Bueeee... xD Primero lo primero haha(: Naruto, NO me pertenece D: , uuuuuf si lo fuera 66... y bueno, muchisimas gracias a las personas que lo van leeyendo, se les agradece demasiado; A las personitas que me dejaron review(L) están en mi corazón enserio D: y pues, este capítulo es coooooorto 3 pero aún asi apenas vamos comenzando con la historia, y pues, disfruten este capítulo y dejen un hermoso review *3*
Capítulo 2.- ¿Esto es...? (Escrito - 17.O2.11)
-¿Helados qué? Me estas bromeando o algo por el estilo? –
-¿De qué hablas?, además fue lo mejor que te pude conseguir, mira el local!-
Sakura había dado una checada al negocio, era un lugar deshabitado, muy polvoriento, olía mal y lo peor de todo era que todos los muebles estaban llenos de … en realidad no se sabía que era, pero no era algo normal, había hongos por todas partes , pero algo había atraído su atención. Era una foto, se veía que era demasiado vieja para seguir existiendo, o así pensaba Sakura; la fotografía tenía unos colores sepia, dentro de ahí, había un grupo de personas juntas, parece como si los que estuvieran ahí no supieran que tomarían la foto, todos tenían sus expresiones sorprendidas, a lo que automáticamente ella sonrió.
-Chiquilla, ¿pasa algo? Espero que no, bueno, aparte de nada, quisiera decirte que muchos ya no se pasan por aquí, y si eso sucede es porque la fuente de bebidas está sin función, por eso necesitábamos no a cualquier empleado, ¡Da gracias al cielo que cumples con mis requisitos!- En ese momento, Sakura le miró con cara de no comprender, ¿cuáles eran sus requisitos?, desde el momento en que había conocido a Guy sabía que estaba un poco loco, o algo así.-Bueno, sin más, hoy inicias .-
-¿¡Que Hoy Qué!- Había gritado llamando la atención de nuevo, de todo aquel que se le cruzara.
-Si Si, hoy inicias, ¿algún problema?- Sakura se volvió a Sai, con lo que el pálido joven la miró con cara intimidante, anunciándole que lo hiciera, a lo que Sakura no se opuso; si lo hubiera hecho ya sabría las consecuencias más adelante.
-Pero!... No, ninguno,… -
-Muy bien!, Excelente! Nada mal! , tomando en cuenta que es Sábado, el día de hoy empiezas…, como la gente está acostumbrada, hoy se abre a las dos, entonces, digamos que tienes unos cuarenta minutos para checar el lugar, allá te ayudaran con algunas cosas, claro, que tienes que..- En ese momento, Sakura se invadió de pánico, Guy empezó a recitar tantas cosas que distraídamente no hacía caso alguno a las ''recomendaciones'' de aquel. – Esta claro, entonces, -suspiró- Este momento es taaan emocionante para mí, … aquí las llaves.- Sakura abrió los ojos con tal expresión que lo único que hizo fue al tomarlas, estrujarlas y mirarlas con duda en sus ojos, ¿Estaría bien hacer eso?, vamos, sería su primer trabajo y aún tenía tiempo para retractarse de empezar a trabajar ahí. No era pánico, pero era un sentimiento de nerviosismo que abarcaba su cuerpo.
-Muy bien, es algo raro, pero … creo que puedo con esto … - Entre risas nerviosas habló.
-Excelente, entonces, te doy un momento, las llaves las tienes, y alguna duda, la señorita Yamanaka es mi ''confidente'' entonces, creo que vas a poder tu sola- y ya alejándose y dejando a Sakura en medio de la zona de bebidas susurró- y cuidado con los Sábados, hay más gente…
¿Lo había escuchado? ¿Su primer día sería el más pesado? O quizás era su imaginación, veía al gerente de Komakurene alejarse poco a poco, se quedó parada como idiota paralizada, como si el trabajo viniera a ella; unos minutos después reaccionó, sacudió su cabeza y miró nuevamente el lugar, era totalmente grande, sentía que si experimentaba el lugar se perdería. Habían pasado 10 minutos después de la plática con Guy entonces, podría irse a ''perder'' por el lugar por un buen rato más.
Se dibujó en su cara una divertida mueca traviesa, corrió por la orilla de el gran pasillo que conducía a las escaleras del segundo piso; buscó por todas partes algo confundida el baño, que agradeció ir algunas veces con sus amigas; al llegar se quitó el sombrero con discreción y lo metió en su bolso, soltó su cabello y lo moldeó a su agrado. Con su suéter ya sabía qué hacer; con el dinero conseguido después de un rato de trabajo se compraría una blusa económica pero linda, en realidad trabajar ahí y que la vieran así no le importaba un cacahuate. No le gustaba arreglarse tanto pero ese día era una excepción, sacó su rímel y retocó sus pestañas ligeramente, inspeccionándose en el espejo se sintió satisfecha de lo que veía, sonrió, y dispuesta a salir tomo el bolso.
