Disclaimer: La trama y la historia son mías... los personajes son de la maravillosa Stephenie Meyer

"NO PERMITO QUE NADIE PUBLIQUE MIS HISTORIAS SIN MI PERMISO"

Bueno, lo prometido es deuda, así que aquí les traigo el primer capítulo.. agradezco mucho sus alertas, favoritos y reviews para esta nueva historia, espero que llene todas sus expectativas y recuerden serán actualizaciones de cada 2 semanas.. una semana le toca a este fic y la siguiente a Muñeca Rota, Sunlight se actualiza cada semana...

Quiero pedirles que se tomen de una manera, como decirlo, abierta el fic, me enfoco mucho en lo humano, en como se siente esa persona a pesar de saber yo como autora que está mal... son las reacciones naturales y yo no las puedo cambiar... este fic aunque esté enfocado en otro ámbito es una parte de mí y de mi vida, es algo realmente valioso para mí y me enfoco más que nada en que hay miles de formas de ser feliz, y de interpretar la felicidad, por lo cual conforme se desarrolle pido respeto a las ideas del fic, ya que no pienso cambiarlas, son cosas que pasan en la vida real, no es un cuento de hadas pero tampoco será uno oscuro y siniestro, más bien es una historia de amor que se enfoca en experimentar todos los sentimietos humanos, y de a poco eliminar esas inquietudes y baja autoestima que nos infligimos a nosotros mismos...

Gracias, y ahora sí A LEER!


1.-Viviendo en una Terrible Oscuridad

Mi nombre es Isabella Marie Swan nací el 13 de septiembre de 1987.

Mis padres son Reneé y Charlie, vivíamos en Forks. Mamá odiaba su vida en esa ciudad llena de humedad y opaques, esa fue la razón por la que se fue y me llevó con ella. Viajábamos por todo Estados Unidos, mi madre nunca fue una persona estable así que andábamos de un sitio a otro conociendo el mundo.

Recuerdo una noche en particular, era lluviosa y nebulosa; a la edad de 8 años mi madre en un repentino ataque de nervios (por romper con su novio) se subió al auto conmigo dentro y todas nuestras pertenencias rumbo a cualquier lugar lejos de Oklahoma. No sé cómo pasó, ni qué sucedió, pero de repente me vi dando vueltas dentro del carro, unos chirridos de automóviles y muchos gritos, el ruido era ensordecedor.

Cerré los ojos y lo abrí otra vez (esto debería ser una pesadilla), una ventana se rompió frente a mí, no supe reaccionar me llevé mis pequeñas manos al rostro pero no fueron lo suficientemente grandes como para protegerme. Lo demás fue borroso, mi propio grito hizo desaparecer lo demás. Por unos cuantos segundos me desconecté de mis sentidos, no quería ver, no quería oír, sentir… Luego todo se volvió más doloroso, los ojos me ardían, cada cortada se sentía punzante en mi piel, me obligué a abrir mis ojos…entonces vi a mi madre protegiéndome con su cuerpo. Empecé a tentarla con las manos hasta que sentí que reaccionaba a mis tentones. Con la poca visibilidad que me dejaban ver mis ojos logré identificar el rostro de mi madre. Sus ojos estaban casi cerrados y tenía varias cortadas en su cara, un fuerte olor a sangre me golpeó.

"Mami…" logré decir atragantada. Sus ojos se abrían y se cerraban con dificultad.

"¡Mami!" dije otra vez al no ver que reaccionaba.

"Bella…" susurró inaudiblemente.

"Mamá…" y empecé a llorar. Las lágrimas en mis ojos sólo provocaron más ardor en ellos lo que provocó que llorara con más sencillez.

"Te amo…" sus ojos se cerraron, su respiración se paró, y un pesado cuerpo quedó bajo mis manos.

"¡Mamá! ¡Despierta! ¡Mami!" grité moviendo el cuerpo de mi madre para que despertara, pero nunca lo hizo.

Sirenas se escucharon alrededor, varios murmullos, pero un terrible silencio del cuerpo de mi difunta madre.

Dos brazos me enrollaron separándome de su cuerpo.

"¡No!" grité. "¡Quiero a mami!"

"Tranquila Bella…todo estará bien…tranquila" una familiar voz me tranquilizó. Me arrojé a sus brazos y lloré inconsolablemente.

"¡Papi!... mami no despierta…" sollocé.

"Lo sé amor, lo sé" su monótona voz sólo me desesperó más. No quería aceptar lo que todo me decía. Mami había muerto. Después de un largo silencio la verdad me llegó sin poderla evitar.

