Disclaimer: Ni Naruto ni los akatsukis me pertenecen... solo la trama de esta historia.

Rating: T Cortesía de Deidara y Hidan.

Universo Alterno

Bienvenido a la mafia

Chapter II. Conociéndolos

Me sentía cansado, no podía ni abrir los ojos pero notaba que el suelo se movía y... para ser el suelo estaba bastante blando, intente abrir los ojos pero los cerré de inmediato cuando me cegó la luz del sol.

-Por fin has despertado.

Me levanté de inmediato al reconocer esa voz, era la voz del terrorista del avión. Me acordé de todo lo que había pasado ¡había saltado con paracaídas! Y la gente del avión, el hombre azul... me vino un dolor insoportable de cabeza al recordarlo todo de golpe y cuando levante las manos para sujetármela vi que no se separaban. Estaban atadas.

Mientras miraba con cara asesina a esa cuerda mohosa y movía mis manos para intentar romperla note que era observado.

-No creo que puedas romperla –me dijo mirando hacia delante.

-Claro, prefieres dejarme atado por que sabes que si no te daría la paliza de tú vida – Dije con burla e ira.

-No, pero creo que pelear dentro de un coche es una mala idea –dijo con voz algo cansada, después de caer al agua había llevado al rubio hasta la costa y desde entonces no había parado de conducir. No estaba de humor para discutir.

Iba a contestarle pero algo en su frase me llamo la atención, había dicho coche. Me di cuenta de que sus manos estaban al volante y que su vista estaba al frente. Despistado... Me pareció increíble no darme cuenta antes. Gire la cabeza hacia la ventana y observé el paisaje.

-¿Pero que...? E-esto no es Japón –dije con voz nerviosa.

Me quede mirando el paisaje, debían ser las 9 de la tarde por que el sol se estaba escondiendo, todo era de color verde: las palmeras, el suelo cubierto de helechos. El cielo estaba repleto de gaviotas que volaban iluminadas por los últimos rayos del sol, a lo lejos logre divisar una pequeña ciudad. Esto no era Japón.

-¿Adónde estamos? –dije sin apartar la vista de la ventana.

-En Guam, la isla mas grande de las Marianas. Esa ciudad-, dijo torciendo levemente su cabeza para señalar la otra ventana –es Agaña, su capital.

¿Guam?, ¿Islas Marianas?, ¡¿Agaña?! Dejando aparte que mi secuestrador parecía un guía turístico mí cabeza se empezó a llenar de preguntas, como por ejemplo:

-¿¡Y porque mierda estoy aquí!? –pregunté/ grité hartado de no enterarme de nada.

-Eso lo sabrás ahora mismo –dijo haciendo una maniobra brusca logrando que casi me cayera al no poder sujetarme a nada teniendo las manos sujetadas por la cuerda.

Bajamos por un túnel que no había visto antes. Dentro estaba oscuro, solo era posible ver gracias a la luz del coche. Había unos seis coches aparcados. Sentí un escalofrío al pensar que aquí podría haber más criminales.

El coche aparcó, en todo este rato habíamos estado callados. Él secuestrador salió y volteó para abrirme la puerta. Iba a salir pero me puso una mano en el hombro en señal de que esperara, metió la mano es su bolsillo y sacó un cuchillo. Me levanté rápidamente del asiento al verlo.

-Es para la cuerda –dijo señalando mis manos atadas.

-Ah... – me sentí como un idiota. Después de haber llegado hasta aquí no iba a matarme, sería estúpido ¿no?.

Espere a que me cortara la cuerda, me había dejado marcas en las muñecas, me apuntó con la pistola y me hizo andar hasta lo que parecía ser una puerta metálica. Al lado había un sistema de cifrado, puso la clave marcando una combinación de números y la puerta se abrió dejando ver el interior.

Era un cuarto espacioso, el suelo era de baldosas negras, no había ventanas, en el centro se encontraba un sofá grande de piel, una lámpara que iluminaba la habitación, sillones de cuero, un par de mesas y un televisor, deduje que lo habrían robado. Al fondo de la habitación se encontraban unas escaleras metálicas de las que chirrían al pasar, una para subir y otra para bajar; Tétrico pero moderno.

-Vaya, al parecer ya habéis llegado –dijo una voz que provenía del cuarto de al lado.- Pareces cansado Itachi-san, deberías ir a descansar –pude notar algo de burla escondida en su tono de falsa preocupación.

Al parecer mi secuestrador se llamaba Itachi y debía ser japonés por el hecho de que la otra persona agregara ese tipo de sufijo.

