Hola mis hot seguidoras ¡aquí está el capi 2! De nuestro calenturiento favorito.
Espero les guste porque la verdad soy muy penosa escribiendo esto (no de que dan pena mis escritos) sinó que me da pena la descripción de esto, pero para todos los lívidos es necesario ¡disfrútenlo!
¡Denme ánimo! con un hermoso REVIEW!
Sailor moon, es propiedad de Naoko Takeuchi, yo solo trato de darles historias hots de Diamante en este ranking.
La toma de mi princesa virgen.
La miraba en la cama después del último beso, no podía creerlo, había fantaseado tantas noches en mi dormitorio con esto, ella rendida a mi en mi cama, sus ojos sedientos de mi amor, su boca sedienta de la mía y su cuerpo ansioso del mío, lo miré todo con reverencia, sus delicados pies, como de muñeca de porcelana, sus hermosas piernas de Afrodita, torneadas y esculpidas como la de una hermosa gimnasta, su hermosa femineidad depilada, con esa hermosa y deliciosa piel sonrosada que me llamaba con erotismo para que besara y chupara, su plano abdomen, sus bellos, grandes y perfectos senos cuyos hermoso pezones como botones en flor, incitaban a ser besados y lambidos, su hermoso cuello de cisne, sus labios, sensuales y provocativos labios rosa que incitaban a besar, besar y besar esa perfecta nariz que yo adoraba, esos ojos reflejo de su alma y sus pestañas, que largas y obscuras contrastantes con sus rubias cejas, su frente, que era engalanada por su luna dorada y adornada por esos mechones de su pollina y su cabello, que caía besando su cuerpo hasta los tobillos, me acerqué mas a ella y la besé nuevamente, mi labios saboreaban los suyos hambrientos de ella y ella, me respondía hambrienta de mi, rompí el beso para solo decir una frase.
-te amo princesa Serena, te amo. Ella sonrió y acarició un poco mas mi espalda con timidez –y yo a ti príncipe Diamante, y yo a ti. Sonreí –eres tan hermosa. Dije mientras le acariciaba el rostro –tan hermosa. Besé su frente, su pollina, su luna dorada, sus párpados, la punta de su nariz, sus labios, con un intenso beso recompensé, bajé por su mentón hasta su cuello, mientras besaba y lambía este, mis manos acariciaban una y otra vez sus senos y su abdomen, ella comenzó a hacer ruiditos de gusto y eso me encendió mas, sentí como mi erección comenzaba poco a poco, bajé dando besos por su cuello hasta su pezón derecho y lo comencé a succionar como un infante muerto de sed, mientras mis manos, acariciaban sus brazos, pasaban por su abdomen y llegaban hasta su vagina, la cual, comencé a apretar, las manos de ella acariciaban una y otra vez mi espalda, llegaron a mis glúteos, solté mi maravillosa succión a su dulce seno para decirle con voz ronca.
-no te inhibas, toca todo lo que quieras, te pertenezco por entero. Ella asintió con un gemido muy sensual, eso me hizo regresar a mi trabajo probando, disfrutando el jugo de sus placeres a través de su pezón y mi succión, pasé al otro mientras ella gemía y gemía –si…así Díam…oh… …ooooh. Podía hacerla llegar a su orgasmo solo con eso, pero decidí tomarlo con calma, chupé otro rato y luego besando y lamiendo llegué a su abdomen que besé y lamí bien concentrado y disfrutando mi tarea, ella acariciaba sin cesar mi espalda y glúteos y luego, sus manos buscaron mi delineado abdomen para acariciar mis cuadritos –eres tan hermoso. Decía ella entre gemidos mientras yo, bajaba con mis labios hasta su vagina, sentí su calor y su humedad ¿ya tan rápido estaba preparada? Encontré su clítoris mientras mis manos acariciaban sin besar sus pechos y su abdomen, las suyas, seguían las mías y tomaron mi cabello cuando dí mi primer y enérgico chupetón.
-ooooooooh siiiiii. Gimió ella, yo seguí con mi tarea, chupando y lambiendo su vagina, que como una fruta madura, dejaba expeler su fragancia y sus jugos suavemente para que yo los degustara, mi princesa gemía mas y mas, sentía que ya iba a rozar su primero orgasmo mientras yo, aguantaba las ganas locas que tenía de penetrarla, mi miembro por su lado, estaba duro y listo para la acción, pero quería inundarla de placer primero, antes de eso, quería darle suficiente placer para opacar el dolor que vendría después, alcanzó su primer orgasmo entre gemidos y gritos, lo que salía de su boca, era una prolongación de mi nombre, me mantuve allí y provoqué su segundo y su tercer orgasmo, luego, besé sus piernas y las chupé, a continuación, sus pies y sus glorioso deditos.
-date la vuelta, hermosa, date la vuelta. Ella asintió y lo hizo, besé su espalda y mientras hacía esto, acariciaba su pecho y su abdomen, luego sus glúteos y la parte de atrás de sus piernas, cuando terminé, me acosté en la cama –quiero hacer lo mismo. Dijo ella montándose encima de mí, pero se bajó a curiosear mi miembro, sonrió.
