-¿Mi estilo de pelea?, es una mezcla entre mentir,
robar y engañar; soy como un ninja, pero mejor-.
Ranma.
Debido a la ofensa de llamarla débil impulsó a Tsunade a sujetar del cuello al enclenque sujeto y estrellarlo contra un árbol, sin soltar a su presa y alzándolo en vilo, preguntó con amenazadora voz
-¿A quién estas llamando débil, idiota?-.
Ranma no contestó, se limitó a juzgar las habilidades de la chica, y llegó a la conclusión que podía tener una sesión de sparring con la rubia.
Ranma inició liberándose del fuerte agarre de Tsunade golpeando el nervio cubital. El impacto afecto la solidez en la mano de Tsunade obligándola a soltar por un instante a Ranma. Ranma continuó su ofensiva; aprovechando la cercanía de la mano derecha de Tsunade, sujeto con ambas manos los dedos de la hermosa kunoichi al mismo tiempo que hacía presión en contra de la flexión natural de ellos.
-Nervios, no importa que fuerte seas, a los nervios no les puedes decir que no- pensaba Tsunade mientras que, debido al dolor en los dedos un arco reflejo obligó a su cuerpo a perder la compostura y permitir una abertura en su guardia.
La apertura duró menos de medio segundo, tiempo suficiente para que Ranma impactara una sólida patada en el plexo solar de la rubia. Ella lo soporto y era su turno de atacar.
Ella aprovecho su cercanía con su objetivo por medio de un impecable golpe de su mano izquierda, un golpe que inició en la cintura de Tsunade y formó una curva en el espacio y su destino fue el rostro de Ranma.
-Dolió, vaya que sí dolió; siento más golpes, puedo escuchar campanas en mis oídos y sentir mis costillas crujir, nada serio; la chica ya liberó su coraje, ya se divirtió-.
-Piensa rematarme, y lo hará con una patada descendente, usa el sol para cegarme, mi cerebro se entretiene en memorizar su esbelta figura y mientras lo hace me dice que debo evitar su talón; toda la fuerza de su ataque está en su talón. Si toca el suelo lo hará añicos igual mi cuerpo si llega a tocarlo-.
-Salto hacía ella con los brazos extendidos, y sujeto su bien torneada pantorrilla. Impulso mis piernas hacía adelante como un trapecista e impacto ambos riñones. Ahora ella golpeará el suelo, no con su talón sino con su cuerpo, no puedo evitar burlarme, pienso en sus pechos haciendo la labor de unas bolsas de aire.-
-El suelo se cimbra y se hunde por la fuerza del impacto. Creó que es suficiente, pero veo que ella se levanta, se sacude el polvo y vuelve a cargar. Utilizo mi más poderosa técnica, la manipulación-.
-Entre más peleemos, menos tiempo te queda-.
La kunoichi reconoce que herir a su guía no es buena idea y acepta la velada sugerencia de parar el combate. Al mismo tiempo Tsunade veía como los hematomas que padecía Ranma habían desaparecido. Pero antes de aceptar el empate quiere dejar en claro algo.
-¿Aún crees que soy débil?-.
-No es debilidad física de lo que me refería, sino de mente; y no sólo tú sino también tu mundo es débil-.
-¿Quieres decir que somos tontos?-. Dijo una cada vez más enojada Tsunade.
-Jusenkyo está lejos, te explico en el camino-.
Mientras atravesaban el paraje donde se encontraban, Ranma hablaba. Tsunade pronto sabría que Ranma hable es peor que un cataclismo.
-Déjame entender, en tu mundo los ninjas son vitales, y ¿buscan la paz?. Pero, si el mundo está en paz, nadie necesitará ninjas. Y si tu abuelo fundó una aldea con el propósito de cuidar y educar a los más jóvenes, ¿Por qué permitían que alguien se graduará de la academia y fuera a misiones peligrosas a los doce años?. Si las aldeas desconfiaban una de otra ¿Por qué a nadie le preocupo que sus Bijus desaparecieran sin razón alguna?. Si sabían que las emociones intensas son una manera de perder el control del Biju ¿Por qué nadie se preocupó de cuidar de Naruto?. Si Naruto repitió la Academia por lo menos un par de veces ¿Cómo se graduó al mismo tiempo que Sasuke, que es un genio?. Si Naruto era tan mal estudiante ¿Cómo logro robar un pergamino con técnicas secretas y por lógica muy custodiado y tal vez cifrado?-.
En este punto, Tsunade ya quería matar a Ranma, una concentrada aura de chakra la envolvía y solo desaparecería cuando satisficiera su deseo de lastimar, y mucho a Ranma. Ranma no le importó o simplemente no notó la conducta de Tsunade. Y continuó.
-Y si Jiraiya tenía el Modo Sabio ¿Por qué no derrotó a Orochimaru y evitaba la muerte del Tercer Hokage?-
Tsunade no soporto más, y menos si hablaban de sus compañeros de equipo. Se detuvo y dijo con una voz serena pero llena de autoridad.
-Cállate, no los conociste, no te atrevas hablar de ellos, mucho menos tú ¿Qué puedes saber de amistad?, estoy segura que tu "amigo" sólo es imaginario-.
Ranma no le dio importancia, eso aparentaba, pero vivir sin un amigo siempre es difícil. El viaje continuó en silencio. Ranma mientras tanto, repasaba una y otra vez su vida para encontrar la razón por la que era malo para tener amigos.
La encontró en su padre y en su forma de educarlo; robar, mentir, y engañar era la esencia de su arte. No había tiempo de hacer amigos, ni para amar, ni para odiar; sólo para engañar, mentir y robar. Al menos los ninjas tenían algo por que luchar, en cambio Ranma sin Akane no tenía nada que defender, nada por que dar su vida. Parecía que al final al que habían engañado, mentido y robado, no solo su vida, sino su razón de ser era a Ranma.
-Detrás de esa colina hay una ciudad, y ahí está la forma de viajar a China-.
La extrema seriedad y cierto aire de tristeza que reflejaba Ranma despertaron la compasión de la kunoichi.
-Lo siento, no quise hacerte sentir mal; estaba enojada y…-
-Olvídalo, tienes razón, mi amigo es imaginario-.
-¿En serio?- preguntó una incrédula Tsunade.
-En parte, yo no llamaría amigo a alguien que me quiere matar-.
Tsunade no se sorprendió, en su mundo, los amigos terminaban matándose entre ellos, lo crucial no era que quisieran matarse, sino el porqué. Y precisamente eso pregunto Tsunade.
-¿Cuál es la razón para que él quiera matarte?-
-Le ganaba los mejores almuerzos en la escuela-.
Tsunade no sabía que decir.
-¿Así que esto es viajar en avión?- .
-No precisamente, no tenemos pasaportes, ni lo más importante, dinero-.
-¿Y cuánto más estaremos escondidos en esta caja?-
-Unas diez horas, mientras tanto, cuéntame más sobre Naruto-.
Tsunade comenzó su relato.
-¡Azura¡- interrumpió Ranma a Tsunade cuando escuchó esa palabra. -¿Te refieres al lugar donde tienen escondido al padre de Marcus?-.
Tsunade sólo acertó a contestar con un -¿Eh?-.
-Si, Adam Fenix, Marcus, pelotón delta, Gears of War, videojuego; ¿nada de eso te es familiar?-.
Tsunade alzó la voz, sus ojos se volvieron dos perfectos círculos que a pesar de su blancura expresaban el enojo en su máxima expresión, sumado a la amenazante exhibición del atlético brazo de Tsunade provocó que Ranma se asustara.
-¡Idiota!, no se de lo que me hablas, ¡y no dije Azura, dije Ashura!-.
Después del susto Ranma replicó, alzando la voz también.
-¡Lo siento!, ¡pero recuerda que viajamos de polizontes, así que no hagas ruido!-. Afortunadamente nadie escuchó los gritos, o más bien hicieron como que no los escucharon. El viaje llegaba a su fin.
-…y eso es todo sobre Naruto-.
-No te preocupes, tenemos una oportunidad para ganar-.
-¿Por qué lo dices?-. Preguntó Tsunade, preocupada.
Ranma notó esto; y con una arrogante sonrisa contestó:
-¿Y tú, por qué tan preocupada por alguien que tardo más de dos años en darse cuenta que el Kage Bunshin también sirve para ganar experiencia?-.
Mientras estiraban sus entumidos músculos, Ranma decía:
-Esto es China, aquí está Jusenkyo; por cierto, ¿mencionaste Ashura? ¿Verdad?-.
Tsunade se limitó a asentir. Ranma meditó un poco y susurró
-Ashura, me suena familiar-.
