-Bella ¿eres tu? La última vez que te vi eras una niña ¡Ven que te de un beso! – No recordaba que mi tia Cathy fuera tan…vaya, tan efusiva.
-Hola tia. ¿Qué tal estás? – Cathy se le parecía mucho a Charlie, salvo por el color de pelo. Eran de la misma estatura, solo que mi tia llevaba tacones muy altos.
Y entonces la vi. Toda mis ilusiones se echaron al traste. Ahora sabia que era la única de mi familia que habia salido mal de fábrica. Anna tenía un bonito bronceado, ni demasiado morena pero no pálida, un equilibrio difícil de conseguir. Cuando avanzó para saludar a Charlie, casi me entró envidia. No es que se le pudiera comparar a la soltura de un vampiro, pero su paso era firme. Se veía que no tenia problemas con su equilibrio. Y era guapísima, claro. Una belleza al lado de mi camisa azul. Su vestido se le ceñía lo justo, haciendo que pareciese mayor. Ella solo tenía un año menos que yo. Bueno, al menos había acertado sobre el color de su cabello.
-Hola, soy Anna. – se acercó a mi sin pensárselo dos veces y me dio un fuerte abrazo. Madre e hija eran clavadas.
-Hola, soy Bella. No se si me recuerdas…
-Si, venia comentándoselo a mama…la verdad es que no te conozco mucho.
-Lo se- dije, sin saber qué decir
-¡Pero podremos hacerlo estos días! - ¿¡ESTOS!? Miré alarmada a mi padre. Él hizo como si nada hubiese ocurrido.
-Bella, ayuda a Anna a llevar sus cosas a tu habitación. Ven Cathy. ¡Por dios! Estás guapísima!
Cogí las dos maletas de tres que llevaba mi prima y subimos hacia arriba.
-Este es mi cuarto – dije abriendo la puerta. – si quieres puedes dormir en mi cama, a mi me da igual.
-¡Oh no! No me importa, yo no noto la diferencia.
Le enseñé donde estaba el baño y todas las cosas que habían. Anna era simpática. No es que me resultase fácil hablar con ella, pero no era un demonio traido del infierno. Volvimos a mi habitación y comenzamos a desempaquetar sus maletas. Las tenia clasificadas. Ocio, moda, y complementos y aseo. Ella abrió esta última y empezó a sacar sus cosas. Yo abrí la maleta de ocio. No se que quería que sacara de ahí, pero me fije en que tenia unos cuantos libros. Me llamó la atención cuatro libros con el fondo negro
-¿Vampiros? –dije, medio alarmada, medio intrigada, después de leer la contraportada del libro
-¡Oh! ¿No los has leído? ¡Son estupendos! Ahora que me fijo…¡tienes el nombre de la protagonista! Oh cuando se lo cuente a Courtney ¡va a flipar! ¿Y nunca oíste hablar de ellos?
-No.
-Puedes leerlos si quieres.
-Hmm – no me apetecía. Demasiados vampiros en mi vida. –Ehh…Anna ¿Qué quieres que saque de esta maleta?
-Oh, puedes dejarla en el suelo. Cuando necesite algo, lo cojo de ahí mismo. Es solo que no puedo venir sin mis cosas. Es como si las dejase olvidadas en mi casa. Y se que no las voy a utilizar todas, pero no puedo dejarlas en la estantería. No se, puede que suene algo raro, lo se. Mi madre me lo dice…que se le va a hacer. – Habladora, Anna era muy habladora. Me recordaba a Jessica.
Le hice hueco en el armario para que pudiera meter su ropa. Me parecía un poco grosero preguntarle cuando se iría, así que decidí esperar para preguntárselo a Charlie. Mientras que Anna colocaba su ropa en el armario hice mi cama. Luego me tumbé en ella cuando mi prima hubo terminado.
-Y bueno…tu antes vivías en Phoenix ¿no? ¿Por qué te viniste a vivir aquí?
-Mi madre se volvió a casar y yo decidí dejarle algo de espacio. Además, tenía ganas de venir a ver a mi padre.- eso era ahora. Si hubiera tenido la oportunidad de irme el primer dia que vine, lo habría hecho. Agradecí el haberme quedado.
-¿Y que tal se está por aquí?
-Bien, me he acostumbrado a Forks, y ahora, creo que me desagradaría el calor de Phoenix.
