SÁBADO 00.10 HORAS
(Ringgggggggggggggg)
- ¿Sam? (Dean desde su móvil en la recepción de un hotel, mientras le guiña el ojo a la recepcionista)
- ¿donde te has metido? (Sam desde un teléfono público de la calle Wilde)
- Estoy en el motel Halley (sigue flirteando con la recepcionista) ¿ha pasado algo?
- ¿qué haces ahí? (un poco histérico)
- (se aleja un poco de la recepción, no sin antes sonreírle y dejarle su teléfono anotado en una notita a la recepcionista) Buscando a ese Doppelgänger ¿no lo recuerdas? Vinimos hasta aquí por él. (Irónicamente)
- Si, imbécil, sé porque vinimos, lo que no sé es (cabreado) ¿Por qué me has hecho venir hasta aquí si tú estás en el Motel? (casi gritándole)
- ¿hasta donde? (flipando)
- Púes donde le dijiste a Adam que fuera, en la calle Wilde con Florida. (De repente cae en la cuenta)
- Para, para, para, para ¿Qué yo le dije qué? (se pasa la mano por la cara) Sam no he hablado con Adam desde esta tarde cuando salí.
- Pero él dijo,…
- Da igual, ve para la posada, nos vemos allí en 20 minutos. Y ni se te ocurra llamarlo al móvil.


SÁBADO 00.40
- ¿Dean? (andando por el salón y la cocina con el teléfono del comedor)
- Si (Dean dentro del coche por el móvil)
- ¿Dónde andas? (mira su reloj)
- Aparcando, dame unos minutos. ¿No está, verdad? (maniobrando)
- No, ¿cómo lo sabes?
- No todos nos comportábamos como unas ratas de biblioteca a los quince.
- ¿Crees que ha ido tras el Doppelgänger él solo? (mira los recortes de prensa de encima de la mesa)
- No ¿porqué? ¿Te comentó algo a ti? (saluda con la mano a la propietaria de los bungalós)
- No, pero como hace un par de semanas se enfadó tanto porque no le dejamos venir, ya sabes cuando los vampiros.
- Sí, bueno, la tele ha hecho mucho daño, los vampiros no son tan encantadores como los pintan.
- ¿Quizás le haya pasado algo? Voy a llamarlo.
- Espera, estoy ya en la puerta.
(Dean abre la puerta del apartamento, cuelga el teléfono y tira la bolsa y la chaqueta en el sofá)
- ¿a qué hora te fuiste? (Dean pregunta a Sam si darle tiempo a penas a reaccionar)
- No era aún las doce, le he llamado y no contesta. Voy a salir a por él.
- Espera, Sammy. (Le pone la mano sobre el hombro y le cierra el móvil)
- ¿qué espere qué? ¿Y si le ha pasado algo? Es una niño y esto es una gran ciudad y…
- Deja de ponerte paranoico. ¿Has mirado en su armario?
- ¡Dean! No tiene 3 años, no se va a esconder dentro del armario.
- Me refería a que mirases lo que se ha llevado.
- ¿llevado?
- ¿Crees que se ha fugado? ¿Qué le has hecho ya?
- ¿Yo? ¿Por qué yo? ¿Por qué no tú?
- Porque cuando llegué estaba de mal humor, y cuando le pregunté
- ¿Y cuando le preguntaste te dijo que papá había llamado y que no quiso ponerse a pesar que papá le dijo que se pusiera varias veces?
- ¿Ha llamado papá?
- Si, y si ese mocoso no aparece antes que el viejo vuelva, tú y yo estamos muertos. Así que piensa, Sammy, ¿le viste hablar con alguien? ¿Te hablo de algún amigo que quisiese ver?
- ¡Dean! ¿Estás de broma? ¡Vivió aquí hasta hace dos años! Se ha pasado el viaje hablando de un montón de amiguitos y de sitios que quería volver a ver.
- Lo siento, estaba conduciendo. Y habla mucho. No me mires así ¿te acuerdas de alguien que quisiera ver en especial?
- Bueno, lo cierto es que…
- Tú tampoco lo escuchabas ¿no?
- No, no es eso, es que dijo muchos nombres, ahora no los recuerdo.
- ¿Me pregunto que diría nuestra hermanito si supiera que su magnifico Sammy no le hace ni caso cuando habla?
- Cállate ya y no sé, ¿qué se hace en estos casos? ¿Llamar a la policía?
- Si, claro. La poli. Cómo si alguna vez nos hubieran servido de algo.
