Y cuando todo parecía perfecto y solucionado, volvió… ¿porqué me lo ponía tan difícil?

-Jacob, ¿se puede saber qué haces aquí?

-Lo he pensado, no pienso dejar que te marches sin más, lucharé por ti, y puesto que él no va a hacerlo, ya puedes irte chupasangres, Bella se queda conmigo.

-Pero ¡haber!, ¿es que nadie tiene en cuenta mi opinión o qué?-Edward que si estaré mejor con Jacob y Jacob… Jacob confirma la teoría de Edward pero no, no pienso quedarme con Jacob.

-Bella, el chucho tiene razón… no quiero quitártelo todo.- Dijo, con cara de pena

-¡Jacob por esto te odiaré toda mi vida!-Y el muy…. Puso los ojos en blanco con esa sonrisa radiante que me encantaba.

-Bella vamos, él quiere dejarte ir, y yo estoy dispuesto a dártelo todo, ¿por qué te empeñas tanto en vivir una vida al lado de esta sanguijuela?

-Mirad Jacob y Edward, me largo, no pienso irme con ninguno de los dos, luchad por mí y yo, ¡enfatizo yo!, Escogeré con quien me parece que me iría mejor.

Y me marché, estaba harta que aun habiendo escogido una vez, pongan en cuestión con quien estaría yo mejor… ¿quién mejor que yo para elegir mi futuro? Puf eran pesados. Se quedaron los dos pasmados en el sitio después de entender que tendrían que pelear duro para conseguirme, porque ninguno de los dos esta vez iba a rendirse.

-¡Oh Bella! ¿Ya estás en casa?-Dijo Charlie alegrándose por aparecer sin Edward.

-mm esto... si papá, no me siento muy bien a sí que si no te importa iré a mi habitación a descansar un poco. Buenas noches papá- Y antes de que le diera tiempo a preguntar o contestar subí las escaleras apresuradamente, no sé si aguantaría lo suficiente como para no llorar y a Charlie le daban pánico las lágrimas adolescentes.

-¡Bella! ¡Ha venido Alice!-Chilló mi padre desde abajo. Alice subió las escaleras, entró en mi cuarto y me encontró allí, tumbada en la cama con la cabeza entre las almohadas.

-A-Alice y-yo…-Dije mientras lloraba desconsoladamente.

-Bella, estoy a tu favor, Edward se ha comportado mal al no luchar por ti y créeme, está arrepentido, va a luchar hasta vencer. A sí que no llores por favor.

-E-Es que no quiero elegir A-Alice… ¿por qué me pasa esto a mí? N-No puedo elegir entre el amor de mi vida y mí me-mejor amigo, ¡L os quiero a los dos pero no de la m-misma manera y no lo entienden!-Esta vez sí que rompí a llorar bien fuerte, creo que me escuchó hasta Charlie.

-Vamos Bella, te he visto llorar y he venido en cuanto he podido para que no te sientas así, ya verás como todo sale bien. – Dijo con demasiadas esperanzas…aunque yo sabía que ni ella las tenía. Jacob iba a pelear duro y ambas lo sabíamos.

-Alice…-contesté yo, más tranquila- Jacob no va a jugar limpio y sabes que le quiero, no puedo hacerle daño, pero tampoco quiero hacerle daño a Edward… Y él se empeña en que estaría mejor con Jacob… pero ¿por qué no se da cuenta de que me hace más daño así?

-Voy a hablar con él…

-Alice, n...-Pero para cuando terminé su nombre ya se había esfumado por la ventana abierta.

Había llorado tanto ese día que me dormí muy temprano, a la mañana siguiente ya estaba en pie sobre las 8, limpiando y recogiendo todo lo que podía para distraerme.

-Bella, ¿se puede saber que estás haciendo? Son las 9 de la mañana y ya tienes la comida hecha, ¿qué te pasa hija?-Mi padre no era tonto, y claro que podía contestarle, sabía que si se lo contaba estaría de acuerdo con Edward y me diría que escogiera a Jacob, así que para no enfadarme con mi padre también, me lo callé.

-Es que ayer me fui temprano a dormir y esta mañana no tenía nada que hacer, solo eso papá-Y puse una sonrisita de niña buena.

-Bueno vale, pero si te pasa algo sabes que puedes contármelo Bella.

-Gracias Ch-Papá.

Y de repente mi buen humor se vino abajo con una visita inesperada.

-¡Oh Dios mío! Jake, ¿Qué narices te crees que estás haciendo aquí?

-Tranquila Bella, solo venía a darte un mensaje para tu chupasangre. – Me dijo, con una sonrisa burlona.

-No he hablado con él desde la última vez que nos vimos tu y yo…-Pero no me dejó acabar de hablar, como no.

-No me importa, dile que se ande con cuidado, que si tengo que acabar con él para estar contigo no me lo pensaré dos veces.-Y cuando vio la cara que ponía me dijo- Bella, sabias que no iba a jugar limpio y no pienso perderte esta vez.-Y se marchó dejándome con las ganas de atizarle un buen puñetazo, aunque pensando en lo que pasó la última vez que hice eso…

Cogí el teléfono lo más rápido que mis brazos y piernas humanos pudieron y marqué el número de Alice.

-Alice, Jacob… va a matarle.