Capítulo 2

Había transcurrido el día con rapidez, la hora acordada ya estaba cerca y mis manos, que jugaban a un ritmo desenfrenado, delataban la ansiedad de mi situación.

Por seguridad había pasado desapercibida durante todo el día, nadie se extrañaría de mi ausencia un domingo en el día, y menos habiendo tantos panoramas que podrían realizarse durante el día.

Estaba anocheciendo y mi ansiedad aumento paulatinamente, como lograría mi propósito, lo sabría luego, desde luego que lo sabría, pero también tendría las consecuencias de ello, pero sabía que valdría la pena, pues ese ser despiadado sufriría las consecuencias de sus propios actos.

Escuche pasos, y mi sentidos se pusieron en alerta, era natural, pues por la hora, ya todos deberían estar en sus cuartos, todos menos yo, y por supuesto Malfoy.

Veo que eres puntual, me agrada – escucho esas palabras petulantes arrastrarse detrás de mí.

Me giro despacio y me encuentro uno ojos grises que desprenden frialdad y desconfianza, unos cabellos rubio platino los cubrían de forma causal, su rostro más pálido que de costumbre y su postura altanera completan el marco de la serpiente.

Siempre lo soy – le respondo desafiante – quiero saber de qué te sirve a ti ayudarme.

Tranquila Granger, tengo otros motivos que no compartiré en estos momentos contigo, luego hablaremos de mis honorarios – me contesta arrogantemente, mientras hace una mueca de puro sarcasmo – solo te diré que quiero poner a esa comadreja en su lugar, no me gusta los arribistas.

Lo observe con cuidado. Estaba serio, en esa pose de aristócrata tan particular. Estaba a una distancia considerable, pero aun así podía distinguir un pequeño malestar que escondía tras esa fría mascara.

Entonces, sabrás lo que quiero lograr – le menciono, mientras me acerco un poco a él.

Pues claro Granger, no soy tan estúpido de venir a hacer propuestas sin tener un plan bajo la manga. – me dice con sarcasmo mientras también se aproxima.

Entonces, ¿qué haremos? – le pregunto sin miramientos, mientras él, con un movimiento inconsciente, despeina su cabello, me mira como si mirara a un troll.

Acá no es lugar para hablar, Granger – me dice como si le explicara a una chiquilla de 5 años que está haciendo un travesura – sígueme.

Lo seguí, mientras me odiaba a mí misma por ser tan imbécil de aceptar la ayuda de un hurón engreído, de verdad a veces no puedo creer las cosas que puedo llegar a hacer por mi orgullo.

Caminamos por el oscuro pasillo, que a veces era iluminado por los rayos de luz del cielo poblado de estrellas y una luna que se erguía en lo alto, mis ojos no los apartaba de su espalda. Como era fin de semana, vestía de forma casual, pero de color negro.

No quise seguir pensando, mi mente deambulaba en las múltiples torturas que podría estar planeando mi socio, pero algo me perturbaba, algo que escondía y que no era solo ayuda de un buen samaritano.

Llegamos a otro cuadro, uno que nunca había visto, de una serpiente enroscada en el cuello de un oscuro brujo, bastante tétrico para mi gusto.

Bienvenida a la habitación del premio anual de Hogwarts – me dice de forma engreída mientras que es su rostro surcaba una sonrisa petulante, pero sus ojos seguían denotando un frio bastante incómodo.

Así que aquí esta, pensé que estaría más cerca de tu sala común, como la mía – le digo sin mucho interés mientras entro por el cuadro a una habitación de piedra, una salita de estar, decorada con los colores de Slytherin, verde y plateado, un sillón de cuero cerca de fuego invitaba a pasar, había una pequeña estantería con varios volúmenes de colección que no alcanzaba a reconocer, al fondo había una puerta que debía ser la habitación del hurón – interesante.

