olas...muchas gracias a todas las personas que me dejaron un review , especialmenete a mi paddy , que bueno que te haya gustado la historia y gracias por las criticas contructivas ( xD )
en fin espero que les gsute este neuvo capi
kisses, hugsa nd chocolates
amateratzu
Edward se dirigió a la mesa y tomo la servilleta
"A veces se debe desahogar el corazón, mas si es el de un ángel"
Capitulo dos:"el encuentro"
-¡maldita sea!- mascullaba edward una y otra vez. Había bebido un poco más de lo normal la noche anterior y el reloj no había sonado. Su cabeza dolía y el cuerpo lo sentía pesado, cosa que le recordó la loca noche vivida. El cumpleaños de Emmett, el show gay que hicieron con los chicos, el baile que le hicieron dos mujeres de dudosa reputación, el ron y el brandy, aquellos ojos…
Casi choco con el camión de enfrente pero logro evitarlo. Estaciono a toda velocidad y se bajo lo mas rápido posible, mientras recorría la calle en busca de aquella cabellera y de esos ojos. Unos 15 metros más adelante la encontró corriendo apresuradamente abriéndose paso entre la gente.
Edward corrió en la misma dirección con más facilidad que la chica
- ¡Ey! , ¡Ey tu, espera!- grito mas la chica no le obedeció. Edward giro en una esquina entrando a un callejón y rápidamente paso entremedio de unos botes de basura. Si tenía suerte su treta funcionaria. La chica miro hacia atrás y se detuvo al ver que Edward había desaparecido. Suspiro aliviada y se dio media vuelta…pero no avanzo mucho.
- ¡mierda!- fue lo único que logro decir antes de que una mano le tapara la boca y la arrastrara hacia el callejón. Pataleo y se agito pero el chico era más fuerte y el abrazo era de hierro. Resignada se dejo conducir dócilmente hacia el fondo pero sin dejar de murmurar amenazas vagas e insultos.
Miro el rostro de su perseguidor y no pudo menos que deslumbrarse ante el atractivo evidente.
Edward se dirigió con paso seguro al final del callejón a un lugar donde no les viera los transeúntes. Se sorprendió de lo liviana que era y de la resistencia que puso, La cual le causo cierta gracia, pensando con ironía, que difícilmente lograría escapar así de fácil de alguien con su preparación.
Finalmente la apoyo contra la pared cercándola con sus brazos y sosteniendo sus hombros a la vez. La muchacha suspiro cansada y le miro a los ojos furibunda, recuperándose del deslumbramiento.
- asesíname de una vez- le dijo casi con cansancio, pero tiritaba ligeramente. Edward casi cae de la impresión, abriendo los ojos como platos.
- ¿como?- pregunto sorprendido.
La muchacha intento calmarse y repitió
- ¡asesíname de una puñetera vez!- casi chillo- no soy de esos blancos raros a los que les gusta que les torturen ni nada por el estilo, soy bastante normal- gimió
Edward no pudo contenerse y rió como no lo hacia desde hacia mucho tiempo
Bella arrugo el ceño y cruzo sus brazos sobre el pecho. No le causaba ninguna gracia que un asesino o lo que sea que fuera, se riera en su cara de un tema tan serio como una muerte, mientras tanto miraba alrededor en busca de alguna oportunidad de escape. poco a poco se iba desplazando hacia la derecha pero edward la sujeto con fuerza.
- no te asesinare.- fue todo lo que le dijo- no soy ningún asesino- en sus ojos se veía un brillo extraño, cautivante, en el cual, aun queriendo evitarlo, Bella se perdió. Era un bosque verde e inmenso. Pero siempre con esa sombra de precaución, de preocupación.
Y fue esa sombra la que la hizo reaccionar
- aun no has hablado con nadie- afirmo
Edward la miro interperrito, ¡vaya con los cambios de tema de esta chica!
- ¿a que te refieres?- pregunto educadamente, la chica bufó y sonrió levemente, mientras miraba al suelo en un intento de no ser deslumbrada de nuevo.
- si tu no lo sabes, yo no soy quien para decirlo. Cada uno debe de resolver sus dilemas personales solos (mas si no te conozco) pero tus ojos están opacos, como cubiertos por una angustia constante y un anhelo de…
Se ruborizo levemente ante lo que iba a decir, edward frunció un poco el ceño. No estaba acostumbrado a que su careta cayera tan fácil, pero era confuso sentirse así. Por un lado, ganas de huir lejos de aquella extraña muchacha que tan bien le describió, y por otro estaba aquel deseo palpitante en todo su ser, que gemía por contacto humano, por abrazarla, por protegerla.
-¿estas bien?, lo siento si te incordie- escucho lejana una voz mas dulcificada
Edward pestañeo y se dio cuenta de que se había quedado mirando hacia un lado con el ceño fruncido, comportándose de manera hosca y como un animal al acecho. Sonrió de medio lado y cerró un momento los ojos.
- lo siento
- ¿el que? ¿El estar presionándome contra una pared, luego de haberme arrastrado a un callejón, sin olvidar por supuesto la increíble carrera o el haberte perdido en tus reflexiones dejando de lado mi interesante compañia?
Edward rió entre dientes – ambas –
La chica sonrió pese a la situación
-¿Cómo te llamas?- pregunto edward intrigado, la muchacha le caía mas bien de lo que pensaba
- no esperaras que te conteste eso sin saber si me vas a matar o no, sin siquiera saber si puedo confiar en ti – le contesto seria nuevamente. Pese a que su voz era firme su cuerpo volvía a temblar ligeramente. Edward suspiro
- si quisiera matarte lo habría hecho anoche en cuento te vi. En ese Pub ¿no crees?
- tiene lógica, pero me acabas de confirmar que si eres un asesino-
"Mierda" pensó Edward. La chica sonrió con petulancia, se sostuvieron la mirada varios segundos hasta que Edward se rindió.
- ok, ok, has ganado, si soy un asesino, pero no te perseguía por eso. Solo me…- se trabo en busca de la palabra adecuada para describirle lo que sentía por ella. Bella sonrió comprensiva.
- lo entiendo… y confió en ti.- susurro casi inaudible, solo para que su captor le oyera, había algo que emanaba aquel hombre que la hacia sentirse segura y sus ojos pese a que ocultaban cosas eran sinceros con respecto a lo que decía.
Ella tenia experiencia en eso pensó con amargura.
Edward la soltó lentamente y Bella se irguió de la posición que tenia contra la pared.
- gracias, la espalda dolía – Edward sonrió un tanto apenado – mi nombre es Bella a todo esto- le tendió una mano pequeña en la cual se veían marcas de amarras, cosa que no paso desapercibida para Edward.
- mi nombre es Edward- Bella enarco una ceja
- ¿es en serio?- Edward se hizo el afectado
- ofendes a mi padre Bella.
Rieron nerviosos ante lo nuevo y extraño de aquel encuentro.
- ¿que se supone que se hace en estos casos?- pregunto el asesino, Bella iba a decir algo, pero el estomago le rugió con fuerza
- creo que ya se – sonrió de medio lado edward y tomándola de la mano la saco del callejón con cuidado.
Sin saber las consecuencias que habrían de ocurrir
