Nota: no lo aclare antes, sorry. Pero el aspecto de este Dante se asemeja al del DMC2, quizá cueste verle con ese aspecto bromeando y haciendo el tonto XD, pero tiene su explicación a través de este fanfic y el de "Misión Familiar", que pronto pondré, sobretodo en este ultimo se explica sobre el final. Igualmente cada uno lo imaginara como quiera y seguro que la mayoría lo ve como el Dante de DMC4, a veces me pasa hasta a mi que me cuesta ver al dante2 de esta manera XD Pero cronológicamente es ese :P

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Capitulo 2: Vida cotidiana a la Sparda

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Al día siguiente de madrugada alguien se acerca corriendo a la casa, en la puerta intenta recuperar el aliento.

-¡Dante, abre!-gritó Nero desde fuera tocando la puerta.

-Ya voy-gruñó saliendo de la ducha. Dante se puso la toalla al hombro y bostezando abrió la puerta- ¿qué quieres tan pronto?.

-Problemas.

-¡No!- se quejó.- ¡Hey, no estoy para bromas, Nero!.

-Me acaba de llamar. Dice que nada, ni rastro.

-¡Mierda! anoche supe engañarles sobre eso-Dante puso cara cansada recordando lo ocurrido, suspiró- pero si hoy no aparece, ¿qué les voy a contar?.

-Ni siquiera llegó al lugar de encuentro.

-¿¡Que!?-exclamó Dante alarmado.

-Dijo que ahora vendría…

De pronto se abrió la puerta de nuevo y apareció Vergil, miró a Dante.

-¿Donde están? -preguntó en voz baja.

-Durmiendo.

-¡Mierda!-gritó Vergil golpeando la pared- ya no sé dónde buscar.

-Tranquilo... la encontraremos.

-¡Cállate!, ¡No eres de ayuda!.

-Dante no tiene la culpa, Vergil- dijo Nero molesto, aunque comprendía lo que sentía Vergil en ese momento.

-Déjale, da igual, ya estoy acostumbrado.

-Dante encárgate de ellos, diles que aún no eh venido, que nos encargaron algo nuevo. ¡Lo que sea! Pero que no se enteren. -le pidió Vergil autoritariamente.

-¡No! Iremos a buscarla, y Nero se quedara con ellos.

-A mi no me importa.- se apresuró a decir Nero para mostrar que estaba de acuerdo con Dante y que no se iba a quedar de brazos cruzados.

-¡Ni hablar! -Vergil habló tajantemente mirándoles desafiantes.

-¿Hay algo que debamos saber?-preguntó al fin Dante ya harto.

-No.- Vergil se extrañó de esa pregunta, pero no iba a preguntarle el porqué.

-Entonces no hay problema. - dijo Dante recostándose sobre la pared en pose chulesca.

Vergil iba a protestar pero decidió no hacerlo.

-Debo ir solo-dijo Vergil al fin, recordaba su sueño perfectamente. Lady desangrándose y Dante estaba allí, al igual que Vergil.-iré solo.-repitió.

-¿Pero eres idiota o qué?-gruñó Dante separándose de la pared bruscamente para encararse con Vergil

-No vendrás. ¿Entendido?. -Vergil también le hizo frente mirándole fríamente y sin pestañear.

En ese momento se escucha el sonido de alguien corriendo en la planta de arriba. Todos miran hacía el techo.

-¡Papa!-gritó Sparda bajando las escaleras rápidamente- ¡yo sé donde está!.

-¿Que dices? -gritaron Vergil y Dante al unisono.

-Se donde esta mama.- repitió mirándoles con una decidida mirada.

-No deberías escuchar a escondidas-le riñó su padre, después lo miró fijamente ya que su mirada decidida le sorprendía- ¿Como lo sabes?-quiso saber.

-Lo soñé. -admitió mirando al suelo como si hubiera hecho algo malo.

-¿Un sueño?-dijo Vergil pensativo.

