que hacerlo que se fije en mi un poquito…

Cornelia rió de buena gana mientras negaba con la cabeza. Conocía la historia de Sakura, por muy extraña que pudiera parecerle a cualquiera, para ella era solo una historia más de la familia de Eriol y sus relativos. Pero, así como sabía que Sakura hablaba en serio con respecto a la broma, sabía que no era solo una simple venganza, que no era rencor lo que la impulsaba, sino que había algo más en su interior.

- como digas querida, solo ten cuidado con Sophie, puede poner al guapo de tu ex en tu contra – advirtió la pelirroja divertida al ver la reacción de la castaña ante su comentario.

- No le tengo miedo a Sophie, y eso ya deberías saberlo Corny, además, Syaoran nunca le creería a ella más que a la imagen de Sakura Kinomoto

oOoOoOo

La mañana de clases había transcurrido con normalidad. A pesar de encontrarse en un país diferente, lo único que parecía cambiar era el idioma el clima, los demás era simplemente igual. Chicas observándolo y cuchichiando por los pasillos, otras un poco atrevidas que le habían dejado notas en su casillero y otras aún más atrevidas que lo abordaban en los pasillos para invitarlo a salir.

Las chicas de china y Japón no eran nada diferentes a las de Inglaterra. A excepción de una, ese espécimen extraño que se acercaba a el por el pasillo. Caminaba sonriente, sosteniendo un par de libros entre sus manos, Su largo cabello castaño y rosa lo llevaba sujeto en dos trenzas y cubría su cabeza con una pequeña boina rosa que combinaba con su abrigo. Los chicos en los pasillos la saludaban al igual que a él lo saludaban las chicas, TODOS, deportistas, ñoños, geeks, los dark, al parecer todos amaban a la pequeña diablilla. ¿Cómo alguien tan perfecta podía ser tan… singular?.

- Hola Syaoran – la chica se detuvo únicamente unos segundos, los necesarios para saludar al ambarino y darle un pequeño beso en la mejilla antes de continuar con su camino.

Syaoran la miró alejarse, boquiabierto y realmente confundido. ¿Por qué ella era así? ¿Lo hacía sin saberlo o a propósito?

- Hola viejo, ¿Qué sucede? – Preguntó un chico que se había acercado a Syaoran, se trataba de Robert, un compañero de clase del joven chino - ¡oh! Veo que ya conociste a Cherry

- Esta buenísima, tienes tanta suerte de quedarte en su casa – exclamó William, otro compañero que también se había acercado a ellos – es una lastima que no salga con nadie

- ¿Con nadie? – preguntó Syaoran poniéndole más atención a la conversación de ambos chicos

- Nop, algunos la han visto en bailes de caridad y de alta sociedad con citas mayores que ella o con su primo, pero nunca ha salido con nadie de la Academia – explicó Robert – nunca ha aceptado una invitación

- ¿nunca? – Ambos jóvenes negaron con la cabeza - ¿Tratan de decirme que esa chica nunca ha tenido novio?

- No que nosotros sepamos, la vida amorosa de Cherry es tan misteriosa como ella

- ¿Y que me dicen de Cornelia? – preguntó Syaoran sin poder evitarlo, si Cherry nunca había tenido una relación con un chico ni Cornelia tampoco, significaba que lo que decía Sophie no podía ser una mentira después de todo

- Corny salía con Eriol hace algunos años, pero al parecer no funcionó, de cualquier manera , siguen tan juntos como siempre, claro, ahora incluyendo en la ecuación a Cherry – explicó William – pero Corny si tiene citas, claro es muy selectiva, pero las tiene

- No son lesbianas si es lo que querías saber – dijo riendo Robert mientras le daba unas palmaditas en la espalda a Syaoran – pero tampoco significa que exclusivamente salgan con hombres

- ¿Acaso importa? – Exclamó William riendo y comenzando a caminar en dirección a su próxima clase – Las dos están buenísimas

Syaoran continuó caminando en silencio escuchando a los dos jóvenes. ¿Era su impresión o a la única en la escuela que parecía molestarle que Cherry y Cornelia fuesen… lo que se suponía que fuesen era a Sophie? ¿Estaría juzgando mal a la castaña por sus costumbres antes de tiempo?

