Hola, hola… capituloo nuuuevo… :D
Elena's pov
- Apúrate, Elena – Caroline tiraba de mi brazo luego de pagarle al taxista.
- Caroline, ni siquiera estas segura de poder entrar a ese club – le dije, tirando de ella y tratando de que disminuyera el paso.
- Conozco a alguien, Elena – dijo sin detenerse.
Por mi lado paso un hombre vestido de negro, con unas cuatro perforaciones en la cara, dos de ellas en los labios y rapado a excepción de una línea de cabello al medio de su cabeza, a los costados estaba tatuado con unas llamas negras. Me pregunte cuanto le habría dolido.
- Alooo, tierra llamando a Elena – Caroline chispeo los dedos frente a mi cara – ¿Estas escuchándome?
- Amm… si... dijiste que conocías a alguien – dije lo ultimo que me acordaba o más bien lo pregunte, no estoy segura. Caroline bufo.
- Eeeequivocada – Caroline frunció el ceño - Te dije que repasáramos.
- Aghhh, ¿Es necesario? – tropecé con un bache… "Malditos zapatos".
- ¿El cantante? – pregunto Carolinee…
- Ammm… ¿rosa en el hombro?. – conteste dudosa, el vómito verbal de Caroline en la tarde no había servido de mucho, la mayoría de las veces solo asentí por cortesía, ya que mi mente volaba lejos en algunos momentos, tenía cosas más importantes en las que pensar.
- Aghhh… No, Elena – Caroline se detuvo y se dio la vuelta enfrentándome – ¿En serio?, te aprendes los libros de leyes en una noche y no eres capaz de acordarte de unos pequeños detalles – levanto los brazos al cielo - Sin mencionar que vives bajo una roca y eso no ayuda.
- Discúlpame si – Trate de sonreírle – No entiendo porque Bonnie no pudo hacer esto contigo.
- Sabes que hoy tenía esa estúpida cena de aniversario con Jeremy de la que viene hablando como hace un mes. Además esto nos ayudaras a las dos ¿Recuerdas? – Tomo mi muñeca y retomo su camino – El nombre del cantante es Enzo y tiene un tatuaje trivial en el brazo. Stefan, el baterista, es el de la rosa.
- Stefan, baterista, entendido - asentí con mi cabeza, tenía que ponerle animos.
Llegamos a una calle la cual estaba llena de hombres y mujeres con pancartas y coreando entre todos algunas canciones. Vestidos de negro en su mayoría con poleras con mensajes mientras algunas mujeres más efusivas utilizaban minifaldas de cuero, botas, remeras las cuales mostraban sus ombligos perforados o vientres planos con tatuajes.
La gente me miraba extraño y volví a tropezar.
- Elenaa – Caroline se quejó. "Aghhh, me doy besos a mí misma algunas veces por soportar a Caroline"
Sujete la mano de Caroline más fuerte y retome el paso.
Reporteros se amontonaban en las puertas y el flash de las cámaras me cegaba, miraba al piso evitando ser foco de estas.
Caroline no se molestó en hacer la enorme fila, se acercó al guardia y le hablo al oído por sobre los gritos y la estridente música, interrumpiendo a una mujer que estaba coqueteando con el hombre.
De corto cabello negro en punta, vestía un pantalón de cuero negro que realzaba su trabajado trasero y una polera blanca la cual tenía estampada la frase "Fuck me, D. Salvatore Perfection".
La mujer miro indignada a Caroline, y no nos dio una segunda mirada a mí y a mi sorprendida cara.
El hombre levanto una ceja incrédulo y comenzó a carcajearse. Sin tomarla en cuenta retomando su conversación con la hada gótica.
- Deseo hablar con Matt Donovan – Caroline ubico las manos en las caderas – Dígale que Caroline Forbes está aquí.
El caballero rodo los ojos y comenzó a hablar por la radio.
Se acercaron unos tipos a nosotras y Caroline comenzó a chillar el nombre de su amigo en la puerta. Al rato apareció un chico rubio de ojos celestes.
- Matt – Caroline grito cuando lo vio, esquivo a los guardias y se tiro a sus brazos, tirando de mi en el intertanto.
- Caroline, se me había olvidado decirle a los chicos, perdóname – Asintió con la cabeza a los guardias y uno de estos levanto la cuerda, pero el guardia anterior lo detuvo y nos pidió las cedulas de identidad.
Caroline abrió la boca indignada y busco entre su cartera. Yo la imite. Se la pase y ella se las mostro al guardia.
El hombre las reviso y nos la entrego.
Levanto la cuerda y pudimos pasar. Caroline le dio una sonrisa llena de autosatisfacción.
Falto que le sacara la lengua, pero creo que no lo hizo por estar frente a las cámaras.
- Deberías hablar seriamente con ese hombre – Caroline se quejó y luego lo abrazo efusivamente – Esta es Elena – me presentó. Matt se acercó y estiro su mano, yo lo imite.
