—¿Oye quién es la nueva?

Escuché que alguien había preguntado, me separé del pecho de Freddy y miré hacía la entrada de la cocina. Simplemente se me cayó la baba. Foxy estaba ahí preguntando quién era yo, por dios ¡era muy guapo!, si fuera humano juraría que lo habría confundido con un modelo de Calvin Klein. Lo vi acercarse a mi, me tomó de la mano y besó mi muñeca.

—¿Dime princesa cual es tu nombre?—me preguntó con una voz un tanto sensual que simplemente me derritió.

—Foxy aléjate de ella—dijo Freddy tomando mi mano y poniéndola en su pecho mientras me alejaba de Foxy quien sonreía traviesamente.

—Oh vamos, sólo quería saber su nombre—dijo a la defensiva levantando sus manos.

—Se llama Yazmin y ya se va—sentenció Freddy.

Yo lo miré horrorizada y quité mi mano de su pecho imaginándome lo peor ¿adónde me llevaría? ¿Tal vez a un cuarto oscuro donde nadie escuchará mis gritos y sollozos mientras él me asesina?.

—¿A dónde me vas a llevar?—le pregunté con la respiración atorada en mi garganta esperándome algo malo.

—Te ayudaré a salir de aquí y luego te irás a tu casa—sentenció mirándome duramente a los ojos.

Eso muy en el fondo me dolió, ¿quien iba a imaginar que este oso tan cariñoso que me había curado mi herida, me había escuchado y consolado, sería en realidad alguien muy frío y sin sentimientos?, casi sentí como si me apuñalara por la espalda.

—¿Por qué el alboroto?

Miré hacia la puerta de entrada y mis ojos se abrieron de par en par al ver a Bonnie entrando a la cocina. WOW, vaya que eran muy atractivos él y Foxy.

—¿Chicos que están...oh, ¡hola!—me saludó emocionada Chica mientras corría hasta donde yo seguía sentada en el regazo de Freddy y me tomaba de las manos emocionada.

Me sentí un poco mal al ver a Chica, era igual de bonita que los demás, tenía un cuerpo muy bien definido y una sonrisa alegre y sincera, me sentí inferior a ella en varios niveles.

—Er...me llamo Yazmin...—le dije tímidamente.

—Y ya se va—recalcó Freddy mientras me tomaba de la cintura y me dejaba de pie a su lado mientras se levantaba con claras intenciones de arrastrarme fuera de la pizzería.

—¿Freddy dónde están tus modales?, no podemos dejar que se vaya sin que coma algo—dijo ella enganchando su brazo con el mio.

—Es cierto, no podemos dejar que nuestra invitada se vaya con el estómago vacío—la secundó Bonnie mientras ponía su mano en mi hombro.

Yo los miré confundida, ¿no se supone que todos ellos son agresivos y te quieren matar?, al parecer esas historias que había escuchado en la preparatoria eran sólo eso, historias, que de seguro invitaron unos chicos mientras estaban aburridos.

Freddy aniquiló con la mirada a Chica y Bonnie esperando a que ellos se retractarán y me ofrecieran a su merced pero en cambio ellos me aferraron más, e incluso Chica me abrazó mirando desafiante a Freddy, sólo lo vi suspirar resignada y sin más Chica me arrastró a una silla mientras preparaba unas cuantas pizzas para todos con ayuda de Bonnie.

—Y dime damisela, ¿qué te trae aquí?—me preguntó Foxy mientras se sentaba a mi lado.

—Bueno pues...yo

—Ella vino aquí para ser aceptada por un grupo de niñas mimadas—me cortó Freddy explicándole a Foxy mientras se sentaba en la silla frente a mi del otro lado de la mesa.

—Eso mismo, es algo tonto lo sé pero, sólo quería tener una oportunidad para tener amigos—le dije a Foxy mientras bajaba la mirada.

—¿Tener amigos?—me preguntó Chica mientras se giraba y me miraba preocupada.

—Si, verán...desde que era niña nadie se acercaba a mi porque era muy tímida aunque ocultaba mi timidez con mi cara de "muérete" que siempre les doy a todos, aunque la verdad es que la mayoría de las cosas me dan miedo y soy muy desconfiada, por eso he crecido sin amigos y sola—les confesé, era raro que estuviera tan abierta a platicarles sobre mis tontos problemas de inseguridad.

—Eso no es bueno, no deberían de aislar a los niños por ser reservados, apuesto a que en realidad eres de muy buen corazón—me dijo Bonnie mientras ponía una rebanada de pizza frente a mi.

—Gracias, pero la verdad no creo que sea como tu dices, yo no me siento como una persona de buen corazón, simplemente soy una más del montón o tal vez ni eso—le dije sinceramente mientras le daba un mordisco a mi rebanada.

