Diclaimer: Ninguno de los personajes en esta historia me pertenecen, sino a la gran Stephenie Meyer.

INEVITABLE.

Capitulo II

Los días de la semana pasaron rápidos ante mis ojos. No había vuelto a hablar más con Edward Cullen además de un "Hola" o un "Buenos días". Eso me decepcionaba un poco, la verdad. Pero de lo que me daba cuenta es que siempre me observaba. Lo hacia constantemente, y eso me dejaba confundida. ¿Qué pretendía? Esa era la pregunta del millón, señores. Lo que sabía es que siempre me observaba de lejos en la cafetería o en la biblioteca. Parecía querer preguntarme algo, pero no se atrevía, todavía.

Justamente, Alice y yo estábamos en la biblioteca terminando nuestra tarea de trigonometría. Yo era horrible en ella y aborrecía los números con todo mi ser. Por suerte, Alice siempre me ayudaba y me explicaba lo que no era capaz de entender.

Edward estaba a dos mesas, 5 metros, 500 centímetros, etc., etc., de donde nosotras estábamos sentadas. No es que yo me fijara en esos detalles. Bueno a quien engaño, si me fijo en esos detalles. Eso demuestra lo tanto que me gusta. Porque si, me gustaba Edward Cullen y no me daba miedo a admitirlo. Excepto a el y a toda la escuela y si es posible también a todo Forks mi sentimientos por Edward.

Edward levanto la vista de su libro y me pillo observándole. Sonrió torcidamente. Quise desviar la mirada, pero la fuerza de sus ojos profundos me retuvo en ellos. No se cuanto tiempo duramos observándonos, quizá segundos, pero para mi lo sentía como si fueran horas.

― ¿Bella? Bella… ¡BELLA! – pegue un salto ante el grito de Alice. La bibliotecaria nos envió una mirada reprobatoria y nos siseo un silencio. Mire a Alice y ella me devolvía la mirada, la diversión bailando en ellos. ― A ver, Bella. ¿Por qué será que no me prestas atención? – pregunto suspicazmente mientras ponía un dedo en su barbilla como si estuviera sospesando sus teorías ― ¿No será cierto británico que se encuentra en esta misma habitación en este mismo momento?

Entrecerré los ojos y conteste tratando de disimular.

― ¿Quién dice que me vuelve loca?

― Ayer mientras dormías repetiste como cien ves "Edward, me vuelves loca" – respondió imitando mi voz perfectamente en la ultima frase. ¡Rayos! Había olvidado ese pequeño detalle. Ayer, Alice se había quedado a dormir en mi casa. Yo siempre conciliaba el sueño más rápido que ella, lo que daba por resultado que podía escuchar lo que hablaba en sueños. Si. Yo hablaba en sueños. Ella siempre bromeaba con respecto a eso.

― Emmm… y ¿dije algo mas que sea importante? – pregunte secamente aunque un poco sonrojada. Adiós a mi plan de que todo Forks no se enterara de que me gustaba Edward.

― Nop – pronuncio la pe exageradamente. Hubo un corto momento de silencio, hasta que Alice lo rompió ―. Deberías de invitarlo a salir.

― Quizá – murmure pensativa. Pensé en considerarlo, aunque sabia que no lo haría, pues yo era demasiado cobarde.

― Es enserio, Bella – me miro seriamente. Luego sonrió ampliamente ― ¿Por qué no ahora mismo?

― Pero es que yo… - empecé a replicar pero una voz aterciopelada que conocía muy bien me interrumpió.

― Hola señoritas, ¿será que puedo sentarme con ustedes? ― sonrió señalando el puesto vacio que estaba al frente mío. Esa sonrisa que tanto anhelaba al despertar cada mañana desde que lo conocí.

― ¡Claro que no! ― replico Alice inmediatamente, el sonrió y se sentó. - ¿Saben? Quede con Jasper en ayudarlo con matemáticas, así que me tengo que ir. Bye, chicos. – y se fue la condenada dejándome sola con Edward.

Yo me dispuse a concentrarme en mis deberes, cosa que era en vano ya que estaba muy nerviosa a causa de la presencia de Edward y su penetrante mirada. Levante la vista y como lo supuse, me miraba.

― ¿Qué? – pregunte un poco turbada, ¿Por qué me observaba tanto?

― ¿Qué de que? – respondió burlonamente, un segundo de silencio, hasta que volvió a hablar ― ¿Qué harás el viernes?

Eso me tomo desprevenida, ¿acaso el…? ¿Será?

― Nada – lo mire con curiosidad.

― ¿Quisieras ir a tomar algo conmigo este viernes después de clases?

Mi corazón se acelero, empecé a sentir el calor en mis mejillas y las manos a sudarme. ¡El me estaba invitando a una cita! ¡El! Trate de calmarme y no mostrar mucho de la emoción que me embargaba por dentro. Casualmente y con voz calmada, respondí:

― Claro.

Edward sonrió y se acerco a mí para susurrarme al oído:

Perfecto. – y me beso en la mejilla. Estaba segura de que mi rostro estaba más rojo ya que mi cara empezaba a quemarse.

¡Dios mío!

Ok, quedo un poco corto pero aquí ya entre Edward y Bella esta creciendo algo, ¡oh! Eso sonó mucho a una canción de RBD xD ¿Que opinan del capitulo? Déjenme un Review con su opinión ;)

PD: Gracias a las chicas que me dejaron un Review y a todos los que me agregaron a sus favoritos y alertas. Me hacen muy feliz. Por lo menos esta vez pueden dejar un Review con su opinión.

¡Hasta otra actualización!

~Mafer! ;P