- Pero y si está tirado en una cuneta desangran…
- ¡Sammy, para ya! Se ha llevado una americana mi mejor camisa y unos zapatos de vestir. Estará en una discoteca. Y cierran a las 2, así que estará aquí en un par de horas.
- ¿y sino está?
- ¡Estará!
SÁBADO 03.30
(Los hermanos Winchester están intentando jugar a cartas en el salón, Sam no deja de mirar el reloj cada dos por tres y Dean intenta no parecer preocupado pero no deja de mover el pie compulsivamente)
- Dean... son las tres y media.
- Lo sé, Sam, lo sé (Dean estaba preocupado y Sam no ayudaba)
- Hace una hora y medía que las discotecas cerraron (Sam no podía entender como su hermano no estaba alterado. Él estaba al borde de un ataque al corazón)
- Quizás fue a un after.
- Quizás debamos llamar a la policía (aquel comentario hizo saltar a Sam que ya estaba harto de estar sentados aparentando normalidad)
- Si, le hubiera pasado algo, ya lo sabríamos, las malas noticias se saben en seguida.
- Las malas noticias normales, no las sobrenaturales.
- Te lo repito. No ha ido de caza, tranquilízate.
- ¿cómo puedes estar tan seguro? Él es como tú, le encanta esa mierda.
- Primero de todo. Adam no es como yo. Segundo esto no es una mierda y Tercero...Nadie se pone unos zapatos de vestir, una camisa y una americana para cazar. (Dean de repente se hizo la imagen de James Bond) jejejeje
- ¿de qué te ríes ahora? (claramente molesto con Dean)
- ¿Te acuerdas de aquel tipo en Pasadena?
-Jejeje ¡oh dios, cómo para olvidarlo! (Sam se relajó un poco) Dean, hablo en serio, voy a llamar.
- Si mañana por la mañana no está sentado aquí tomando sus cereales, llamamos al ejército. Pero confía en mí. Adam está bien, solo está… (En ese momento se oyen las llaves de la puerta y se ve entrar a Adam con los zapatos en la mano) ¡EN UN LÍO DE PELOTAS! ¡¿DÓNDE DIABLOS TE HABÍAS METIDO?! ¿TE CREES QUE ESTÁS SON HORAS? ¿TE CREES MUY LISTO JOVENCITO ENVIANDO A SAM A QUIENSABEDONDE MIENTRAS TE ESCABULLES PARA HACER QUIÉN SABE QUE?
- Joder, no chilles. Es muy tarde y vas a despertar a todo el vecindario. (Adam de repente se llevó la mano al estómago) El japo me ha sentado fatal, creo que voy a (y en ese momento salió corriendo para el cuarto de baño)
- ¿Adam? ¿Canijo estás bien? (Sam le dice a través de la puerta del lavabo)

- Canijo, ábrenos la puerta. ¿Estás bien? ¿Adam? (Sam le habla a través de la puerta del lavabo)
- Claro que no se encuentra bien, está borracho. (Dean parece más enfadado con Sam que con Adam)
- No estoy borracho, me ha sentado mal el japonés. (Adam grita a través e la puerta)
- ¿qué japonés ni que ocho cuartos? ¿Qué has bebido? (Dean le grita a la vez que da un puñetazo a la puerta del lavabo)
- ¡NADA! Ha sido el sashimi. (Y se oye a Adam vomitar)
- Mira mocoso, ya está bien de mentiras, abre esa puerta ahora mismo o la hecho a bajo. (Dean vuelve a golpear la puerta)
- Dean (Sam le espeta)
- ¿qué? (furioso)
- Lo cierto es que cenamos japonés. (Con voz de culpabilidad)
- Y lo cierto es que está borracho (dándole un callejón)
- Deaaaaaaaan
- Ni Dean, ni leches, si fuera la cena, tú también estarías enfermo ¡y no lo estás! Adam, NO PIENSO REPETIRLO MÁS, ABRE ESA PUTA PUERTA ¡AHORA!
- Nooooooooooooooooo, que estás enfadado.
- Venga, canijo, abre la puerta, solo queremos ver si estás bien. Anda, hazlo, por mi. (Sam intenta tranquilizar a su hermano a la vez que forcejea sutilmente el pomo la puerta)

De repente se escucha un golpe fuerte dentro del baño y el ruido de unos cristales al romperse. Sam no aguanta más y da una patada en la puerta derrumbándola. Adam esta quieto perplejo mirando todos los cristales y con la moldura de la ventana en las manos.