oOoOoOo

- No soporto al señor Rogers, ¿Acaso podría alguien más matarte de aburrimiento como él? – exclamó Crystal, la hermana mediana de los Hiragizawa, mientras jugaba con un rizo de su cabello – si tuviera que escucharlo una vez más en este día de seguro moriría

- Si, y eso que solo llevas escuchándolo dos años - resopló Corny quien permanecía con la cabeza recostada en la mesa de la cafetería – yo ya llevo tres y aún no me acostumbro, lo bueno es que logras perfeccionar la técnica para dormir sentada

- Claro que el evitar roncar no va incluido en esa técnica – exclamó Eriol ante la mirada de reproche de la pelirroja y la risa de la chica de rizos negros - ¿acaso me equivoco?

- Es que Corny no puede hacer nada bien – agregó un joven corpulento que sonreía alegremente mientras le quitaba una papa frita de su plato a la chica pelirroja quien le pegaba con un libro para impedírselo

- No es mi culpa que sea tan incomodo dormir escuchando su voz… - se defendió la joven mientras se sentaba derecha y comenzaba a comer una enorme hamburguesa – sabes que ronco si no estoy relajada…

- Y cuando no lo estás también… - agregó de nuevo el chico quien era atacado de nuevo por la pelirroja

- ¡Crys! ¿Podrías callar al bestia de tu novio? Otra vez tiene vomito verbal

Crystal se mantenía riendo sobre las caras que se lanzaban Owen el hermano gemelo de Corny y la pelirroja, a decir verdad, ellos no se parecían en nada, Corny era diminuta y pelirroja, mientras Owen era inmenso, musculoso y de cabello oscuro.

Justo en ese momento hizo su aparición por las puertas de la cafetería la castaña quien sonriéndole a los que le saludaban aceleró el paso hasta dejarse caer al lado de los chicos que a habían estado esperando.

En la cafetería de la academia, como en todos los lugares del mundo probablemente, las mesas se dividían por estatus social, sin embargo, a pesar de que ninguno de los Hiragizawa y sus amigos se sentían de algún grupo en especial, su mesa solía ser la central, en donde todos y absolutamente todos podían observarlos a la hora del almuerzo.

- ¿En donde estabas? ¡Me abandonaste! – Reclamó la pelirroja con tono triste - ¿Me has estado siendo infiel verdad?

Sakura miró con tristeza a su amiga y se lanzo a abrazarla mientras se sentaba a su lado. Crystal, Owen y Eriol solamente rieron al ver a Sakura abrazar a Corny, mientras la pelirroja seguía con su teatro.

- ¡Pero nunca te sería infiel! ¡No amo a nadie más que a ti! – Exclamó Sakura – ¡Todos parecen ser tan poca cosa a tu lado!

- Y luego preguntan por que la gente habla de ustedes – dijo la ojiazul riendo mientras desviaba la mirada a la entrada de la cafetería, por donde recién aparecían el joven Li – miren quien esta allí… solo…

Corny miró por su hombro mientras no soltaba la castaña quien comenzaba a comer el pudín de chocolate que le habían servido en la cafetería de la academia.

- Escuche a Sophie y su sequito hablar sobre una práctica de porristas – dijo Crystal, quien robaba algunas frituras del almuerzo de Corny sin que esta se diera cuenta

- Pobre tipo, no quisiera estar en su lugar – agregó Owen con vos despreocupada mientras reía del acto de su novia

- ¿Y si lo invitamos a sentarse con nosotros? – preguntó la pelirroja mirando con complicidad a Eriol – pobrecito, miren esta solito

- No, de ninguna manera, no podemos invitarlo a comer con no…

Sakura estaba a punto de exponer el por qué de su negación justo cuando vio a la pelinegra y la pelirroja de pie haciéndole señales a Li para que se sentara con ellos. Sakura suspiro.

- Vamos, compostura, solo serán treinta minutos de refrigerio ¿Qué puede pasar en treinta minutos de refrigerio? – se dijo para si misma como si tratara de convencerse de algo

Syaoran por su parte, caminaba no muy convencido en dirección a la mesa de las chicas que lo estaban llamando, la verdad parecían divertirse mucho, talvez no eran tan malos como los había hecho parecer Sophie.

