Holi~ Holi~ :3 ya vengo con otro capitulo de esta historia ña~
Gracias a Ale y a Giru por animarme a seguir
¡Espero les guste!
-¡¿Qué, Qué?!-Inquiría alarmado un hombre de ojos dorados de manera un tanto desesperada, movía la cabeza de un lado a otro y luego comenzó a caminar cruzado de brazos, estaba realmente inquieto.
-Gil…-Le llamaron suavemente, no hubo respuesta, seguía en el mismo estado.
-¿Te das cuenta de la situación? No podemos llevarle a mansión Rainsworth, seguro todos quedaran fuera de lugar-Continuaba hablando casi solo, ahora sujetando se el mentón con una mano.
-Gil-Le llamaron un poco más fuerte.
-¡Es The White King! Definitivamente no podemos llevar esa cosa.
-¡Gil!-Le gritó el rubio, parándose frente a él con el ceño un tanto fruncido- No es ninguna cosa, su nombre es Ryu.
-¿Así se llama esa cosa?
-¡Qué no es cosa! Y si, así se llama.
-Oz, no es bueno llevarlo así cómo así a la mansión, cosas inesperadas pueden pasar y si llegaran a ser de un nivel grave estaremos en problemas-Ahora hablaba como todo un hombre maduro-, ademas, no tenemos permiso para sacarlo de Pandora.
-Oh, por eso ultimo no te preocupes-Se inclinó un poco hacia el frente mientras esbozaba una sonrisa misteriosa-Me he encargado de todo ello-Concluyó.
-¡Definitivamente no señor Oz!-Exclamó el hombre mayor mientras acomodaba sus lentes, manteniendo sus ojos cerrados para no observar al menor, que seguramente estaría haciéndole una carita de perrito triste para darle lastima o algo por el estilo, no iba a importar que expresión sería, tendría una reacción.
-¡Vamos Liam!-Insistió el rubio- Solo serán un par de días, solo hasta que aprenda a ser como cualquier otro.
-Imposible, debemos mantenerlo bajo vigilancia en caso de que quisiera algún extraño movimiento, él es una cadena solo mencionada en escrituras, ni siquiera se tenía una imagen definida de él, así que es obvio que todos quieren verlo, interrogarlo...
-¡No es ninguna clase de animal!-Farfulló el rubio interrumpiendo a su mayor, el cual le miro con gran decisión, era notable, esos esmeralda reflejaban y delataban cada emoción del chico.- ¡Podrá no ser humano! Pero no es un monstruo o algo parecido, el es como Alice, y a ella no la tienen así como él.
-Oz...
-Además-Ahora una terrorífica sonrisa se le había dibujado al rostro-, no querrás que yo...-Lo que dijo a continuación se lo dijo al oído a su mayor, el cual puso una tremenda cara de terror, llevándose las manos a sus mejillas mientras emitía un extraño chillido.
-¡Llevatelo, llevatelo!-Gritaba atemorizado.
Satisfecho, el rubio sonrió y rodeo al mayor para abrir la puerta, tras la cual estaba de píe el joven de cabellos negros, había estado esperando largo rato ahí de pie, inexpresivo en la habitación donde solo era como un pajarito capturado como cualquier otro.
-¡Vayámonos!-Exclamó.
-Oz...-Masculló, mirando como el mencionado simplemente sonreía radiante sin importarle los traumas que le había dejado al pobre de Liam.
-¿Por qué tiene que venir con nosotros?-Se asomó por la puerta del carruaje y cruzada de brazos la señorita de mirada amatista, que sinceramente no se veía muy contenta que digamos.
-Ya te dije Alice...-Trató de calmarla con la mirada, pero parecía ser imposible- Vamos ambos, no será mucho tiempo-Espero, dijo en su mente.
-Estoy listo...-Se escucho una voz casi susurrante, los tres dirigieron su mirada, ahí venía Ryu, caminando como un alma en pena, pero al fin había salido, con ahora sus ropas bien limpias, pero aún manteniendo sus vendajes a causa de las heridas que se mantenían frescas, solo habían pasado un par de horas desde que había despertado. De verdad que Oz iba con un tanto de prisa, cuando se decidía a algo, no lo dejaba.
