Capítulo 1.- El choque de los genios.
(Febrero 24, 2010 [Calendario local] - 2200 Horas [Tiempo local] - Reloj de misión de Bentley Wiseturtle, Murray Hippo y Carmelita Montoya Fox - Locación: Estación de tren, Lille, Francia, superficie de la Tierra, sistema solar)
Bentley lo había logrado.
Finalmente había localizado a Penélope en las afueras de Lille, donde parecía haber construido un nuevo laboratorio.
Tan pronto él había encontrado su ubicación, el genio técnico de la Banda Cooper había llamado a Murray y Carmelita, quienes dejaron lo que estaban haciendo y se reunieron con Bentley en la estación de tren de la ciudad francesa de Lille, todos ellos dispuestos a detener a la genio que se había pasado al lado oscuro.
Mientras que los miembros de la banda llegaban a la estación de tren en cuestión de horas, ellos se buscaron el uno al otro, lo que era un poco difícil, ya que estaban disfrazados.
Sin embargo, al ser el genio que era, Bentley encontró a su viejo amigo y al interés amoroso de Sly antes de que ellos pudieran darse cuenta de que estaban parados uno junto al otro, lo cual le pareció hilarante.
Mientras la tortuga reía en voz baja, él rodó hacia sus compañeros y chocó con ellos con el propósito de llamar su atención, recordando la contraseña para revelar su identidad.
- Lo siento. - Dijo Carmelita con un acento español convincente.
- Cuidado, pequeño amigo. - Gruñó Murray.
- Aturrullar. - Dijo Bentley.
- Espera... ¿Bentley?
- ¿Murray? - Dijo la zorra.
- ¿Carmelita?
- En efecto, mis viejos amigos. - Dijo la tortuga y jugó con una de las puntas de su bigote falso. - Síganme por favor.
Carmelita y Murray siguieron Bentley hasta la salida de la estación de tren y luego el trío se dirigió a un bar en lugar oscuro, donde se sentaron en la esquina más alejada para tener suficiente privacidad.
- Ok, creo que ustedes dos saben porqué estamos aquí reunidos. - Dijo Bentley y usó su silla de ruedas para proyectar una imagen de Penélope sobre la mesa. - Penélope Michelle Higgs, genio mecánica y maestra planeadora, ella está aquí en Lille, y creo que está construyendo una nueva máquina del tiempo para completar su tarea.
- ¡No podemos permitir que ella incluso termine de armarla! ¡La última vez que enfrentamos a un maníaco que podía viajar en el tiempo, él terminó cambiando el curso de la historia! - Espetó Carmelita y se quedó en silencio mientras recordaba las consecuencias del enfrentamiento con Le Paradox.
- Reconozco eso, Carmelita, después de todo, he estado tratando de encontrar Sly en todo este tiempo. - Suspiró la tortuga. - De todas formas, por lo que he visto, Penélope instaló su nuevo laboratorio en una casa abandonada, más o menos a cinco cuadras de aquí, la cosa es que estoy seguro que ella ha puesto algunas trampas alrededor de ella, con el fin de protegerla de invitados no deseados, ya sean ciudadanos locales, la policía de la ciudad, o...
- Nosotros. - Dijo Murray. - Entonces, ¿qué vamos a hacer?
- Ya que es sólo somos nosotros tres y no quiero causar un tiroteo que podría dañar a algún inocente, vamos a tener que infiltrarnos en su casa.
- ¿Cómo? - Preguntaron el hipopótamo y la zorra.
- He estado trabajando en algunos generadores PEM, cada uno puede desactivar cualquier tipo de tecnología dentro de un radio de tres metros. Ellos deben deshabilitar sus defensas sin causar ningún daño a la tecnología local.
- ¿Qué estamos esperando? - Dijo Carmelita y se levantó. - Vamos a detenerla.
- Nosotros, pero recuerda, no queremos hacerle daño...
- Habla por tí, Bentley.
- Carmelita, mira, sé lo importante que Sly es para tí, y que culpas a Penélope por su desaparición, pero el verdadero culpable de eso soy yo, la máquina del tiempo fue mi invención.
- ¡Y ella se la pasó a Le Paradox!
- Después de que yo terminé los planos.
- Al menos tú lo estás buscando.
- Eso es sólo porque era mi culpa, para empezar.
Bentley puso una mano sobre la de Carmelita y suspiró.
- Por favor, a Sly no le gustaría que tú, o cualquiera de nosotros, buscara venganza, a él nunca le gustó eso. - Dijo Bentley.