- Hola… - saludó el ambarino mientras se sentaba a la mesa del extraño grupo, Crystal quien ahora pintaba sus uñas de diferentes colores cada una mientras su novio la mantenía sujeta con un brazo por la cintura mientras con el otro digitaba algo en su Blackberry y Corny quien mantenía abrazada a ojiverde la cual comía su segundo pudín de lo mas tranquila, él suspiró y se sentó - ¿Qué cuentan?

- Pues números – dijo Corny robándole un poco de pudín a la castaña mientras ésta soltaba una risita ante el comentario de la pelirroja - ¿y tu?

- No le hagas caso a Cornelia, algunas veces su locura sobrepasa a su cordura – dijo Owen mientras miraba las uñas de su novia y depositaba un beso en su cabeza – Soy Owen, hermano de el duende pelirrojo y hablábamos de la clase de física con el señor Rogers

- es un tanto aburrido ¿no? – dijo Syaoran mientras comenzaba a comer un plato de ensalada Caesar, la cual Corny miraba con ojos iluminados

- Un poco es decir poco, es como si existiera un mounstro del tiempo en esa clase – dijo como si estuviera hipnotizada la chica pelirroja sin despegar la mirada de los bocados que tomaba el ambarino, era hecho conocido que Corny comía todo lo que estuviera a su alcance – Syaoran ¿puedo probar tu ensalada?

Syaoran parpadeó mirando a la chica, esa mesa era extraña, se sentía como en la dimensión desconocida o como si estuviera tomando el té con el sombrerero loco y los demás personajes de Alicia en el país de las maravillas. ¿Por qué eran tan populares en esa academia?

Según había comprendido, habían cosas por las que eras popular en una escuela: eras deportista, tenías estilo o cosas de esa clase. ¿Qué tenían ellos? No podía ser el dinero, todos lo tenían allí. ¿Seria posible que su singularidad los hiciera populares?

- No Syaoran, Si dejas que Corny toque tu comida no la verás más y te quedaras sin comer – dijo de una vez y con su melodiosa voz la castaña mientras detenía de un tirón a Corny para que no tomara la ensalada del ambarino, mirando a éste directamente a los ojos – No te dejes convencer, no es lo que parece, ella ya comió

- Bueno, Syaoran ¿Qué planes tienes para este fin de semana?- preguntó Eriol dejando de reír ante la cara que había puesto Corny al ser despojada de la oportunidad de comer la ensalada de el ambarino

- Pues en realidad nada, aún no he hecho planes – admitió syaoran mientras trataba de comer ante la mirada hambrienta de Corny, y eso era demasiado, no podía soportar verla así, por lo que le alcanzo la ensalada provocando una risita en los Hiragizawa y un resoplo en la castaña

- ¡perfecto! – dijo la pelirroja con la boca llena de ensalada - podrás ir con nosotros a la fiesta de la piscina de Cecile Rochester, siempre hemos ido

- ¿Fiesta de la piscina? – Syaoran desvió su mirada a las ventanas de el comedor de la academia, en donde al otro lado caía una espesa lluvia que no se había detenido desde la noche anterior

- No te preocupes por la lluvia – dijo la ojiverde bebiendo un poco de refresco mientras mantenía su mirada fija en el – eso nunca ha detenido las fiestas de la piscina de Cecile

Syaoran parpadeó, OK, esa chica realmente era extraña, aparte de ser una completa manipuladora y ser arrebatadoramente hermosa, era una adivina, una bruja. ¡Es cierto! Sabía que ambas hermanas del joven Hiragizawa poseían habilidades con la magia como Eriol, si recordaba bien, la pequeña era una especie de maga como su hermano, mientras que la mayor, Crystal tenía facilidad para la adivinación. Sin embargo no sabía nada sobre las habilidades mágicas de la castaña. Aunque era posible que Cherry fuera como Meilin, que a pesar de haber nacido en una familia con habilidades mágicas, no hubiera nacido con el don.

Sakura y Corny rieron ante la expresión que se había formado en el rostro del ambarino y justo en ese momento la campana de la academia dio el aviso de que la hora del almuerzo había terminado. Las chicas se pusieron de pie recogiendo todas sus cosas. Sin embargo Sakura se quedo sentada mirando al ambarino quien la miraba de regreso pero con incertidumbre.

