Fairy Tail y sus personajes no me pertenecen.
Cuando deje de llover...
Uno
Gray Fullbuster creía que realmente no tenía nada que lo hiciera destacar del resto, sin embargo deseaba que eso no sea realmente así, su sueño en la vida era ser actor pero no en la TV sino un actor de verdad, en obras de teatros importantes, quería ver las reacciones que causaba en la gente y sentirse orgulloso de eso. Las últimas palabras de su madre antes de que ella dejará este mundo fueron: "Persigue tus sueños" y es por ello que él estaba en una ciudad nueva, que no conocía, caminando por la calle en medio de una tormenta con una sonrisa de oreja a oreja, imposible de borrar. Sus sueños se estaban cumpliendo, lentamente y con mucho esfuerzo, pero iba encaminado. Cuando estaba llegando a su nuevo departamento notó la presencia de una muchacha en la puerta del edificio, se preguntó que hacía parada allí, ¡se estaba mojando! Y sin ninguna duda terminaría enferma. Decidido entró arrastrando con él a la muchacha. No le sorprendió que aquella muchacha se asustara de sus acciones, lo primero que hizo fue disculparse pero ella seguía en una postura bastante desconfiada.
—Te estabas empapando ahí afuera. —Se miró a si mismo y rió con fuerza. —No puedo decirte nada, los dos estamos demasiado mojados.
Ella de a poco enderezó su espalda y se acercó ese paso que anterioridad la había alejado un poco de él. Fullbuster pensó que era una chica bastante tímida pero claro que eso no le quitaba lo bonita. Tal vez no era su tipo de chica, no del todo. Ella tenía unos ojos azules muy llamativos, sin duda Gray pensó que esos ojos se le hacían bastante familiares.
—Me he mudado hoy, ¿vives aquí? —El silencio lo ponía nervioso. No le gustaban los espacios en blanco, ni en un libreto ni en la vida real. —Disculpa, es que te estabas mojando ahí afuera.
—Juvia si vive acá. —Respondió al fin, a lo que Gray sonrió. —En el segundo piso.
—Somos vecinos entonces, estoy en el tercero…—Ella asintió con la cabeza. —Que bueno, no conozco a nadie del edificio aún, entonces… ¿Juvia? Un placer conocerte. —Extendió su mano que fue sostenida por una mano mucho más pequeña que la suya y realmente helada. Fue entonces cuando Gray se dio cuenta que Juvia estaba temblando. Estaba totalmente empapada.
Juvia se sintió diferente, ella sintió como si una ola de calor recorriera su cuerpo cuando la mano de él tocó la suya, se preguntó dónde había sentido esa calidez antes y si era normal todas esas sensaciones.
Subiendo las escaleras ninguno de los dos abrió la boca, frente a la puerta del 2A Juvia buscó las llaves con manos temblorosas, él espero paciente a que ella entrará a salvo a su casa.
—Cualquier cosa que necesite, no importa la hora, Juvia puede ayudarlo. —Mencionó.
Claramente sorprendido por esas palabras tardo bastante en responder.
—Muchas gracias.
A la mañana siguiente el sol que entraba por la ventana y pegaba directo en su rostro lo hizo maldecir en voz baja, tenía las sábanas blancas enredadas entre las piernas y se aferraba con fuerza a la almohada. Gray no solía despertar de buen humor… Nunca.
Supo que por más que le encantará pasar el rato en esa posición debía hacer muchas cosas: levantarse, bañarse, desayunar, ordenar el departamento, almorzar, buscar empleo, conocer un poco los alrededores, merendar. La comida era importante. Si bien se alimentaba bastante bien, Gray estaba en buen estado físico, no tenía un cuerpo envidiable pero tampoco se dejaba estar. Salía a correr todas las mañanas pero esta sería la excepción, tenía miedo de perderse.
Cuando se vio en el espejo del baño llevó una mano hacia su cabello, había un mechón de este que se levantaba rebelde, desde niño siempre le sucedía lo mismo. Recordó en ese momento que su madre le decía "Será un ángel que te acaricia mientras duermes" y una sonrisa triste se dibujó en su rostro, notando en ese momento que en la comisura derecha de su labio tenía una marca de saliva seca. Al salir del baño, ya bañado y con fuerzas renovadas se dispuso a cumplir con sus tareas domésticas. Tenía varias cajas por ordenar y al mirarlas una vez más supo que la mañana se le pasaría bastante lento.
