Orgullo

—¡Slytherin!

El Sombrero gritó fuertemente el nombre de su nueva Casa, o es que tal vez a Regulus le imbuía una felicidad tal que pensó que la voz de aquel ajado objeto había sido amplificada. Sus compañeros prorrumpieron en aplausos, pues un Black estaba de nuevo entre ellos, arreglando el fiasco que supuso su hermano. Mientras Regulus caminaba hasta sus compañeros, el orgullo crecía en él, pues de un plumazo había conseguido satisfacer a sus padres y continuar con la tradición familiar, rota por su hermano. Pero ahora había llegado el momento de hacer sentir a todos orgullosos de él.