Todos los personajes son de sus respectivos autores.

Perspectiva de Issei.

Después de la segunda paliza de mi vida, dure más tiempo en estado de reposo.

Ahora no podía evitar sentirme fatal por la situación de mi ama.

Esta ahora está comprometida con el hombre que más aborrece.

Los días pasaron, ella estaba cada vez más decaída.

Desde entonces me he puesto a hacer lo único en lo cual he llegado a considerarme útil, esto era hacer contratos.

Asia también había intentado calmarme, pero yo no podía aceptar su ayuda después de haberle fallado a aquella que la había revivido.

Acá ciertos sucesos como lo de Akeno absorbiendo el exceso de magia tampoco se verá, obviamente ya sabrán porque, ¿no? Y la reunión en la casa tampoco sucederá.

Cierto día llegue cansado a la casa, Asia parecía un poco preocupada por algún extraño motivo, pero debido a mi cansancio no le había prestado atención.

Grave error.

Cuando entre y llegue a la sala de estar me encontré a mi madre con dos chicas completamente desconocidas.

Recuerdo que al ver lo que sujetaba la chica peliazul mi piel se había empezado a erizar.

La chica que la acompañaba empezó a comportarse con familiaridad conmigo.

Yo sinceramente no sabía porque lo hacía, pero luego mi madre me había explicado que ella era mi ''amigo'' de la infancia.

Intente entablar una conversación con ella, y a la final terminamos hablando de aquellos tiempos de juventud.

Durante 30 minutos olvide lo terrible que llego a volverse mi realidad.

..

.

El tiempo había pasado y luego me encontraba en la academia junto al club de investigación de lo oculto y aquellas desconocidas, claramente hablo de la peli azul llamada Xenovia y la castaña amiga mía llamada Irina.

Estas llegaron explicándonos del robo de algo llamado ''espadas sagradas'', pero cuando mencionaron lo último Kiba mostro una expresión de Odio y desprecio.

Yo decidí callar ante esa acción, y sentía que yo era ajeno a esa situación por algún extraño motivo…

Lo más probable es que se debiera a que yo sentía que ya no servía para nada en este grupo.

(¿En serio alguien que le falla a su rey puede opinar en una situación como esa?) –pensé.

La presidenta un poco preocupada solo pudo pedir que ayudara en caso de que la situación se pusiera fea.

Eso se debía a que Kiba había retado a una pelea a ambas chicas.

Estas eran portadoras de dos de las siete espadas Excalibur.

Yo durante un tiempo había considerado a Kiba como alguien fuerte, pero después de ver como aquella peliazul lo había humillado, ya no sabía cómo pensar.

Es increíble que de algún modo me las apañe para evitar que acabaran con su vida, esto se debió a que me toco insistirle a Irina que por favor no lo hiciera, esta última había logrado que su compañera se detuviera a cometer un asesinato.

Despues de eso Kiba dejo el lugar, pero yo nunca pude decirle nada para detenerlo.

(¿Acaso soy alguien que puede opinar en este momento?) –me pregunté mentalmente.

Después de eso, mi ama se puso a llorar.

Eso era algo que no podía soportar, y parecía que el motivo era porque después de eso Kiba podría considerarse un demonio renegado.

Los días pasaron, y yo intentaba contactarme con Kiba, pero mis esfuerzos nunca dieron frutos.

Cierto día Koneko me dijo que no quería perder a su sempai.

En reacción a eso sentía que todo era mi culpa, ¿Algo hubiera cambiado si yo hubiera hablado con él?

No, lo más probable es que no lo hubiera hecho.

O al menos eso hubiera querido creer.

Es gracioso porque nos llevamos a Saji con nosotros, y como si del guion de una novela se tratara, nos habíamos encontrado con las enviadas de la iglesia.

Después de una breve explicación les pedí el permiso de ayudarlas a recuperar sus espadas, pero esto con la condición de que ayudaran a que Kiba volviera a la normalidad.

Esto se debía a que todo era por culpa de un odio incondicional a toda espada sagrada existente.

Las chicas accedieron a recibir nuestra ayuda, y eso se debía a que le habíamos brindado algo de comer.

Después de conseguir su aprobación logre hacer que Kiba se reuniera con nosotros.

Las cosas terminaron saliendo bien, y eso fue algo que me alegro.

Luego Kiba solo me preguntó. –Issei-kun, ¿Por qué hiciste esto?