- Son guardias de la banda, yo no tengo mucho que hacer ahí, pero le había comentado el manager de la banda que una prima y va a venir y dijo que no había mayor problema. Bueno, son algunas de las reglas que puso Elijah, nada de personas que no estén anotadas en la lista – Matt se encogió de hombros – Disculpen los problemas. ¿Qué tal unos tragos?, la primera ronda corre por parte de la casa.
- Gracias Matt, te debo una y gigante – Caroline le dijo – No se me hubiera ocurrido decirle al guardia que era tu prima.
- No creo que te hubiera creído. La mayoría de las chicas de allá afuera son hermanas o esposas de los chicos - negó con la cabeza, parecía cansado - Solo recuerda, lo prometiste – Caroline asintió y se giró hacia mí – Elena, porque no vas a la barra y nos pides unos tequilas… para entrar en calor – me sonrió y yo asentí gustosa cualquier cosa por alejarme un rato del caos que es mi amiga.
Me dirigí a la barra y pedí dos "shots" de tequila
- Creo que se ha equivocado de lugar – Un hombre de pelo negro estaba sentado a mi lado con un vaso de liquido ámbar entre sus dedos.
Su oscuro jeans estaba desgastado hasta roto en algunas partes, usaba una camisa negra con las mangas arremangadas, una cadena como cinturón, y unas enredaderas estaban tatuadas en su brazo, aparecían desde bajo de la camisa y se dirigían hacia sus muñecas.
Se me hacía familiar.
-¿Disculpe?- me gire a observarlo, profundos ojos azules delineados me estremecieron, pero ignore la extraña reacción. Su intensa mirada me ponía nerviosa.
- No debería estar detrás de un escritorio o en algún lugar parecido – lo mire ofendida, él se acercó a mí al terminar de hablar.
- ¿Y usted es? – levante una ceja, él enarco las cejas, parecía sorprendido, pero cambio rápidamente su expresión.
- Bromea, ¿cierto? – puse mi mejor cara de poquer.
-¿Por qué debería? – Pregunte seria.
Se carcajeo, llegaron los shots. Los fui a tomar, pero el agarró uno antes con sus largos dedos e hizo un gesto pidiendo otra ronda.
- O tal vez… - se cortó a media frase, se tomó el "shot" sin tocar siquiera el limón o la sal - ¿Cuántos años tienes? – Pregunto de la nada, comenzando a tutearme – Sea cual sea, debes compartir el secreto.
Para hacerlo rápido esparcí sal sobre el limón, apure el trago y me lleve el primero a los labios. Luego con el choque de valentía dado por el alcohol, me senté en la silla más cercana a él y cruce mis piernas, lo cual no fue muy fácil por el tipo de falda que usaba, por primera vez sentí a mi trasero más grande de lo normal, ignore mi pensamiento y me incline un poco hacia adelante mostrándole mi escote, imitando a las chicas en las películas, no sirvió de mucho al tener los botones cerrados y al tener senos pequeños.
Maldecí.
El pareció divertido, lo ignore. Llego la segunda ronda, le entregue uno guiñándole un ojo, rogando por no verme ridícula y apresure el mío, sin tocar el limón, tosí un poco y el negó con la cabeza divertido.
- ¿Vienes muy seguido por aquí? – pregunte y lo mire debajo de las pestañas, desee tener el cabello suelto. É dejo su vaso ya vacío con un golpe sordo y tomo el limón, parecía incómodo.
El "barman" volvió a llenarlos.
-Tal vez – me miro fijo y coqueteo conmigo, me sorprendí ¿Había caído? – A veces siento que he pasado toda mi vida aquí, ¿Por qué preguntas? – apoyo su codo en la barra, miro mis piernas y la curva de mi trasero, trague dificultosamente y volvió a mirarme a los ojos - ¿Tú vienes muy seguido?
Solo me encogí de hombros.
Vi a Caroline terminar de hablar con Matt y me apresure a dar la estocada final de mi plan que parecía haber funcionado a las mil maravillas. Me baje del banquillo, me acerque a él y acomode una mano en su hombro, me acerque a su oído y le susurre.
- Porque parece demasiado caro para una persona que creo que vive debajo de un puente – me enderece y le sonreí irónicamente.
Comencé a alejarme, pero él me tomo del brazo, me hizo girar y me planto un beso en los labios. Me quede congelada, con los ojos abiertos, mientras él mordía un poco mi labio y se separaba sonriendo.
Cuando mi mente estaba procesando la sarta de maldiciones que iba a decirle, me interrumpió.
- Al parecer las personas que viven debajo de un puente no besan tan mal – me tambalee hacia atrás – Los tragos corren por mi cuenta – saco un billete del pantalón y lo dejo en la mesa, para luego marcharse.
Damon's pov
Me había peleado con Elijah, no sé porque se complica tanto por el dinero, si nosotros ganamos el dinero, nosotros tenemos todo el derecho a gastarlo, y más en dejar entrar a nuestros fans, aún si con eso debemos pagarle un poco más a los guardias o contratar a más de estos.
