Hacia un día esplendido y caluroso en el Going Merry, y el primero en levantarse era, como siempre Sanji, que se iba a la cocina a preparar el desayuno para todos. Pero lo que se encontró allí no era lo que esperaba, allí estaba Nami haciéndose un café.

-Nami- san,¿Qué haces aquí?, tan temprano…- dijo Sanji confuso.

-Es que no podía dormir…- no quería girarse hacia el cocinero, pero sabia que sino lo hacia era peor.

-¿Qué te pasa en los ojos, Nami?,¿Has llorado?- dijo Sanji muy preocupado.

-No , es porque no he dormido lo suficiente, Sanji-kun. ¿No te importa que este aquí contigo?- dijo Nami triste pero serena.

-No, no que va.¿Quieres que te prepare algo?...

-Gracias, me podrías acabar de hacer el café que estaba haciendo, lo mío no es cocinar, jeje- se rió, pero no fue una sonrisa agradable más bien amarga.

-Si, si claro. Tu siéntate y ahora te lo preparo- dijo Sanji sin rechistar.

Cuando Nami estaba con la cabeza apoyada en la mesa rodeándola con su brazos y Sanji haciendo es café, entró alguien a la cocina, era Zoro.

-¿Qué haces tan temprano aquí marimo?- dijo Sanji sorprendido, pero lo que no se esperaba era que el espadachín ni siquiera lo miró, sino que miró enseguida a Nami.

-No es de tu incumbencia Sanji…- dijo Zoro tranquilo.

Nami no se movía lo más mínimo seguía en la misma posición, aunque notaba que Zoro la miraba.

-¿Por qué estas aquí tan pronto?- preguntó Zoro a Nami.

-….- Nami no contestaba.

-Dama mía, aquí está su café.- dijo Sanji caballeroso.

-¡¡Nami te he hecho una pregunta!!- dijo Zoro, que se sorprendió de sus propias palabras.

-¡¡Cerebro de músculo déjala!!- dijo Sanji protegiéndola.

-Sanji-kun, gracias por el café…- dijo Nami levantándose- y Zoro estoy aquí tan temprano y no he dormido porque soy débil,¿no?- dijo esto ultimo con tono sarcástico.

Sanji y Zoro se quedaron en blanco por la respuesta de la navegante.

Nami ya había salido de la cocina y pensaba: " No va volver a llamarme débil", mientas oía como Sanji le pedía explicaciones a Zoro sobre su comentario; ella se fue con su taza de café al camarote de las chicas y de allí se fue a duchar.

Robin se levantó y fue hacía la cocina, al entrar vio a los dos de siempre discutiendo y no dijo nada, solo añadió:

-Como siempre, que ambiente tan cálido- dijo con su media sonrisa.

-Hola Robin-Chan, buenos días, aquí tienes tu desayuno.- dijo Sanji colocándole su desayuno en la mesa.

-Gracias cocinero-san. ¿Y los demás?- cuando hizo esta pregunta Zoro salió afuera de la cocina dando un portazo.

-Parece un adolescente enamorado…- dijo Sanji resignado.

-Jeje, tu mismo lo has dicho, enamorado…- y Robin salió de la cocina con su habitual misterio.

-Enamorado…- Dijo Sanji para si mismo, pero no le dio mucho tiempo a pensar, porque ya se acercaban los animales del zoo.

-¡¡Sanji, el desayuno!!- ese era Luffy.

-Buenos días Sanji, jeje- dijo Ussop riéndose de su capitán.

-¿Y Nami, Sanji?, me ha dicho antes que quería hablar conmigo de una cosa…- dijo Chopper interrogante.

-Pues…por la hora que es estará en su camarote…- dijo Sanji.

-Ok, cuando termine de desayunar iré a verla.

La puerta del camarote de las chicas sonó, alguien estaba llamando.

-¿Quién es?- dijo Nami.

