Hey, yo de nuevo, me alegra que les haya gustado el primer capítulo, asi que cada vez que tenga un tiempito libre estaré escribiendo la historia ya que acabo de comenzar la universidad y estoy estudiando ingeniería asi que ya deben saber que es pura matemática…deséenme suerte.

Aquí les traigo el segundo capítulo de esta fascinante historia de acción así que sin más preámbulos comencemos…LUZ…CAMARA… Y ACCION…

Capítulo 2: El trabajo de ella

-¿empezaste a salir con esa chica?- pregunto incrédulo snotlout, tratando de esquivar los múltiples golpes que recibía por parte de hiccup el cual estaba con la guardia en alto, ocultando su rostro en los guantes de box.

Eran las 5:00 am y estaban entrenando en una vieja área de entrenamiento abandonado, la cual tenía un cuadrilátero para boxear, sacos pesados de box, y por suerte luz eléctrica gracias a la ayuda del mejor técnico de la pequeña organización de asesinos, Fishlegs Ingerman.

-sí, llevamos varios meses saliendo ¿acaso tiene algo de malo?, es hermosa ¿no?- contesto hiccup esquivando un gancho derecho de snotlout.

-oh vamos, sabes cómo son las mujeres, si les das alas para después cortárselas te golpearan en las partes bajas- dijo su primo, mientras tomaba agua y comenzaban el round 2.

- ¿lo dices por experiencia?- rio hiccup.

-esa chica estaba loca- protesto snotlout, inflando los cachetes al verse descubierto.

- tú le habías dicho zorra- completo el castaño dándole un golpe directo en las costillas.

-fue porque sabía que también le gustaba otro hombre- dijo el azabache.

Hiccup conecto otro golpe, pero esta vez en el rostro de su primo, haciéndole una pequeña cortada.

-¿y si te dijera que ese otro tipo era yo?- contesto hiccup

-¡¿Qué?!- grito snotlout, para después dirigir un golpe hacia la nariz de hiccup la cual esquivo a duras penas.

-¡ERA BROMA!- grito hiccup esquivando otro golpe de su primo por poco.

-ok…pero no me hagas volver a enfadarme así- dijo tranquilizándose

-snotlout…creo que me enamore de Astrid- confeso el castaño. Hubo un silencio en toda la habitación, hasta que fue interrumpido por un derechazo estridente que impacto en el rostro de hiccup.

Hiccup retrocedió y miro que empezaba a sangrar de la mejilla.

-¡¿POR QUE HICISTE ESO?!- se quejó de sobre manera el más alto.

-solo espero que esa chica no arruine todo lo que hemos logrado en años- dijo con firmeza su primo.

- ya verás que todo estará…- no puedo terminar.

-¿así que nuestro hiccup decidió enamorarse de una inocente chica?- entraron a la habitación eret, fishlegs y un muchacho de piel blanca y de pelo rubio tan largo como el de una chica.

- vienes a burlarte tuffnut, tomando en cuenta de que nunca has tenido novia- se burló hiccup.

-¡eso no es cierto!- se quejó, -díganle que no es cierto- le ordeno a los demás muchachos de la habitación.

-es cierto- dijeron al unísono los demás haciendo que hiccup se riera, ganándose una cara fulminante por parte del rubio.

-para estos amigos para que quiero enemigos- reprocho brutacio antes de retirarse

-entonces…hiccup, ¿estás seguro de esto?- pregunto fishlegs quien era el mas gordo del grupo, o pachoncito como prefería que le dijeran, aunque nadie le hacia caso.

-no es que quiera meterme, pero este tipo de relaciones solo suelen traer problemas- secundo eret.

-tranquilos, Astrid es un ángel, no creo que estar con ella sea peligroso- dijo hiccup muy seguro de si mismo.

Una joven rubia estaba aún durmiendo sobre su cama, la luz del sol empezó a colarse por las cortinas de la ventana empezando a iluminarle el rostro, causando que cerrara los ojos con fuerza y se cubriera con las sabanas para seguir durmiendo. Pero sus sueños fueron interrumpidos por la alarma de su despertador que señalaba las 7:00 am, obligándola a abrir los ojos, y en contra de su voluntad tuvo que levantarse aun soñolienta.

Tenía que llegar temprano al trabajo, así que se deciso de sus prendas de dormir y se metió en la ducha, la cual sin esperárselo soltó el primer chorro de agua la cual estaba tan fría como el océano antártico, haciendo que se quitara lo más rápido posible del chorro.

-maldita cosa- gruño enfadada. Poco después comprobó que el agua estuviera algo caliente para así meterse en la ducha. Luego de 10 minutos salió del baño con una toalla cubriéndole el cuerpo y con otra secándose su largo y rubio cabello.

Estaba por dirigirse a su guardarropa, cuando una llamada a su celular capto toda su atención.