Al fin el hombre se dejo ver, era alto y de pelo corto, moreno y llevaba una mascara naranja con forma de espiral que solo tenia un agujero en su ojo derecho. Se dirigió hacia nosotros con paso decidido. Debe ser el líder... Aunque no imponga mucha autoridad con esa mascara.

-¡Hola! me llamo Tobi, vamos a ser buenos compañeros ¿verdad Deidara? – Dijo mientras me tendía la mano.

Itachi bajó su pistola, al parecer su trabajo había terminado, sin despedirse se dirigió en silencio hacia la escalera que conducía hasta arriba y desapareció. Me sentí con un peso menos encima y mire directamente al agujero de la mascara de ese tal ''Tobi''.

-Deja de hacerte el amable conmigo y dime por que demonios estoy aquí –dije reteniendo mi ira, debía controlarme.

-¿Itachi-san no te lo ha explicado...?¡Bueno! es normal, no suele hablar mucho, es un chico callado, te debiste aburrir en el viaje.

No me gustaba nada este tipo, se hacía el inocente de forma descarada, además me hablaba como si fuésemos amigos ¡Se suponía que yo era un rehén! ¿no?

-A ver, idiota, ¿me piensas decir de una vez por que estoy aquí? –dije ya con la paciencia agotada.

Tobi iba a decir algo cuando fue interrumpido por el sonido metálico de las escaleras. Los dos miramos hacia esa dirección. Eran dos hombres más, uno era muy extraño, al principio no me lo creí pero llevaba media cara tatuada de negro, mientras la otra parte se veía muy pálida. El pelo era de un extraño color verde y los ojos amarillos. Que mala pinta, pensé. El otro, en cambio, era un chico de estatura normal, parecía ser algo mayor que yo y me llamó su atención su pelo rojo, muy rojo, Como la sangre.

Los dos se acercaron hacía nosotros.

-Al parecer ya ha llegado el nuevo –dijo el ''bicolor''-Mi nombre es Zetsu, encantado. Más quisieras, mírale la cara, este no se entera de nada.

Me quedé mirándole fijamente, ¿qué había sido eso?¿Se hablaba a sí mismo? Miré al pelirrojo buscando una explicación, él simplemente negó con la cabeza. Se me ocurrió que Zetsu podría ser un bipolar, me recordaba a Golum del señor de los anillos. Menudo fenómeno...

-Mi nombre es Sasori –dijo tranquilamente el pelirrojo, parecía estar aburrido.

-Bueno, ahora que ya os conocéis –habló Tobi –iba a decirle a Deidara el motivo de por que lo hemos llevado hasta aquí.

Iba a decir aleluya. Por fin...

-Pues veras... jeje, queremos que te unas a nosotros, la mafia –dijo con un tono divertido.

Me quedé mirándolo como quien mira a la persona más estúpida del mundo, sabía que eran criminales, terroristas y todo eso pero... ¿la mafia?¿unirme?¿ese tío era idiota?

-No...- dije negando.

Vi que dirigían sus manos a su cinturón para coger la pistola, supongo que me amenazarían. Pero antes de darles tiempo intenté darles una buena razón.

-No pienso unirme a la mafia por que no tengo ningún motivo, me dirigía a Japón para ser artista, además yo nunca he cogido una pistola, no tiene sentido.

Es verdad, yo tenia que ser un gran artista, no un gran criminal.

-El porqué estás aquí deberás preguntárselo a Pein, el líder –dijo Sasori.

Iba con la idea de que Tobi era el líder, ahora que lo pienso... alguien tan idiota como él no podría manejar a una mafia. Pero ese no era el asunto, debería hablar con ese tal Pein. Esto era un error...

-¿Y dónde demonios puedo encontrarlo? –pregunté de mal humor, me ponía nervioso estar con este tipo de gente.

-Pein no está, ha ido a trabajar –dijo Tobi.

-Trabajar –repetí, probablemente matando a alguien...pensé –entonces, esperare aquí hasta que vuelva –dije cruzando los brazos.

-Pero sempai, sería una perdida de tiempo estar aquí sin hacer nada. Mejor ve ha conocer a los demás con tu compañero.

¿Sempai? ¿Debía ser él también japonés? Ahora que lo pienso, las islas Marianas están al sur de Japón...

-¿Qué compañero? –pregunté.

-Yo –dijo Sasori-al parecer mí otro compañero decidió traicionarnos y no encontraron mejor persona que un niñato como tú.

Me quede callado, pensaba que él era el más normal de todos los presentes, pensaba que podría ser mi aliado... Igualmente, no permitiría que me llamase de esa forma, iba a contestarle pero Zetsu interrumpió.

-Sasori, pon algo de tu parte. Debo hablar con Tobi –dijo Zetsu mirando al nombrado.