En la primera caja encontró libros, su biblioteca no era tan grande como le gustaría, la mayoría de los libros que contenían esa caja eran obras de teatro. Miró a ambos lados indeciso, algunos de esos rincones bastarían para colocar un lindo mueble para acomodarlos pero ahora deberían seguir en la caja.
La segunda y la tercer caja tenían ropa, mucha ropa. La cuarta caja tenía recuerdos, algunos más importantes que el resto, esa cuarta caja era la que había sufrido un accidente en el viaje, la copa de cristal de su padre se había roto, a Gray no le dolió tanto el valor de la copa pero si el dolor de no saber como mirar a su padre a los ojos para decirle que la copa que los Fullbuster venían heredando se había roto con él.
—Agradezco que estes lejos, viejo.—Murmuró y continuó sacando objetos. Tazas, cubiertos, una gran variedad de utensilios y por último sacó el retrato que atesoraba. Una foto vieja, que había sufrido con el transcurso de los años dónde se veía a un pequeño niño de tres años frente a un pastel y una sonriente mujer abrazándolo. A Gray le hubiera encantado recordar el sabor de ese pastel, no dudaba de que seguramente se chuparía los dedos después.
Mientras tanto Juvia intentaba subir una gran maceta con una gran planta por las escaleras, ¡era pesada! Y nadie se había ofrecido a ayudarla. En el descanso que había antes de llegar al pasillo encontró a dos de sus vecinas hablando animadamente.
— ¿Has visto al chico nuevo? —Soltó una.
— ¿Qué si lo he visto?! ¡Es un bombonazo! Parece que se ha mudado solo.
La peliceleste inmediatamente se dio cuenta que estaban hablando del chico que había conocido ayer, también se dio cuenta que nunca había mencionado su nombre así que si se cruzaban nuevamente no sabría como llamarlo. "¡Ey tú!" no era una opción.
—¡Ey Juvia! —Escuchó de golpe y casi se le cae la maceta de la sorpresa. Ella parpadeó y se encontró frente al apuesto muchacho en el cual estaba pensando tan solo dos segundos atrás. —Eso parece pesado, ¿necesitas ayuda?
—Juvia… Ella…
—Dame eso. — Mientras Gray tomaba la maceta y se dirigía al departamento de Juvia, ésta última pudo escuchar los comentarios mal intencionados de sus vecinas.
—Las calladitas son las peores.
—Ya anda coqueteando con el nuevo.
—Que descarada.
Los ojos azules se dirigieron al piso, Juvia se sintió tan avergonzada, estaba segura que Gray había escuchado todo. ¿Qué pensaría de ella ahora? Que era una cualquiera, seguramente. Aún con la mirada gacha agradeció a Gray en un suave murmuro. Como a Gray le costó escucharla se acercó un paso hacia ella.
—No ha sido nada, tendrías que haber usado el ascensor o pedir ayuda al conserje. Para la próxima. —La muchacha asintió, Fullbuster movió el pie inquieto al no obtener que lo mirará directamente a los ojos. Había escuchado lo que las otras mujeres estaban diciendo sobre Juvia pero sabía que nada de eso era cierto. ¡Él se había ofrecido a ayudarla! — ¿Tienes algo qué hacer en este momento? —Sonrió al encontrarse con los ojos azules de Juvia fijos en su rostro. Así le gustaba. —Es que no conozco a nadie en la ciudad y realmente estaría interesado en que me des un paseo por ella, claro si no es mucha molestia.
Algo en la mente de Juvia dio saltitos de felicidad al escuchar las palabras del joven frente a ella pero una voz mucho más fuerte le gritó que no se alegrará tanto. Al caminar junto a Gray por la ciudad (sí, ya sabía su nombre) se preguntó hace cuanto no disfrutaba de un paseo acompañada, realmente esperaba no arruinarlo, de ninguna manera deseaba hacerlo.
—Este es el parque más cercano…—Comentó Juvia, frente a ellos se extendía diversos árboles, las hojas de los mismos se esparcían por el cemente frío, decorando elegantemente el ambiente. Algunos bancos estaban siendo usados por enamorados, que probablemente se estarían recitando dulces palabras de amor.
—Tendré un lugar a donde venir a inspirarme.—Confesó Gray con una sonrisa, Juvia se la devolvió, una sonrisa sincera.
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Continuará.
Buenas gente! Actualizando después de muuucho tiempo. Perdón la demora. Espero les guste!
Gracias por todos sus comentarios lindos! Les agradezco mucho!
Un beso enorme c:
Sugar.