Efectivamente, la reportera con la que me había acostado había hecho un reportaje sobre mí, diciendo un montón de estupideces que no memorice, pero Elijah si.
Lo que más recuerdo fue " Un intenso Salvatore, el cual se merece con creces su apodo "Damon Perfection Salvatore" y no estoy hablando solo de la guitarra"
Bueno, mi ego fue más que alimentado, pero Elijah menciono algo sobre darle mala publicidad a la banda.
Stefan sostenía mi hombro en el camarín mientras Elijah hablaba, no era una persona conocida por controlar mi temperamento así que antes de cometer cualquier estupidez, me largue y me dirigí a la barra a despejarme un poco.
Los grito se escuchaban por sobre la música y la puerta estaba abarrotada de fans… por lo menos hoy tocaríamos en un lugar el cual nos hacía sentir como en casa.
- Joe, un borbón doble, sin hielo – él asintió y me sirvió de inmediato. Llevaba tres tragos cuando una voz femenina y suave me saco de mi burbuja.
La mire de reojo… su pelo achocolatado estaba bien peinando, amarrado en una coleta alta, más abajo una camisa blanca lo bastante conservadora resguardaba sus pechos y su escote de mi vista, esta se encontraba por debajo de una falda tubo color crema y para terminar tenia unos zapatos de tacón bajo sin correa los cuales no la favorecían en nada.
¿De dónde venía esta chica?
- Se ha equivocado de lugar – pensé.
- ¿Disculpe? – habló y sus ojos curiosos me observaron, se veía incomoda.
Debí haber hablado en voz alta, creo que el borbón y la falta de sueño ya me estaba afectando.
Le explique el porqué de mi acotación y ella en vez de responder me pregunto quién era.
Me pregunto "QUIEN ERA", millones de posibles respuestas pasaron por mi mente, pero tal vez era solo otra reportera que estaba tratando de usar el tipico truco de "No te conozco" para llamar mi atención, decidí seguirle el juego.
Llegaron los shots que ella había pedido y sin permiso tome uno y me lo lleve a los labios para a continuación pedir otra ronda.
O tal vez tenía más edad de la que aparentaba y en verdad no me reconocia.
Ella tomo su "shot" llevándose el limón a la boca, quise tomar este de sus labios con los míos y saborear la amargura dejada por el cítrico.
"Este no es el momento, Salvatore"
Mire hacia otro lado, para cambiar la dirección de mis pensamientos, cuando volví a mirarla, se había sentado y se había cruzado de piernas, la falda se levantó naturalmente y formo aún mejor la curva de su trasero, y como queriendo seducirme se inclinó hacia adelante y la camisa apretó aún más sus senos, la mire divertido.
"Reportera o no, problemas con Elijah, bienvenidos sean"
Llego la segunda ronda y ahora ella me entrego el trago, se tomó el suyo rápido y al sentir el ardor tosió un poco, ¿Era posible que una mujer fuera así de seductora, pero al mismo tiempo así de tierna e inocente?
- ¿Vienes muy seguido por aquí? – me preguntó y siguió coqueteando, me tome el trago y empecé a jugar con el limón, necesitaba distraerme, ignorar y tratar de que no se notara la tirantes de mi entrepierna.
- Tal vez – conteste coqueto – A veces siento que he pasado toda mi vida aquí, ¿Por qué preguntas? – No mentía, en un principio había pasado más tiempo aquí que en mi casa. Mire sus piernas otra vez, ¿Serian tan suaves como parecían? queria pasar la yema de mis dedos por estas y notar su piel de gallina.
Le pregunte lo mismo, solo para poder mirarla un poco más.
Me tomo desprevenido sentir su mano en mi hombro y su respiración en mi oreja, la tirantes aumento. Trague con dificultad.
- Porque parece demasiado caro para una persona que creo que vive debajo de un puente – me dijo y quede sorprendido, no siendo capaz de arreglar mi expresión rápido.
Comenzó a alejarse, pero no pude ayudarme y la tome del brazo, la gire e hice lo que deseaba hacer desde que la mire, le di un beso sin importarme la bofetada que iba a ganarme.
Mordí un poco su labio y observe a Enzo desde el escenario llamándome con la mano. Maldecí, no quería separarme de esta chica.
Después de hacerla enojar un poco más, deje un billete en la barra y me aleje.
Mi humor increíblemente había mejorado.
Me demore harto, lo sé… pero tenia un serio problema con el perfil de Elena, pero gracias a Ale y a mi beta Simo, obvio, ya lo tengo.
¿Comentarios?, tratare de actualizar esta historia más seguido.
Si les apetece pueden leer mi otra historia Perdida, es completamente diferente a esta, pero me encanta igual.
Nos leemos pronto :D
*Dato curioso: Roadie: es un técnico que viaja con un grupo musical en sus giras y que se encarga de todos los aspectos de sus conciertos. Bajo el término roadie se engloban los managers de gira, producción y escena, los encargados de iluminación, los técnicos de guitarra, bajo, batería y teclados, los pirotécnicos y los guardias de seguridad, entre otros.
