Este es el segundo capítulo, he actualizado lo más rápido posible. Les quería comentar que este fic se llama Foxy Lady, por la canción del mismo nombre de Jimi Hendrix, es muy buena, se las recomiendo. Disfruten el capitulo.

II. Creo que ya nos conocemos

Rosalie amaneció con dolor de cabeza, y sin poder pensar correctamente. Los rayos del sol se colaron por las persianas y chocaron contra sus ojos. El iPhone vibraba en su mesa de noche, alargó su brazo para alcanzarlo y se lo colocó en la oreja.

-Alo? – dijo ella con la voz ronca.

-Mi amor perdóname. Yo no debí, perdóname Rosalie. – dijo Emmett. Enseguida ella recordó lo que ocurrió el día anterior.

Flashback

Sabado 9:57pm

-Emmett? Hola. – el le hizo prometer que lo llamaría a esa hora de la noche.

-Rosalie, cariño. Aquí estoy que pasa. ¿Qué haces, amor?

-Acabo de ducharme, y me estoy arreglando.

-¿Cuál es la razón?

-Te dije que voy a salir con amigas.

-Amigas? Tus amigas no me dan mucha confianza, Rose

-Emmett, ¿que dices?

-Tu eres diferente a ellas, ellas son mas alocadas. No son buena influencia para ti, amor.

-Emmett por favor ni siquiera las conoces bien. ¿a qué se debe todo esto? Explícate

-Mañana es la cena con mis padres recuerdas? Todo está listo, mi hermano también estará aquí, hace un momento hablé con el. Rose, solo pienso que no debes salir con ellas.

-Una cosa no tiene que ver con la otra.

-Claro que si rose. No me parece que salgas hoy en la noche. ¿Qué pasa si algún hombre te intenta…? – no supo como continuar la oración. - No me gusta cómo te miran cuando salimos a algún lado.

-Tus celos son estúpidos.

-Lo mejor será que te quedes en tu casa, Rose.

-Emmett no me gustan tus prohibiciones.

-Amor no son prohi… – ella lo interrumpió.

-No estoy dispuesta a recibir órdenes desde otro estado del país.

-No quiero que salgas por ahí, Rose. Eres mi novia.

-Estas actuando posesivamente. Sabes, no voy a escucharte mas, adiós. – colgó el teléfono.

Fin del Flashback

-No debí prohibirte salir. Rose estas ahí?

-Si, - con los ojos en la nada, y apenas oyendo lo que Emmett le decía.

-Escuchaste te estoy pidiendo perdón.

-Está bien. – ella estaba ida.

Lo recordó, relámpagos de imágenes azotaban su cabeza. No sabía quién era el. Su cabello cobrizo, sus ojos verdes, sus besos.

-Rose, discúlpame yo no debí hablar así de tus amigas. -

Sus largos besos.

-Emmett te dije que todo está bien. En dos horas sale el jet a Seattle, me tengo que ir.-

Despacios e incitantes.

-Rose te amo, eres fantástica.

Provocativos pero suaves.

-Adiós Em.

-Hasta luego amor. Y discúlpame rose. – y cortó

Y ella se quedó en el silencio, lo interrumpió y musitó:

-Mierda. –


Rosalie eligió para la cena formal, un vestido blanco hasta la rodilla, que la hacía ver de algún modo inocente. Usó un maquillaje ligero y el cabello ondeado. Alrededor del cuello, llevaba un fino pañuelo. Se veía muy elegante y esbelta. Estaba segura y confiada de que le agradaría a los Cullen, la noche no prevía ningún sobresalto. Emmett la cogía de la mano, ambos entrelazaron sus dedos. Se encontraban en el recibidor de la mansión Cullen, un amplio espacio de elegantes elementos: un candelabro de cristal, cortina de seda, una mesa de cedro redonda, sobre la cual yacían decenas de flores de color sobrio, y debajo una alfombra circular.

Carlisle, Esme y Alice esperaron ansiosamente que Emmett llegara con Rosalie, para poder por fin conocerla. Llegaron puntualmente.

-Rosalie, es un encantado de conocerte. Soy Carlisle Cullen. - le extendió la mano. Rosalie hizo lo mismo.

-Rosalie Hale, mucho gusto Sr. Cullen.

-Esta es mi esposa, Esme Cullen.

-Encantada de conocernos, Rosalie. – se acercó Esme.

-Igualmente, Sra Cullen.

-Dime Esme, por favor. – Dijo amablemente con la calidez que la caracterizaba.

-Rosalie Hale, mi hermano ha hablado demasiado de ti. – dijo una voz chillona, y emocionada. Se acercó a ella y la abrazó como si se conociesen. Rosalie se sorprendió, no eran sus formas de presentarse. Pero aun así agradeció la amabilidad. – Vamos a ser muy amigas, lo sé. – y guiñó un ojo. Rosalie sonrió ante tal comentario.

-Ella es mi hermanita Alice. No le hagas mucho caso está un poco enfermamente loca. – dijo Emmett acercándose al oído de Rosalie. Pero todos escucharon el comentario

-Hermana. Ya no soy tan pequeña. Y tampoco sufro de esquizofrenia, Em. – todos rieron al mismo tiempo.

-Pasemos todos al comedor, por favor. – dijo dulcemente Esme.

-Mamá, espera no estamos todos. – dijo Alice. – Edward aun no llega.