-¡Te habías tardado, Ryu!-Exclamó el rubio con una sonrisa.
-Claro, ahora centra su atención en el nuevo-Mascullaba Alice malhumorada ante la escena, esos dos, más que nada Oz, hablando con el como si se conocieran ya de años cuando ni siquiera era así, le ponía los pelos de punta de tanto que le hervía la sangre.
Gilbert solo suspiró pesadamente al verlo, se quito su sombrero y acomodo sus cabellos para luego volver a ponérselo, debía tener paciencia, algo que ante desconocidos era casi imposible.
-Lo lamento...-Dijo un tanto cortante, a lo que Oz mantuvo su sonrisa y solo palmeo la espalda del nuevo.
-Tranquilo, ahora iremos a la casa Rainsworth, allí nos hospedaremos, ¿Esta bien?
-Claro...
Así, los cuatro subieron al carruaje. Oz fue el primero en subir y sentarse junto a la ventana, esperaba que el nuevo se sentara junto a él, pero la joven morena fue escurridiza y se instalo a su lado, con el ceño bien fruncido. Al contrario de Gilbert, este se mantenía con una mirada desafiante, nada contento de que el muchachito ese se sentase junto a él, ¿Pero que más daba? Seguro que si le ponía un solo dedo encima su amo se pondría de quien sabe que manera, ni él podía imaginárselo. Bufó.
-¿Normalmente son así de silenciosos?-Se atrevió a preguntar el de mirada turquesa, mantenía el perfil bajo por lo cual no pudo ver las tremendas miradas que le dedicaban los morenos, si fuera posible, su sola mirada ya lo hubieran asesinado.
-Usualmente no-Sonrió con cierto nerviosismo.
-Oh...
De ahí en más no hubo más conversación, simplemente se escuchaban los estruendos del carruaje al andar. En algún momento del viaje, Alice se recostó sobre Oz, cómo si con sus acciones dijera "¡El es de mi propiedad!", quedándose dormida. Oz por supuesto no se negó y la dejo dormir tranquilamente como siempre.
Bostezó, el viaje realmente era aburrido, la misma acción se contagió a Ryu y luego a Gilbert, a lo que el joven heredero soltó una pequeña risa, tratando de no moverse demasiado para no despertar a su amiga. El hombre azabache miró al chico, el cual continuo dedicándole una sonrisa, a lo que sin motivo aparente se sonrojo un poco; Ryu miraba de reojo la escena, realmente todo era nuevo para él, pero no parecía serle tan fantástico como para poner una cara de ilusión y brincar a todos lados como un cachorro hiperactivo.
-Llegaremos pronto-Anunció el joven mientras se asomaba un poco a la ventana, ya estaba anocheciendo, sin embargo estaban bastante cerca de la mansión como para alcanzar la cena. Alice estará contenta de ello, pensó.
Cuando el carruaje paro de andar, el primero en salir fue Gilbert, que mantuvo abierta la puerta para que Oz bajara, ya que llevaba a la espalda a su amiga que aún continuaba profundamente dormida y por los murmureos que soltaba, se notaba que estaba con hambre.
-Oz, al fin has regresado-Le dio la bienvenida, por su puesto, la señorita Sharon Rainsworth, con una amable sonrisa.- Veo que Alice se ha quedado dormida como siempre, ¿Cómo están? ¿Todo salió bien?-Inquiría tranquilamente con una sonrisa típica de ella.
-Oh, solo fue un mínimo problema y era de ello lo que quería hablar contigo… Por el lado de los otros dos jóvenes, Gilbert le cerró "sin querer" la puerta a Ryu, el portazo llamó la atención de la señorita.
-¿Qué esconden ahí?-Inquirió la señorita con ahora cierta intriga, llevando una de sus manos hasta sus labios.
-Nada importante-Aseguró Gilbert con una sonrisa.
-Gil...-Musitó Oz con una media sonrisa, entonces unos golpes se escucharon provenientes de los adentros del carruaje. Sharon se abrió paso entre los dos varones y abrió la puerta del carruaje, a sus pies cayo el joven de tes pálida, que dedico una mirada que quizá solo un cachorro abandonado podría dedicar a la joven heredera.