Y yo por inercia solo pude decir. –porque luego la presidenta se preocuparía por ti.

Él pudo captar lo que intente decirle, y también llegue a agradecer que ninguno de los miembros del clan me mirara de mala manera después del error que yo había cometido.

Este fue permitir que Raiser ganara la revancha.

Hubo un tiempo que decidimos hacernos pasar por sacerdotes para investigar.

Y cierta noche nos habíamos encontrado con Freed y un anciano que se llamaba Balba.

Después de eso, inició una batalla que parecía no tener remedio, pero esta llego a inclinarse parcialmente a nuestro lado cuando Saji nos había brindado ayuda con su Sacred Gear.

Es gracioso porque los tres espadachines corrieron detrás de Freed y el viejo cuando este último logro hacer que el primeramente mencionado se escapara del agarre de Saji.

Cuando íbamos a dejar el lugar nos vimos atrapados por Sona Sitri y Akeno, pero extrañamente la presidenta no estaba con ella.

La pelinegra solo pudo decirnos mientras suspiraba. –Rias estaría decepcionada de ustedes, pero comprendo que hayan intentado esto para evitar que Yuuto-kun se volviera un renegado.

A comparación de Saji que se llevó mil nalgadas, Koneko y yo sólo nos llevamos un sermón.

¿¡Por qué soy tan débil!? ¿Por qué las cosas están saliendo así? –fue lo único que pude preguntarme al pensar en el giro de los acontecimientos.

No sabía cómo sentirme, sentía que todo lo que había pasado era por mi culpa.

De un momento a otro pude sentir una presencia hostil, al darme la vuelta solo pude ver a Irina en una situación crítica mientras tenía un mensaje con ella.

Este solo decía que él ya se había puesto en contacto con la presidenta, y que me esperaba en la academia Kuoh junto al resto de los miembros del club.

Unos segundos después de eso me llego un mensaje de Akeno diciendo que llegáramos a la academia.

Le encargue a la presidenta del consejo estudiantil que por favor se encargara de Irina, obviamente estaba hablando de Sona Sitri.

También le pregunte a Saji acerca de si sabía dónde estaba Kiba.

Este solo pudo negarlo, pero luego intento animarme diciendo que eso significaba que él estaba bien.

Por parte de las chicas, hablaban de quien vendría a ayudarnos.

Terminada nuestra conversación, entramos a la academia, obviamente la presidenta estaba con nosotros, pero ella ya no parecía ser la misma de siempre.

(No, no puedo pedirle que sea la misma de siempre después de todo lo que ha pasado.) –Es lo que pensaba.

En este caso Akeno se encargó de liderar la situación como la mano derecha de la presidenta.

Como no tengo ganas de repetir todo nuevamente, haré esto más resumido :v

Una batalla de desgaste contra el perro guardián del inframundo había iniciado.

Con suerte Kiba llego para terminar con la vida del Cerbero.

Y un segundo perro fue asesinado por Xenovia.

Al cabo de un tiempo donde una serie de eventos como la reconstrucción de la espada Excalibur con la mayoría de sus fragmentos, y su nueva destrucción a manos de la Durandal y el Balance Breaker de Kiba, nos encontrábamos en una situación de cuidado.

Faltaba el liderazgo de nuestra ama, y aunque Akeno intentaba hacer lo mejor que podía, no llegaba a sonar tan segura como lo hacía la presidenta.

Kokabiel solo pudo hablar entre risas. -Sekiryuutei, carga todo el poder que puedas y dáselo a otra persona.

Por un momento pensaba que podía dárselo a la presidenta, pero por su estado de ánimo no lo veía posible.

Xenovia y Kiba seguían intentando vencerlo, pero no importaba cuando lo intentaran, Kokabiel siempre los humillaba.

(Vamos, piensa, piensa.)

No se me ocurre nada, la presidenta está fuera de lugar, y todo es por culpa de mi inutilidad, el tiempo se está acabando, y no se me ocurre nada.

En otro lado.

He leído los reportes de mi ''Rival'', pero es más decepcionante de lo que esperaba. –decía un hombre en armadura.

[Estoy de acuerdo, pero, ¿Qué piensas hacer con él?] –pregunto una extraña voz.

No sé, sinceramente lo veo como un caso perdido, hasta se ve que no sabe qué hacer, y si acabamos con él tocaría esperar años para que vuelva a reaparecer otro portador. –dijo el hombre de armadura nuevamente.