Se acercó al celular y miro que el causante de la llamada era nada más ni nada menos que hiccup. Esto causo una sonrisa mezclada con un sonrojo de parte de la rubia, que rápidamente sacudió su rostro quitando la sonrisa boba que traía, y contesto el celular.

-hola hiccup- saludo animada la de ojos azules.

-¿estoy hablando con la rubia más hermosa del mundo?- hablo dudoso el castaño, el cual estaba sentado frente a una cafetería, en medio de la ciudad.

-humm tal vez te acabas de equivocar de teléfono, voy a colgar- dijo con una media sonrisa.

-no no, estaba bromeando- se apresuró hiccup, pero se sintió como un tonto cuando Astrid solo rio del otro lado de la llamada haciéndolo saber que ella también bromeaba.

-¿a que se debe esta llamada tan temprana?- dijo aun riendo.

-bueno…planeaba desayunar contigo, estoy en la cafetería de la calle Abrahams ¿m'lady quisiera desayunar conmigo?- pregunto caballeroso.

-me gustari…oh espera tengo otra llamada- corto Astrid la llamada para contestar la nueva.

-¿hola?- contesto Astrid.

-Astrid el golpe se acaba de adelantar tendremos que hacerlo hoy, acabo de enviarte las instrucciones a tu correo, apresúrate te veremos en las oficinas- se escuchó la voz de una chica al otro lado de la llamada.

-de acuerdo Heather…las veré ahí- finalizo Astrid antes de colgar. Volvió a tomar la llamada de hiccup.

-¿hola Astrid?- llamo hiccup.

-lo siento hiccup se presentó una junta importante, no puedo faltar, podremos desayunar otro día, te lo prometo- se disculpó Astrid.

-oh…no te preocupes, pero me la debes, la semana que viene hay una feria al otro lado de berk, ¿vendrás conmigo?-

-claro, no faltare…bien nos vemos- colgó el celular y empezó a vestirse con un vestido gris, tacones y se arregló el cabello en una trenza por encima de su hombro.

Se subió a su automóvil y empezó a conducir, en el camino saco su celular y marco el número de una persona conocida.

-¿hola?- hablo otra chica.

-camicazi, habla Astrid, el golpe se hara el dia de hoy así que necesito que desde ahora empieces a bloquear cualquier llamada que se haga a la policía, haz que se tome como una simple interferencia, mientras completamos todo sin ningún problema- le hablo con firmeza para que captara que era más serio de lo que parecía.

-no te preocupes Astrid cuando acabes no habrá ni un tan solo policía en tu camino- le dijo la otra chica, la cual tenía un gran parecido con Astrid por sus ojos azules y su cabellera rubia solo que más desordenada que la de Astrid.

-bien, nos vemos- colgó la rubia con la trenza.

Llego a un enorme edificio de seguros para las viviendas de accidentes y robos.

Ella entro al ascensor, y presiono el piso 30, al llegar al piso, camino hasta una puerta donde estaba un letrero que decía ''solo personal autorizado''.

Había un panel de números para el código de seguridad en la pared de la derecha, presiono el código, para después decir su nombre completo en un pequeño micrófono, que al aceptar la voz compatible de la rubia se introdujo en una cavidad de la pared que se cerró con el botón de la luz del pasillo.

La puerta se abrió y se cerró tan pronto ella entro, viendo a su alrededor, todo un panel de computadoras y oficinas con muchas mujeres caminando de un lado a otro llevando carpetas y portafolios confidenciales.

-buenos días- saludo Astrid mientras bajaba las escaleras.

Las demás mujeres se detuvieron para saludarla, ya que ella siendo la directora o jefa debían guardarle respeto.

-hola Astrid- saludo una pelinegra de ojos verdes.

-hola heather, que tenemos hasta ahora- fue al grano.

-pues la fiesta de máscaras se adelantó para esta tarde a las 5:00 pm y si no nos apresuramos será demasiado tarde.

-aun no tengo que vestir…se supone que la buscaría hoy- contesto Astrid.

-pues…yo ya me adelante para eso- dijo otra rubia que tenía el cabello más largo que Astrid y era aún más delgada.

-¿a qué te refieres ruffnut?- pregunto Astrid totalmente desconcertada.

-que ya tengo lo que vas a usar- dijo arqueando una ceja con algo de burla.

Esto hizo que Astrid sintiera peligro, ruffnut (alias brutilda) no se había ganado ese apodo por nada. Todas sus ideas parecían una locura por lo extremas que podrían resultar ser, incluso contaba historias de situaciones peligrosas que enfrentaba solo con su hermano tuffnut al cual no quisieron reclutar ya que con una ruffnut bastaba, y la hicieron jurar que jamás le mencionara nada de esta organización a su hermano.