- Ya sé que parece imposible pero sé que era real, se donde está, por favor papa- se acercó hasta el y le cogió de la gabardina con lagrimas en los ojos-tienes que creerme.

De nuevo había soñado con el mismo lugar, y la misma estatua dorada, solo que ahora había reconocido a la persona que estaba allí, era Lady, estaba atrapada y le llamaba. Sparda también escuchó dos latidos, habían dos corazones latiendo allí, aunque parecía que Lady estaba sola, eso solo significaba que..

-Te creo. - Vergil puso su mano sobre la cabeza de Sparda.

-Y no está sola, hay alguien más con ella.-dijo al fin.

-Pero no deberías venir, puede ser demasiado peligroso.- su padre hablaba con voz pausada y cálida. Solamente cuando hablaba con ellos se permitía hablar así.

-Si no voy, no sabréis donde es.- Sparda intentaba sonar todo lo convincente posible, sabia que su padre no daría su brazo a torcer así como así.

Al final después de pensárselo mucho decidieron que Sparda fuera.

Dante se quedo fuera vigilando y Vergil siguiendo a Sparda llegaro hasta Lady. Estaba atrapada en un agujero, retenida por poder mágico. Vergil saltó a por ella y la sacó.

Cuando Lady supo que fue Sparda el que sabia donde encontrarla lo abrazo dándole un beso en la cabeza.

-¿Donde está el culpable?-preguntó Vergil

-Caí yo sola, no había nadie aquí.-dijo extrañada

-Al final si estaba sola Sparda- le dijo Vergil.

-Pero yo noté dos presencias, noté dos corazones.

Lady miró a Sparda extrañada, pero de pronto como si se le iluminara algo dentro de su cabeza sonrió.

-Sparda... eres único-dijo misteriosamente y mirándole con gran dulzura.- ni yo me había dado cuenta de ello- susurró abrazándole de nuevo.

-Vayámonos a casa- dijo Vergil cogiendo a Sparda a hombros y ayudando a Lady.

-Tranquilo no estoy invalida-dijo riendo.

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No muy lejos de allí.

-Ese niño también se dio cuenta-decía Nelphantom asombrado

-Señor, aun no entiendo porque ha venido hasta aquí y solo para proteger a la mujer con esa barrera anti demonios.-quiso saber un demonio centauro a su lado.

-Cada cosa a su tiempo.- Nelphantom sonrió fríamente.

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Fuera del mundo demoníaco Dante esperaba dando vueltas de un lado a otro impaciente. Había dejado un surco en la arena de tantas vueltas en el mismo lugar. Cuando les vio salir a los tres juntos suspiró aliviado. Vergil le pasó a Sparda como si fuera un balón y Dante lo cogió en brazos. Dante habría dicho que habría hecho una buena parada sino fuera por el mal momento por el que acababan de pasar. Aún así en cuanto comprobó que ninguno estaba herido se permitió hacer una pequeña broma.

-Lady...-dijo mirándola y con cara de pesadumbre.- ya sabrás que a partir de hoy, este... -dijo señalando a Vergil- no te dejara ir a ninguna misión sola.

-Da igual- dijo ella sonriente- de todas maneras no voy a coger mas misiones en solitario. Al menos en una buena temporada- le guiñó un ojo a Sparda y este sonrió tímidamente comprendiendo que era lo que él había descubierto antes incluso que su propia madre e ilusionándose al pensar en ello.

Vergil y Dante se sorprendieron de las palabras de Lady aunque no las pudieron comprender.

Cuando llegaron a casa, Dargil estaba sentado en las rodillas de Nero llorando. Al ver a su madre salió a recibirla lanzándose sobre sus pies, tan fuerte que casi la tira. Enterró su cabeza entre sus pies sollozando. Lady le abrazó fuertemente contra ella.

-Venga deja de llorar que se te va a quedar la cara muy fea-le dijo riendo.