-¡Pero que niño tan mono!-Exclamó Sharon llevándose ambas manos a sus mejillas mientras sonreía radiante, luego dirigió su mirada hacia un albino que estaba llegando de los adentros de la mansión para recibir, al igual que la señorita, a los recién llegados.- ¿No lo podemos quedar, Break?-Inquirió la joven mirando al mencionado.
-Vamos señorita, no es una mascota ni nada parecido-Se encogió de hombros el albino, para luego mirar al joven de cabellos rubios.-¿Es él la Chain aquella?-Inquirió con una de sus típicas sonrisas- Tiene la misma apariencia que...-Ladeo la cabeza, dejando inconclusa la oración.
-¿Qué?-Inquirió el rubio, mirándole fijamente.
-No, no es nada Oz-Ladeo la cabeza para luego pasarlo de largo.
-¿Quién es Oz?-Inquirió la joven de orbes rosados.
-Oh, es un amigo-Ladeó una sonrisa alegre a lo que Gilbert frunció un poco el ceño y para distraerse, simplemente optó por sacar un cigarrillo, encenderlo y atraparlo con sus labios.- Justo quería preguntarte si se podría quedar algunos días aquí con todos nosotros.
-No hay problema... Solo un detalle...Comentó y Oz accedió con una sonrisa.
Todos pasaron al comedor, exceptuando a Oz, que se fue directo por los pasillos con Alice a la espalda, caminaba despacio para no despertarla, de vez en cuando le daba una mirada para confirmar su estado, si no se estaba cayendo o algo, pero hasta ahora todo iba a bien. Llegó a la habitación de la chica y la dejo recostada lentamente en la cama para luego deshacer las sabanas y cobijarla.
-Buenas noches, Alice-Dijo en un susurro saliendo nuevamente de la habitación y se encamino al comedor, donde todos ya estaban cenando tranquilamente. Gilbert continuaba fumándose otro cigarrillo, tomando en cuenta el tiempo que se habría tardado en llevar a la morena a su habitación seguro este sería el tercero o cuarto que se fumaba.-Gil, no deberías fumar ahora-Le dijo con una sonrisa, tomando lugar junto a él.
-Es el ultimo...-Se excusó en un hilo de voz y terminó tirando la colilla del cigarro por la ventana.
La cena continuo transcurriendo como siempre, Break haciendo bromas sin sentido, burlando a Gilbert y Oz sonriendo a cada instante mientras Sharon solo observaba apacible la escena que surgía, por su puesto, se notaba la falta de la presencia de Alice, pero se tenía en cuenta que el viaje la había dejado completamente dormida y de seguro despertaría hasta mañana y con un feroz apetito.
Oz notó como su nuevo proclamado amigo, se mantenía en silencio, comiendo a bocados pequeños.
-¿Estas bien?-Inquirió la joven Sharon, que también había estado mirando al joven un largo tiempo-Disculpa, desconozco tu nombre.
-Estoy bien... Soy Ryu-Contestó cortante y simplemente alejo el plato de sí-No tengo mucha hambre-Confesó.
-¡Entonces vayamos a dormir!-Proclamó Oz poniéndose de pie para rodear la mesa y tomar del brazo al chico.
-Espera, Oz-Gil trató de detenerlo pero el rubio solo ladeo una de sus manos en seña de despedirse, simplemente se fue.-Ese tipo...-Masculló.
-No importara, ¿verdad?-Inquirió Oz con una sonrisa mientras destendia la cama, haciendo para adelante las blancas cobijas y luego sentarse al borde de la cama.
-No, supongo-Fue la única respuesta que recibió.
-Perdona que tengas que dormir conmigo, pero no quedan más habitaciones-Confesó con una sonrisa un tanto nerviosa, el muchacho asintió en silencio y entro en la cama junto al otro. Ambos se cobijaron en silencio.-Buenas noches-Dijo amable, no hubo respuesta, solo un movimiento del otro para darse vuelta.
¡Gracias por leer!
¿Review?:3
