Hola, aunque sé que no es el capítulo que esperaba, mi muza y yo nos urgía corregir los capítulos y actualizar.
Besos y abrazos.
CAPITULO 1
El sonido del viento chocando contra las puertas llego lento y melodioso a mis oídos, mientras comenzaba a recuperar la conciencia, el silencio era tranquilizador. Pero, aunque se sentía en el ambiente una extraña sensación de tranquilidad, lejos se veía ser eso mientras llegaba a mí una fuerte aura maligna proveniente de algo que se encontraba conmigo en la habitación.
Me levante de golpe y unos ojos dorados impactaron contra mi mirada logrando congelarme en esa posición, algo dentro de mí se retorció desagradablemente al ver aquel ser que despedía aquella aura demoniaca, pero por más que me esforzaba por encontrar respuestas en mi cabeza solo recibía un completo silencio…muy seguramente él lo noto; porque dejo que casi imperceptiblemente sus labios se curvaran en una sonrisa.
—Hola— atine a decir cuando encontré finalmente mi voz y tuve motivos para intentar encontrarle sentido al vacío en mi mente.
El no dijo nada, solo me siguió escrutando en silencio. Detallé con cierta fascinación las perfectas facciones de aquel ser que me miraba sin expresión alguna, mientras aquellos fríos ojos me taladraban el alma: unos ojos dorados que prometían sufrimiento, destrucción y miedo. Me removí incomoda en entre las gruesas cobijas al terminar con aquella conclusión y casi más por la incomodidad de la mirada de él que por el dolor incesante en mi cabeza acerque mi mano inconscientemente hacia esta, pero antes de poder hacer algo unas frías manos aprisionaron tiernamente las mías. Nuevamente la garganta se me cerro al ver aquella mirada ámbar cerca a la mía, retuve el aire en mis pulmones mientras sus ojos seguían explorando sin piedad los míos y tanto como algo desagradable y una inmensa ternura se me colaba por las entrañas.
—No te toques la cabeza Ahome, te diste un golpe fuerte y prefiero evitar que te compliques.— su voz aunque intentara sonar Cortez, tenía ese tinte de desinterés igual que destilaba aquellos ojos. Dejo mi mano reposada nuevamente en mi regazo… y nuevamente aquel nombre resonó en mi mente…Ahome…resonó con aquella grave voz en mi mente. Termine por determinar que ese era mi nombre.
—¿Qué me sucedió?— atine a decir ocultando mi mirada de la suya y logrando respirar nuevamente, inútilmente me moví intentando alejarme de la cercanía, pero aun aprisionada entre sus dedos. Fue inútil mi intento.
—¿Qué tanto recuerdas?
Aquellas palabras me cogieron desprevenida y con cierta alarma busque en mi cabeza respuestas, pero lo único que se me cruzaba en la cabeza eran aquellos ojos fríos que se habían vuelto en un todo en mi mente. Volví el rostro hasta el de él, pero este me miraba la venda que tenía en la cabeza, con cierto interés note como sus manos se movían y acomodaban las vendas, instintivamente evite respirar mientras sus gélidos dedos rozaban mi piel, sentí un leve dolor en alguna parte que el toco y sus ojos volvieron a los míos con gesto indescifrable.
Sus ojos me pedían respuestas y finalmente entendí su silencio.
—Solo tengo imágenes tuyas en mi mente. No sé nada más…ni quien soy—finalice con cierta sorpresa al tampoco verme en mi mente.
—Entiendo…No necesitas esforzarte, todo vendrá a ti en su debido momento.—su hermoso rostro siguió mirando mi rostro y con una lentitud agobiante fue acariciándome con la mirada.
Muy dentro de mi había algo que no entendía del todo al estar cerca de un ser tan diferente, y aunque solo mi mente me arrojara aquella dorada mirada, me sentía desorientada.
Parecía tramar algo, mientras intentaba buscar algo en mis ojos.
Su mano se posó en mi mejilla con cierta determinación, con un silencioso movimiento que logro hace estragos en mi mente, mi corazón dio un brinco; sentí mis mejillas enrojecer y por algún extraño momento me sentí más vulnerable de lo que estaba, más perdida y como si de alguna manera mi destino estuviera en sus manos… su rostro se acercó lentamente al mío y solo atine a abrir más los ojos mientras sentía su rostro más cerca, mi corazón tomo una nueva velocidad y en otro efímero instante tenía su cálida respiración chocando contra mis labio entreabiertos, su aroma salvaje y masculino inundo mis pulmones y nublo mi razonamiento…casi con pánico atine a susurrar:
-¡¿Quién eres?!- dije alarmada cuando sentí el leve roce de sus labios, él se detuvo en el mismo instante en que mi voz destrozo el silencio y el acercamiento repentino.
Se alejó lo suficiente para notar aquel rostro sereno, nuevamente una leve sonrisa se dibujó en su inmaculado rostro y finalmente su rostro volvió a encontrar el silencio
-Soy Sesshomaru Taisho… y tú, eres mía- acaricio la palabras mientras sentía como algo dentro de mi empezó a formar una historia, una en donde él era el todo y yo lo escucharía a él, aunque sintiera alguna extraña sensación que me alarmaba… una advertencia, una suplica, para huir.
Pero no tenía a donde.
Un beso y un abrazo… espero sus comentarios.