Dargil se aguantó las lagrimas y rió entre dientes. Lady le cogió la cara para mirarle a los ojos cuando Dargil se quejó apartándose de las manos de Lady. Cuando ella le vio la cara se puso una mano en la boca.

-¿Pero que te ha pasado en la cara?-quiso saber al verle la mejilla hinchada y completamente roja.

Dante agachó la cabeza inconscientemente, a la vez que Sparda miró de soslayo primero a Dante y después a Dargil. Vergil se dio cuenta.

-No es nada. Me golpeé, ya se me curara-dijo con una sonrisa.

-Porque no iras con más cuidado... -le riñó Lady acariciándole la mejilla con sumo cuidado.

-Lo tendré.

Vergil, se acercó a Dante y sin que los demás le escucharan.

-Ya me contaras que paso-le exigió.

Dante trago saliva.

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Varios días despues.

Vergil había ido a buscar a los gemelos al colegio, ya que Lady estaba agotada y se lo pidió. Era la primera vez que iba a buscarles, cuando llegaron a casa vieron que Dante ya estaba allí. Vergil al verle puso mala cara por lo que Dante se mosqueo.

-Solo vine para hablar con Lady-gruñó.- pero no había nadie, así que entré -dijo al final señalando la ventana con una amplia sonrisa en la que se le veían todos sus relucientes dientes.

Sparda fue corriendo hacia él mientras que Dargil seguía agarrado de la mano de Vergil mirando el suelo, eso le dolió a Dante. Cogió a Sparda con tristeza. Vergil suspiró y se acercó a Dante dejando a Dargil a su lado soltándole de la mano.

-Estoy molido- susurró como excusa y se sentó en el sillón.

-Ni que hubieras tenido que luchar contra demonios. -dijo Dante con burla, pero agradecido por el gesto.

-Casi- masculló.

Dante le miró sin comprender. Después miró a Sparda interrogante, pero este cogió a Dargil y le dio un suave golpe en la cara por el lado bueno, riendo. Dargil sonrió.

"Venga, no pongas esa cara. Al menos Dante no dijo nada de tus bichos"

"Me da miedo" -le confesó Dargil mentalmente

" ¡No digas eso!. Sabes que no lo hizo queriendo, hasta yo me cabreé contigo cuando los trajiste la otra vez, ¿o ya no te acuerdas? " -le recriminó Sparda

"Pero no me pegaste" se quejó.

"Poco me falto"

"¿Me hubieras pegado?" - Dargil abrió los ojos sorprendido.

"Si hubiera hecho falta sí. Dante tenia razón, podía habernos pasado algo. Ya sabes la última vez que fui a buscarte lo que pasó, malditos vampiros" - aunque mentalmente, Sparda logró trasmitir a Dargil la rabia que sentía sobre ese hecho.

"A mí me gusta estar allí, me siento a gusto y no pasó nada, ella nos ayudo"

"Ni me la recuerdes, esa niña era de ellos"

-¡No te metas con ella!-gritó Dargil.

Vergil se giró y le miró con una ceja arqueada.

"¡¿Para que gritas?!" - le riñó Sparda.

Dargil agachó la cabeza. Dante quería cogerle pero se contuvo y suspiró entre resignado y cansado. Dargil al oír ese suspiro al fin le miró a la cara y vio la expresión de tristeza de Dante, de pronto todo su temor desapareció y enterró su cabeza entre los brazos de Dante.

-Perdona-le dijo Dargil con un hilo de voz.

Dante le abrazó fuertemente con un nudo en la garganta.

-Perdóname tu a mi pequeño-dijo emocionado.

Vergil sonrió al verles, se acercó a ellos.

-¡Vosotros, ya sabéis lo que tenéis que hacer!-les dijo.

-¡Jo!, más tarde-se quejaron los dos.

-Ahora mismo-exigió Vergil.

-Entonces Dante también-dijo Sparda tirando de él.

