¡PARA QUIENES LO PIDIERON! Una continuación... aunque sea corta, yo creo que es un final feliz... creo...
Por favor, disfrutenlo!
"Ángel James" dijo una voz profunda "Se te acusa de romper las sagradas leyes de los cielos al interferir con el destino al salvar una vida humana destinada a morir y de enamorarte de dicha humana, ¿Cómo de té declaras?"
James se quedó callado, sus ojos carecían de brillo. No veía ninguna razón para vivir.
"Culpable…" dijo en voz baja.
No era que lo lamentara, no le importaba que le pasara, no le importaba que le ocurriera a su cuerpo, porque él sabía que ella lo valía, pero no podía evitar sentir triste que fuera a perderla cuando por la tenía en sus brazos.
Pero no podía evitar sentir culpa, culpa que no debería de sentir, pero había convencido a Severus para le dijera como estaba su adorada Harry….
Suspiro con tristeza.
Había salvado a su Harriet solo para dejarla morir a manos de Merope, la madre de Tom, quien llena de ira y odio la culpo por el arresto de su hijo, y su próximo encarcelamiento, provocando que arremetiera contra la joven de ojos verdes disparándole por la espalda cuando ella salía del juzgado con su abogado.
James no pudo evitar preguntarse si ese era castigo por haber ido en contra del destino. Una parte él creía que sí.
"Como ángeles somos el ejemplo de lo correcto, debes de seguir las reglas con fervor, aunque estas no sean de tu agradó, por eso, nuestro Señor y el consejo decidió tu sentencia. Ángel James, tú castigo será dejar de ser ángel y volverás a ser humano ¿Tienes algo más que decir a en tú defensa?"
"No" contesto, "Salvo… que no me arrepiento de lo que hice… ¿Por qué? Se preguntarán y yo les contesto: ¡Porque ella lo vale!" y una luz blanca lo cegó.
El concilio termino con esa frase y los arcángeles comenzaron a retirarse. Menos cuatro.
Cuatro ángeles vieron con gran tristeza el lugar que había sido ocupado por amigo antes que desapareciera….
Él ya era humano.
.
*~Varios años después~*
.
Un joven de cabello castaño rebelde y con gafas corría por las calles de Londres para llegar a tiempo a sus clases.
En sus diecisiete años, James Potter era un auténtico bromista que se había enterado algo tarde de que quería ser inspector de policía. Llevaba poco tiempo desde que había comenzado a tomar sus clases en serio y temía que ese retraso pudiera afectarle más de la cuenta.
Además, la Profesora McGonagall no perdonaba nada.
Ya casi llegaba, ya había atravesado la mitad del campus escolar cuando vio por el rabillo del ojo como que otra persona se atravesaba en su paso, la esquivo, pero como iba tan rápido no tuvo tiempo de detenerse cuando otra persona se atravesó en su camino.
Ambos terminaron en el suelo y James gimió sobándose su cabeza adolorida: "¡Oye!" grito. "Fíjate por don-"
Y cayó abruptamente cuando se topó con unos intensos ojos verdes… se le hacían familiares, aunque sabía que nunca los había visto antes…
La vio recogiendo sus libros y se preceptivo en ayudarla.
"Lo siento…"
"Está bien, fue mi culpa. No veía por donde iba…" dijo en ella con un tono de voz suave.
James se sintió en embelesado, se quedaron viéndose por varios minutos antes que ella preguntara: "Disculpa, pero… ¿nos hemos visto antes por casualidad?"
Parpadeo algunas veces antes de sonreír: "No lo creo, ¡pero a mí también me da esa sensación!"
Su sonrisa pareció contagiarse a ella, porque también le dio una pequeña sonrisa.
"¿Eres nueva?" le pregunto, y ella parecía insegura de contestarle, por lo que añadió rápidamente, "Es solo que no te había visto antes… por los alrededores del campus… por cierto me llamo James, James Potter."
Ella asintió, dándole la razón: "Sí, soy nueva… me llamo Harry…" dijo en voz baja cuando lo vio alzar una ceja y ella también añadió rápidamente: "Es de cariño, mi nombre completo es Hanrriette Dursleys, mi hermano Vernon… es dos años mayor y él siempre ha estado aquí" explico
Los ojos de James se abrieron con sorpresa, ¿la morsa de Dursleys era su hermano? "Nuestros padres se casaron recientemente y creyeron más conveniente ponernos en la misma escuela para que nos volviéramos más cercanos"
Ah… eso tenía mucho más sentido ahora.
"Bueno… si quieres te pudo mostrar el edificio." Se ofreció amablemente.
Ella parpadeó varias veces, sorprendida: "¿En serio? ¡Eso sería de mucha ayuda, gracias! ¿Pero esta bien? ¿No llegaras tarde a tus clases?"
Él se rio en voz baja por su entusiasmo. "Está bien, no pasa nada. Ya iba tarde de todos modos. Ahora… ¿Cuál es tu primera clase?"
"Biología con la Profesora McGonagall…" murmuró viendo su horario.
James se hecho a reír ante eso. Cuando lo vio en forma seria, él le explico y entonces ambos comenzaron a reír.
Sin saberlo, sus risas provocaron de cuatro seres en el cielo sonrieran con ellos.
El destino a veces era muy raro.
¡Gracias por leer!