-ok ruffnut, muéstramelo- accedió Astrid esperando, que el vestido fuera por lo menos digno de una fiesta de esa magnitud.

La otra rubia, llevaba una caja que deposito en un escritorio. Astrid y heather se acercaron.

''brutilda'' saco un vestido rojo bastante provocativo, el cual tenía una abertura en la parte donde estaría el muslo izquierdo.

-oh no…olvídalo- se negó Astrid. Pero al ver las sonrisas tanto en ruffnut como en heather, las miro como si tuvieran otro ojo en la cara.

-¿es enserio?- pregunto incrédula la jefa.

-Astrid, piénsalo, tienes que seducir a un millonario, no tienes que verte hermosa…tienes que verte sexy y creo que con este vestido y un poco de maquillaje será más que suficiente para que al menos quiera acostarse contigo- dijo de manera picarona heather.

-HEATHER- dijo totalmente sonrojada por tal insinuación.

-¡lo harás o no!- se cruzo de brazos la pelinegra.

-DE ACUERDO- grito exasperada, mientras le arrebataba el vestido a ruffnut.

-sera una fiesta larga- dijo con fastidio.

Llegaron las 5 de la tarde y un Lamborghini se estaciono enfrente del hotel Harrison, el hotel más costoso de todo berk. Uno de los ayudantes del lugar, se acercó al vehículo ayudando a salir a una hermosa rubia con un provocativo vestido rojo, que miro la entrada con una extensa alfombra roja.

-¿vino sola señorita?- le pregunto el ayudante.

-si…estoy muy disponible- dijo mientras le guiñaba el ojo y entraba al hotel caminando de una manera sensual.

-¿heather estoy dentro…me escuchas, cambio?- preguntaba a través del micrófono que tenía en la oreja.

-si astrid te escucho fuerte y claro…el objetivo se llama Frank Lincoln se encuentra con un grupo de políticos, tienes que llamar su atención- dijo la ojiverde.

-pan comido- dijo Astrid mientras caminaba. Llego al grupo y ''accidentalmente'' dejo caer su bolso, se inclinó hacia delante mostrando su redondo trasero al millonario que en ningún momento dejo de ver tan hermosa figura en una mujer.

Astrid se levanta y solo voltio su cabeza mirando de reojo al millonario Lincoln que tenía una cara estúpida, Astrid hizo un ademan con el dedo índice indicándole que la siguiera, este como perro faldero no perdió tiempo y fue detrás de la rubia.

Al alcanzarla la tomo de la mano, y esta se voltio a verlo.

-se te ofrece algo- hablo coqueta la rubia.

-muchas cosas- dijo viéndola de arriba hacia abajo.

- pues estoy disponible…búscame cuando ocupes algo- dijo lamiéndose el labio inferior, lo cual provoco que el millonario se mordiera la lengua.

-¿Qué tal ahora?- dijo mientras le rodeaba la cintura con su brazo.

-¿y tú fiesta?- pregunto inocente la rubia.

-por mí que se vaya al diablo- dijo mientras la conducía a su habitación.

Ambos llegaron a la puerta de la habitación, Astrid miro a su alrededor y vio que habían varios hombres de seguridad, todos portaban armas, así que decidió que seria mejor solo encargarse del objetivo.

-quiero que estemos solos- le susurro sensualmente al millonario haciendo referencia a los de seguridad.

El hombre accedió y miro al líder de sus guardaespaldas –no quiero que nos interrumpan, quédense aquí afuera- hablo firme mientras sujetaba la cintura de Astrid.

Ambos entraron a la habitación, la cual era enorme, que incluía una pantalla de plasma curva, un balcón donde se miraba la ciudad, varios muebles y una cama matrimonial, ideal para ciertas cosas.

El millonario cerró la puerta con llave y Astrid lo miro fijamente.

-estamos…solos- dijo con sensualidad, mientras el hombre empezaba a quitarse el saco.

-sí, ven aquí preciosa- quiso tomar de la cadera a Astrid pero esta le sujeto el brazo derecho con fuerza para después saltar y sujetar su cuello con su pierna derecha, usando la misma fuerza para hacerlo caer e inmovilizarlo completamente.

-si te mueves, te puedes ir despidiendo- amenazo astrid.

-¿Q-que quieres?- hablo el hombre con dificultad.

-donde está tu caja fuerte…DIMELO- dijo entre dientes para evitar ser escuchada.

-en el mueble d-debajo de la t-televisión- le costaba respirar al millonario.

-¿y la clave?- el hombre no contesto. –DILO- presiono mas su cuello.

-34578- dijo desesperado, esperando que la rubia lo dejara con vida.

- gracias por tu ayu…-

-AUXILIO- grito el millonario, alarmando a los guarda espaldas que empezaron a azotar la puerta.

