Era valiente y osado pero jamás se lanzaba al peligro sin haber pensado en todo lo que podía salir mal, tenía un instinto de supervivencia demasiado grande inculcado por su madre.
Era un chico curioso, podía pasar días en la biblioteca de la mansión para saciar una duda, pero no se consideraba alguien con una inteligencia sobre la media ni un erudito.
Podía llegar a ser astuto cual serpiente, pero no era alguien con grandes ambiciones en la vida.
Ese era Sirius Black, sus características más fuertes eran la lealtad y su constancia, el chico era leal a sí mismo a su familia (muy a su pesar), a sus principios y siempre era constante en lo que hacía, nunca se rendía hasta haber logrado su objetivo. Por eso no estaba nervioso a ser seleccionado, toda la familia sospechaba en que casa quedaría el heredero.
–¡Black, Sirius!
La chillona voz llamo, el subió al taburete y pronto tuvo el sombrero en su cabeza, no dijo nada, tan solo le limitó a escuchar lo que ya sabía.
"Pero tal vez Gryffindor sirva tienes un gran coraje chico, solo te falta trabajar en el..."
La idea de vestir rojo y dorado le fue un tanto desagradable, pensó en la reacción que tendría su familia y la idea le tentó un poco, luego recordó que si se dejaba llevar por cosas tan tontas probablemente terminará desheredado sinceramente, el gusto de haber disgustado a su familia (en especial a Bella) le duraría poco y a cambio el tendría que pasar por años rodeado de leones.
"¡Yo estoy bien a como estoy pedazo de tela!"
"Como quieras" el pedazo de tela (hasta varios años después Sirius dejo de llamar de esa forma tan insultante al sombrero) tomo un respiro profundo antes de gritar el nombre de la casa, sintiendo un poco de pena por los pobres diablos que tendrían que tratar con el pequeño insolente "¡HUFFLEPUFF!"
Y el silencio se hizo en el gran comedor.
Los Hufflepuff estaban entre sorprendidos, aterrorizados y divertidos ¡es que un Black en Hufflepuff! Algo totalmente inesperado para casi todos los presentes. Sirius bajo del taburete y mientras se dirigía a su mesa no pudo evitar voltear a la mesa verde y plata y sonreír con aire triunfador, en un débil intento dede imitar la más famosa sonrisa de su madre. Bellatrix observaba todo resignada, Andromeda divertida y Narcissa horrorizada, Lucius por su parte se veía como si en cualquier momento pudiera romper a reír por las muecas indignadas que la siempre correcta Bellatrix Black lanzaba en dirección de la mesa Hufflepuff. Sonrió aún más cuando llegó a su mesa y aprovechando el silencio del lugar le grito a su prima mayor.
–¡Me debes diez galeones Bella!
NA: Siento que a Sirius le queda bien Hufflepuff. Pensé en donde ponerlo si el no hubiese tenido tantos problemas con su familia, Slytherin no fue una opción porque realmente el nunca perteneció a la casa de Salazar, tampoco Ravenclaw porque todos sabemos que si Sirius es un águila, el señor oscuro es un león... Entonces quedaba entre respetar el canon o mandarlo al carajo, yo siento que gran parte de que Sirius quedara en Gryffindor se debía a la reacción que su familia tendría, una forma de marcar que el era un Black diferente, en esta historia nos podemos hacer la idea de que el ya sabe eso y por eso no piensa demostrarlo más así que elegí dejar el canon de lado, pienso que este Sirius entre bien en Hufflepuff, es leal y trabajador y esas son las principales características de la casa, así que pensé: "¡lo quiero en Hufflepuff!" y los termine enviando a Hufflepuff.