-Soy yo, Chopper…

-Ahhh, pasa, pasa, que me estaba cambiando pero ya he acabado- dijo Nami sonriendo, estaba más animada.

-Ok- dijo Chopper pasando a donde estaba Nami.-¿Qué querías?

-Quería alguna medicina tuya, para disimular los ojos cansados…- dijo Nami sin mirarlo.

-No se si tengo, creo si, ahora te lo traigo…- dijo Chopper n poco confuso.

-Ok, gracias.

Al rato volvió Chopper a darle la medicina, que más bien era una crema y se fue, se veía que Nami no quería hablar de lo que le pasaba.

Las horas pasaban y cada uno estaba en lo suyo: Nami en su camarote haciendo mapas, Sanji cocinando, Robin leyendo y, Luffy y Ussop haciendo el tonto. Chopper acababa de volver de estudiar uno de sus tantos libros, y como no tenía nada que hacer fue a hablar con Zoro que estaba entrenando, haber si el sabia lo que le pasaba a Nami que era lo más probable.

-¡Hola Zoro!- dijo Chopper sabiendo que al rato el espadachín acabaría de mala leche.

-Hola Chopper¿Quieres algo?- dijo Zoro sabiendo que algo tramaba.

-Ehhh… esto…¿Tu sabes que le pasa a Nami?- dijo con precaución.

-¿A Nami?...no lo se… no he hablado con ella- dijo Zoro, mintiendo.

-Ahhh, es verdad, no te he visto hablar con ella- dijo Chopper contento.

-Bueno… si… voy a seguir entrenando…- dijo Zoro disimuladamente.

-Oye Chopper¿Quieres jugar?- se oyó a lo lejos la voz de Ussop.

-¡¡Si!!, Zoro me voy- dijo Chopper mientras se iba saltando.

-Uff… "Menudo día me espera.."- pensó Zoro.

Al rato Nami salió a la cubierta para informar a Robin de que la llegada a la isla estaba cada vez más cerca, que faltaban menos de dos horas. Al volver a la cabina para decirle a Sanji para donde tenia que girar el timón, se encontró con Zoro.

-¿Por qué Chopper me ha preguntado que te pasaba?- dijo Zoro tranquilo.

-¿Chopper te ha preguntado?- dijo Nami sorprendida.

-Si, como si yo lo supiera…- dijo Zoro frío.

-¿Te lo ha preguntado a ti?,¿Y por que a ti?- dijo Nami tranquila.

-¡Y yo que se!, solo se que me lo ha preguntado…

-Ok, ya hablare con el , hasta luego- dijo yéndose.

-Oioi, espera…- dijo Zoro.

-¿Qué quieres?- dijo Nami nerviosa.

-¿Te pasa algo?- dijo Zoro mirándola.

-No creo que te importe, aparte si tuviera algún problema no te lo contaría a ti- dijo enfadada- y encima mis problemas son demasiado débiles para ti…

-¿Qué?- dijo Zoro-¡¿Vas a estar restregándomelo toda la vida?!

-¡¡No me grites!!- dijo Nami enfadada.

-Pero…

-Me voy tengo cosas más importantes que hacer- dijo Nami volviendo a su carácter normal. Pero algo la delató: al pasar Luffy por su lado y saludarla ella lo empujó y se fue refunfuñando adentro.

Luffy ante esta reacción puso cara de "no saber que estaba pasando"…

-Oye Zoro¿Qué le pasa a Nami?- dijo confuso.

-¡¡Y yo que se!!- dijo Zoro enfadado.

-Vale, vale…- dijo Luffy.

-Me voy a la cubierta de atrás.- dijo Zoro antes de irse.

-¿Qué les pasa a todos?, cosas de novios…- dijo Luffy hablando para si, mientras se reía, y se volvía a reunir con sus amigos.

Al rato se oyó un grito ilusionado en el barco:

-¡¡¡Isla a la vista!!!- dijo Luffy gritando, para que todos sus nakamas se enteraran.

La isla Irent estaba cerca…