Mami x Asaoka

Komisch

No entendía bien aún cómo era que solamente ella podía leer sus verdades en bromas a la perfección. Ni siquiera sus mejores amigos sabían seguros lo que Asaoka sentía, pero ella si. Siempre segura le comentaba algo en respuesta, en perfecta respuesta a sus sentir. No se lo explicaba, pero la verdad es que le terminó gustando.

Y ahora, ahí estaban. Habían salido en grupo porque Yoh estaba en la ciudad, se la pasaron de maravilla todos. Comentando que hacían, que hicieron, que deberían hacer. Y luego se retiraron delicadamente, Haruna a casa de Yoh, Asami fue a casa de Fumi y ellos, decidieron optar por un café, conversaron como siempre lo hacían cada bendito miércoles.

No se explican como fue que se hizo rutina verse todo los miercoles y ultimamente casi todos los días.

Y aunque no era algo anormal caminar juntos, que ella le cogiera la mano con una sonrisa si lo era; pero era abundantemente agradable sentir esa manita agarra de él, como necesitandolo.

Y aunque era normal que él la dejara en la puerta de su nuevo departamento, no era nomal que se besaran.

-- Házlo de nuevo.-- pidió en un tono divertido

-- Asaoka.-- le sonrió Mami

-- Entonces lo hago yo.-- contestó antes de acercarse de nuevo a su rostro, la abrazó para si mismo y la besó nuevamente. O era el tiempo o era que aquella mujer besaba exelente.

Ella se abrazó a su cuello y cuando terminó el beso le sonrió. Besó las mejillas de Asaoka, su nariz, sus labios nuevamente y cuando el joven se agacho pudo ella besar su frente.

Entre risas se besaron una y otra vez.

-- Me estoy helando.-- dijo en broma Asaoka

-- Si de todas maneras ya pensaba en buscar la llave para que entremos.--

Asaoka la miró, ella le sonrió y el joven la abrazo. Se le había olvidado que aquella maravillosa mujer siempre sabía lo que él decía en verdad.

Fin