Disclamer:No soy la creadora de Harry Potter, ni los personajes me pertenecen... Si lo fuera Fred seguiría vivo.
Nota: No tenía previsto incluir a otro Weasley en la historia pero no me pude contener XD. Ella tambien lo quiso...
DOS SOLES.
Esperaba sentada bajo el gran Nogal a que sucediera. Esperaba con ansias, con el corazón latiéndole a mil a que apareciera.
La noche aún no se despedía completamente y ella observaba como el cielo cambiaba lentamente de colores.
Temblaba un poco, por la prisa había olvidado el abrigo en su habitación, el viento soplaba levantando las hojas marrones esparcidas a su alrededor y la pelirroja miraba divertida como algunas se levantaban y danzaban en círculos antes de caer nuevamente.
Cerró los ojos inspirando el aroma a hierba fresca que flotaba en el ambiente y hundió los dedos en la tierra húmeda. Todo era tan pacífico, era tan diferente a él.
Ya era hora.
Abrió los ojos justo para observar como aparecía travieso por el horizonte. Desbordando esa alegría que solo él era capaz de dar. Sintió como el calor la abrazaba tiernamente y sonrió. Pero el calor desapareció de repente y ella miró la nube que cubría al brillante sol.
Siempre tan travieso… Sin poderlo evitar le sacó la lengua como cuando eran niños. Un rayito juguetón le dio de lleno en la cara y supo que el estaba haciendo lo mismo… Jugaban como cuando eran niños. Una lágrima rebelde escapó de sus ojos para recorrer su mejilla antes de ser secada por un tacto familiar.
Allí, junto a ella, estaba su otro sol. Un sol pecoso y pelirrojo que le sonreía con su abrigo en mano mientras le sacaba la lengua… Como cuando eran niños… George miró al punto amarillo que brillaba feliz en el cielo y sacudió su larguirucha mano saludando a su hermano.
Y, Ginny, mientras sonreía al horizonte, miraba la conversación silenciosa de sus dos soles.
Porque el día que Ginevra Weasley nació, dos soles pelirrojos y pecosos se asomaron sonriendo, iluminándola con su felicidad.
