Aquí va el capítulo 2, espero que os guste.
Gracias por los comentarios.
Yo no tengo nada que ver con Mentes Criminales, esto solo es por diversión.
Hicieron el camino en silencio cada uno sumido en sus pensamientos, pensando en cómo iban a afrontar lo que estaba por venir y como decírselo al otro sin dañar sus sentimientos. Cuando llegaron Morgan aparcó el coche en el aparcamiento del restaurante y permaneció unos segundos en silencio mirando al frente, Reid lo observó lo notaba tenso, sin decir nada le cogió la mano apretándola suavemente Morgan sintió que le hacía falta aquel calor que tanto había extrañado durante aquel caso. Se habían echado de menos, estar en un lugar apartado y todos juntos había hecho real el hecho de que no podían continuar con aquella farsa nunca más si querían que aquella relación que tenían fuera adelante. Ambos estaban hartos de fingir.
Bajaron del coche caminando hacia el restaurante cogidos de la mano, Reid se soltó antes de entrar en él. Morgan suspiró frustrado porque sabía que aquello era justo lo que no deseaba que pasara, él quería no tener que esconderse todo el tiempo. Deseaba poder demostrar su amor delante de sus amigos, hacer bromas con el chico y que no se sintieran incómodos, deseaba gritarle al mundo que estaba enamorado y que deseaba pasar todo el tiempo con Spencer.
Empujo la puerta del local y el camarero, que ya los conocía, les dio una mesa en la parte de atrás escondida de las miradas los otros clientes.
Ambos se sentaron en silencio mirando la carta, ambos sabían lo que iban a pedir pero era un ritual que llevaban siempre a cabo. Pidieron cuando el camarero llegó y ambos permanecieron en silencio esperando que volviera con una botella de vino.
- ¿Spencer? – Morgan lo llamó cuando el camarero se había ido dejando la bebida. - ¿Estás aquí? – preguntó cuando se dio cuenta de que el chico estaba a miles de kilómetros de aquel restaurante.
- Uh… yo… lo siento Derek. –
- ¿Estás bien? – El chico asintió y lo miró a los ojos. Sabía que tenía que hablar con él y decirle que García sabía lo suyo. ¿Pero cómo hacerlo? Estaba aterrado, Morgan lo notó en su mirada y en la forma en que movía sus manos. – Vamos chico lindo ¿Qué estás pensando?
Yo… nada… - Morgan enarcó una ceja. – Vale – gruñó Reid. – Pero no sé si es el mejor sitio para hablar de esto.
Morgan lo miró y le cogió la mano en señal de apoyo. Esta vez Reid no le rechazó y Morgan se sintió mejor por ese contacto. Reid miraba la mesa. ¿Cómo decirle a Morgan lo que García sabía? ¿Y si se enfadaba con él por no haber negado su relación? ¡Dios, qué difícil era aquello! Habían decidido mantenerlo en secreto, a nadie le importaba su vida fuera de la oficina aunque a veces fuera difícil de ocultar, sobre todo a su equipo que era como su familia. Notaba la mirada de Morgan y sabía que era paciente y estaba esperando a que él hablara. Levantó la vista hacia su compañero y le dio una sonrisa alentándolo.
- Sabes que… García… ella… me dijo… que… -
- Vamos Spencer, ¿Es tan malo? García no es peligrosa – Sonrió Morgan acariciando la mano del chico.
- No, no lo es, pero… - Respiró hondo y dijo de un tirón – Ella sabe que tú y yo somos pareja.
La mirada de sorpresa de Morgan hizo sonreír a Reid. Si su amiga lo sabía el resto del equipo también, no sabía que decir. Aquello debía ser de lo que ambos hablaban en el avión, ahora entendía porque Reid estaba tan avergonzado. Morgan iba a hablar cuando el camarero trajo su comida y tuvo que esperar a que se fuera para continuar su conversación. Tal vez tuviera razón y esa conversación no debían tenerla allí, pero ahora ya había comenzado y era mejor no pararla.
- ¿Cómo… cómo lo supo?
- Ella lo adivinó por la forma en que nos miramos e interactuamos en algunos momentos.
- No somos muy discretos ¿Verdad? – Reid sonrió negándolo – Si ella lo sabe los demás también ¿No? – Reid se encogió de hombros sin saber que decir a eso. – Creo que estamos en un lío si García dice algo, le encantan los chismes. Aunque…
- Oh no, ella me prometió que no diría nada ni siquiera a ti. – Morgan lo miró sin entender demasiado lo que Reid quería decir, él continuó – Primero yo quería hablar contigo, no quería que ella lo supiera por mí, pero es muy lista y me descubrió, lo siento.
- ¿Por qué? Ella es muy buena y no pararía hasta que se lo confirmaras. Sé que no querías decirle nada pero cuando ella se pone en modo búsqueda no hay quien la pare.