Se me olvidaba que tú eras la otra premio anual, pero que bajo ha caído el rendimiento de este colegio para haber elegido a alguien… como tu… - me dijo con desdén, mientras se iba a instalar al sillón de cuero que se encontraba bastante reconfortarle – lamentablemente tendré que desinfectar el lugar cuando te vayas, no quiero que me contagies lo sangre sucia.

No vine acá para que me insultaras de esa manera…. Además si te tomaste tantas molestias – le digo molestas mientras apretó el puño – porque no nos reunimos en otro lugar, gran hurón rebotador.

El comentario lo pasó desapercibido, así que ignorandome olímpicamente, me indico una silla donde se suponía que podía sentarme. Pero no me moví y permanecí parada al lado de la entrada.

Ahora dime que es lo que propones, que no tengo mucho tiempo. – le digo mientras cruzo los brazos y hago un gesto de impaciencia con mi pie.

Mira, Granger, no te hagas la interesante conmigo que no te queda el papel, ahora escúchame y te agradecería que no abrieras tu bocota mientras yo hablo – me conto un monton de patrañas, inclusos ideas interesantes, pero al final me conto su plan verdadero, un plan que llevaría a la "comadreja" Weasley convertirse en un hazmerreir frente a todo el colegio.

Me despedí con un escaso adiós, y me fui deprisa a mi habitación. Eran las 3 de la mañana y no deambulaba ningún alma por los fríos y oscuros pasillos del castillo. El plan era brillante, de verdad que sí, y no movería ningún dedo para hacerlo efectivo, todo lo haría él, lo que fue una novedad para mí, luego me corrió de su habitación después de hacer un comentario despectivo.

"Déjamelo a mi todo, no quiero que una sangre sucia manche mi plan perfecto, pero ya es tarde y quiero dormir, así que es mejor que te largues de acá. Ahora con respectos a mi honorarios, ya llegará el momento en que me pagues este favor, por ahora quédate intranquila por ello"

Esas fueron sus palabras finales. Ahora me encuentro en mi cuarto, llegue deprisa por unos de los pasillos ocultos de ese mismo piso. Tenía sueño, pero la venganza comenzó a inundar mi ser, esa sed que consumía de a poco mis sentidos de razonamiento. En unos pocos días más se efectuaría el plan del hurón, pero aun así estaba me siento intranquila al no poder conocer el real motivo de este para ayudarme.

OoOoOoOo

Los días transcurrieron con normalidad, la broma se había efectuado con gran éxito, al parecer ocurrió en una clase de Pociones el día martes, donde extrañamente el caldero explotó de una forma bastante particular, lo que ocasiono el oportuno castigo por parte de Snape. Luego siguió la enfermería, donde por lo peligrosa de la poción, quedo con una pequeña malformación, estilo jorobado, que le duraría por un par de semanas hasta que completara el ciclo lunar, por último, por un extraño motivo lo enviaron a clases con normalidad, y a pesar de que no entendía por qué lo hacía, tenía un extraño hechizo que le obligaba a aparecerse en los lugares más concurridos del castillo. Sus admiradoras se alejaron de él, pues no tenía sentido andar con alguien así, luego sus seguidores comenzaron a dudar de sus capacidades, pues era una poción demasiado simple para que explotara de esa manera, incluso Goyle consiguió un aceptable, además esta pequeña condición lo conducía al desastre en las otras asignaturas, lo sacaron del Quidditch por su incapacidad de volar y lo llevaron a un total estado de marginación en la escuela, pues apestaba de una manera extraordinaria.

Sí, había funcionado perfecto el plan, y a pesar de ser una situación de extrema maldad, no sentía ni lastima ni nada. Harry lo acompañaba cuando estaba más oloroso, por decirlo de alguna manera, pero no se podía acercar nadie a él. Incluso me siento agradecida por el hurón, y aunque no sé qué querrá después de su trabajo, me siento de verdad tranquila. Gray también recibió su castigo, no de la misma forma, pero también es uno de los marginados del colegio, pues también le cayó encima un poco de poción.

Me encuentro en la biblioteca tratando de leer un poco, pero los pensamientos deambulan por los recuerdos de ese día. Juego con mi lápiz de una manera sutil, pero ingeniosa para no prestar la menor atención. Sé que se encuentra cerca, me ha estado vigilando desde el mismo martes, quizás planea algo peor para mí, pero es algo que me interesa poco, casi nada, quizás consiga por lo menos saber porque quiso ayudarme en esta situación.

Sé que estás ahí – le digo tranquilamente, sin dejar de jugar con mi lápiz.

Igual, cualquier idiota se hubiera dado cuenta que lo estoy observando desde hace rato – me dice con su sarcasmo de siempre. Toma el asiento que se encuentra a mi lado y me comienza a observar más detenidamente. Detengo mi juego con el lápiz y lo observo también.

Qué quieres – le digo pesadamente, mientras él solo me mira.

Solo vengo a observar el entorno animal, Granger – me responde si cambiar gesto en su expresión.

Siento haber arruinado tu diversión, Malfoy – le respondo mientras guardo todo y me levanto – pero tengo cosas más importantes que hacer, que ser tu entretención.

Recuerda que tienes una deuda pendiente – me dice si sobresaltarse.

Detengo mi andar por un momento. No me siento asustada ni nada, así que me doy vuelta para observarlo detenidamente.

Dime de una vez – lo apresuro, pues solo quería alejarme de él.

Necesito y te ordeno que vengas a mi casa para navidad – me dice sin miramientos.

Lo observo un momento para poder procesar lo escuchado. Él está completamente serio, no hay sarcasmo en su mirada, solo un algo que lo incomoda, dice la verdad. Pero el me odia, es imposible que quiera eso, pero… pero…

Donde está el chiste, Malfoy – le digo sin pensar – como quieres que crea que quieres eso, si hace un segundo me insultas comparándome con un animal.

No es ninguna broma, te ordeno que vayas a mi casa para navidad, con eso quiero que me pagues – me dice sin dejar de mirarme – tengo ciertos motivos… que me obligar a hacer esto. No creas que sea de mi gusto Granger, porque creo que odio esto incluso más que tú.

Sigo mirándolo con incredulidad y él continúa.

Si no lo haces, me veras en la penosa necesidad de obligarte con el contrato de tu misma decidiste aceptar, además que de una extraña manera recibirás la culpa de lo que le paso a ti "amiguito" el pelirrojo.

Lo seguí mirando, tratando de descubrir la causa de esta extraña petición. Me imagino que su familia ni siquiera quisiera tener a alguien como yo en su casa, su padre estuvo al lado del mismo Voldemort para limpiar la tierra de gente como yo, su madre es una aristócrata de la alta sociedad que jamás se mezclaría con los de mi clase, no existe motivo alguno para ello. Incluso el mismo declara que lo odia.

¿Por qué? – le pregunto quizás sorteando alguna respuesta.

Luego tendrás la explicación que quieres, por ahora solo respóndeme con un sí o un no, ya sé que es complicado para alguien como tú, pero haz el intento – me dice de forma impaciente.

Está bien – le digo, no porque yo quiera sino, porque estoy obligada a hacerlo por contrato.

Okey, falta una semana para que nos podamos marchar, así que avisa a tu… casa… que te quedaras en el colegio o cualquier basura, que yo me encargare de lo …. Otro –

Como digas, Malfoy – y doy media vuelta y me voy.

Que pretenderá, que querrá, quizás la humillación máxima, pero no me explico porque quiere que vaya. Esto es bastante absurdo para mí gusto.


Hola a todos.

Muchas gracias por sus comentarios (espero recibir muchos mas :3) y disculpen la demora pero he estado bastante ocupada con millones de cosas a pesar de que es verano xD.

Espero que les guste el capitulo y me cuenten todo los que se les ocurra que podria ser el siguiente.

Saludos a todos