Finn se había preocupado por la manera en que Marshall había tomado a Gumball y aunque fuese el opuesto a Marceline no sabía cómo era en realidad y como el prometió salvaguardar la vida del príncipe no lo dudo y los siguió tan rápido como pudo.
Cuando él se asomó a donde estaban solo pudo notar que Gumball tenía puestas sus manos en el pecho de aquel vampiro como si lo hubiera empujado, Finn pensó que tal vez el pálido vampiro había querido abusar del peli rosado y no soporto la idea, de alguna forma se sentía enfadado e incluso ¿celoso?, enfadado porque él tenía que proteger al príncipe y no lo estaba haciendo adecuadamente y los celos no sabía a qué se debían pero le dolía el pecho al pensar que Marshall se haya acercado al peli rosado.
Gumball un poco nervioso rompió el hielo que se había formado.
-Eh e-este perdona Finn, no te preocupes mi amigo solo es un poco inoportuno.
-¿Seguro su majestad? ¿Está bien?
-Por supuesto, no hay de qué preocuparse.
A Marshall le sorprendieron las palabras del rubio, ¿enserio creía que él le podía hacer algo a su Principito?
-Si... Bueno disculpe ¡Su majestad!, perdone a este vampiro inoportuno.
Marshall se dispuso a irse un poco molesto cuando Gumball lo retuvo con su voz.
-¡Espera!... Yo quiero que hablemos cuando esto acabe, ¿podrías?
-Claro no hay problema.
-En fin... Volvamos a la feria que tengo que dar el anuncio para el ganador.
A Finn le seguía pareciendo sospechoso y no le agradaba la idea de que hablarán a solas pero tenía que resignarse.
El evento a cabo con éxito, el príncipe Gumball anuncio al ganador quien fue un dulce ciudadano en forma de caramelo.
Gumball le dio su premio y lo felicitó concluyendo así la feria de la ciencia, Finn se despidió del príncipe como todos los demás después de todo no podía quedarse a proteger al dulce príncipe ya que él se estaba quedando con Fionna y tenía que irse.
Gumball se dirigió a Marshall ya cuando todos se habían marchado.
-Umm..Bueno pasemos adentro quiero conversar contigo.
-Claro.
Marshall trato de ser lo más indiferente posible pero en el fondo se estaba muriendo por estar a solas con su Principito.
Entraron al castillo y ya en la sala se dispusieron a hablar.
-Bueno Marshall y ¿cómo te fue en tu viaje?
-Bien tuve una que otra aventura y unas presentaciones con mi banda.
-¡Me alegra mucho!
-Si... Bueno eso no es de lo que querías hablar ¿o sí?
-No...Bueno, quería pedirte que no vuelvas a hacer lo que hiciste hace un rato.
-¿Que? ¿Besarte? Pero me encanta hacer eso.
Marshall puso una cara picarona.
-Por favor Marshall yo ya te lo había dicho antes, sabes que no estoy interesado en ese tipo de relación contigo.
El vampiro sintió un dolor en su pecho al escuchar esas palabras y si, el ya había escuchado eso una vez pero creyó que al irse Gumball se daría cuenta de que en realidad si sentía algo por él, al ver que no era así sintió un gran vacío en su corazón.
- ¿y qué? ¿Si sientes algo por el mocoso ese?
-¿D-de que estas hablando?
-¡Por favor Gumball! Crees que no los vi, estaban tan felices hablando de sus actividades juntos.
-E-so es porque nos llevamos muy bien, ¡no saques conclusiones Marshall!
-Sabes que yo me muero por ti Gumball ¿por qué no me das el sí de una vez? Yo sé que también sientes algo por mí.
Gumball no sabía cómo responder a eso, ni el mismo sabía que sentía por Marshall y tampoco por Finn, por un lado Marshall siempre sabía cómo sacarle un escalofrío con sus palabras y confesiones además de que esos besos eran tan intensos aunque con dificultad él siempre se resistía y por el otro lado Finn era tan agradable e incluso tierno, le causaba demasiada comodidad estar con él y le sacaba muchas risas.
-Marshall por favor deja ese tema ya, yo...
Como era costumbre Marshall lo interrumpió con un beso sorpresivo, el peli rosado de verdad quería safarse de eso pero la manera en como lo beso hacía que se empezará a derretir. El vampiro lo beso tan cariñosamente, algo que no era común normalmente sus besos eran apasionados e intensos y esta vez era dulce y suave. Con sus manos tomó al príncipe por la cintura haciendo que se unieran más sus cuerpos y acompañó el beso con un mordisco en el labio inferior.
Gumball se perdió en aquel beso y cuando el pálido rey lo acercó a él sintió como se ruborizaba y todo eso se intensificó cuando le dio un mordisco, pero entonces despertó y se dio cuenta de lo que estaba pasando así que...
Hola queridos lectores *-* espero que la historia les guste, si no hay interés en ella pienso cancelarla por este medio, esta historia la estoy subiendo t
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