—Me preocupa que hables tan francamente de eso—me dijo Chica sentándose a mi lado y mirándome como una madre preocupada.

—¿Porqué dices eso?, siempre he visto así las cosas porque es la verdad, soy una más del montón y tal vez ni eso, tal vez soy invisible para los demás en todos los aspectos, es decir, mírame, soy gorda, fea y además mi carácter no me ayuda—le dije sinceramente mientras me terminaba mi pizza.

—Creo que sólo te hace falta que alguien te muestre un poco de amor y podrás ser feliz—me dijo Chica alegremente terminando su pizza.

—Yo digo que su primer paso sería tener amigos y estoy dispuesto a ser uno de ellos—dijo Foxy animadamente mientras pasaba un brazo por sobre mis hombros.

—Yo opino lo mismo, considéranos tus amigos desde ahora—dijo alegre Bonnie regalándome una sonrisa.

Los miré a los tres con unas alegres sonrisas en sus caras, bajé mi mirada mientras las lágrimas se resbalaban de mis mejillas, ellos eran muy tiernos y cariñosos conmigo. De la nada sentí como tres pares de brazos caían sobre mi apretándome en un abrazo.

—No llores Yazmin—me dijo Foxy.

—¿Qué no nos tienes a nosotros para apoyarte?—dijo Bonnie.

—Chicos, gracias, son realmente muy buenos—les dije mientras con mis manos intentaba abrazarlos devuelta.

El momento fue lo más hermoso que me pudo haber pasado, pero Freddy nos interrumpió tomándome de la cintura y sacándome de entre esos cálidos abrazos.

—No se pongan melosos, ya se va—dijo secamente mientras me tomaba de mi brazo lastimado y con más fuerza de la necesaria me empujaba al lado de él.

—Freddy me lastimas—le dije mientras sentía mi herida arder.

Freddy al parecer fue consiente de que estaba herida y me miró preocupado pero yo sólo le negué con la cabeza, no quería que se preocupara de más.

—Lo siento—me dijo un poco triste pero yo le sonreí.

—¿Capitán no será peligroso que esta damisela esté fuera a altas horas de la noche?—preguntó Foxy intentando que Freddy recapacitara.

—Estoy seguro que ella sabe llegar a su casa

—No te preocupes no pasa nada—le dije sonriente a Foxy mientras me despedía de los demás con la mano—tal vez los vuelva a visitar pronto—les dije triste porque en realidad no planeaba hacerlo, ni siquiera sabía donde estaba.

—Te estaremos esperando—dijo Bonnie alegre.

—Espero que regreses pronto—dijo Chica reteniendo las lágrimas.

—Te extrañaré damisela—dijo Foxy mientras agitaba su gancho en forma de despedida.

—Adiós a todos—les dije en general para luego caminar con Freddy hasta la puerta de la cocina y simplemente salir de ahí.

Nunca me habían gustado las despedidas por que no soportaba el dolor, el nudo en la garganta y el ardor en el pecho que seguían después, por eso yo siempre prefería simplemente irme sin que nadie me viera.

Caminaba al lado de Freddy por ese pasillo por dónde me había encontrado y dónde estaba la ventana rota, cuando llegamos hasta ella pude notar que la luna llena ya estaba casi en su punto más alto, ya iban a ser las doce de la media noche.

—¿Estás segura de que puedes ir a tu casa sola?—me preguntó un poco triste.

Claro que no sabía como llegar a mi casa sola, mis queridas "amigas" me habían traído aquí en su auto y como yo no tengo la costumbre de salir mucho no sabía en donde rayos estaba.

—Si, puedo llegar sola—le dije con una sonrisa, no lo quería mortificar más.

—Bien pues—me tomó de la cintura y me ayudó a pasar al otro lado de la ventana con cuidado de que los vidrios no me tocaran, cuando estuve del otro lado de la ventana lo único que pude hacer fue sonreírle—adiós

—Adiós—le dije mientras le daba un último vistazo para recordarlo tal cual era y después simplemente me fui de ahí.

.

La vi partir y me sentí mal por ello, me hubiera gustado que se quedara aquí por lo menos hasta que dieran las seis de la mañana y pudiera irse a su casa a salvo, pero era mejor que se fuera ahora a que él la encontrara.

—¡Freddy!—me llamó Chica detrás de mi.

Me giré y la vi corriendo hasta mi totalmente agitada mientras sostenía un papel en su mano.

—¿Qué pasa Chica?—le pregunté preocupado al ver como ella estaba agitada.

—Él estuvo aquí—me dijo mientras recuperaba el aliento.

—¿¡QUÉ!?—Chica me pasó el papel que tenía en la mano y lo que vi simplemente me llenó de ira.

Era una foto de Yazmin mientras que sus amigas rompían el vidrio con una piedra, él maldito tenía un nuevo objetivo.

No más, no más.