Disclaimer: Los personajes que aparecen en este drabble no son de mi propiedad. Son de Stephenie Meyer. Y ella puede hacer de ellos un caldo. Yo me limito a usarlos sin ánimo de lucro.

Muchísimas gracias a Drehn, Deebbie, I. Jane Adams y Kry por los reviews en el drabble anterior.

Este drabble fue escrito con motivo del cumpleaños de wirhaven, gran fan de la pareja, pero ahora os lo dedico a todas las fans del Alice/Jasper. Que sois muchas. Espero que os guste.

APB Productions presenta...


El pequeño duendecillo


Alice es como una especie de duendecillo. Bajita y menuda. Tiene el pelo despuntado hacia atrás y todo en ella tiene un aspecto tan dulce como delicado.

Jasper es como una especie de depredador. Alto y rápido. Tiene el pelo como el de un león y todo en él indica que debes mantenerte lo más alerta posible.

Sin embargo, Alice es más peligrosa que Jasper. Una y mil veces. Básicamente porque ella y solo ella puede desatar toda la furia de Jasper, porque solo ella sabe calmarla.

Si alguien, ya se aun licántropo apestoso o un vampiro con ínfulas, intenta hacerle daño a Alice, Jasper lo matará con sus poderosas manos, que llevan siendo de acero mucho más de un siglo.

Porque Jasper siempre ha estado solo desde María. Y el momento en el que Alice y él se miraron a los ojos, en aquel bar, para el se ha abierto el cielo. Sintió esperanza por primera vez en un siglo.

Y ahora es lo que siente cada segundo que está con ella. Esperanza y un sentimiento de júbilo desenfrenado que corre por sus venas más espeso que la ponzoña y que según Alice es felicidad. Y ella es por lo que vive.

Por hacerla reír. Por que esa pequeña sonrisa que hace que parezca un duende travieso no se apague jamás.

Y ella sonríe. Sonríe cada vez que lo ve, cada vez que, tras haber pasado mucho tiempo separados, se toman de las manos y se miran a los ojos.

Es algo parecido a amor. Que va más allá de lo físico. Es como si fuese del alma. Si es que la tienen.

Y Alice sonríe de ternura cada vez que las manos enormes de Jasper acarician su diminutas orejitas mientras la atrae hacia él de forma delicada y junta sus narices, mirando los ojos dorados de su pequeño duendecillo antes de unir sus labios en un beso, que es apenas un roce de labios, pero que les hace creer en la magia.


Bueno, espero que os haya gustado. Si si, o si no, dadle al GO. Gracias por leer. Os quiero.


.:Thaly:.