El tipo se levantó de su asiento, su cabeza semejante a un enorme tomate. Extendió los brazos en cruz y exclamó:

- ¡Hija! ¡También es un placer verte a ti!

A pesar de sonar entusiasmado, House notó que estaba siendo sarcástico.

- Contéstame. ¿Qué estás haciendo aquí?

- Tuve un vuelo a Jersey, pero el regreso se demoró. Luego conseguí un cambio de turno y me vuelvo a Chicago mañana por la tarde... Así que decidí venir a verte... ¿No vas a abrazarme?

La expresión de Cameron se fue suavizando conforme su padre hablaba. Al escuchar la última frase simplemente se echó a los brazos del hombretón y se dejó abrazar como una pequeña.

- ¡Hey! ¿Y a mí qué me queda? - se quejó House. La inmunóloga se soltó del abrazo lentamente y extendió una mano que el nefrólogo tomó casi desganado después de levantarse.

- Ven, los presento oficialmente... - Cuando los tuvo uno frente a otro se paró en medio sin soltar a House y comenzó: - House, Christian Cameron, mi padre... Papá, él es Greg House, mi novio.

Los hombres estrecharon sus manos con fuerza. El piloto no parecía muy feliz, pero tras la presentación se dejó caer nuevamente en su silla con un largo suspiro. House también volvió a su lugar, llevándose a Cameron con él. Ella lo dejó sentar y luego le pasó el brazo derecho sobre los hombros para poder sentarse de lado sobre su pierna izquierda, aprovechando para dejar colgar las propias en el hueco que dejaban las de él. Aunque no lo mostrara, la ponía nerviosa el solo pensar que esos dos habían estado un rato solos ahí... Vaya a saber de qué hablarían.

- Así que... Él es House...

Cameron asintió enérgicamente con una brillante sonrisa, y apoyó su mano libre en la mejilla de su pareja para darle un suave beso en los labios. Escuchó un carraspeo incómodo al otro lado del escritorio.

- Seguro que a usted también le han dado besos así y no ha querido que lo interrumpan, - protestó el nefrólogo, haciéndose acreedor de una leve patada de su novia.

- Ya te acostumbrarás a sus comentarios, papi...

Recibió una ceja alzada de parte de ambos hombres.

- ¿Tú crees, hija?

- Lo harás... Yo lo hice...

Otro silencio más, apenas roto por el sonido de un celular lejano.

- ¿Y cómo...? - Christian dejó la pregunta inconclusa y los señaló alternadamente.

- ¿Cómo nos conocimos? - probó Cameron.

- Vi la foto en su currículum y la contraté, - se apresuró House. El piloto disimuló una mueca de disgusto y negó con la cabeza.

- No, no... Que cómo es que están... - Juntó los índices de ambas manos en un gesto que indicaba "pareja". Cameron volvió a sonreír.

- Pues... House despidió a Chase, Foreman renunció... Y yo decidí quedarme.

- Pasábamos tanto tiempo juntos que un buen día no me di cuenta y me la estaba tir... - No pudo seguir. La mano de Cameron cubrió su boca y lo obligó a callar.

- Se dieron las cosas, así de simple, papi... - sonrió inocente, pero la mueca de disgusto ahora sí estaba marcada.

- No sé qué haces con él, - sentenció. - Este tipo es un cer... - No pudo continuar. Otra mano le cubrió la boca igual que su hija a su novio.

- Cállate, Chris. Si se quieren, nos basta. - La que habló fue una mujer delgada de cabello entrecano y con el mismo corte de cara que Cameron. - Soy Louise Cameron, - sonrió, mirando a la pareja. - Tú debes ser House. Es un placer conocerte. Hemos oído mucho de ti.

...