[¿Que planeas hacer?] –preguntó la extraña voz con curiosidad.

Esperemos a ver qué hace. –dijo con indiferencia el portador de la armadura.

Detalle conveniente: Digamos que Vali no sabía que había un tiempo límite para detener a Kokabiel.

De vuelta en el campo de batalla.

No importaba que pensara, no había respuesta aparente.

Lo único que me preocupaba era el par de espadachines que seguían luchando, y de igual forma seguían siendo apaleados.

El tiempo corría, y esto me hizo olvidar un importante detalle.

Que teníamos solo 20 min para detener a Kokabiel.

Por algún extraño motivo sentía como si el tiempo se detuviera, probablemente fue una reacción a lo que se venía.

Cuando me di cuenta, me había despertado rodeado de un montón de escombros

Me dolía todo el cuerpo, y podía sentir como tenía un montón de huesos rotos.

De alguna manera logre salir de los escombros que me estaban rodeando, pero al salir solo pude encontrarme con cierto pelirrojo que había visto hace un tiempo, este era el Maou Lucifer, y también hermano de la presidenta.

¿Qué paso? –pregunté sin saber nada de lo que había pasado.

¿Dónde está Rias? –me pregunto el pelirrojo.

¿La presidenta? No sé, ni siquiera sé que ha pasado. –respondí sin saber lo grave de la situación.

La ciudad se ha visto destruida, ahora estamos buscando sobrevivientes, pero parece que no hemos tenido suerte. –dijo con seriedad el pelirrojo.

¿Pero que es-…?

No pude terminar de hablar porque recordé que teníamos un tiempo límite.

(Papá, Mamá.) –pensé.

Demonios ¿Y el resto de los miembros del club? –pregunte con algo de esperanza de que no hubiera pasado lo peor.

Volveré a repetirlo, no hemos encontrado a nadie, ni siquiera sus cuerpos. –dijo el Maou.

Entonces, ¿Pueden estar bien? –pregunté.

Posiblemente Kokabiel huyo con ellos. –dijo el Maou dejando el lugar.

Este obviamente me llevo con él para que trataran mis heridas.

Él me dejo en una sala médica donde me estaban tratando, pero lo que él no sabía, es que yo escuchaba lo que él estaba diciendo afuera de la habitación.

Sí, los chicos del clan de mi hermana han desaparecido junto a ella, pero solamente el Sekiryuutei quedo en el lugar de los hechos. –dijo claramente el Maou afuera de la habitación.

No, no tengo la intención de tomar represalias contra él, estoy seguro que eso es algo que Rias no me perdonaría. –dijo el Maou.

Esas palabras me alegraban un poco, pero eso solo me hacía preocuparme cada vez más.

(Chicos, ¿Están bien? ¿Dónde están?)

Mientras pensaba, el pelirrojo volvió a entrar a la habitación.

Sekiryuutei, ¿Cómo te encuentras? ¿Ya estás mejor? –preguntó el Maou.

Solo pude asentir a sus palabras mientras le mencionaba acerca de mi preocupación.

No debes preocuparte por eso, ellos deben estar con vida, y lo más probable es que Kokabiel piense usarlos como botín de guerra, así que lo más probable es que todos estén sanos y salvos. –dijo el Maou intentando calmarme.

Yo no pude evitar entender la preocupación de aquel hombre, pero decidí mantener la compostura.

¿Y mis padres? ¿Y los miembros del consejo estudiantil? –pregunté.

Los primeros han muerto… Y los últimos también están desaparecidos, así que quizás también están en la misma situación en la que están mi hermana y su séquito. –dijo el Maou con voz apagada.

No pude evitar quedarme impactado, pero la impotencia no me permitía hablar.

Cuando me di cuenta, estaba haciendo un mar de llantos por la pérdida de mis progenitores.

Y sin darme cuenta…El Maou pelirrojo se estaba disculpando conmigo. –puede que esto no cambie nada, pero al menos te puedo decir que yo asumiré la responsabilidad por haber tardado en llegar a ayudarlos.

Quería hablar, quería decir cómo me sentía, pero algo me decía que quizás, y solo quizás… Aun no era el momento.

Segunda parte, posiblemente esta historia termine con solo tres o cuatro capítulos, pero como se dijo en el capítulo anterior, esto termina vuelto una mi**da :v.