Me desperté en una habitación pequeña pero ordenada, con un escritorio lleno de mapas.
-Eh? estoy muerta?
-No, no estás muerta, estás en un barco, te rescatamos cuando estabas a punto de ahogarte; Por cierto yo soy Nami,ahora vengo, y te presento a la tripulación
Nami abrió la puerta y un chico con sombrero de paja se calló estampándose contra el suelo.
-Pero tú qué haces aquí?-preguntó la pelirroja algo malhumorada
-Quería ver a la chica con alas!
-Vale, pero no la molestes, necesita descansar.
-Valeeee!-le respondió Luffy con su felicidad habitual.
El chico se acercó a mi con los ojos como platos, y se quedó observándome durante uno o dos minutos, hasta que al final abrió la boca.
-Eres un pato?
-Eres idiota?- le contesté.
-Entonces eres una gallina!
-Vete por ahí anda!
-Pero no te enfades, solo quería saber por qué tienes alas!
En ese momento Nami entró en la habitación acompañada de unos tipos un tanto extraños.
Un chico rubio se adelantó a todos cogiéndome la mano y exclamó:
- Oh, un ángel caído del cielo, que hermosura!
Me quedé un rato mirando para él sin saber muy bien qué decir...
-Bueno, cambiemos de tema- dijo Nami al tiempo que le daba un tremendo puñetazo.-El pesado del sombrero de paja es Luffy, nuestro capitán, este elemento es Sanji, el de la nariz grande es Usopp y este que tiene cara de mala leche es Zoro-
Después la pelirroja se echó a reír nerviosamente ante la mirada asesina de sus compañeros.
-Por qué tienes alas? Cuenta, cuenta!- Exclamó Luffy entusiasmado.
-Oye tú, no molestes a mi angelito!-respondió Sanji.
-Angel lo será tu abuela!-le respondí un poco cabreada.
-Oh, además tiene carácter! qué sexy!
-Sanji, por qué no te vas a hacer la cena o algo? Seguro que la chica tiene hambre!-Sugirió Nami.-Por cierto, cómo has llegado hasta aquí? y cómo te llamas?
-Bueno, me llamo Sora, y.. es dificil de explicar! Ayer, borracha, probé las nueces de Belcebú, y al descubrir que tenía dos alas decidí echarme a volar, y todo iba bien hasta que alguien me intentó asesinar tirándome un nosequé a los ojos que picaba un montón..
Todos miraban a Usopp fijamente.
-Bueno, no me miréis así, yo pensaba que era una gallina gigante que intentaba derrivar nuestro barco, pero al darme cuenta de que era una chica me tiré valientemente a rescatarla, que para algo soy el capitán!-dijo Usopp con aires de grandeza.
-Oh, bueno, en ese caso gracias por rescatarme, aunque la culpa fue tuya...- dije mirándolo de reojo.
-No hace falta que te disculpes, fué todo un honor!
Zoro carraspeó mientras todos miraban a usopp.
Entonces Luffy decidió intervenir.
-En realidad Usopp te hiba a dejar morir, fue Zoro el que se tiró a rescatarte. ._.
Le lancé un libro a la cabeza a Usopp y me giré hacia Zoro descubriendo que, bueno, no tenía lo que se dice mal aspecto, que digamos... dejémoslo ahí (jujuju)
-Muchas gracias... Zoro no?
-Si, Zoro-sonrió de lado y se dió la vuelta- bueno, me largo a dormir...
Me quedé observando a Zoro atentamente mientras salía de la habitación hasta que un ligero dolor en mi espalda me sacó de mis giré para encontrarme con Luffy jugando emocionado con una pluma mía.
-Me vas a dejar calva!
-calva de alas?-dijo Luffy extrañado.
-bueno, cállate un rato anda!- dije sacudiendo las alas muy dignamente.
-jajajajajaja! esta tía me cae genial!- exclamó Luffy felizmente.
-Tu también me caes muy bien!-dije al tiempo que le estiraba un moflete y comprobaba que se estiraba mas de lo normal.
-AAAH! pero a ti que te pasa!
-Soy un hombre de goma! esque también probé las nueces de Belcebú-dijo Luffy riendo.
-Podrías haberme avisado no?
En ese momento entró Sanji con un plato con mas comida de la que yo comería en un año entero.
-Aquí esta la cena para mi bello regalo caído del cielo!
-Estáis seguros de que está bien?- pregunté algo preocupada.
-No te preocupes, es igual con todas las chicas guapas- dijo Luffy con aire indiferente, a lo que yo respondí sonrojándome.
-Muchas gracias por la comida Sanji- dije dándole un beso en la mejilla.
Sanji gritó igual que una colegiala enamorada y salió corriendo, saltando y gritando cosas incomprensibles.
Zoro estaba tumbado con la cabeza apoyada en los brazos al pie del mástil cuando Sanji apareció dando saltos por el aire rojo como un tomate.
-Y a ti que te pasa? A que viene tanta alegría?
-Esa chica, Sora, me ha dado un beso y he sentido un coro de ángeles a mi alrededor!
-Bah, no deberías dejar que las mujeres te controlasen así.
-Que sabrás tu del amor! Algún día lo comprenderás.
- Tsk! espera sentado...
Estaba en la cama, hablando con los demás, pero no me apetecía seguir descansando.
-Oye Luffy, puedo ir a dar un paseo por el barco?
-Claro! siéntete como en tu barco!
Omití responderle que no tenía ningún barco y salí a la cubierta.
-Anda, ya es de noche!- exclamé.
Eché un vistazo a mi alrededor y me encontré a Zoro tirado en el suelo aparentemente dormido.
Me agaché a su lado y lo zarandeé ver que no respondía le mordí la mejilla, como solía hacer con Hideki
-Que haces, Loca?- gritó Zoro abriendo los ojos y ruborizándose ligeramente.
-Solo intentaba despertarte para darte las gracias otra vez...
- Y qué formas son esas de despertar a alguien? - dijo Zoro gritando de forma muy cómica.
-Tienes la marca en la mejilla!- dije riéndome mientras la señalaba.
- Zoro se sonrojó aún más, con aspecto de estar cabreado.
-Tampoco hace falta que seas tan borde! solo venía a darte las gracias!
-Y me las das mordiéndome!
-pues... pues si! pero ahora ya no te las doy!- dije con un tono de niña pequeña enfadada.
-Tsk, mira que desgracia! me voy a mi cuarto, al menos allí nadie intentará morderme!
-Bueno, pues vete!-dije sacándole la lengua.
- eso haré
-pues eso
-pues vale
-pues me voy!
Zoro se levantó y se marchó exasperado.
Yo me quedé fuera u rato, pensando. Lo acababa de conocer, pero no sé por qué me sentía mal, y eso que siempre me enfado con todo el mundo y me da igual, pero no sabía la razón por la que me angustiaba tanto...
Después de un rato volví a la habitación, ya vacía y me quedé dormida al cabo de unos cuantos minutos