-maldito- gruño Astrid antes de doblar su pierna quebrándole el cuello. El hombre cayó muerto.

La rubia rápidamente coloco la clave en la caja fuerte, sacando una USB de color dorado y un par de archivos que guardo en su bolso.

-¡ABRAN!- se escuchó el grito de los guardias de seguridad.

Empezaron a romper la puerta. Solo para ver como una rubia salía por el balcón y colocaba un dispositivo con un gancho en la pared para luego lanzarse al vacío antes de que los guardaespaldas dispararan.

Astrid descendió hasta la calle principal donde otro coche la estaba esperando.

-la llevo señorita- dijo un hombre bastante mayor de barba de color rubio y una prótesis en su pierna derecha y otra en su brazo isquierdo, el cual ella conocía desde hace ya muchos años incluso antes de entrar a la organización.

- claro chofer Gobber, lléveme a un restaurante lo más lejos de aquí- dijo Astrid algo cansada.

-¿día duro?- pregunto el mayor.

-cansado diría yo- contesto la rubia.

- tranquila todos tenemos días así- dijo sabiamente el mejor amigo de sus difuntos padres.

Y es que si, Astrid fue huérfana desde los 5 años cuando sus padres murieron en un accidente automovilístico y el que la educo desde esa edad fue el hombre que en esos momentos estaba conduciendo el Audi.

-si pero los míos son los más raros de todos- dijo mientras cerraba los ojos e intentaba descansar aunque duraran solo unos minutos.

-eso sí que no lo discuto, pero ya cuéntame sobre eso muchacho… ¿huccu?- pregunto Gobber.

-Hiccup…es un buen hombre, he estado saliendo con él ya varios meses, y pues me gusta mucho, pero no sé si es el indicado- dijo Astrid.

-pues si no arriesgas no lo comprobaras- contesto Gobber, estacionando el auto frente a la casa de Astrid.

-se supone que me llevarías a un restaurante- protesto Astrid.

- necesitas descansar Astrid, así que no protestes y ve a dormir ¿quieres?- ordeno Gobber.

Astrid resignada acepto y le dio un abrazo a su figura casi paterna.

-ah y otra cosa- hablo el mayor.

-¿Qué?- pregunto la chica.

-pase lo que pase no le confieses tu verdadero trabajo a ese muchacho- ordeno el hombre. – Además debes saber que el casamiento ayudaría más en tu encubrimiento de otros asesinos y otras organizaciones- aclaro Gobber.

Astrid rodo los ojos y asintió, a decir verdad sería una muy buena manera de pasar desapercibida, y además ya estaba saliendo con hiccup, así que no era una mala idea.

-lo sé, ya pensare en eso luego- confeso la rubia.

¿Podría vivir una vida casada con alguien a quien no sabía con certeza si amaba o solo era un enamoramiento pasajero?

Ella no sabía que pensaría hiccup con respecto a pasar su relación a algo mas serio, ¿estaria de acuerdo?

Ella ya no sabía que pensar pero por ahora sería mejor esperar a que sucedan las cosas y afrontarlas de manera correcta a su debido tiempo.

La semana que venía irían a la feria, tal vez ahí lograría comprobar si quería algo más serio con hiccup

Solo tenía que esperar.

Bueno aquí termina este capítulo, espero que les haya gustado y cuéntenme que es lo que esperan de este fic, o si hay algo que no les ha gustado, seria de mucho agradecimiento que me lo escribieran en un review.

No es necesario que escriba que no me pertenecen estos personajes pero aun asi tengo que decirlo.

Le pertenecen a DreamWorks y Cressida Cowell, la que se le ocurrió la fantástica idea de crear ese maravilloso universo, y a DreamWorks que se les ocurrio introducir a Astrid xD

LOS QUIERO HASTA LA PROXIMA

UnbreakableWarrior: me alegra que te haya gustado el primer capitulo, espero que te haya gustado este, besos.

Mad inspiration: siii mucho humor xD, asi es la película y enserio me gusto por ese tipo de humor. Y pues ya viste en que está metida nuestra Astrid. Planea casarse para encubrirse de asesinos, pero no sabe qué va a vivir con uno demasiado profesional xD

oliver34: Aawwww gracias, a mí también me encanto la película y pues no resistí las ganas de hacer una historio sobre ella.

Naviitho: puede que si la ponga pero talvez como un flashback, y pues ahí esta, es una excelente y hermosa asesina profesional. Saludos desde Centroamerica.

KatnissSakura: a mi siempre me han gustado tus historias, creo que eres mi escritora de fics favorita, me alegra que te haya gustado, planeo hacer otra historia basada de otra película pero creo que será al finalizar esta para no acumularme con tantos capítulos que hacer xD

PD: me tenes sufriendo en como entrenar a una patinadora xD