Gracias a kasumi Van Hellsing por darlea Follow y Fav.
Este cap trata de la transición desde que las niñas son raptadas a cuando las llevan al cuarto rojo
La niña ya había dejado de llorar, lo hiso en cuanto dejo de ver a su madre y el soldado la soltó dentro de en un auto que se parecía demasiado a uno de policías, Natalia miro con sus grandes ojos verdes el asiento en el que estaba; era negro, de cuero y en otra situación le hubiera parecido cómodo.
-Tranquila pequeña, nosotros somos los buenos- Dijo un soldado que se había dado la vuelta desde el asiento de adelante para mirarla
-¿Qué va a pasar con mi mamá?- No pudo evitar preguntar la niña
-La veras pronto,- La tranquilizo el soldado- Pero por ahora te llevaremos a un lugar donde puedas descansar y jugar con otros niños.
Natalia lo miro desconfiada, podría ser pequeña, pero no era tonta, sabía cuándo alguien le mentía. Así que decidió ignorar al soldado y mirar por la ventana. Este volvió la vista al frente y le hablo a una radio que tenía al lado de la palanca de cambio
-La niña ya está aquí, la llevaremos al lugar… Terminen con la otra y nos vemos en la central para recibir nuevas instrucciones- "¡Mamá!" pensó la pequeña mientras el soldado cortaba la comunicación y guardaba la radio
Condujeron por mucho tiempo pero la niña no hablo, ni se movió, ni durmió. Estaba asustada, no sabía que sería de ella, no sabía que le había pasado a su mamá ni a su papá y su mente infantil inquiría que ese "terminen con la otra" no era específicamente comprarle un helado.
Llegaron a una casa de un piso que, debido a la hora solo tenía una luz prendida. Los soldados se bajaron del auto y el que había intentado tranquilizarla le abrió la puerta. La pequeña, cansada por todas las emociones y el viaje en vela, bajo del auto mientras bostezaba y se restregaba un ojo. El soldado le ofreció su mano pero ella no el tomo y mirándole de forma indignada le dijo
-Soy una niña grande, puedo caminar sola- El soldado, sintiéndose enternecido y algo incómodo por el rechazo de la niña camino delante de ella hasta que llegaron a la puerta de esa casa, los recibió una mujer de sonrisa amable, pelo negro y ojos azules
-Buenas noches Ivanna, te hemos traído a una nueva inquilina- Ivanna se puso a la altura de Natalia
-¿Cómo te llamas pequeña?- Natalia miraba desconfiada a la mujer, sin duda era más digna de confianza que el soldado, pero aún no quería decir nada que la comprometiera.
-¿No quieres decirme?- La mujer sonrío, tratando de infundirle confianza a la niña. La niña negó
-Quiero ver a mi mamá
-Ha, claro, pero mamá se demorara un tiempo en venir a buscarte y mientras nos pidió que te cuidáramos, así que ¿por qué no entramos a la casa para que descanses y puedas estar lista para cuando llegue?- La mujer le tendió la mano, y la niña esta vez la acepto, estaba cansada y no quería seguir cerca de esos malvados hombres que la habían separado de su mamá.
La mujer se despidió de los hombres con un asentimiento y guió a Natalia adentro, le dio de comer y le dijo dónde podía dormir. No era la única en la habitación, había cerca de 4 niñas más adentro, todas en una cama distinta, y profundamente dormidas. Ivanna le dio un pijama y verificando que de verdad se fuera a dormir se fue cerrando la puerta, La niña se quedó profundamente dormida….
2 Semanas después…
Natalia estaba soñando. En su cabecita se repetían imágenes inconexas, su madre siendo detenida por los soldados, tía Dasha siendo arrestada, papá con su maletín en la mano, mamá corriendo, ella y su familia caminando alegremente hacía su hogar y por último su madre llorando y gritando que sobreviviera.
La niña se despertó llorando, con la respiración agitada, miró la luna desde su cama (que daba a la ventana) después miro la puerta. El primer día se dio cuenta de que todas las noches Ivanna cerraba todas las habitaciones con llave por fuera, al igual que las ventanas. Cuando pregunto por la mañana por qué las cerraban, la mujer la desvió del tema diciendo que el desayuno estaba listo y que se enfriaría si no lo comían en seguida.
Mamá no había aparecido, la niña comenzaba a creer que se había olvidado de ella.
Desde una cama del fondo Dominika, una niña de 7 años con el pelo rubio y que había pasado cerca de 1 año en el albergue la observaba
-¿Una pesadilla?- Natalia asintió, Dominika se paró de su cama y se acostó en la de ella.
-¿Mejor?
-Si, gracias.
-Cuando necesites, ahora duérmete, o nos van a retar mañana- Natalia se puso de costado, en la posición que solía dormir, peor no cerró los ojos.
-Dominika
-¿Mhmmm?
-¿Crees que mi mamá me está buscando?- Dominika abrió los ojos
-Alia, no lo sé, lo que si se es que podemos esperar juntas mientras tanto
Natalia se abstuvo de llorar esta vez, no era difícil sobrevivir si tenía amigas como Dominika…
Se la llevaron.
Se llevaron a su amiga.
Esos soldados de botas negras se llevaron a Dominika a otro albergue, a uno de niñas más grandes, habían dicho sus cuidadoras. Y no solo se habían llevado a su rubia amiga, si no a todas las niñas de 8 años que estaban en el albergue.
Dominika le prometió que la esperaría en el otro albergue, que la esperaría hasta que ella cumpliera 8;
-Falta mucho…- lloriqueo la niña menor
-Solo un año y medio Alia, prometo que voy a estar ahí cuando llegues ¿sí? ¿me esperaras hasta ese día verdad?- la mayor le seco una lagrima a la Natalia de 6 años que tenía en frente.
La niña asintió y después de darle un abrazo fuerte vio cómo su amiga se alejaba en uno de esos autos negros.
Esa fue la última vez en su vida que vio a Dominika...
Alia es diminutivo de Natalia.
Dominika es la variante rusa de Dominic