Del lado derecho del baño se encontraba el elevador, a unos 4 metros se encontraban las escaleras, pero a escasos 40 centímetros se encontraba el elevador, como toda la gente, se decidió por esperar el elevador, y como una niña pequeña, se balanceó de modo punta-talón con sus pies y con las manos agarradas atrás de la cadera. Después de 3 minutos por fin había sonado el clásico sonido de los elevadores al llegar, Sakura, de tener la mirada en sus zapatos, giró su cabeza a la puerta; la puerta se abrió y vio a un rubio alto, unos 18 o 20 centímetros más alto que Sakura , ella se sorprendió al mirar su cara, estaba enojado, en su mano, llevaba estrujando un chaleco con la insignia de … esperen, era el logo de la tienda de ropa donde ella había querido trabajar, todo paso en tan poco tiempo; que de un segundo a otro el chico en su paso había pisado el pie de la pelirrosada accidentalmente.
-Maldición- Se dijo a ella misma, el pisotón había sido tan fuerte, que ella solo se trato de frotar la parte lastimada.
El chico se paró, con una mirada repugnante se volvió a ella y la miró de la cabeza a los pies; la miró a los ojos y ella sintió miedo, esos ojos azules externaban odio y rencor; a cualquiera hacía sentir culpable. El chico no articuló ninguna palabra, con una mirada seca le decía ''no vuelvas a cruzarte en mi camino'' o así lo entendió ella. Escuchó al chico alejarse y ella se volvió al elevador, no entró, espero a que el dolor bajara un poco y frotó la zona de nuevo.
-Que chico tan raro, ni modales tiene, por… por lo menos debió haber pedido perdón, pero no! Ya nadie hace eso, solo la gente amable! Pero creo que ya nos estamos extinguiendo! - Se decía a ella misma mientras pensaba en lo de hace un momento, enfatizando algunas palabras haciendo notar su enojo, Sakura maldijo el elevador por el momento y pensó que si caminaba más se lastimaría o el dolor aumentaría, con cuidado regresó al lugar, quizás más adelante encontraría el momento para explorar; tomó las llaves y entró por una puerta trasera donde los empleamos entraban al local de helados.
Miró durante un rato el lugar, después observo su reloj para darse cuenta que aún le faltaban algunos minutos para que iniciara su turno, cerró la puerta y abrió dos ventanillas suficientemente grandes para que la gente observara que los helados yumiko ''volverían a la vida'', la gente se detuvo al mirar con extrañez que aquel local que había estado cerrado durante años, abriría al fin.
Sakura se percató de todas esas miradas, y decidió cerrar las ventanillas, pues, aún faltaba la limpieza; estaba a punto de cerrar cuando un chico llamó su atención.
-Este… disculpa, Sa…Sakura Ha… Harugo? – Sakura miró al chico con duda, y enojo, pues leía un pequeño papel pegado en una caja. – See, debes ser tú –
-Es Haruno… ¡Oh Dios soy yo!, ¿qué es eso?- apuntaba a la peculiar caja que describía su nombre.
-Oh, claro, entonces, te entrego esto, el señor gerente me mandó esto para ti, no hay devoluciones.-
Y antes de que Sakura pudiera abrir la boca, el chico se había esfumado.
Dejó la caja arriba de uno de esos muebles donde se posicionan los helados para luego cerrar las ventanillas, y encender las luces para tener un poco de privacidad.
Tomó las llaves y abrió la caja con facilidad, al ver lo que contenía rió un poco pues, nunca se esperó lo que contendría.
Así pues, fue sacando una cosa por otra con curiosidad; lo que contenía era el chaleco distintivo de ''Helados Yumiko'', junto con… un desinfectante y una esponja, vaya que si tenían en cuenta que el lugar era un asco, y al final venía una carta y otro papel.
Primero leyó la carta:
''Señorita Haruno:
Sé que es difícil empezar cuando algo está lleno de polvo, por eso le envío un desinfectante con aroma a cerezas y una esponja para que el trabajo sea menos, creo que te preguntas que qué harás, pues no te preocupes, la mercancía la acabo de mandar, entonces, te llegará en unos escasos minutos, ahora estoy en mi oficina hasta el último piso de Komakurene, por si ocupas algo ahora estoy ocupado pero siempre tendrás ayuda de alguien,... se me olvida algo... lo sé… cierto, te dejo el chaleco de talla chica, recién lavado y tu horario ha de estar por ahí, sé que me veo muy preocupado, pero es mi deber, … se que podrás sola con esto, Guy.''
¿Su horario? Rápidamente buscó entre la caja donde estaba el papel que anteriormente había visto, veamos… los lunes de 2:00 pm a 8:00 pm de la tarde que cansado, martes de ¡¿2:00 pm a 9:00 pm? Cada vez se iba arrepintiendo de lo ocurrido, miércoles de 2:00 pm a 10:00 pm ¿qué esto iba aumentando?, jueves 2:00 pm a 10:00 pm, y viernes de 2:00 pm a… 10:40 pm! ¿¡Como en viernes! ¡Era el día donde descansaría!, pero bueno, hablando de una heladería nada se esperaba, y Sábados de 11:00 am a 7:30 pm. Vaya, que locura, esto parecía volverle loca y apenas era su primer día; daban la 1:49 y ella estaba nerviosa, después de leer el horario se había puesto a limpiar y al terminar, se perdió en una revista de chicas que ella cargaba, cuando oyó a alguien tocar una de las ventanillas.
Abre la ventanilla y el hombre pudo ver que estaba todo en buena condición.
-Disculpa pequeña, ¿aquí son los helados a los que me enviaron verdad?, solo es para las dudas…-
-Si si, aquí es- contestaba con una sonrisa…
Continuará (:
