El Refugio

Después de unos pocos minutos, en los que Harry y Ginny, no hicieron mas que cubrirse los ojos de los pequeños remolinos de arena que Lily creaba a su paso, mientras que Modubine trataba de rescatarla de algunos que se la llevaban, finalmente vislumbraron una bonita casa a unos cuantos metros de donde ellos caminaba. El Refugio, la casa de Bill y Fleur, estaba algo desvencijada y oxidada por la sal del mar, pero grande y elegante como la primera vez que la conoció.

Cuando recién estaban acercándose a la puerta, una mujer preciosa, con una larga cabellera rubio platino, y expresión radiante, salio a recibirlos a la entrada.

Ginny, torció un pocos los ojos al ver a su cuñada.

-Ginny, Haggy… ¿Cómo están?... los hemos extgañado muchísimo- dijo Fleur, con su acostumbrado acento francés, mientras les daba un beso a cada uno.

-¿Cómo estas, Fleur?... vinimos de visita- dijo Harry, aparentando calma y serenidad.

-Hola, Fleur- se limito a decir Ginny- ¿esta Bill en casa?

-No, aun no llega… Lo llamagon de Ggingotts y se fue muy tempgano en la mañana. Pero Ted esta aquí, ya volvió de su viaje con Chaglie. Me alegga tanto que estén aquí, ayeg Gon y Hegmione avisagon que vendgian, así que ya podgemos estag todos juntos- dijo Fleur, sonriente.

-¿De verdad?- dijo Harry, emocionado por ver a sus amigos nuevamente.

-Si ellos vendgan para el almuegzo, pog favog pasen- dijo Fleur, indicándoles la entrada

Una vez dentro, Lily ya había dejado de provocar los remolinos de arena, y los tres tomaron asiento en la sala de los Weasley.

-Modubine, por favor, entrégale la comida que trajimos a Fleur- dijo Ginny.

-Si señora- dijo Modubine y se apresuro a acercarle una gran canasta a Fleur, quien la tomo y dijo:

- Gracias, no se hubiegan molestado. Estaba pensando en haceg una cagpa afuega pego cgeo que sega mejog si comemos aquí dentgo, pogque allá esta haciendo mucho fgio. Disculpen voy a dejag esto en la cocina- dijo dirigiéndose hasta la otra habitación, luego se paro en seco y se dio la vuelta- ¿Lily podgias ig a despegtag a Ted?

- Si tia….- dijo Lily y subió rápidamente las escaleras que conducían a los dormitorios.

Mientras Fleur estaba acomodando la comida que ellos le llevaron, en la cocina, unas voces se escuchaban fuera.

- Tu sabias que detesto la esclavitud y no se te ocurre mejor regalo que un elfo. ¡Eres realmente increíble, Ronald Weasley!- decía la voz de Hermione, notablemente exasperada.

-Hermione, el medico dijo que no debías enojarte. ¡Vamos! Pensé que ahora necesitarías ayuda con los quehaceres de la casa- imploro Ron.

- Ya lo decidí, le daré la libertad a ese elfo- señalo Hermione, mientras tocaba la puerta de la casa.

- Cgeo que ya llegagon- dijo Fleur, mientras abría la puerta principal- Hola Gon, Hegmione….¡Huguito!... pasen, pasen…pog favog.

- Hola Fleur- dijeron Ron y Hermione al unísono.

-¡Harry!¡Ginny¿Qué hacen aquí? Pareciera que nos pusimos de acuerdo en invadir a Bill y Fleur- dijo Ron, saludándolos.

-¿Y Lily?- pregunto Hermione, mientras miraba alrededor.

- Esta despegtando a Ted, ya saben lo bien que se llevan esos dos- dijo Fleur, riendo.

Fleur termino de decir eso, y se escucharon unas carcajadas provenientes de la escalera.

- ¡Hazme girar mas fuerte Teddy!- gritaba Lily.

Vieron bajar a un joven muy apuesto, a pesar de su extravagante aspecto, de ojos grises y cabello azul, estaba algo despeinado y estaba usando una bata color esmeralda. Ted Lupin había encerrado a Lily en una burbuja y la hacia girar en el aire. La niña estaba muerta de la felicidad.

-¡Mira papa! Estoy volandoooooo- decía Lily, mientras maurice la hacia girar mas rápido.

- Ted, baja a Lily, por favor… Se va a marear- decía Ginny, viendo, con cara de preocupación a su pequeña, que daba peligrosas vueltas en el aire.

-Yo también quiero- decía Hugo, mientras veía a la divertida Lily, que giraba en su burbuja.

-No hijo, Lily ya va a bajar ¿verdad?- decía Hermione, mirando a Ted, quien rió.

- ¿Cómo están todos? Hacia ya tiempo que no nos veíamos- dijo el joven, saludando a las visitas- Disculpen que los reciba así, nadie me aviso que iban a venir.

-¿Qué haces aquí, en casa de Bill¿No se suponía que irías a visitarnos primero a nosotros?- dijo Ginny.

-Se suponía, pero llegue en la madrugada y Charlie insistió que quería venir a la casa de su hermano. Tal vez me ocupe de los dragones hasta que Harry me consiga algún trabajo en el Ministerio- dijo Ted.

Harry vio que su hija, "nadando" en la burbuja, se acerco hasta Hugo y el, mirándola, anonadado, quiso tocar la burbuja que sostenía a su prima.

Un ruido sordo hizo que todos regresaran la mirada hacia los dos niños. Lily estaba tirada en el suelo gimiendo fuertemente, por el dolor que le había provocado la caída.

Harry se abalanzó rápidamente sobre su hija y la levanto en brazos.

-¿Te duele mucho, cariño?- le dijo a la niña que no paraba de gritar.

-¡Hugo! Mira lo que le hiciste a tu prima. ¡Ted¿Ves lo peligroso que es eso?- gritaba Hermione, enojadísima.

-No pasa nada ¿verdad Lily? Además bien merecido lo tienes por traviesa- dijo Ginny.

-Déjame veg, Haggy- dijo Fleur, revisándole el brazo a la pequeña Lily- No es nada pequeña, ven te llevage arriba….

-No, yo la llevo…. Lo siento Lily… ya no vamos a poder jugar con esa burbuja. Pero te voy a contar una historia…..- decía Ted, mientras llevaba cargada a Lily, por las escaleras.

-Me disculpan un momento, enseguida geggeso. Ya saben que están en su casa…. Le llevage una poción a Lily paga que se mejoge….No, no Haggy quédate ahí, no es nada, solo esta asustada- dijo Fleur sonriendo, y bajo hasta el sótano.

-¡Estos niños!- dijo Hermione, mirando a su hijo, que estaba apenadísimo.

La tarde transcurrió de lo mejor; Lily se recupero rápidamente con la poción que le dio Fleur. Luego de almorzar, Teddy, Hugo y ella se la pasaron jugando en el jardín, mientras Modubine decoraba la tumba de Dobby. Alrededor de las tres de la tarde llego Bill, del trabajo y Charlie despertó. Tuvieron una tarde divertidísima, acompañada de cerveza de mantequilla y licor de snorks (un nuevo trago que Ted y Charlie, trajeron de una pequeña ciudad de Rumania). Hacia ya tiempo que no se reunían casi todos juntos. Harry hasta había olvidado lo sucedido esa mañana, con respecto a la cicatriz. Ya se sentía un poco mareado, cuando vio a Lily llorar, porque se había hincado un dedo, y fue cuando la recordó a su lado, luego de que el se derrumbara por el dolor de la cicatriz.

-Tengo algo que decirles- dijo, seriamente, ahuyentando toda la risa y diversión de sus acompañantes.

-¿Qué sucede Harry?- pregunto Bill, arrugando el entrecejo.

Harry miro de reojo a Ginny, a quien se le esfumo la sonrisa de la cara, de un instante a otro- Creo que ustedes deben saberlo…No creo que sea nada importante, pero hoy volvio a dolerme la cicatriz- dijo, arrugando la frente, ya previendo la actitud que sus amigos iban a tener.

-¡Oh, por Dios!...- Ahogo en un grito Hermione.

-¿Volvio?- dijo Charlie, con la mirada ensombrecida.

-No, no puede volver…¡Ya lo mataste!- exclamo Ted, sacado de sus casillas, con el rostro trastornado por la rabia.

-¿Quieges decig que otga vez esta vivo?... ¿Cómo puege seg eso posible?- exclamo Fleur, anonadada.

-¡Maldición, responde!- exclamo Ron, al ver la cara de ignorancia que tenia Harry.

-No lo se, no se nada… Simplemente me dolió, pensaba en lo que estábamos todos sin el y comenzó a dolerme. Creí que merecían saberlo, no quería asustarlos, simplemente quería que lo sepan- respondió, suplicante. Harry sabia cuanto había sufrido la familia Weasley por culpa de Voldemort, y comprendía la aflicción de todos ellos.

-¿Viste algo?- pregunto Hermione, ansiosa.

-No¿no les estoy diciendo?… solamente me dolió y luego paso… Simplemente eso- respondió Harry.

-Creemos que solamente fue un vestigio propio de la cicatriz- argumento Ginny, algo que, Harry estaba seguro, ninguno de los dos creía.

-Pero no te ha dolido en diecinueve años ¿no?- pregunto Charlie.

-Tal vez eso sea una señal de que no esta sucediendo nada…- dijo Fleur.

-Tal vez… pero supongo que no hay nada de preocuparse. Cuando llegue a casa, averiguare algo, aunque no creo que el haya regresado. Es técnicamente imposible. Tu eras el ultimo horrocrux y murió esa parte de tu alma, la que estaba conectada a Voldemort ¿no? Por eso no viste nada… solo es la cicatriz Harry…. Pero para que ya no estés preocupado investigare- le dijo Hermione, intentando tranquilizar a todos.

Al terminar la frase de Hermione, Ted salio de la casa, sin decir palabra alguna. Harry se sintió un poco culpable, por la reacción del muchacho y decidió salir a ver que le sucedía. Afuera ya estaba oscuro y la helada brisa marina lo sorprendió, ya que dentro de la casa había un calido ambiente, vio al muchacho no muy lejos de el.

-¡Ted!...¡Ted!- gritaba Harry, mientras que el muchacho caminaba, directo hacia el mar, por la inestable arena, sin detenerse- Ted, por favor, ven acá….

El chico se detuvo en seco y cuando Harry estuvo cerca se dio vuelta, con la cara abnegada en lagrimas, que Harry supuso estaba conteniéndolas allí dentro.

-¿Quién te crees, Harry¿eh¿Cómo puedes venir a decirnos cualquier tontería sin saber si es cierto o no?- exclama el muchacho, con rabia.

-Calma Ted… pensé que seria bueno que lo supieran…deben saberlo- explico Harry, tratando de tranquilizar a su ahijado.

-¿Calma¿me pides calma¡No conocí a mis padres porque ese desgraciado los mato!- exclamo Ted, mientras las lagrimas brotaban de sus ojos. Su cabello había adoptado un color rojo flamante- Eres un idiota, claramente no entiendes nada

A Harry le colmo la paciencia y recordó su infancia- ¿Qué no entiendo nada? Voldemort mato a mis padres también y con su propio puño. Al menos a ti no te quiso matar, a mi me persiguió siete años de mi vida, en los que no podía vivir tranquilo. Mato a casi todos mis seres queridos… mi padrino, mi profesor, mis amigos, mi familia…. ¿Y que me dices de mi infancia¿no te han contado a caso como viví¿Sabias que viví once años con mis tíos muggles que no me daban de comer mas que un pomelo y que dormía en un armario? No podía hacer nada digno de un ser humano, y por poco tenia un primo al que se le permitía tratarme como un saco viejo. Usaba su ropa vieja y raída…. No tuve una familia, ni sabia nada de mis padres… Dime Ted… Es verdad que te faltan tus padres ¿pero viviste algo de eso¿Ahora quien es el que no entiende nada? Entiendo perfectamente tu dolor, pero esto es algo con lo que todos debemos luchar, debes entenderlo. Les cuento lo que sucede porque ustedes deben saberlo y ver porque camino vamos. Yo te debo rendir cuentas, somos una familia todos y todos debemos ayudarnos… ¿lo entiendes?

-Lo.. lo siento, Harry. Pero necesito estar solo- dijo el muchacho, secándose las lagrimas.

-Esta bien, yo ya me voy… Ted, te esperamos mañana en casa ¿esta bien?- dijo Harry, mientras volvia sobre sus pasos, hacia la casa.

El muchacho se quedo pensando y asintió con la cabeza.