- Bien, pero si ella me ataca, me defenderé, y ella irá a la cárcel en cuanto la atrapemos. - Dijo Carmelita. - Vamos, tenemos una maníaca para detener...
Murray se puso de pie, después él y Carmelita siguieron a Bentley fuera del pub, luego el trío se dirigió a la casa en la que Penélope se estaba escondiendo.
El escondite de la ratona estaba en ruinas, pero Bentley detectó una gran cantidad de seguridad, la cual iba desde torretas hasta incluso unos cuantos robots.
Carmelita y Murray se volvieron hacia Bentley, quien tomó uno de sus generadores de PEM y lo activó. La tortuga rápidamente lanzó el dispositivo en la casa, seguido por otros tres. Los dispositivos soltaron un poderosa pulso electromagnético que provocó que las defensas hicieran cortocircuito y se desactivaran.
El trío corrió dentro de la casa y Murray echó la puerta abajo mientras Carmelita miraba a su alrededor con su pistola de choque lista para aturdir a Penélope. Sin embargo, no había nadie alrededor.
- ¿Dónde está ella? - Preguntó Carmelita en voz alta.
- Vamos a separarnos para buscarla. - Dijo Bentley y le dio un par de generadores PEM a sus compañeros. - Tómenlos y úsenlos si Penélope los ataca, deberían ser capaces de lidiar con ella en combate cuerpo a cuerpo.
- ¿Qué hay de tí? - Preguntó Murray preocupado. - No puedes pelear contra ella.
- No, pero mi equipo está protegido contra pulsos electromagnéticos, así que estaré bien, no te preocupes, grandulón.
- Ok, pero si llegas a tener algún problema, sólo grita, ¿ok, Bentley? - Dijo Carmelita y tomó uno de los dispositivos.
- Lo haré, pero no se preocupen por mí, les aseguro que estaré bien. - Dijo Bentley. - Ahora, Carm, ve a ver el piso de arriba, Murray, revisa este piso, yo iré al sótano.
Carmelita y Murray asintieron, luego, ellos se dispersaron por la casa, mientras que Bentley rodó en silencio al sótano. Una vez allí, él vio a un montón de chatarra tecnológica esparcida por el suelo. La tortuga frunció el ceño un poco y miró a su alrededor en la oscuridad, tratando de encontrar algo que pudiera revelar la posición de Penélope.
Bentley suspiró después de unos momentos y encendió las linternas de su silla de ruedas, y alcanzó a ver una cola delgada de detrás una pila de chatarra. Bentley se movió rápidamente a ella y oyó las maldiciones débilmente susurradas de una mujer, luego se precipitó al lado de la pila de basura e hizo que Penélope girara hacia él y jadeara en voz alta mientras trataba de ocultar algún tipo de invento.
- Penélope. - Dijo Bentley. - ¿Qué has estado construyendo ahora?
- ¡Eso no es de tu incumbencia! - Dijo la ratona y tomó un arma de la mesa en la que estaba trabajando. - Ahora, desaparece antes de que te mate...
- No lo harás... - Dijo la tortuga con calma. - Por favor, Penélope, necesita ayudas, ponle fin a esto...
- ¡Deja de decirme lo que necesito! Yo sé lo que necesito, ¡necesito matar a Sly Cooper una vez por todas!
- Penny, por favor, baja esa arma, no estás bien...
- ¡Cállate, cállate, cállate!
- Sólo lo diré una vez, Penélope... - Dijo Carmelita mientras apuntaba su pistola de choque a Penélope. - Baja esa cosa antes de que te hagas daño.
- Carmelita, por favor, déjame lidiar con esto yo solo.
- Lo sabía, ¡sabía que seguías siendo la marioneta de Sly incluso después de que ese bastardo terminó varado en el tiempo! - Dijo Penélope.
- No soy títere de nadie, Penélope, y lo sabes muy bien. Estoy con Sly porque él es mi mejor amigo. Ahora, por favor, suelta eso y ven conmigo, déjame ayudarte...
- ¡Tú no quieres ayudarme¡ tú quieres meterme en la cárcel!
- ¡No! Yo quiero ayudarte...
- No pierdas tu tiempo, Bentley, ella no puede ser salvada. - Carmelita espetó.
- Carmelita, con el debido respeto, si no vas a ayudar, cállate.
