Boku ha koi wo siteiru to omoimasu.
2/08/2013.
Copa de vino.
John tardó en entender las palabras de su compañero de piso. O más bien, en comprender a quién se refería este… sin embargo no era algo difícil de llegar a hacer. Quizás Sherlock se lo había hecho deliberadamente fácil…, obvio.
—¿Quieres decir…? Oh, vaya…
Sherlock lo vio sonreír de manera nerviosa, y el miedo inicial de haber abierto su boca de más debido al aburrimiento, pasó al olvido rápidamente.
—¿Te sorprende?.
—¿Cómo?… Digo, sí. Claro que me sorprende… Me halaga, sí; no voy a mentirte, pero… me deja sorprendido.
El rostro de John era una compleja partitura, que ni aunque quisiera, Sherlock se vería en poder de reproducirla… una melodía hermosa. Corcheas bailando en las comisuras de sus labios temblorosos.
—¿Cuándo?… —Fue lo primero que John pudo ordenarle a su boca pronunciar. —¿Desde cuándo…? —Acabó por ser mas especifico, una vez que los grises ojos lo fijaron con duda.
—Oh… eso. —Sherlock pareció meditarlo, desviando su vista deliberadamente de John, pasándola distraídamente por el departamento. —Bien, creo que no tengo una fecha exacta… —Mentía, pues conocía a la perfección el día, la hora, e incluso el clima que había en Londres el día que se dio cuenta que se había enamorado de su doctor.
John respiró por la nariz, tratando de tranquilizarse. Estaba seguro de que eso no podía ser una broma de parte del detective… sólo porque Sherlock no bromeaba. De golpe su corazón parecía galopar dentro de su pecho, sin que pudiera normalizar su ritmo.
—Creo que es mejor que te traiga un vaso de agua… —Sherlock se puso de pie rápidamente, sintiéndose preocupado y nervioso, una vez más, por lo que había causado.
Sólo que una vez en la cocina, algo verdaderamente amargo cruzó la mente del detective. ¿Y si John estaba nervioso por no saber cómo disculparse con él? ¿Qué probabilidades tenia de que su doctor estuviera dispuesto a retribuir sus sentimientos?.
Se sintió tan perdido que se bebió el vaso entero de agua él mismo, y un segundo también, luego de volver a llenarlo.
—No te preocupes, no quiero el agua. —John comentó detrás de su espalda, sonriéndole.
Sherlock le prestó atención, el rubio parecía calmado, y hasta un poco alegre, cuando rodeó la mesa de la cocina, pasando detrás de su cuerpo inmóvil frente al fregadero. El ex militar le dedicó una mirada divertida mientras se dirigía a las despensas superiores, buscando algo detrás de los tarros de vidrio y demás cosas guardadas.
Tuvo que pararse de puntas de pie para alcanzar lo que buscaba en el fondo del mueble, y al tenerlo en sus manos se sintió aliviado de haberlo escondido bien; siempre había tenido miedo de que Sherlock se le ocurriera hacer experimentos con su preciosa botella.
—¿Me acompañas? —Preguntó, agitando suavemente la botella de vino en una de sus manos.
Sherlock asintió antes de ubicarse en una de las sillas de la cocina, viendo como su compañero abría la botella con maestría, y luego de buscar una copa la servía lentamente, antes de dejarla sobre la mesa… frente al detective.
—John… hay una sola copa.
—Lo sé… ¿Te molesta compartirla conmigo? —John se dejó apoyar contra la mesada, frente a Sherlock, mirándolo tranquilamente.
Claro que no le molestaba… tomó la copa desde la base, dejando que la luz de la cocina le ayudara a apreciar el color del vino, aunque sus ojos atravesaban más bien el cristal hasta posarse sobre el semblante de su doctor.
Bebió un sorbo, saboreando el gusto… Jamás le había justado el alcohol, más allá de pensar que no le ayudaba en su trabajo, pero ese le supo a gloria. Ahora era el turno de John…
Continuará.
Notas Finales: Estoy atrasada un día… es que caí en cama, me duele todo… Me siento mal… T-T
