Disclaimer: Hetalia no es mio, tampoco sus personajes, aunque hacen un excelente fanservice.
Advertencias: Lemon, (o algo asi) y no se si es shota, pero no creo.
Notas: alquien que lo lea por favor, solo, tan solo un review me hara feliz!
yyyyyyy esta historia no tiene nada de sentido historico ya que Seanland es a partir de la segunda guerra mundial, pero no importa, para pasar el rato basta (no me jusguen, por eso aclaro D:)
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-¡Alfred! Que sorpresa.- cantó alegre un europeo que se acercaba para darle un fuerte abrazo, sin embargo, fue recibido con un débil pero intencionado golpe que naufragó en su pecho.
-Aléjate de mi, pervertido.- excusó.
Arthur lo miro con asombro.- ¿Qué fue lo que dijiste?
-Me oíste bien ¡no quiero que me toques!- espetó cerca de él, dejando notar los pocos centímetros que le restaba. -¡Ahora confiesa porque lo hiciste!
-¿De que estas hablando? Primero explícate.- sugirió.
-No creas que no lo se, no permitiré que vuelvas a abusar asi de Sealand !Es solo un niño¡.- oyendo estas ultimas palabras, noto que había algo extraño. ¿Sealand? Ese pequeño bandido se independizó hace años ¿Acaso se le había olvidado?
-Alfred, estas equivocado, déjame explicarte.- sonrió amable, un mal entendido le ocurría a cualquiera. Lo tomo por los hombros, casi a la fuerza le hizo sentarse.
-¡¿Explicarme que?! ¿Que te gusta tener un frágil cuerpo menor al tuyo retorciéndose se dolor debajo de ti? ¿Qué fue un momento de locura? O que simplemente paso.- se cruzo de brazos enardecido, se angustio en un instante por el hecho de imaginarse aquella escena.
Por otro lado, el cejudo ardía en un carmesí profundo ¿de que demonios estaba hablando? El jamás haría algo asi.
No desnudaría delicadamente a su hermano, no lo besaría recorriendo su cuello en un camino húmedo de saliva. No disfrutaría de sus gemidos, tampoco los ahogaría con sus labios. Lejos estaría de pensar invadirle la privacidad, dándole la despedida a su virginidad; a ese estrecho cuerpo. Ver el sudor recorriéndole por los pómulos enrojecidos de calor, mientras observaba sus brillantes ojos…
¨Bloddy hell¨- reaccionó al sentir un travieso bulto en sus pantalones; ¨ese maldito yanquee dio justo en el blanco.¨
Aun asi no era ningún pedófilo, Peter estaba a kilómetros de su deseo sexual, pero, no podía decir lo mismo del rubio que tenia sentado delante suyo, este mantenía el ceño fruncido, y lo olvidaba, aun estaba esperando una respuesta.
-Es un pequeño mentiroso, seguramente esta celoso de que seamos amigos.- apenado volvió en si, tenia que hacerlo antes de que su mente le jugara mas bromas.
-¡Es un niño! ¿Cómo va a inventar algo asi? Su mente no alcanza ni para distinguir entre duro y lo blando.- bufo cansado, la habitación estaba demasiada encerrada para su gusto. Abría que abrir una ventana.
-Oh, y ¿la tuya si?- indago hundiéndose. -¿No quieres que te enseñe?-
-Arthur…- se sonrojo repentinamente, agradeciendo que ya lo estaba para que no se notase.
El aludido se puso de pie abyecto, a decir verdad no puso atención en las últimas palabras del menor, pues estaba fantaseando con las cosas que podría llegar a hacerle. Tiro los papeles del escritorio, cerro las persianas y bueno… Se dispuso a abalanzarse sobre el menor, disolviendo de una vez por todas su virginidad. La ropa sobro, las ventanas se empañaron, los gemidos desacompasados resonaban en el cuarto.
Estaba claro quien era la victima de esa vil broma.
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reviews? :C