-¡No!, duchaos solos. Venga espabilar-gruñó.

Sin insistir más se fueron arriba al baño en una carrera.

-La verdad es que una duchita no me iría nada mal-dijo intentando evitar el quedarse a solas con Vergil.

-¡Tú te quedas aquí, tenemos que hablar!.-dijo de manera autoritaria.

-¿Ah sí?-dijo Dante intentando parecer sorprendido.

-No te hagas el idiota, no mas de lo que ya eres.-añadió para desagrado de Dante- ¿Que pasó? ¿Porque golpeaste a Dargil

-¿Como sabes que fui yo?

-¿Creés que soy estúpido?-gruñó-si hasta Lady se dio cuenta, le dejaste la marca de tu mano en toda la cara.

-¿Y si fue Nero?.-dijo intentando dar largas.

-¡Dante! Se que tuviste una buena razón. Solo quiero que me lo cuentes, tengo que saberlo. Tengo que saber que fue lo que hizo, por favor.

Dante se sorprendió, él lo único que no quería era que se preocuparan y eso era lo que al final había conseguido. Al final con un gran suspiro decidió decirle todo lo actual, omitiendo su temor sobre el niño del futuro.

-Entiendo.- dijo Vergil después de escuchar lo que pasó-Realmente sabia que tenían un perro escondido, pero nunca pensé que fuera un demonio, ni que tuvieran un autentico zoo allá arriba. Ya me encargaré yo de retornar esos demonios al mundo demoníaco.

-Siento haberle golpeado.-dijo arrepentido y con la cabeza gacha.

-Eso ya lo sé, estúpido. Lo que me hace pensar que no me lo has contado todo. Pesé a que hayan ido al mundo demoníaco por su cuenta, que le golpearas y encima tan fuerte es porque perdiste los nervios de sobremanera, y eso es porque hay algo más. Algo mas que unas simples visita al mundo demoníaco.

-No.- Dante empezó a reírse de forma despreocupada.- solo fui un idiota, no sé que me pasó, te lo aseguro.

-Lo que tú digas.-dijo Vergil sin ganas de discutir.

Dante sorprendido respiró aliviado, aunque un poco intrigado por el extraño comportamiento de Vergil. Realmente parecía agotado. Los gemelos empezaron a hacer ruidos, haciendo notar que ya habían salido de la ducha. Dargil salió corriendo y gritando por las escalera, por lo que se tropezó con la toalla y bajó rodando.

Vergil y Dante se sobresaltaron y corrieron hacia él. Vergil le ayudó a levantarse, en esas décimas de segundos, en el que cogía a Dargil que tenía los ojos cerrados, una imagen pasó fugazmente en su cabeza. Vergil soltó a Dargil de golpe dejándolo caer al suelo. Dargil abrió los ojos y empezó a reír, mientras Sparda asomaba la cabeza con un cubo de agua, se escondió al ver a su padre. Vergil mira a Dante furioso una fracción de segundo y después mira a Sparda malhumorado.

-¡Sparda!, ¡Te la estas ganando!-le gritó.-cuando suba quiero verlo todo recogido, ¡¿me oyes?!.

-Si papa-dijo sin asomarse pero mirando como estaba el piso de agua. Empezó a sudar.

-¡Y tú!.-miró a Dargil- vete a ayudarle-gruñó de malas maneras.

Dargil subió corriendo las escaleras.

-Espero... que realmente perdieras los nervios por nada, y no por algún motivo importante-dijo de pronto bruscamente y amenazadoramente a Dante.- y que no me ocultes nada sobre ello.

-Cla- claro… -Tartamudeó Dante.

Al rato los gemelos bajaron, y enseguida notaron el ambiente cargado.

-Recogido y limpio-dijo Sparda.

-Eso espero-gruñó Vergil.

-¿Mañana también vendrás tu a buscarnos, papi?-preguntó Dargil echándose encima de él.