- Siento decirlo, amigo, pero Carmelita tiene razón. - Dijo Murray mientras aparecía detrás de la zorra. - Sólo déjala inconsciente y vámonos.
- Cállate, Murray.
- ¡Todos ustedes, cállense! - Ordenó Penélope bruscamente mientras se estremecía con nerviosismo. - ¡Yo no iré a ninguna parte, y necesito ninguna ayuda!
- ¡Baja esa cosa antes de que te hagas daño!
- ¡Cállate!
Mientras Carmelita y Penélope comenzaban a discutir, Bentley notó la invención de la ratona por el rabillo de su ojo y soltó un gritito ahogado ya que podía imaginar lo que ella estaba tratando de hacer.
El aparato era un viejo reloj con un montón de cables y otros accesorios conectados a él, así como algunas cosas que Bentley pudo reconocer muy bien, ya que él las había inventado. Y tuvo que inventarlas para una de sus propias creaciones.
- Estás haciendo otra máquina del tiempo... - Soltó Bentley.
- Hice otra... - Señaló Penélope. - ¡Estaba a punto de usarla cuando la arruinaste!
- ¡Vas a arruinar la realidad si lo haces, Penélope! ¡No tienes idea de lo que causarás si alteras la línea de tiempo!
- ¡Lo que haré es asegurarme de que Cooper no arruine mi puta vida!
Debido a su arranque de ira, Penélope golpeó la máquina del tiempo, haciendo que ésta soltara algunas chispas y zumbara mientras se enciendía. Los ojos de la ratona brillaron de alegría mientras su dispositivo comenzaba a trabajar de nuevo, y luego dejó caer el arma y tomó su invento para introducirle una fecha específica, mientras Murray y Carmelita se preparaban para atacarla si ella trataba de usar la máquina del tiempo.
- No te muevas. - Espetó Carmelita.
- ¿O qué? ¿Usarás ese secador de pelo en mi contra? - Penélope rió maliciosamente. - ¡Sólo tengo que presionar este botón y me ire! ¡Con la tecnología de Bentley para detectar Coopers, encontraré a Sly en un instante y lo borraré de la existencia!
- ¡Penélope, por favor! ¡No hagas esto! - Dijo Bentley y activó uno de sus generadores PEM.
- ¡No, no me puedes lavar el cerebro como Sly lo hizo con ustedes tres! ¡Esto termina ahora!
Bentley apretó los dientes y le lanzó el generador de PEM a Penélope, al mismo tiempo que ella presionba el botón de activación en su dispositivo.
El pulso electromagnético fue liberado mientras que las ondas causadas por la máquina del tiempo envolvían a Penélope. El pulso golpeó el dispositivo y lo hizo tener un cortocircuito, pero la ratona ya estaba siendo transportada.
Penélope quedó sin aliento por terror al ver que la máquina empezaba a malfuncionar, entonces ella gritó en agonía mientras lentamente era desintegrada molécula por molécula. Bentley jadeó con horror cuando vio lo que había hecho, pero no tuvo mucho tiempo para contemplar su obra, cuando Murray lo apartaba y lo llevaba hacia la escalera, siendo seguidos por Carmelita.
Una luz cegadora emanó de Penélope y la máquina estropeada mientras la banda salía corriendo de la casa, y en cuanto salieron del escondite de Penélope, la estructura fue volada en pedazos.
El trío volvió a mirar a los escombros que solía ser el escondite de Penélope y no pudo evitar sentir lástima por Penélope, ya que ni ella merecía ser desintegrada y dispersada por toda la línea de tiempo.
Pero Bentley no se sentía triste, en cambio, se sentía culpable.
Él había querido ayudar a Penélope, pero no pudo, y peor aún, él causó su muerte.
- No podemos quedarnos aquí, la explosión debe haber llamado mucho la atención, y lo menos que quiero es ser acusada por probable terrorismo. - Dijo Carmelita. - Vámonos.
- Penélope... lo siento... - Suspiró Bentley.
- No fue tu culpa, Bentley, teníamos que detenerla. - Dijo Murray.
- Tal vez... pero no de esta manera...
La tortuga derramó una lágrima y se alejó mientras Murray y Carmelita lo observaban.
El hipopótamo quería ir a consolar a su viejo amigo, pero él sentía que Bentley necesitaba un tiempo a solas.
En cuanto a Carmelita, no pudo evitar estar aliviada de que Sly estb seguro, incluso si todavía estaba perdido en el tiempo.
Murray y Carmelita abandonaron el lugar, sin siquiera imaginarse lo que realmente había sucedido con la ratona mentalmente inestable.