-Tsk... chico sigueme –dijo Sasori resignado.

-¡¿Como que chico?!Tu no es que aparentes ser mayor que yo... –dije siguiéndole.

Nos dirigíamos a las escaleras para ir al piso de abajo, mientras le seguía no paraba de discutir con él, al parecer era artista si, seguro... y yo que pensaba que podría salir de este lío con su colaboración. Seguimos discutiendo mientras bajábamos las escaleras y perdía de vista a Tobi y Zetsu.

-Madara –llamó Zetsu al chico de la mascara que supuestamente se llamaba Tobi.

-Sé lo que piensas, pero estoy seguro de que nos servirá –dijo con voz segura y mucho más sería que cuando había hablado en presencia de Deidara y Sasori –cada vez estamos más cerca de conseguir nuestro objetivo, por ahora debemos concentrarnos en conseguir el monopolio de las armas.

-Sí...-afirmó Zetsu sin ser consciente de la risa maléfica que se estaba formando detrás de la mascara de Madara.

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

Las escaleras eran más largas de lo que me esperaba, los dos estábamos callados y enfadados. Lo único que teníamos en común era nuestro amor por el arte ya que nuestras definiciones eran totalmente opuestas, además, me había dado cuenta de que Sasori no tenía la más mínima paciencia.

-Bien –dijo Sasori parándose delante de una gran puerta –somos de la mafia así que todos somos expertos en utilizar armas pero, no solo se trata de saber utilizarlas también debemos ser buenos negociadores, ocuparnos del presupuesto... por eso a todos se nos asigna una tarea diferente. Un ejemplo sería Zetsu, él es el espía que vigila los movimientos de los posibles enemigos.

Lo comprendía, iba a preguntarle a que se dedicaba él pero se adelantó y abrió la puerta que teníamos delante.

Era una sala grande con tuberías, agua goteando, una silla... ¿una silla? Me fijé mejor y pude ver a un hombre viejo, llevaba traje de empresario y sus manos estaban amarradas detrás de la silla. Estaba manchado de sangre.

Cerca del hombre se encontraban dos tipos. Uno era albino y su puño estaba manchado de sangre, la del pobre hombre supuse, sus ojos violetas estaban muy abiertos, me dió la impresión de que era un tipo violento. El otro estaba algo más lejos, llevaba un trozo de tela que le cubría la boca y la nariz, era de tez morena y su pelo negro le llegaba hasta los hombros. Sus ojos verdes contemplaban un fajo de billetes.

-Buenas –dijo Sasori para llamar la atención de ese par de ''zombies''

-¡Hey! Si el escorpión ha venido a vernos –dijo con superioridad el albino.

-¿Qué te trae por aquí, Sasori? –preguntó el otro hombre sin apartar la vista de los billetes.

-Ha llegado el nuevo –dijo echándose a un lado ya que yo estaba detrás suyo.

No podía moverme, me había quedado en blanco. Ver a ese hombre que había sido golpeado y torturado... y solo por dinero, ¡dinero sucio! Cuando vivía en NY solían emitir cosas de este tipo, yo siempre me burlaba de la mala suerte de la persona pero ahora que tenía a una delante de mis ojos, solo podía compadecerme de él.

¿Y si me merecía estar en la mafia...?

-Pues vaya con el chico, ese idiota se ha quedado mudo. Además, tiene pinta de no haber matado una mosca en su vida. Vaya mierda de jefe que recluta a inútiles –dijo el albino.

Eso me hizo reaccionar, ese cabrón me había insultado tachándome de inútil e idiota.

-Repítemelo otra vez, a ver si te atreves, ¡imbécil! –le dije olvidándome de la pena que sentía por el hombre amarrado.

-Te lo repito cuando quieras capullo, que pareces una chica ¿verdad Kakuzu?

-Será posible, todos los billetes son falsos –Dijo Kakuzu, su voz era ronca.

Cogió el dinero y lo metió en un maletín metálico cerrándolo, luego se acercó al hombre empresario y con toda su fuerza chocó todo el maletín en su cara. Yo aparte la cara para no ver como había dejado al hombre que ahora solo se oían sus gritos y lloros de dolor.

-Ahora, dime a dónde está el maletín que contiene el dinero –dijo Kakuzu enfurecido.

-Que mierda, seguro que lo llevaba el hombre que se fue en el otro coche ¡joder! –dijo su compañero, el albino.

-Pues bueno... –interrumpió Sasori con su voz tranquila, como si no hubiese pasado nada –solo había venido a presentaros, Deidara –dijo mirándome- El del maletín es Kakuzu, el problemático es Hidan. Será mejor irnos –dijo cerrando la puerta.