-No creo. Que vaya vuestra madre

-¡Pero si fue muy divertido! – exclamó Dargil alzando los brazos

-¿De que habláis?-preguntó Dante con curiosidad, notando que el ambiente se había suavizado nada más llegar los gemelos.

-Papa es muy famoso-dijo Dargil riendo.

-¡¿Qué?! ¿Famoso?, ¿Cómo?, ¿Me eh perdido algo?-dijo Dante totalmente confundido y burlón.

-Nada especial-gruñó Vergil intentando que los gemelos no siguieran hablando.

-Las demás mamas cuando vieron a papa fueron a hablar con él y empezaron a hablarle. Todas estaban encantadas con él-dijo Dargil contento.-parecía un famoso en una sesión de firmas y eso que papi no decía nada.

-Así que te acorraló un grupo de mujeres-dijo Dante cachondeándose.

Vergil lo fulminó con la mirada.

-Decían que papa era guapísimo y que parecía un modelo.- Dargil estaba orgulloso de esas palabras.

-Hasta una de ellas preguntó que si era así, si modelaba de ropa interior, le dijera la marca para comprarle a su marido- Sparda no podía evitar reírse al decirlo y recordar la cara de su padre en ese momento.

-En eso tienen razón. Vuestro padre es realmente atractivo-dijo Dante apoyando el brazo sobre el hombro de Vergil, este lo miró indiferente sabiendo lo que diría- un fuera de serie, y lo sé porque cada mañana me miró al espejo y veo lo guapo que soy.

-Creído-gruñó Vergil apartando el hombro para que Dante se quitara.

-Es lo que tiene que seamos gemelos-riendose miró a los pequeños- mañana iré yo a llevaros, haber si hay suerte.

-¿Suerte?-preguntaron los pequeños.

-Cosas mías. -Dante no podía evitar reírse en pensarlo.

-También preguntaron por mama-gruñó Sparda- no me gustó como miraron cuando le dije que mama y papa se querían mucho.

-Por eso yo no tendré problema, estoy disponible.-seguía riéndose y miró a Vergil con expresión burlona.- Aunque Vergil podría tratarlas mejor, siempre va bien…

-Como te vuelva a escuchar decir eso... -gruñó Lady desde la puerta sin cerrar- te meto una bala y no quieras saber por donde.

Vergil y Dante se quedaron parados al verla, los pequeños fueron a abrazarla.

-Era broma, mujer-dijo Dante mirando hacia un lado.

-Ya los llevare yo, tengo que hablar con esas mujerzuelas-gruñó cerrando la puerta y entrando al salón- y te prohíbo ir Dante, no quiero que os confundan.

-¡Jo!, ¿porque iba a hacerte caso?-gruñó Dante emberrinchado

-Es por tu bien Dante, o harás que recuerde todas las deudas que tienes conmigo-le amenazó Lady.

-Si es que los dos sois iguales-dijo mirando a Lady y Vergil.-no es extraño que os soportéis.

-¡Cierra la boca!-gruñó Vergil enfadado.

-Por eso le amo tanto-dijo Lady besando a Vergil en los labios.

-¡Hey!, que hay niños delante-gruñó Dante haciéndose el ofendido.

Vergil se quedó sin palabras completamente colorado ya que no se lo esperaba.

-Ja, ja, pero que vergonzoso es mi hermanito-dijo Dante descojonándose.-aún no entiendo como conseguisteis hacer esos críos.

-Si tu supieras Dante... - dice Lady con una amplía sonrisa.

-¡Ah ti que te importa!.-le gritó con una arruga en su sien.

-Claro que me importa y también me tiene intrigado- Dante no podía parar de reír, aunque la sonrisa de Lady le pareció que ocultaba algo.

-Cuando dejes de hacer el idiota, Dante. Te pasare la misión de un cliente.

-¿Qué?, ¿Porque me pasas ahora un trabajo? ¿Porque no lo haces con tu maridito?