- ¡Mierda! (sin mirar aún a Sam y a Dean solo contemplando los cristales)
- ¿estás bien? ¿Te has cortado? (Sam lo zarandea un poco para que vuelva en sí)
- Eeeee, se rompió, yo solo quería abrir para que entrara aire y ¡zasca! Se rompió. Fue un accidente, de verdad, yo no quería…
- Adam, te has cortado, vamos a curarlo y después ya hablaremos ¿eh? (Dean le agarra las manos, las pone bajo el agua de la pica) ¡Sam! Tráeme las pinzas, no te quedes ahí plantado.
- Si, claro (Sam sale del cuarto de baño y agarra las pinzas del botiquín de su mochila) ¿hay alcohol y gasas en el armario del lavabo?
- Noooooo, ¡tráetelo todo! (mientras le agarra las manos para que no las aparte del agua no deja de mirar a su Hermanito. Una mirada que mezcla ira, decepción, preocupación y mucho cansancio) No quites las manos, primero hay que limpiarlo, para que no se infecte.
- Está fría, la cabrona, ponlo al menos en el agua caliente. ¡Ya está! (intentando apartar las manos el agua) solo son unos rasguñitos.
- Te he dicho que te estés quieto (la voz de Dean no transmite nada es una voz monótona y mecánica) gracias (tomando las pinzas que Sam le alarga) siéntate en el lavabo, voy a quitarte esos cristales.
- ¿Qué ha pasado? (Sam le pregunta pero solo mira a los brazos de Adam)
- No lo sé, se rompió.
- ¿Cómo?
- No-lo-sé. ¿Qué pasa, Sammy, ahora aparte de imbécil también eres sordo? Ayyyyy (Dean saca de golpe uno de los cristales) ¡ten cuidado bruto! Ya me los quito yo, quita (Adam intenta hacer el ademán de levantase pero Dean enseguida lo vuelve a sentar de un jalón).
- Creo haberte dicho que te estés quieto ¿no? (su voz sigue sin expresar ningún tipo de emoción) Si te vuelves a mover, te amarro.
- Adam sé bueno, anda, venga que ya solo quedan dos cristales. (Sam le levanta la barbilla para que le mire a los ojos mientras Dean le acaba de quitar los dos cristales, esta vez, más cuidadosamente) Ves ya está. Ahora Dean te va a poner un poco de alcohol, te picará un poquitín, pero es para que no se infecten. Y después te vendará.
- No me hables así, no tengo 3 putos años, ¿vale? (le dice a Sam con cara burlona) Sé muy bien lo qué está haciendo. He tenido peores heridas y me las he curado yo solo (DEAN le echa el alcohol en las heridas) Ayyyyyyyyyyyyyyyyy avisa antes ¡joder!
- ¿Creí que ya sabias lo que era, no has dicho que has tenido peores heridas? (Dean cuya voz desprende puro sarcasmo y empieza a vendarle uno de los brazos).
- Voy a barrer todo esto antes que te cortes también en los pies, no te muevas (Sam sale del lavabo y va a por la escoba y un recogedor a la cocina. En el salón ve la americana de su hermano tirada en el suelo. Lo va a recoger para ponerlo en el respaldo de la silla, cuando ve que en su bolsillo interior hay una pitillera. Lo que le faltaba. No solo se escapa de noche que sino encima fuma. En ese momento ve la imagen bien nítida de su padre despellejándolos, a Dean y a él, vivos)
- Saaaaaaam vienes ¿o qué? Tú hermano parece no entender el concepto quieto (en ese instante agarra a su hermano de la misma manera que su padre le agarraba a él cuando se quedaba dormido en el sofá esperándolo que regresara de la cacería de turno) agárrate bien, por suerte pesas menos que una chiquilla (mintiéndole sabiendo perfectamente que ese tipo de comentarios molesta mucho a Adam y lo saca del cuarto de baño).
- Ya va, me he parado a recoger tu americana del suelo, se te han caído los cigarrillos, te los he dejado encima la mesa. Dean, espera que recoja todo eso (Sam mira a Dean mientras lleva a Adam hasta el sofá) y ahora hablamos muy seriamente lo de esta noche, jovencito.
- ¿cigarrillos? (Dean mirando a Adam fríamente)
- Sí, los de ahí encima (Sam le contesta desde el cuarto de baño acabando de recoger todos los cristales y dejándolos en la papelera del baño.)