"¿Mami murió?" pregunté escondiendo mi rostro en su camisa. Cerré mis ojos para tratar de calmar el ardor.

"Mami está bien" ¿Por qué no me decía? Yo lo sabía estuve ahí cuando ella falleció, aunque no quería aceptarlo, yo estuve ahí, murió en mis pequeños brazos.

"¡¿Mami murió?!"

"Lo siento Bella, lo siento tanto" su brazo pasaba una y otra vez por mi espalda para calmarme.

Yo sabía que mi padre sufría, siempre quiso a mi mamá, aunque trataba de ser fuerte por mí.

Por última vez volteé a ver el cuerpo de mi madre, estaba rígida, sin vida, fría…muerta…Alcé los brazos hacia ella…

"Mami…" y caí en la agonía del sufrimiento.

Desperté en un hospital, (no recuerdo haberme quedado dormida).

Traté de abrir mis ojos, pero no podía, algo no me dejaba, quería que permaneciera en una oscuridad en la que solo estaba el rostro de mi madre ensangrentado. Comencé a desesperarme.

"¡Ah!" me llevé las manos al rostro y al parecer una tela era la que me cubría la parte de los ojos.

"¿Pero qué…?"

"No hagas eso" una voz masculina habló mientras sus manos retiraban las mías de mi cara.

"¿Por qué tengo esto papi?" pregunté.

"Eh…no lo sé…solo mantenlo ahí hasta que el doctor diga" se le daba tan mal mentir como a mí.

"Papi…"

"Será mejor que le avise al doctor que ya despertaste" dijo mi padre mientras se alejaba.

Cinco minutos después y varias pisadas se aproximaban.

"Veo que al fin despertaste Isabella" supuse que fue el doctor ya que esa no era la voz de mi padre.

"Llámeme Bella" jamás me gustó mi nombre, he ahí la razón por la que lo cortaba a uno no tan malo.

"Muy bien Bella, ¿cómo te sientes?" ¿Cómo me siento? No había pensado en eso. Unos punzantes dolores empezaron a surgir de mis brazos y mi rostro.

"¡Ay!"

"Bella…Bella… ¿estás bien?" mi padre se desesperó.

"Si…" mi voz sonó ahogada por el dolor.

"Ahora pequeña, ¿te sientes lista para retirar los vendajes de tu carita?" preguntó el doctor con una dulce voz.

"Si…pero ¿por qué me los pusieron?" aún no sabía que me había pasado, sí bien era cierto me ardían cuando fue el accidente.

"No es nada pequeña…pero se tienen que asegurar de que todo esté bien" contestó mi padre. Hice un mohín mientras él pasaba su mano una y otra vez por mi cabeza, no la podía ver pero si sentirla una y otra vez.

"Así es, ahora quédate quieta que voy a empezar a quitarte el vendaje" avisó el doctor.

Los nervios me comían, ¿Qué era lo que mi padre me ocultaba? ¿Era malo que me ardieran los ojos? Comencé a asustarme.

La venda empezó a desaparecer de mi piel, podía sentirla removerse. Cuando al fin estuvo lejos de mi rostro, me obligué a abrir los ojos que aún se encontraban cerrados. Lentamente fui abriéndolos.

"¡Dios!" exclamé. Divisé la misma oscuridad que tenía cuando mis ojos estaban cerrados, parpadeé varias veces pero nada, nada pasaba, los colores se habían ido, la vida… ¡TODO!

"¡Papi!" grité. Me llevé las manos al rostro para cubrir mis ojos.

"¡Papi!" grité otra vez. ¡No podía pasarme esto! ¡No podía! Oscuridad, agonía, sombras incrustándose en mis ojos opacando la vida.

"¡¿Qué…qué pasa?!... ¡¿Doctor qué es lo que pasa!?" mi papá por el tono de su voz parecía estar histérico.

"Yo, lo siento Sr. Swan, pero al parecer Bella ha perdido la vista" dijo en tono neutro el Doctor. ¡¿Perder la vista?! ¡No! La alegría, el alma, la fuente de vida se me iba, se me escapaba, ya no quedaba nada.

Un gemido de dolor salió de lo que supuse la boca de mi padre.

"¡Papi!" empecé a llorar aún más fuerte con mis manos cubriéndome el rostro. "¡No veo nada! ¡Papi! ¡No te veo! ¡Papi!" grité y grité y solo pude sentir unas pesadas manos abrazarme, ¿qué acaso no iban a hacer nada por mí? ¿Me dejarían así? Viviendo en un terrible oscuridad…


Cecy Yoyis