- Lo sé. Ella prometió ayudarnos cuando lo digamos, dijo que nos apoyará y que está feliz por nosotros.
- ¿Sabes que ahora nos hará confesar nuestra relación y debemos explicarle todo lo que hagamos? – Reid asintió, lo sabía muy bien. García era una gran amiga y siempre que habían tenido problemas los había ayudado, ahora no le cabía duda de que haría lo mismo.
Comieron en silencio durante unos minutos. Se miraban y sonreían bobamente como dos jóvenes enamorados. A Reid aquello le parecía algo infantil pero con Derek había aprendido a ser niño otra vez. Su infancia no había sido fácil, creció demasiado de prisa y Derek le recordaba que en algún momento había que volver a la infancia. Morgan cambio de conversación no deseaba seguir tratando aquel tema allí en un restaurante en donde todos podían oírlos. Mentalmente se dijo que al llegar a casa tenían que tratar ese tema.
Cuando por fin llegaron a la casa de Morgan ambos sabían que no podían demorar más la conversación. Después de los saludos a Clooney y dejar las bolsas en la habitación, juntos se sentaron en el sofá con una taza de café humeante en la mano.
- Tenemos que hablar Spencer.
- Lo sé – Susurró el chico. Bebió un sorbo del café y jugueteó con la taza. No sabía muy bien que decir por lo que esperó a que Morgan volviera a hablar.
- No sé… verás Spencer yo… - ¡Dios! ¿Tan difícil era decir las cosas? Si ahora le costaba hablar cuando estuviera delante de Hotch ¿Cómo estaría? Respiró hondo y continuó. – Verás sé que habíamos dicho que esto tenía que ser un secreto pero… yo no quiero seguir así, engañando a… nuestros compañeros.
- Yo… - Morgan miró al chico pensando que él aun no estaba preparado, pero las palabras que dijo después lo hicieron suspirar aliviado. – Yo tampoco. No quiero que esto que tenemos sea un secreto, necesito decírselo sobre todo si vamos a vivir juntos. – Morgan tiró de él para acercarlo más y darle un beso en los labios.
- ¿Vivir juntos? – susurró contra sus labios con una sonrisa. Reid se separó un poco mirándolo a los ojos.
- He decidido hacerlo, te prometí que al siguiente fin de semana libre lo haría… - No pudo continuar Morgan volvió a besarlo feliz de ver que el chico aceptaba vivir con él. – Derek… - susurró – Tengo algo que decirte. – el otro lo miró – Verás sé que este es nuestro primer fin de semana libre en un mes, pero… me gustaría primero saber cómo vamos a afrontar lo del equipo. – Morgan asintió.
- Tal vez debamos primero hablar con Hotch y ver que nos dice. El lunes lo haremos al llegar ¿Qué te parece? – Reid susurró que sí - Tengo algo que decirte también, que si no podemos… en fin que si tenemos que dejar… la UAC y no podemos seguir… en el mismo equipo… Yo he decidido irme a otro departamento y …
- ¡No! – gritó Reid cortándolo – Tu amas tu trabajo y yo puedo irme del FBI sin problemas, escribiré o daré clases …
- ¿Tú harías eso por mí? – lo cortó sonriendo.
- Lo haría porque lo más importante en esta vida no es mi trabajo sino mi vida y ahora tú eres parte de ella, no quiero perderte. Te amo Derek. – el moreno lo atrajo de nuevo hacia él para besarlo, era algo que no había esperado oír. Reid se iba a sacrificar por su relación y eso era algo que lo llenaba de orgullo y hacía que su ego creciera un poquito más. Que tonto había sido pensando que aquella relación no iría a ningún lado, Reid era todo lo que necesitaba.
- Te amo chico lindo- susurró en el beso – pero no es necesario que te sacrifiques por mí, primero veamos que nos dice Hotch luego actuaremos ¿De acuerdo? – Reid volvió a asentir, se alegraba de que ambos estuvieran en aquella relación porque si Derek había pensado en dejar el equipo era que le importaba más que su trabajo aunque lo amara con locura. Si alguna vez pensaba que Morgan se iría y lo dejaría solo, allí tenía la respuesta de que no era así – Mañana iremos a tu casa y traeremos tus cosas, te quiero instalado cuanto antes, no quiero pasar un día más separado de ti ¿Me oyes? – Preguntó en un tono un tanto autoritario y una sonrisa.
- Alto y claro. – Sonrió Reid ante sus palabras, sentándose en el regazo de Morgan, sus piernas en ambos lados de su cintura. Morgan gimió cuando Reid se movió sobre él y sus labios suaves lo besaron. Sus manos se trasladaron a la nuca del moreno inmovilizándolo, deseando que el beso no terminara nunca. Lo había echado de menos, deseaba tanto a Derek. – Hazme el amor. – susurró Spencer al oído de su amante haciendo que este se estremeciera. Lo besó antes de levantarse y arrastrarlo a la habitación para cumplir los deseos de su novio.
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