-Increíble que tu hermano sea tan impuntual en compromisos como este, que es importante para nuestra familia. Espero que no te moleste, Rosalie. – dijo Carlisle, siempre tan rígido en cuanto a modales.

-En lo absoluto. – dijo ella casi en un monosílabo.

-Aun así, pasemos todos al comedor. Seguramente Edward llegará antes de servirse la cena. – invitó Esme actuando de una manera conciliadora.

El comedor era un salón tan o más impecable que el recibidor. Una larga mesa en el centro. Una araña también de cristal italiano en el techo. Los asientos estaban tapizados de cuero crema, finamente revestido. Desde los grandes ventanales era posible observar a pesar de la oscuridad, el lago artificial de los Cullen, a lo lejos. Cada detalle en esa sala estaba finamente cuidado. Todos tomaron asiento comenzando por Rosalie que se sentó al costado de Emmett, al frente Esme y Alice y en la cabecera Carlisle.

-Rosalie, en nombre de mi familia, te quiero dar la bienvenida en esta familia. Esta será tu casa de ahora en adelante. Esperemos que te sientas a gusto siempre. – pronunció Carlisle, quien agarraba de la mano a su esposa Esme sobre la mesa. – pero quisiéramos que nos cuentes sobre ti, y lo que haces - Todos le prestaron atención a Rosalie.

-Soy modelo profesional. Me dedico a esto desde los 16 años, cuando una agencia me descubrió. Mi padre nunca estuvo de acuerdo, pero luego lo aceptó.

-¿A qué se dedica tu padre?

-Mi padre se dedica a la construcción de buques y barcos, maneja su empresa desde hace ya 30 años.

-Dueño de Hale S.A.C ¿verdad? – ella asintió - claro ha sido mi socio.

-¿Y tu madre? – preguntó Esme

-Murió cuando yo era una niña. – mencionó como si ya no le importase.

-Lo siento muchísimo – dijo Esme. –

-Ella era inglesa. De hecho, yo naci en Stratford, pero me crie y viví casi toda mi infancia en Seattle. En mi adolescencia nos mudamos a Los Ángeles. A pesar de que nunca me agradó por completo. Es por eso que a los 19, decidí que tenía que parar de modelar y viajar; y me fui a estudiar a Londres.

-¿Y que estudiaste? – dijo Alice.

-Comercio industrial. – dijo con cierta jactancia.

-Eso es exactamente lo que Edward estudió. – dijo Alice casi sorprendiéndose.

-Sin embargo, varias firmas insistieron para que volviera a modelar, yo me opuse, pero mi manager ya había firmado varios contratos. A pesar de que solo me faltaba relativamente poco para graduarme, tuve que dejar la universidad, y cumplir los contratos en Europa.

-Pero felizmente volviste a Estados Unidos, amor.

-Si, - le sonrió a Emmett antes de volverse a los otros Cullen. - viví un año en Nueva York. Pero mi hermano me convenció de ir a la costa oeste en Los Ángeles, y volví. – El relato de Rosalie causó muy buena impresión en los Sres. Cullen, ella sabía manejarse. No solo era bella sino inteligente y educada.

Alice sintió su celular vibrar. Era un mensaje de Edward. Se excusó y luego se paró para ir a recibir a Edward a la entrada de la casa. El recién descendía del vehículo, y un empleado se encargaba de las maletas.

-Siempre tarde. - moviendo su cabeza de lado a lado

-Hola duende. – la besó en la frente.

-Papa se molestará, es decir te matará

-¿Sabes que casi me mata? Su Jet.

-¿Turbulencias durante el vuelo? exagerado... Rosalie ya llegó

-¿Y donde esta ella? – sonrió de costado

-Todos estamos en el comedor, la cena ya comenzó hermanito. Asi que apurémonos.


El entró a la sala con una sonrisa y cierta indiferencia. Quedó en blanco cuando la vio de la mano de Emmett, calló, y no pensó en nada. Rosalie reconoció ese rostro, sintió un ligero pánico, y enmudeció. Lo miró a los ojos. Su corazón latia muy rápido. Pero no debía dejarse llevar por las emociones, debía actuar y dominar la situación, algo que hacia tan bien.

Hizo que su mirada penetrase sus ojos, el sintió frio y hasta temor. Ese intenso azul que hieren y matan, se fue desviando hasta posarse en la cara de Emmett. Y se volvió rígida, pero iluminada. Volvió a mirarlo. Levantó ligeramente la quijada, sus ojos cargaban ira y desprecio, esbozó una pequeña y amenazante sonrisa, que escondían superioridad y arrogancia.

Edward PoV

Alli estaba ella: Impactante, bella; aunque admirarla seguramente solo aumentaría su vanidad.

A esto era lo que temía.

Llevaba los labios al natural, y los ojos encendidos por la codicia. Yo ya conozco este tipo de mujeres, oportunistas y materialistas, se provechan de tus sentimientos y ambicionan lo que tienes. Pero no dejaré que eso le pase a mi hermano.


Bueno que les pareció? Díganme sus impresiones, recomendaciones, todo. Dejen REVIEWS. Tratare de actualizar lo mas pronto posible, ya tengo bastante avanzado el siguiente capitulo, pero tengo que pulirlo. Pero les dejo un adelanto para que se queden con las ganas jeje.

-Jamás pensé volver a encontrarte, es una coincidencia muy desafortunada.

-¿Por qué tuviste que engañar a mi hermano?

-Me encanta tu cinismo. Ambos engañamos a Emmett.

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