Kenshin no es mío.

Letra: Aimee Mann. Album: Banmda sonora de Magnolia.

Capítulo 2

Save Me

You look like a perfect fit
For a girl in need of a tourniquet

Dos años, dos inviernos se han ido. Ya no sé dónde estoy o a dónde voy. He salvado gente sin matar, he recibido comida. Mis ropas han perdido el color y mis ojos su fiereza, lo sé, me he visto reflejado en el río.

No he encontrado amigos, no he querido ver a mi maestro… Aún no. He conocido mujeres, muchas de las cuales he salvado, pero ninguna me ancla, me ata, no como lo hizo Tomoe. ¿Habrá alguien en el mundo como ella? Tal vez…

He evitado las grandes ciudades, Tokyo, en especial Kyoto. He rezado en algunos templos, he llorado en algunas tumbas, pero no visito la de Tomoe. No quiero volver atrás… No después de tanto tiempo.

Los días se hacen largos…


But can you save me
Come on and save me
If you could save me
From the ranks of the freaks
Who suspect they could never love anyone

Keiko adoraba los días de primavera. Era joven, valiente y líder natural. Apenas tenía 17 años, pero parecía toda una mujer. Irradiaba juventud y madurez. Al menos así lo creían todos quienes la veían.

Sin embargo, Keiko ocultaba una pena… Aún no encontraba a un amor. Sí había conocido a muchos hombres, muchos de ellos probablemente robaron su corazón en algún momento, algunos incluso llegaron más allá (en estos tiempos, una chica como ella, huérfana y gato callejero, apenas le importaba a sus amigos y a los amigos apenas le importaban esas cosas.)

Keiko soñaba con el día en que aparecería el caballero de las leyendas… Lo que en occidente se conocía como príncipe azul.


'Cause I can tell
You know what it's like
The long farewell of the hunger strike

Kenshin llegó al atardecer a una aldea. Estaba seguro de que no había pasado por ahí antes, aunque había recorrido el camino varias veces. "Mejor así, pensó, más que descubrir.."

Sin apenas notarlo fue a dar directamente contra el cuerpo de una joven.

- Disculpe- dijo él intentando ser lo más caballeroso posible- No me di cuenta por donde iba.

- Oh, por favor, soy yo la distraída- dijo la muchacha. En ese momento Kenshin reparó en ella. Apenas si era menor que él por un par de años. Era muy linda a pesar de que vestía un kimono sencillo. Sus ojos, sin duda sus ojos captaron su atención… Se parecían a los de Tomoe. Negros y profundos como un vacío,como la muerte, como la vida.

- ¿Me puede indicar un alojamiento barato?- preguntó él tratando de mantener compostura.

- Acá, no hay, pero si gustas puedo llevarte a mi casa- dijo la joven- puedes pagarme con trabajos si es que no tienes dinero.

Sólo en ese momento Kenshin entendió que trataba con un gato callejero… Un gato callejero con los ojos de Tomoe. "Si tan sólo pudiera hacer algo".

- Bueno, me vas a responder o tengo que seguir mi camino…

- Sí, bueno… Acepto…..

- Keiko es mi nombre, supongo que también tienes uno.

- Kenshin.

- Muy bien, Kenshin- dijo con cierta ironía al pronunciar su nombre- Es por acá.

Desde que Tomoe muriera, Kenshin jamás había vuelto a estar a solas con una mujer. No es que les temiera o temiera por sus vidas… Pero, era difícil borrar su recuerdo, incluso con prostitutas. "Hay amores que marcan con fuego", pensó.

- Bueno- dijo de pronto Keiko- háblame de ti… ¿Por qué tan solo en el camino¿Por qué llevas una espada¿Acaso eres un ronin?

- Hey, hey… tranquila, Keiko. Una pregunta a la vez. Estoy solo porque a nadie tengo. Mi espada es inútil, aunque los golpes suelen, ves? Tiene el filo invertido.Soy un vagabundo… Pero no sé si podrías llamarme ronin, puesto que nunca fui samurai.

- Vaya por un momento creí que eras un tío más interesante- dijo Keiko con fingida decepción- Bien, ya llegamos, es aquí.

Era una pequeña cabaña, apenas si podrían vivir dos personas ahí, pero era un techo al fin y al cabo y hace semanas que Kenshin no sabía lo que es un techo.

- Tienes dinero

- Oro?

- Bien no importa, supongo que tu fuerza para cortar leña y arreglar una o dos ventanas cubrirán el precio por una noche. Vamos que tengo hambre, Kenshin- por qué usaba ese tono con su nombre.

But can you save me
Come on and save me
If you could save me
From the ranks of the freaks
Who suspect they could never love anyone

La noche transcurrió lenta y muy helada (aún el invierno no renunciaba a irse) Keiko, estaba preparando una sopa de verduras para ella y para él. "es buen mozo, pensaba, si hubiese cargado con algo de dinero, habría sido mejor, pero… Al menos servirá para calentarme un poco en la noche, hace tiempo que no cuento con un cuerpo tibio a mi lado"

- Kenshin- dijo ella- hay sólo un futón. Espero no te importe compartirlo.

Kenshin se quedó pensativo, hasta ese día sólo había dormido una vez en una cama, la noche que consumó su relación con Tomoe, la única vez que había hecho el amor con una mujer.

- La verdad no utilizo futones para dormir, Keiko, duermo sentado con mie spada… Yo… - no sabía cómo explicarlo.

- Ah, no señor- dijo ella en tono imperativo- estás en mi casa y acá son mis reglas. Cuando vayamos a dormir, será en mi futón y punto.