-¡Problemático lo será tu madre, desgraciado! –se oyó a Hidan gritar desde el otro lado de la puerta.

-Será mejor que te acompañe a tu habitación, sígueme –dijo Sasori empezando a subir las escaleras.

Mientras subíamos las escaleras no paraba de pensar en lo que había visto, ese hombre ya debía estar medio muerto en estos momentos, además, todos parecían muy seguros de que me uniría a su mafia. Debía hablar con Pein lo más pronto posible, no quería acabar siendo un sádico como Hidan o un fenómeno como Zetsu, debía salir de allí.

Habíamos llegado a la sala principal dónde había el sofá y anteriormente Tobi y Zetsu, suponía que las habitaciones estaban arriba y mientras subíamos me acordé de lo que quería preguntarle antes a Sasori.

-Entonces Sasori...- él se volteó para verme-¿de que se ocupan Hidan y Kakuzu?

-Pues... como habrás podido comprobar son miembros bastante activos, se ocupan de conseguir dinero haciendo de caza-recompensas y también suelen ocuparse de los interrogatorios aunque al que se le da mejor es Itachi –dijo Sasori poniendo mala cara. A él tampoco le debía caer muy bien Itachi.

-¿Y usted que hace? –pregunté.

-Negoció con otros bandos y hackeo sistemas protegidos que contienen datos importantes, como por ejemplo la cantidad de armas que tiene el enemigo.

-Amm...

Intenté ocultar mi asombro, Sasori debía ser una persona muy inteligente y además era artista, no se como una persona como él habría acabado en un sitio como este. ¿Qué hizo en el pasado para acabar siendo miembro de una mafia...?

-Hemos llegado, este es tú cuarto. Si quieres hablar con Pain deberás esperar, puede que llegue mañana.

Asentí y abrí la puerta de mí nuevo cuarto. Era de un tamaño normal-pequeño, una cama sucia al lado de la ventana, un escritorio y un armario. Puse mala cara, seguro que en Japón mi cuarto haría sido mejor. Me di la vuelta para despedirme de Sasori pero él ya no estaba. Cerré la puerta.

Me acerqué a la ventana y la abrí, al parecer ya era de noche, todo estaba oscuro pero las luces de los locales iluminaban lo que parecía ser una callé amplia y llena de gente alborotada bebiendo, los bares estaban llenos a reventar y eso hizo que me acordara de que no había comido en un día entero.

Me senté en el borde de la cama y suspire, mí barriga tendría que esperar hasta mañana, ahora tenía cosas más importantes que pensar como por ejemplo que haría si no funcionase hablar con su líder y tuviese que quedarme. Me estiré en la cama y miré el techo, mañana podría haber ido a la universidad para empezar las clases de arte.

Cerré los ojos un momento para descansar, algún plan se me ocurriría cuando estuviese delante de Pain, estaba seguro.

Y con esa idea en la cabeza me dormí.

¡Por fin! Haber si este cap. se ve mas extenso, que en Word cuando escribes algo parece largo pero cuando lo subes a FF queda enano. -.-''

Para este capitulo he necesitado:

-Mapa: ¡descubrí las islas Marianas!

-Crepúsculo: como es la primera vez que escribo una historia me ayuda a saber como poner los guiones y cosas así. -.-''

-Manga Naruto: Me fijo en el estilo de hablar los personajes para que me queden más IC.

Quería agradecer a todas las personas que comentaron en el primer capítulo ¡nada menos que 6!

Y lo voy a hacer individualmente:

Tsuki-Dei: Que bien que te gusto, soy una gran fan de tus fics :D En este capítulo me he mirado con lupa la ortografía, algo habrá mal pero lo he intentado, lo que pasa es que yo nunca habló castellano y luego me cuesta un montón escribir. Sí, Dei tiene mucha personalidad pero me acabo de fijar que no le he puesto su: uhn! Jope!...

VampireDarkRogueWind: Gracias por darme sugerencias, han sido muy útiles, lo puedes comprobar en este capítulo. See, a Itachi lo caracterizan sus ojeras (sigue siendo guapo) xD Al final va a ser SasoDei :)

La Vie En Vert: Grácias por comentar, he tardado solo 2 días :B

Akatsuki4ever: Te puedes creer que se me ocurrió la idea haciendo spinning xD En que momentos me viene la inspiración :P Sip, Dei es muy valiente.

BlackChocolate: Gracias por comentar, me alegra que te guste. Es muy difícil hacer que los akatsukis te queden IC, hay que ponerse en la mente de un criminal :D

MxM: ¡Yo también soy vaga! Pienso continuarlo, definitivamente.