-mejor que cualquier foto o filmación. Dijo, tocó la cabeza y se llenó el índice de su mano izquierda con una gotita de mi cemen, ella sonrió –es grande y hermoso. Dijo acariciándolo, eso me hizo comenzar a gemir, ella se detuvo.
- ¿Qué vas a hacer? Le pregunté –a hacerte lo mismo que tu a mi. Dijo mientras me besaba, besó mi rostro, todo, luego bajó por mi cuello y lo besó y chupó, por mi pecho, se detuvo en mis tetillas, fue a la izquierda y comenzó a chuparla y lamberla como yo hice con las ssuyas, comencé a gemir sin control.
-Serena, Serena, ooooh, Serena. Ella sonrió cuando terminó con la primera y fue la segunda a hacer lo mismo, su lengua húmeda trazaba círculos mientras llegaba a destino y hacía eso, a la par, sus manos traviesas acariciaban mi pene una y otra vez, tenía que apretar los dientes para contener el flujo de semen que quería liberar, ya que eso quería hacerlo dentro de ella, mi princesa bajó por mi pecho después de haber terminado con mis tetillas, besó todos mi cuadritos y mi ombligo, llegó hasta mi pene y sonrió de manera maliciosa.
-voy a regresarte los orgasmos que me regalaste. Sonreí de la misma forma mientras veía como su delicada y dulce boca, contenía a mi miembro –esos son solo los primeros que te regalaré, tenemos toda la eternidad para un sin fin de orgasmos y de noches haciendo el amor. Ella comenzó su tarea y yo, acariciando sus cabellos mientras ella con sus manos, acariciaba mi abdomen, no pude mas –Serena, hermosa, no aguanto mas, voy a correrme. Ella dejó su dulce tortura para decir:
-hazlo mi príncipe, yo quiero saber a que sabes tu. Y continuó con su acto, yo sentí mi orgasmo y lo dejé fluir, me corí en la boca de ella, y fue una sensación maravillosa, con su lengua, después, jugó con mis testículos y luego, entre beso y beso, regresó a mi boca para darme un ardiente beso de amor y pasión, me noté listo casi al instante, me senté y la acosté.
-voy a penetrarte. Anuncié, ella sonrió –quiero que lo hagas, hazlo Díam, hazlo. Dijo, la acomodé y me situé delante de sus piernas, rocé su abertura con la punta de mi miembro, ella se tensó y arqueó las caderas en un movimiento involuntario y entré con cuidado, diosa, que estrechéz tan divina, que sensación de atrape tan celestial, seguí poco a poco, siempre poco a poco hasta que ella gimió de dolor.
- ¿te duele hermosa? Pregunté –un poco si. Respondió, me acerqué a su boca y la besé amorosa y apasionadamente mientras entraba un poco mas, seguí el beso y comencé a acariciar su espalda mientras entraba un poquito mas, profundicé mas el beso cuando por fin, me sentí cerca de su amén, dí una última envestida para romperlo, eso la hizo gritar y comenzar a llorar.
-lo lamento. Dije acariciando su cabello y abrazándola fuertemente –traté de que no doliera tanto, pero siempre lo hace, aunque sea un poco. Ella me mantenía aferrado, así como yo la aferraba a ella - ¿quieres que me retire? Pregunté cauteloso, ella negó.
-no Díam, no lo hagas, ya se pasa. Asentí contento, cuando me dijo que ya no le dolía tanto, comencé con las embestidas, suaves, muy suaves, ella gemía y yo también –un poco mas rápido Díam. Me pidió, obedecí –un poco mas, un poco mas. Dijo, obedecí por segunda vez, la besé mientras aumentaba sus gemidos, atrapaba estos en mi boca y ella, mis gemidos en la suya, hasta que por fin, alcanzamos el clímax, nuestros cuerpos se fundieron en en uno solo, nos acariciabmos mientras el orgasmo nos consumía, cuando terminó, saqué mi miembro con cuidado y me acosté a su lado, nos enlazamos.
- ¿Cómo estás? ¿Te duele? Pregunté, ella asintió –es mas el placer que el dolor pero si está. Dijo –me alegro que sea mas el placer que el dolor hermosa. Dije mientras le acariciaba el rostro y le besaba los labios otra vez, pero esta vez, de una manera mas pausada, mas suave, ella sonrió al terminar el beso.
-fue maravilloso. Dijo –valió la pena esperar. Asentí contento –me alegro que te lo parezca. Dije besando las mejillas de ella y a continuación, la palma de sus manos, besé sus labios una vez mas, varias veces mas –te amo. Dijo mientras se quedaba dormida, besé su frente –y yo a ti, descansa. Respondí suavemente, la moví un poco, debajo de ella, justo lo que buscaba, la mancha de sangre de su apertura a los placeres del cuerpo, tomé una daga que estaba en la gaveta de mi mesa de noche y corté ese trozo de sábana, la metí en un relicario dorado que tenía, le aparecí 2 fotos una como sailor moon y otra con el traje que le puse cuando la rapté que de ahora en adelante, ese sería su traje, me acosté al lado de ella –te amo. Le murmuré al oído y enlazado a su cintura, me quedé dormido.