Kenshin no tuvo argumentos contra eso. O dormía con la chica o volvía a la interperie.


You struck me dumb like radium
Like Peter Pan or Superman
You will come

La comida vino y se fue. Los sonidos de la noche llegaron y Keiko comenzó a arreglar el futón para dormir. Kenshin estaba preocupado, no quería sentir que se sobrepasaba con la chica. "Es cierto que ella me ordenó acostarme en el futón, pero… Y si cree que soy un pervertido?"

En ese momento, Keiko comenzó a sacarse su kimono. Kenshin hizo el ademán de voltearse para no ver.

- ¿Qué haces?

- Bueno, no soy ningún mirón, no me voy a convertir en uno ahora.

- Como quieras- dijo Keiko como si desvestirse ante un extraño fuera lo más normal del mundo.

"Debe haber pasado por mucho esta mujer. Nada parece importarle", pensó Kenshin con amargura mientras sentía los movimientos de Keiko que le indicaban que se arreglaba para meterse al futón.

"Sé que debe pensar que soy fácil, pero él… Se parece mucho a ese hombre que aparece en mis sueños. Si tan sólo pudiera detenerle un día o dos, no pido más de la vida"

- Ya está, puedes voltearte.

Kenshin, la vio ya acostada y procedió a hacer lo mismo. No se desvistió, pues pretendía levantarse temprano y si era posible sin ruido.

- ¿No te parece más cómodo así?- preguntó ella usando un tono bastante más suave, casi como si estuviera dolida.

- Sí, está bien- dijo élmás preocupado del tono- ¿estás bien, Keiko?

De pronto la chica se dio vuelta con lágrimas en los ojos.


To save me
C'mon and save me
If you could save me
From the ranks of the freaks
Who suspect they could never love anyone
'Cept the freaks
Who suspect they could never love anyone
But the freaks
Who suspect they could never love anyone

Sin decir nada, se abrazó a Kenshin y lloró como no lo hacía tal vez en años. "Si fuera más vieja, pensaría que no ha llorado en décadas", se dijo el joven.

- Si tan sólo quisieras quedarte, Kenshin- dijo de pronto- Sé que no es posible, lo sé, no nos corresponde estar juntos. No te mereces un gato callejero como yo. Pero… Sólo por esta noche, hazme creer que es para siempre

Kenshin no alcanzó a responder nada. No alcanzó a hablarle de Tomoe y de que ella también era un gato callejero. No hizo promesas, no hizo esfuerzos por cambiar las cosas. Sabía lo que vendría, sabía que tenía que ser así. Sabía que era por la pena de ambos, por la carga de ambos… Especialmente la suya.

Keiko hábilmente lo desnudó y lo abrazó, entre caricias y besos, despertó en Kenshin una pasión que no sentía antes. La miró a los ojos y volvió a ver a Tomoe una vez más. Ahí estaba ella, con su cabello suelto, su mirada vacía y negra, sus manos pálidas, su sexo expectante.

Nada dijeron, no eran necesarias las palabras. Con la noche y sus ruidos de fondo, Kenshin y Keiko se unieron en caricias y abrazos, su miembro erecto había entrado con facilidad en el cuerpo de la mujer. Ella jadeaba y apretaba la espalda de Kenshin, era como si tuviera que sacar la vida de su cuerpo. Él no se sentía diferente, había pasado el tiempo. Sus manos recorrieron un tanto torpes los pechos de Keiko. Besó sus pezones, como si de ellos intentara succionar la vida misma. Quería sentirse vivo de nuevo y por un momento lo logró, pero fue tan sólo por un momento… Ambos lo sabían.


C'mon and save me
Why don't you save me
If you could save me
From the ranks of the freaks
Who suspect they could never love anyone

La mañana llegó con la luz dándole de lleno en la cara. Keiko dormía a su lado profundamente. Por un lado, su voz interna le decía que la despertara al menos para decir adiós. Por otro lado, se decía era mejor dejarlo así. "Tal vez crea que fui sólo un sueño sin sentido".

Finalmente se decidió por lo segundo. Tomó su espada sus cosas y sin hacer ruido se marchó. "No me odies, Keiko. Sólo piensa que me soñaste, sólo piensa que no fui real. Aunque siempre estarás en mis recuerdos y tendrás un pedazo de mi corazón".


Except the freaks
Who suspect they could never love anyone
Except the freaks who could never love anyone

FIN


Notas de la Autora:

Como siempre espero y deseo que les haya gustado. Por favor dejen reviews. Miren que he andado pobre de feedback.

Traducción Save Me:

Tu pareces ser un buen partido

Para una chica que necesita un torniquete

Pero, puedes salvarme?

Vamos, sálvame

Si tu pudieras salvarme

De las filas de fenómenos

Que creen que no pueden amar a nadie.

Porque puedo decir

Cómo se siente

El largo adiós de una huelga de hambre

Pero, puedes salvarme?

Vamos sálvame

Si pudieras salvarme

De las filas de fenómenos

Que sospechan no pueden amar a nadie

Tu me has dejado lela como el radio

Como Peter Pan o Superman

Tu vendrás

A salvarme

Vamos sálvame

Si pudieras salvarme

De las filas de fenómenos

Que creen que no pueden amar a nadie

Excepto los fenómenos

Que sospechan no pueden amar a nadie

Sino de los fenómenos

Que no pueden amar a nadie

Vamos sálvame

Por qué no me salvas

Si pudieras salvarme

De las filas de fenómenos

Que sospechan no pueden amar a nadie

Excepto los fenómenos

Que creen no pueden amar a nadie

Excepto los fenómenos

Que no pueden amar a nadie.

Kitsune