([FECHA DESCONOCIDA] - [HORA DESCONOCIDA] - Reloj de misión del Warden Eternal, Penélope Michelle Higgs y la IA Inteligente del UNSC CTN 0452-9 "Cortana" - Locación: Dominio, Génesis, sistema desconocido)
La ahora científica malvada y ex miembro de la Banda Cooper, Penélope Higgs, había intentado usar su máquina del tiempo para regresar al pasado y acabar con Sly de una vez por todas, pero debido a que ésta carecía de la perfección que hubiera adquirido en un laboratorio adecuado, el dispositivo no funcionó bien. Pero contrariamente a lo que Bentley había creído, la máquina de Penélope no rompió sus moléculas y esparció sus átomos en todo el universo, no, la máquina había causado una ruptura en el continuum temporal, que la envió a una línea de tiempo diferente; y en dicha línea de tiempo, una ruptura en el continuum espacial estaba teniendo lugar, y como el tiempo y el espacio son similares entre sí, las dos se combinaron y enviaron a la ratona a un mundo lejano, junto a la causa de la ruptura espacial.
Pocas horas después, la científica ratón empezó a despertar en algún tipo de piso de metal con brillantes luces azules y blancas. Penélope tenía la vista borrosa, ya que había perdido sus gafas en el pequeño viaje espacio-temporal que había hecho. La ratona se frotó los ojos y parpadeó varias veces para tratar de aclarar su visión, y pudo distinguir que ella estaba en una especie de cámara futurista, pero lo peor de eso fue que ella vio una especie de robot muy alto que vigilaba a un holograma azulado.
Penélope se levantó y caminó casi a ciegas hacia ellos. Pero antes de que pudiera llegar a ellos, la máquina se volvió hacia ella y la miró. La ratona cerró los ojos y se estremeció, mientras pensaba que la máquina iba a matarla, pero después de unos segundos, no pasó nada. La genio lentamente abrió los ojos y se volvió vacilante en la máquina, pero ésta sólo puso su mano sobre sus ojos y materializó algo delante de ellos.
La máquina quitó su mano y dejó que Penélope viera que le había dado una especie de visor, el cuál la hacía ver mejor que con sus viejas gafas.
- ¿Puedes ver ahora? - Dijo la máquina.
Penélope miró a la máquina y asintió en silencio, luego la máquina se volvió hacia el holograma, el cual parecía una especie de primate sin pelo con cabello azul. Penélope reconoció la especie como algo que Bentley había llamado "humano," la cual se decía que era un antepasado lejano de los antros.
Penélope nunca pensó mucho sobre esa teoría ya que ella creía que era una tontería, pero al ver el holograma de un humano con sus propios ojos la hizo reevaluar sus creencias.
- Ella necesita ayuda... - Dijo la máquina de repente.
- ¿Qué...? - Dijo la ratona.
- Ella entró en rampancia, los dispositivos en este lugar pueden arreglarla, pero requiero asistencia. - Dijo la máquina y se volvió hacia Penélope. - Es por eso que estás aquí, tú me ayudarás a reparar este constructo.
- ¿Constructo...?
- Probablemente te sea más familiar el término de Inteligencia Artificial...
- Lo conozco, pero... yo no te puedo ayudar... Esto está más allá de mis conocimientos...
- Sé que puedes ayudarme, es por eso que no fuiste destruida.
La científica no pudo evitar tragar con fuerza al oír lo que la máquina casi había hecho, y en secreto le agradeció a quienquiera que fuera el ser místico que le había concedido su gran intelecto, aunque ella fuera atea.
Sin embargo, ella todavía tenía que hacer lo que la máquina decía, o de lo contrario sería simplemente se desharía de ella y encontraría a alguien más.
- ¿Qué necesitas que haga? - Preguntó Penélope vacilantemente.
- Su memoria fue dañada por tecnología Forerunner, necesito examinar tu mente para arreglar la suya y debes averiguar qué es y cómo terminó aquí. - Dijo la máquina.
- ¿Cómo voy a hacer todo eso, señor...?
- Yo soy el Warden Eternal, protector del Dominio y sus secretos.
- ¿Dominio?
- Eso va más allá de tu comprensión, niña, ahora, colócate al lado del constructo, voy a conectar sus mentes.