-Es un cliente raro. En un principio le dije que iría yo y Vergil, me exigió que a esa misión no fuera yo, siendo mujer, que fuera Vergil con otro hombre. ¡Maldito machista!-masculló-pero el caso es que paga bien, así que tendréis que ir los dos.-al decir esto le tendió a Dante la nota.

Dante iba a cogerla cuando Vergil se le adelantó y cogió la nota del encargo y se la guardó.

-Ademas- de nuevo se queda al lado de Vergil- tal y como pensaba no hubiera podido ir, aunque eso no quita que me de rabia ese machista- juega con la gabardina de Vergil que la mira sin comprender, ya que sabia que algo le iba a pedir y temía el qué. Lady se pone de puntillas y le besa de nuevo.- Creo que vas a intrigar mas a Dante- a la vez que le dice eso coge la mano de Vergil y la acerca a su vientre- porque pronto seremos mas.

Vergil al oír eso cree que oye mal, pero mira a Lady fijamente y ve como ella le sonríe tiernamente, enseguida le contagia de la sensación cálida que ambos sientes y estrecha a Lady entre sus brazos a la vez que esta vez le besa él.

Dante tosé para hacerse notar ya que imaginaba que se habían olvidado de él. Vergil le mira enfadado a la vez que Lady se ríe. Realmente se habían olvidado de él.

-Bueno que os puedo decir, entiendo que aunque mi presencia sea brillante os hayáis olvidado de mí, pero... -Dante se ríe a la vez que se acerca a los dos rápidamente y les pasa las manos por el cuello a ambos con una amplía sonrisa.-¡Felicidades de nuevo!- aprovecha para removerle el pelo a Vergil que aunque gruñe no hace mucho para impedirlo.

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Esa misma noche y cuando todos ya dormían, Sparda soñó con el resultado de esa misión. El final que aparecía en su sueño era insufrible. Con el miedo en el cuerpo despertó llorando, y pese a que solo recordarlo le hacía revolverse su estomago, hizo un esfuerzo por volver a recordar la clave para vencer. Aunque después se enfadasen con él, decidió que iría a escondidas para evitar que su premonición se cumpliera.

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Próximo Capitulo:

Capitulo 3: Un dios.

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~~Contestación a los reviews y gracias a todos por comentar ^^ ~~

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Hux96: A lo mejor, kien sabe XD Aunk pobre del extraterrestre xD Bueno ya es mayor y ya se sabe la edad XD Pues igualmente no veo normal ver Dante pegandole a un crío XD solo ha sido algo casual pero que digas que eso demuestra que es él O_O Tampoco exageres k no fue shojo xD

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Sefiroth Bright: Dante es casi perfecto, o él cree k lo es, por eso se esfuerza en ser perfecto en todo xD

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sakura xtry: Bueno al final no tardé tanto XD Y tranquila k ese fic va algo lento :P

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Ace Sparda: Pues raro k te acordaras XD De k se va a chivar si ya lo sabe? XD

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LadySparda: No hay nada mejor k sabes manejarle XD Pues espero k te guste la primera parte, se k al principio hay muchas faltas XD Intentare reeditarlo mas adelante para corregirlo :P Y cuando subas tu fanfic avisa, intentare leerlo cuando antes, aunque la verdad tengo tantos pendientes por leer y tan poco tiempo u_uU

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Bakyuura: Me alegra oír eso, espero k te siga gustando como la otra ^^

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inu-kyubi: Intento poner algunos capítulos cómicos antes de k venga la parte seria, aunk siendo dmc siempre tiene k haber algun punto de humor XD Eso de Dargil k dices me chocó xD

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Vergilqueenblue: Debe ser cosa de la edad XD Vergil se preocupa por Dante pero eso no deja k sigan peleándose por cualquier chorrada XD

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nekiiithaxh: Creo k eso quiere decir k te gustó XD Espero k este también ^^