- ¿no fue tan malo no? – preguntó la chica sonriendo de oreja a oreja mientras se ponía de pie dirigiéndose a la salida de la cafetería sin mirar de vuelta a el ambarino.

oOoOoOo

Syaoran se despertó tarde esa mañana, era reconfortante tomando en cuenta que en su vida nunca había podido hacer eso un fin de semana, no había ni un solo sonido en la habitación ni uno solo más que las leves notas de una melodía que parecían proceder de un piano. Aparentemente Eriol se encontraba inspirado y había decidido tocar desde temprano.

Bajó las escaleras con lentitud, la mansión de los Hiragizawa se encontraba apacible, ni una chica corriendo por los pasillos, ni siquiera la servidumbre. Solo el sonido de la lluvia y de las teclas de aquel piano. Reconocía la melodía, era el Canon en D de Pachelbel, había sido uno de sus favoritos desde siempre.

Siguió con cuidado el sonido de las notas por los pasillos de la planta baja de la casa, observando con detenimiento pinturas de lo que seguramente eran antepasados, fotografías, dibujos de niños. El sonido parecía más cercano, Eriol había dicho algo de una sala de música. La puerta se encontraba entreabierta y con cuidado abrió un poco más asomándose.

Sin embargo, frente a el piano no se encontraba Eriol ni ninguna otra de sus hermanas, se encontraba nada más y nada menos que Cherry Hiragizawa tocando con entusiasmo una a una las notas de aquella complicada melodía. Un punto menos para su teoría. Cherry Hiragizawa y Sakura Kinomoto no podían ser la misma persona.

Apenas recordaba aquella ocasión en que Sakura le había comentado lo difícil que había sido para ella aprender a tocar las notas simples de una melodía para las cartas. Esa niña no podía haber obtenido en tan pocos años semejante habilidad para tocar el piano.

En realidad ya se estaba cansando de buscar los parecidos y las diferencias. Debía dejar de pensar ya en ella, después de todo, Eriol lo había dejado claro, Sakura Kinomoto no quería saber nada de él.

Las notas fueron acabando y la chica levanto la mirada encontrándose con la perfecta mirada del joven ambarino. Fueron necesarias todas sus fuerzas para evitar lanzar un suspiro. ¿Acaso nunca dejaría de sentirse de esa manera ante su mirada?

- Buenos días Shaoran – Saludó la chica levantándose el banco del piano y dirigiéndose lentamente hacia el.

- Buenos días Cherry – saludó él saliendo de su asombro mientras recibía, de nuevo, un beso de la chica en la mejilla, definitivamente a ella le encantaba hacer eso.

La castaña sonrió mirando el reloj en la pared del cuarto de música y sin decir nada más caminó en dirección a la puerta del estudio dejándolo a él a sus espaldas.

- Debo irme Syaoran, hay cosas que hacer, prepárate para esta noche – y diciendo eso desapareció del lugar con toda tranquilidad

A ella en serio le encantaba dejarlo sin nada que decir.

oOoOoOo

- ¡Cherry! ¡Ya casi es hora! – Chilló la pelirroja vistiendo un hermoso traje de baño de dos piezas de color azul mientras le hacía señas a su amiga quien parecía buscar con la mirada a alguien por todo el lugar atestado de personas – Vamos Cherry, el llegará, lo se

La piscina de la casa, o más bien mansión de Cecile se encontraba en el último piso del lugar, era una enorme piscina techada, con mini bar y todo incluido, perfecta para aquel tipo de fiestas. La chica solía hacer sus famosas fiestas cada vez que sus padres salían de viaje, y se podía decir que era una de las fiestas más importantes del año, era una tradición, su hermana mayor lo había hecho antes que ella. El lugar estaba atestado de personas y la música llenaba todo el lugar junto con las risas y voces de los asistentes.

- Debe estar por llegar – agregó la mayor de las Hiragizawa mientras tomaba a la castaña de un brazo y la arrastraba a la tarima que habían preparado como escenario esa noche.

Sakura subió aún buscando a alguien entre toda la multitud, probablemente el no llegaría, de cualquier manera, sucediera eso o no, era su momento, el momento que esperaba con tantas ansias, el momento de subir a ese escenario y ser ella misma. Era extraño, en realidad solo la banda comprendía lo que sucedía cuando ella subía a ese escenario, era el momento clave, en que Sakura Kinomoto y Cherry Hiragizawa se convertían en una sola.