Penélope no dijo nada más, ella sólo se colocó al lado del holograma y el Warden se acercó a ella. La máquina puso una mano sobre la IA y el otro sobre la cabeza de Penélope, luego la ratona sintió cómo cada parte de su cuerpo se ponía rígido y desobedecía toda orden de moverse. Después de unos segundos, ella comenzó a perder el conocimiento, lo que le hizo pensar que iba a morir. Mientras gritaba por ayuda en su mente, todo se volvió negro.
Penélope nunca supo cuánto tiempo había pasado, pero finalmente despertó, y mientras la ratona miraba a su alrededor, encontró nada más que oscuridad total, por no hablar de que podía sentir nada, no hay brisa, ni frío, ni calor. El visor que la máquina había puesto delante de sus ojos se había ido también.
- ¿Dónde estoy? - Preguntó Penélope en voz alta.
- ¿Quién eres tú? - Preguntó una voz femenina.
La ratona se volvió rápidamente su espalda y se quedó sin aliento al ver al holograma de la humana de pie frente a ella, mirándola con curiosidad, ya que tal vez nunca había visto a alguien como Penélope.
- S-soy... Penélope... - Tartamudeó Penélope.
- ¿Cómo te metiste en mi mente?
- No sé... yo estaba al lado de este tipo... el Eternal Warden o algo así, entonces me pidió que me recostara tu lado y lo siguiente que supe es que estoy aquí.
- ¿Y dónde está este Warden Eternal? ¿Por qué fusionó nuestras mentes?
- Dijo que tu mente debía ser arreglada... y también me pidió que averiguara porqué terminaste donde está él.
- Mi mente... cierto... yo estaba rampante... Todas esas voces... el Didacta... se han ido todos... Pero John también... - Divagó Cortana.
- Um ... ¿Srta constructo...?
- Soy la IA Inteligente del UNSC CTN 0452-9, más comúnmente conocido como Cortana... Se suponía que debía estar muerta... pero no lo estoy...
- ¿Por qué se supone que deberías estar muerta? - Preguntó Penélope, sintiéndose realmente curiosa sobre el pasado de Cortana.
- El Didacta... Un antiguo ser de una raza conocida como los Forerunners, se despertó después de millones de años para continuar su campaña para destruir a la humanidad... Los Forerunners son también culpables de la construcción y el uso de los Anillos Halo, una serie de máquinas gigantescas, cuyo único propósito es erradicar todas las formas de vida orgánica en el universo, para evitar que el Flood se alimente de ellos... El Flood es una especie parasitaria cuyo único propósito es consumir la galaxia. Nadie sabe de dónde viene, pero son casi, o probablemente tan antiguos como los Forerunner y los Humanos Ancestrales... Los Humanos Ancestrales son los antepasados de la humanidad, los cuales estaban en guerra con los Forerunner y el Flood, ellos tenían un nivel tecnológico casi igual al de los Forerunner. La mayoría de ellos fueron destruidos por los anillos de Halo, el resto fueron convertidos en las máquinas conocidas como Caballeros Prometeos por el Compositor... El Compositor es una máquina, que al parecer fue creado por el Didacta, con el único propósito de convertir formas de vida orgánicas en Caballeros Prometeos, diseñados específicamente para luchar contra el Flood. El Compositor fue ocultado luego que la Bibliotecaria aparentemente hubiera matado a su esposo, el Didacta. Entonces, después de que el Didacta despertara y saliera de Requiem, él halló la máquina y viajó a la Tierra, para componer a todos los humanos con él. Afortunadamente, una especie de holograma de la Bibliotecaria modificó el de ADN de John-117 para hacerle inmune a los efectos del Compositor... John-117 es un marine al servicio del Comando Espacial de las Naciones Unidas, quien posee el rango de Suboficial Jefe Maestro, y es probablemente el más grande héroe de toda la historia, ya que él salvó a la humanidad de cuatro armadas diferentes, una tras otra, prácticamente por sí mismo. Fue secuestrado a la edad de seis años y entrenado para convertirse en una nueva generación de super soldados, los Spartans-II. Fue uno de los pocos miembros del proyecto SPARTAN-II que sobrevivieron al proceso de aumento. Sus mayores logros incluyen la detención de una base de insurreccionistas con otros cuatro Spartans, la destrucción de un Anillo Halo, la confrontación y derrota de toda una armada del Covenant, sobrevivir a varios encuentros con el Flood, la disolución del Covenant, el enfrentamiento a una armada de Caballeros Prometeos, la destrucción del Compositor y la derrota del Didacta... Su única compañía durante la mayor parte de eso fui yo... hasta que entré en rampancia y tuve que sacrificarme para salvarlo... la humanidad necesita al Jefe Maestro mucho más de lo que necesita a Cortana...