-¿Y tienes novio? – parecía como si las demás preguntas no valiesen para nada, solo era una mera introducción. No se por qué la conversación se estaba centrando en mi. Decidí no mentirle, porque esta tarde vendría Edward.
-Sí – contesté
-¿¿Cómo se llama?? – podía imaginarme su cara rara al oir el nombre de mi prometido. Era tan antiguo
-Edward- le dije. Hizo de todo menos poner caras raras.
-¡Edward! – grito- se llama Edward!! Oh dios mio! ¡Que suerte! - ¿Qué le pasaba a Anna?- ese nombre está muy de moda ahora.
-Ah- decidí llevar el tema de conversación hacia su vida y no la mia. Ya era suficiente
Me estuvo contando sus romances, como habia roto su amistad con su mejor amiga cuando el novio de esta se decantó por ella.
-¿Qué podía hacer? Él me quería a mi.
-¿Pero ya no? – me sorprendió que yo no estuviese ignorando lo que decía. Era como escuchar una telenovela.
-No, lo dejamos. Mi amiga sigue enfadada conmigo. Supongo que es normal. Pero no me arrepiento de haberle robado el novio. Cuando quiera hablarme, yo la estaré esperando con los brazos abiertos.
Se hizo la hora de comer, así que baje hacia la cocina, con Anna pisándome los talones, para hacer la comida. Me sorprendió que la mesa estuviese preparada y un olor a carne saliese de la cocina. Charlie. Fue lo primero en quién pensé. Con suerte, habría llegado antes de que la comida se quemara. Fue mi tia Cathy quien estaba en la cocina, mientras que hablaba despreocupada con Charlie.
-¡oh Bella! Tu padre me ha dicho que eres tu la que cocina. Espero que no te moleste que hoy haya prepara yo la comida. Esto estará en un periquete.
-No, para nada.
Anna y yo nos sentamos en el sofá, esperando a que la comida terminara. Encendí la televisión, ya que nadie hablaba. Dejé que fuese ella la que escogiera el canal. En casi todas las cadenas estaban haciendo las noticias, así que al final dejó un programa en los que cambian a la gente. Su imagen y su armario.
-¡Chicas! A la mesa, vamos.
La comida estaba buenísima.
-Ahora se quién se llevo la maña para cocinar en la familia – dije burlona al probar el primer bocado.
-Sabes lo mal que se me da- se excusó Charlie.
Anna y Cathy nos contaron todo lo que habían hecho hasta ahora. Mi tia trabajaba como estilista, y estos días venia a ver a una amiga del pueblo, y a trabajar con ella en un nuevo proyecto. Cathy había aprobado el curso, aunque nos contó que Biologia le costó un poco.
-Bella también ha sacado muy buenas notas. ¿Sabes? Le llegaron cartas de muchas universidades, incluso de Dartmouth – si el supiera como habia conseguido tantas cartas, no alardearía tanto
-¡Oh cielo! ¡Eso es buenísimo! ¿Cuándo irás?
-No, yo voy a ir a Alaska.- le aclaré
-¿¡A Alaska!? – gritaron las dos. Luego fue Anna la que habló.- pero ¿Por qué quieres ir a Alaska teniendo Dartmouth? – por supuesto, no le iba a contar la verdad. Charlie se adelantó a mi y contestó
-Porque va su novio. – Cathy iba a decir algo, pero yo la corte, hablando mas para mi padre que para ellas.
-Sabes bien que a Edward también le dieron la opción de ir a Dartmouth, así que sabes que no es por eso. – luego me volví y contesté a la pregunta que me hizo Anna con toda la sinceridad posible- porque es más barato.
Mi tia cambió de tema rápidamente, al ver lo incómodos que estábamos. Comenzó a hablar de su trabajo de nuevo, de donde iria ese año. Francia era su primer destino.
Me limité a comer, sin prestar mucha atención. Cuando todos acabamos de comer recogimos la mesa, y Anna y yo nos prestamos a lavar los platos. Ella enjuagaba y secaba mientras yo los fregaba.
-¿Voy a poder ver a ese tal Edward?
-Sí. ¿Por algún motivo? – pregunté.
-Es que solo intento imaginármelo…
-¿Cómo te lo imaginas? – quise saber, intrigada.
-Alto, moreno…o quizás con mechas. No se por que me lo imagino con gafas. Bueno, ¿he de decir que me lo imagino pálido? Aquí todos lo estáis. – se rio, echando la cabeza hacia atrás. Yo me uní a ella.
-Bueno, podrás comprobarlo esta tarde. –dije lavando el ultimo plato.