- ¡Holaaaa! ¡Hola a todos! – Cecile gritaba en lo alto del escenario tratando de llamar la atención de todos los presentes – Gracias por venir a mi fiesta, ahora sin más reciban a "Dirty Secret"

Los presentes en la fiesta comenzaron a ovacionar a los que se presentarían en el escenario la banda tomaba sus posiciones: Corny en la guitarra, Eriol al teclado, Crystal a la batería y Owen en el bajo. La castaña por su parte subió tranquila, posicionándose al centro y al frente de todos.

El sonido de las cuerdas de la guitarra de Cornelia comenzó al tiempo que todos comenzaban a gritar y bailar en la fiesta, la música era un tanto diferente a el que se había estado escuchando toda la noche en la fiesta y sin embargo todos parecían emocionados con la música.

La canción definitivamente era una de sus favoritas y Cordelia la había elegido especialmente para aquella ocasión. La letra había sido compuesta en mayoría por Cornelia, mientras que la melodía Owen. Sin embargo la letra parecía transformar a la castaña quien bailaba al tiempo que entonaba las letras de aquella canción.

It's bugging me, grating me
And twisting me around
Yeah I'm endlessly caving in
And turning inside out

Nada le importaba, y no se fijaba en absolutamente nada. Ni siquiera se dio cuenta cuando por la puerta entraban Sophie acompañada de su sequito y los hermanos Li.

Las luces eran casi inexistentes, a excepción de algunas que iluminaban el escenario que parecía encontrarse a el fondo de la fiesta, Syaoran miro a su alrededor, al parecer ninguno de los Hiragizawa se encontraban cerca. Pero definitivamente si había algo que le llamaba la atención. Esa la voz de quien cantaba. Le parecía muy conocida.

'cause I want it now
I want it now
Give me your heart and your soul
And I'm breaking out
I'm breaking out
Last chance to lose control

Era ella, ignorando las palabras de Sophie quien había estado a su lado y abriéndose camino entre la multitud avanzo hasta el escenario. Definitivamente no estaba preparado para ver lo que allí se encontraba. Cherry Hiragizawa cantaba de manera increíble y ni hablar de la manera en que se movía.

It's holding me, morphing me
And forcing me to strive
To be endlessly cold within
And dreaming I'm alive

La mirada de la chica parecía estar fija en alguien, y ese alguien por alguna razón era él. En realidad no podía descifrar de qué se trataba, no lo lograba saber a perfección lo que la mirada de la castaña significaba. Solo estaba seguro de algo, le encantaba.

'cause I want it now
I want it now
Give me your heart and your soul
And I'm not breaking down
I'm breaking out
Last chance to lose control

Sonrió, e inmediatamente la castaña le correspondió de la misma manera. ¿Le había giñado el ojo? Si, definitivamente lo había hecho. El solo de guitarra de Cornelia era espectacular, la gente gritaba y bailaba eufórica. Pero en realidad todo eso pasaba desapercibido para él, su mirada solamente se fijaba en la castaña de traje de baño rosa brillante que bailaba entre Owen y la pelirroja.

And I want you now
I want you now
I'll feel my heart implode

No fue sino hasta que la castaña entono las siguientes notas mientras lo señalaba a él entre la multitud que se dio cuenta. Lo que el había sentido por Sakura era completamente diferente a lo que esta chica inglesa le hacía sentir. Era su aire misterioso, la dulzura de su mirada, lo delicado de sus movimientos, su voz, su manera de dirigirse. Le encantaba Cherry Hiragizawa, claro, no podía decir que era amor, ni tampoco un simple "gustar" como había pasado con otras chicas en ese tiempo. Era algo más. Tal vez era tiempo de olvidar a Sakura Kinomoto, después de todo, ella ni siquiera pensaba en el.

And I'm breaking out
Escaping now
Feeling my faith erode

Para cuando la música termino la gente gritaba aun mas fuerte. En serio parecía encantarles la manera en que la curiosa banda tocaba. Ahora entendía el por que de su popularidad. La castaña sonreía de buena gana mientras agradecía por el micrófono.

Syaoran no podía dejar de aplaudir, y es que realmente nunca había sido muy fanático de ir a conciertos y cosas por el estilo, pero el que esa chica endemoniadamente bella y extraña estuviera allí le daba un algo diferente.

Luego de agradecer unos segundos mas la chica bajó del escenario y entre felicitaciones de los presentes se abrió paso hacia él.