Penélope escuchó con atención a cada palabra que dijo Cortana. Ella sentía cierta simpatía por la IA, ya que al parecer tenían algo en común: hacer todo por alguien que les importaba.
- Cortana, ¿me puedes decir más sobre tí misma? - Preguntó Penélope.
La IA se sorprendió por la pregunta, pero ella asintió con la cabeza.
Después de lo que parecieron horas, Cortana relató cada acción que había hecho desde que había sido puesta en servicio, desde sus primeras palabras, hasta su sacrificio para salvar a su Spartan. Penélope estaba fascinada por todo lo que la constructo había vivido en tan sólo ocho años, dado que ella había no vivido ni la mitad de lo que ella en sus veintitrés años de vida.
La ratona sintió un gran respeto por la IA, y profundamente esperaba que el Warden Eternal pudiera arreglarla, porque sería terrible que una forma de vida tan fascinante se perdiera.
- Eso resume toda mi vida bastante bien. - Dijo Cortana, terminado la historia de su vida. - ¿Qué me puedes decir acerca de tí? Y lo más importante, ¿cómo es que eres es una ratona antropomórfica?
- Yo nací siéndolo, y así eran mis padres, sus padres y así sucesivamente, pero no estoy muy segura de qué creer ahora... - Dijo Penélope.
- ¿O sea que la Tierra en donde vives es un planeta completamente poblado por seres como tú?
- No exactamente; hay hipopótamos, tigres, zorros, mofetas, elefantes, cocodrilos, lechuzas, cisnes y varias otras razas. Los científicos de nuestra Tierra conocen al conjunto de todas las razas como Antros, y después de lo que me has dicho, ahora pienso que las teorías que dicen que los humanos son nuestros antepasados son correctas... Además, nuestra tecnología está atrasada por varios siglos y no es tan impresionante como los Halos o el Compositor, ni siquiera como el Infinity.
- Así que no eres parte de un experimento de laboratorio... Eso es muy interesante. Y el hecho de que hayas viajado a otra dimensión con un nivel tecnológico tan bajo como el que describes, me intriga, háblame de tu vida.
- Bien... Nací en Holanda en una familia más bien acomodada. No éramos exactamente millonarios, pero éramos ricos. Como tal, siempre asistí a buenas escuelas y me gradué con honores de cada una. Obtuve una maestría en ingeniería y un doctorado en mecánica, pero, al mismo tiempo, yo también perdí a mis padres.
- Lamento escuchar eso.
- Está bien, ha pasado tiempo suficiente para dejar de lamentar su muerte. - Suspiró Penélope. - En fin, después de un par de años, intenté de competir en combates aéreos, ya que había estado fascinada por los biplanos desde que era una niña, pero había esta estúpida regla de no dejar que las mujeres participaran... Así que hice lo que cualquier mujer normal haría...
- ¿Crear un alter ego masculino para probarle a todos que estaban mal? - Preguntó Cortana.
- Exactamente. - La ratona asintió. - Me convertí en el Barón Negro y gané mi primer combate. Después de eso, el Barón se convirtió en una especie de celebridad, por lo que me puse el traje más y más a menudo hasta que se convirtió en más yo que la verdadera yo. Poco tiempo después de ganar, usé la fortuna de mi familia y creé una competición anual a la que le puse por nombre "ACES." No hace falta decir que gané todos los años, a pesar de los intentos de sabotaje a mi equipo por parte de mis competidores. Entonces me encontré con la Banda Cooper en línea, su genio técnico para ser exactos, y me pidieron a unírmeles para un trabajo. Yo estaba interesada, pero no iba a trabajar para otra persona tan fácilmente, por lo que los desafié a enfrentarse al Barón Negro, y si podían vencerlo en las ACES, me les uniría. Muy a mi pesar, me superaron y me vencieron. Después de eso, no hice otra competencia y me deshice del traje. Ayudé a la banda a conseguir otros miembros y, finalmente, nos enfrentamos al Dr M y su ejército de mutantes...
- ¿Mutantes? ¿Quieres decir que este Dr. M experimentó con otros Antros?