-¿Esta tarde? – abrió los ojos y terminó de enjugar y secar el plato muy rápido. No tenia ni idea de por qué se ponía así.
-¿Qué pasa Anna? – le dije, viéndola tan alarmada.
-Bella, dime que puedo usar tu baño.
-Pues claro- está más loca de lo que crees. Después de decirle que podía bañarse, salió pitando hacia el baño y cerró la puerta.
Salí de la cocina, desconcertada. ¿Qué había dicho? Esperaba que Charlie no me recriminara pensando que le había dicho algo inapropiado.
-¿A dónde va?- preguntó Charlie cuando me vio.
-Está duchándose. Voy a irme a mi cuarto. Si me necesitáis, llamarme.
Subí las escaleras y cuando llegué al final podía oír a Anna cantando en la ducha. La musiquita se me pegó y al final entré en mi cuarto tarareando la misma canción. No sabía que hacer, así que decidí pasar el rato mientras esperaba a Anna leyendo un libro. Tenía pensado coger Cumbres Borrascosas, ya que lo había empezado hace tiempo y quería terminarlo. Pasé al lado de la maleta de ocio de Anna y volví a ver los libros que ella adoraba. Me picó la curiosidad, así que cogí el que había cogido esa mañana, me tumbé en la cama y comencé a leer.
Los gritos de Anna en la ducha no me permitían concentrarme en la lectura. Al final, me gustó el libro, por lo menos la primera página, ya que los grititos de Anna se incrementaban más y más. Dejé el libro en su sitio, pensando en que debería leerlos en cuento tuviera algo de tiempo. Decidí escuchar algo de música. Me puse los cascos, y apreté al Play, sin detenerme a ver que CD llevaba puesto. Solo me interesaba hacer desaparecer esos cantos infernales. Me dolia la cabeza solo de escuchar a Anna, y eso que nos separaba la pared. La música me empapó y me dejé llevar. El golpe de una puerta me despertó
Anna traía una toalla puesta, que le cubría el cuerpo, y una toalla más que la arrastraba con los pies.
-¡Por dios Anna! – cerré corriendo la ventana.
-Tranquila, en seguida me visto. – Un escalofrío le recorrió el cuerpo. Sin ninguna vergüenza se quitó la toalla y buscó entre su maleta para encontrar su ropa. Aparté la mirada, dándole privacidad, pero no pude impedir apreciar algo sobre su anatomía. Era delgada, pero tenía una bonita forma. Estaba claro que yo era la cabra fea de la familia.
-¿Qué tal? – Tenia un fino jersey azul de cuello, que se le ajustaba al cuerpo. Su falda negra, que le llegaba a la mitad del muslo le hacía unas bonitas piernas.
-Estás muy guapa. – le dije, intentado sonreir.- ¿Me vas a decir a que viene todo esto?
-Ehhh…bueno, es que quería estar presentable para cuando Edward venga- Anna salió por la puerta, mientras yo la miraba con la boca abierta. Una sola cosa me pasaba por la cabeza: "Pero no me arrepiento de haberle robado el novio."
Bueno, antes que nada: Gracia por los Reviews!! a:Cami ,angie cullen li, RoXy-Cullen-Black
Bueno y ahora aclararé: Edward por supuesto NO se queda con Anna!!! ¡No por favor! Tranquilas, a mi me pasa lo mismo que a ustedes, es como...¿Edward con otra? No, simplemente no. xD Así que respirar tranquilas. xD
El sumary...vale es que el sumary esta muy mal...pero, a altas horas de la noche no sabia que poner...xD Se me tiene que ocurrir algo mejor, pero...¡no quiero descifrar cositas...así que para saber de que va lo del hombre casado con hijos y mucho mayor, tendran que leer...pero, ag, no puedo dejarles así...mmm tiene algo que ver con un integrante de la familia Cullen...xD ¿Les ayuda? (Aclaro: Anna no se queda con ningun Cullen. xD Pero puede ser insistente xDD)
Y bueno, la edad ya se dice en este capitulo, tiene un año menos que Bella (después de Eclipse)
Me alegra de que les esté gustando!!!
Creo que oi por ahi que por dejar Reviews te entregan al Cullen que quieras...mm, también está la posibilidad de un Jake asi que...ya saben!!! xDD (Mentira mentira..xDD)
¡Un beso grande!
¡ Gracias por entregarme un poquito de su tiempo !
aL.