- Vaya, creí que no vendrías – dijo mientras le daba un beso en la mejilla - ¿Qué te pareció?

- estuviste maravillosa – elogió el ambarino mientras la chica le quitaba de las manos su vaso riendo levemente

- vamos mi voz no es tan buena – dijo ella entre risas golpeándole amistosamente el hombro

- No me refería a tu voz - corrigió el ambarino sonriéndole, la castaña contuvo la respiración un segundo. Un momento. ¿Estaba bromeando? ¿No estaba sorprendido? ¿Asustado? Ese no era plan, las cosas no debían salir de esa manera.

Sin embargo, ella sabía actuar, sabia esconder sus verdaderas emociones, lo había estado haciendo durante los últimos cinco años. La chica le ofreció una de sus mas coquetas sonrisas mientras jugaba con un mechón de su cabello, según Crys y Corny eso volvía locos a los hombres, y las veces que lo había practicado como un simple juego con chicos de la preparatoria éstos habían casi perdido el habla, sin embargo. Syaoran aún sonreía, y sus ojos brillaban de una manera que solo logró hacerla sonrojar. ¡oh por dios! Era tan apuesto.

Maldito Syaoran. Malditas hormonas. Si las cosas continuaban e esa manera su plan no sería lo que ella esperaba.

CONTINUARA…

Fin de este capi, por fin, la canción es Hysteria de Muse. Espero que les guste, gracias por seguirme la pista, espero sus reviews ^^

- ¿QUEEEEEE? - el grito del otro lado del auricular había sonado extremadamente fuerte, lo cual hizo que la chica de cabellos castaños casi tirara el teléfono al suelo, sabía que era algo que sorprendería a Tomoyo, sin embargo, no esperaba semejante reacción por parte de la amatista

- Cálmate Tomoyo… todo está bajo control… - repitió Sakura por milésima vez desde que los jóvenes chinos habían llegado a Inglaterra, resopló cansada al escuchar las exclamaciones de su prima al otro lado del auricular y se dejó caer de espaldas sobre la cama

- Eso es imposible… nadie dijo nada… ni una señal… ¡oh por Dios Sakura! – Tomoyo seguía en algo parecido a un estado de shock mientras la castaña simplemente negaba con la cabeza

- Tomoyo, cálmate por favor – pidió la chica mientras cerraba los ojos – no saben que soy Sakura, todo está bajo control, te aseguro que no sospecha nada

Lo cual era cierto, el resto de la semana Shaoran había dejado de pensar en las similitudes de Cherry Hiragizawa y Sakura Kinomoto y únicamente se concentraba en tratar de descifrar lo extraña que era esa familia y en especial Cherry Hiragizawa. Sakura lo sabía, Corny indagaba todo el tiempo en la cabeza del joven chino omitiendo, a petición de Sakura, todos los pensamientos contraproducentes al plan con respecto a cualquiera de las personalidades de la castaña.

- Oh Sakura… perdona que te lo diga… pero ¡eres una tonta! ¿Acaso no te has dado cuenta? – Preguntó Tomoyo prácticamente exasperada aunque bajando de nuevo su tono de voz – es otoño, ¿recuerdas lo que pasa en otoño? ¿recuerdas lo que sucederá en unos días no? Dime por favor que no lo has olvidado

- Ehm, exámenes de semestre… el cumpleaños de la abuela… el cotillon… - Sakura negó con la cabeza luego de haber enumerado los eventos de ese otoño sin embargo escuchó un resoplido molesto de Tomoyo del otro lado del auricular – no se Tomoyo ¡no sé! ¡Ya dímelo de una vez!

- Sakurita, el cotillon, en donde presentaran a Cornelia Callaghan y a Cherry Hiragizawa en sociedad, presentación a la cual estamos invitados los Daidouji y Kinomoto… Es decir Touya, yo y…

¡Oh por Dios!

- ¡Dios bendito! – exclamó Sakura poniéndose de pie de un brinco y caminando de manera nerviosa de un lado a otro en el salón – oh por Dios… oh por Dios…

- Shaoran no se tragará nunca la historia de que Sakura no quiso venir a Inglaterra… no cuando en nuestras maravillosas historias ella adora a los Hiragizawa incluyendo a Cherry Hiragizawa… sería demasiado tonto que Sakura no estuviera allí…