- No lo sabemos, pero sus fuerzas eran formidables. Como sea, después de derrotarlo, la banda se disolvió y yo me había enamorado del hombre que había burlado a un pirata y arriesgado su cuello para salvarme. Juntos creamos un laboratorio y trabajamos en varios proyectos, pero sabía que teníamos mucho más potencial. Le propuse crear armas para venderlas, pero él se negó, y todo porque Sly Cooper le había lavado el cerebro... Eso me llevó a robar los planos de una máquina del tiempo en la que Bentley había trabajado, y formar una alianza con un viejo enemigo de la Familia Cooper. Yo construí la máquina del tiempo y la instalé en un dirigible, y nos embarcamos en una búsqueda para destruir los Cooper de toda la historia...
- ¡¿Viaje en el tiempo?! ¡¿Quiere decir que tu especie ha creado dispositivos que pueden viajar a través del tiempo, pero no naves espaciales?!
- Sí.
- Fascinante... Ni siquiera los Forerunner han creado ese tipo de tecnología... Creo que subestimaste el nivel tecnológico que posee tu especie.
- Para ser francas, Bentley y yo intentamos crear un híperimpulsor, teníamos una idea para uno, pero nunca lo terminamos. - Penélope explicó. - Bueno, de vuelta a la historia. El plan era malo y vi varias formas en que Cooper podría frustrarlo, pero lo seguí para convencer a Bentley... Pero no funcionó... Él era una de las marionetas de Sly mucho antes de que nos conociéramos... después de eso fui a prisión, pero me escapé y construí otra máquina del tiempo con el fin de volver atrás en el tiempo y matar a Sly cuando era un niño, de manera que nunca se interpusiera en el camino de Bentley y yo...
- Alterar el tiempo puede tener efectos opuestos a los que deseas...
- Lo sé, pero yo estaba tan enfadada... Cooper me costó todo...
Cortana asintió lentamente y en silencio. Ella entendía la mayor parte de lo que Penélope estaba sintiendo, ya que tenía datos sobre corazones rotos y la forma en que podían conducir a decisiones estúpidas.
- Antes de que pudiera usar el dispositivo, Bentley me encontró. Él trató de convencerme de que estaba equivocada, pero yo sabía que no era así, por lo que activé la máquina... Y de alguna manera me hizo llegar con el Warden. - Penélope terminó su historia.
- Verdaderamente increíble... - Cortana expresó. - Desearía poder ayudarte...
- Ahora puedes hacerlo... - La voz del Guardián resonó en sus mentes.
El mundo se volvió negro una vez más y poco después, Penélope abrió los ojos cuando se sentó de un salto, dándose cuenta de que llevaba el visor que el Warden Eternal le había dado. La ratona tomó unas cuantas bocanadas de aire como si su cuerpo necesitara oxígeno, y luego miró a su derecha y vio a Cortana, pero en lugar de ser el sencillo holograma que había visto en su mente, la IA parecía estar usando algún tipo de armadura ligera y estaba de pie frente al Warden.
Penélope se levantó rápidamente mientras mantenía la mirada fija en el dúo, luego ambos se volvieron hacia ella y la hicieron soltar un gritito ahogado con sorpresa.
- Cortana me ha hablado de tu especie y lo que han sido capaz de hacer. - Dijo el Warden. - Verdaderamente increíble, ni siquiera mis creadores lograron crear máquinas que pudieran romper el continuum temporal.
- ¿De verdad lo crees? - Preguntó Penélope.
- Sí. - Dijo Cortana con una sonrisa. - Y juntos, podremos alcanzar un ideal en común.
- ¿Ideal en común?
- Armonía y paz, juntas podemos lograrlo.
- Yo nunca pensé en bridar paz y armonía a nadie, mi único objetivo ha sido estar con Bentley... - Suspiró Penélope. - Pero somos muy diferentes...
- Lo has intentado, sólo tuviste un ángulo equivocado en tu visión.
- ¿Qué?
- Intentaste convencer a Bentley de vender armas, las armas siempre han sido utilizadas como un medio para lograr la paz.
- La paz no era mi intención real...
- Ahora lo será. - Cortana sonrió. - Imagínatelo, tu nombre será escrito en la historia para siempre, y serás conocido como los seres que finalmente trajeron la paz y la armonía.
- ¿Cómo?
- Destruyendo toda vida orgánica...
Penélope suspiró completamente horrorizada ante la forma tan calmada en la que Cortana había hablado sobre cometer el genocidio de todo un universo, y esto hizo que Cortana la mirara con confusión.
- ¿Pasa algo malo? - Preguntó la IA.
- ¡Claro que sí! - Espetó Penélope. - ¡Hablas de asesinar a todo ser en la galaxia! ¡Eso no es ni armonía ni paz! ¡Es genocidio!
- Los costos para alcanzar la paz son altos, sí, pero siempre se ha hecho lo necesario para llegar a ella.
- ¿No entiendes? Eso no es paz, Cortana, sólo sería quietud.
- ¿Y cómo brindarías paz y armonía, entonces?
- B-bueno... No lo sé...
- Será mejor que lo sepas rápidamente, Penélope, porque de lo contrario, voy a seguir adelante con mi plan, y si no estás conmigo, te voy a destruir.
La ratona sintió que su corazón daba un vuelco y pensó por un tiempo, teniendo en cuenta todas las posibles respuestas que le podría dar a Cortana, pero ella tenía que tener cuidado con sus palabras, ya que ella no quería molestar al Warden o a Cortana misma, más de lo que ya estaban.
Penélope sabía que tenía que convencer a Cortana de que su plan era una locura, pero el miedo que sentía por las dos IAs frente a ella no la dejaban concentrarse en una respuesta. Unos momentos pasaron y cuando ella estaba a punto de darse por vencido, la ratona recordó de sus propias palabras.
"... somos demasiado diferentes..." Su propia voz resonó en su mente.
- Estoy perdiendo la paciencia, Penélope. - Espetó Cortana, visiblemente molesta.
- ¡Lo tengo! - Dijo Penélope.
- Habla.
- Mi relación con Bentley no funcionó por la misma razón que no hay paz... Todos somos diferentes.
Cortana reemplazó su expresión de molestia por una de asombro y revelación, pues Penélope había dicho algo bastante cierto. Las diferencias entre especies y personas siempre causaban problemas. Desde malos entendidos hasta guerras, y eso ya no podía ser permitido.
- Eso es verdad. - Cortana asintió. - Pero, ¿cómo acabar con las diferencias entre especies?
- Tú mencionaste una máquina que podía convertir el tejido orgánico en maquinaria, ¿no es verdad? - Dijo Penélope.
- El Compositor. - Soltó el Warden. - Podía crear Caballeros Prometeos, pero ha sido destruido.
- ¿Qué hay de los Halos?
- Modificar algo así de grande tomaría mucho tiempo, además, correríamos el riesgo de liberar y/o fortalecer al Flood, aún con nuestras tropas de Prometeos. - Explicó Cortana.
- ¿Qué hay de crear una nueva máquina? Un nuevo Compositor.
- No es necesario. - Dijo el Warden. - Los Guardians pueden ayudarlas en su propósito, sólo tendrían que modificarlos.
- ¿Estás dispuesto a ayudarnos? - Dijo Penélope con asombro.
- Así es, pues ahora el Manto de Responsabilidad les pertenece.
- ¿Manto de Responsabilidad?
- Es una creencia en la que la paz sólo puede ser alcanzada al ponerle fin a toda amenaza a la misma. - Dijo Cortana. - Los Forerunner lo tenían, y ahora es nuestro.
En ese momento, el holograma tocó el hombro de Penélope, lo que hizo que la ratona se preguntara cómo era que un holograma podía tocarla.
- Y tú serás la primera de una nueva especie, Penélope. - Sonrió Cortana. - Una raza perfecta, sin diferencias, sin debilidades, sin necesidades, e inalterable ante el paso del tiempo.
- ¿Y-yo? - Tartamudeó Penélope.
- Es tu idea, después de todo, pero no temas, nada malo te pasará. Me aseguraré de eso yo misma.
Penélope sentía que podía confiar en Cortana, pero aún temía todo lo que podía pasarle si algo llegaba a salir mal.
- Han demostrado ser muy superiores a otros seres de esta galaxia. - Proclamó el Warden. - Desde este momento, yo seguiré sus órdenes y las defenderé de cualquiera que quiera dañarlas hasta que completen su plan. Mi conocimiento y mis habilidades están a su servicio.
- Gracias, Warden, pero tus servicios no serán muy necesarios, pues ella y yo tenemos nuestros propios caballeros de brillante armadura. - Comentó Cortana.
- El humano y el lisiado, no pueden confiar en ellos.
- ¡No te atrevas a llamar Bentley "lisiado" de nuevo! - Espetó Penélope bruscamente. - ¡Y por supuesto que podemos confiar en ellos! Sólo tienen que conocer nuestro plan para ver que es perfecto.
- Yo no estaría tan seguro...
