Capítulo 2. Apunto de marcharse

Ella estaba en su cuarto, con unos libros sobre el escritorio que tenía en su cuarto, al parecer estaba estudiando para algún examen, estaba tan concentrada que no noto que alguien había entrado a su habitación hasta que escucho la voz de su amigo.

-¿Estudiando?-pregunto él pero ella no lo miro.

-Si recuerda que debo mantener mis notas altas, para que no me quiten la beca-aclaro ella.

-La otra vez me dijiste algo sobre eso ¿no?

-Exacto ahora me haces el favor de irte para poder concentrarme-la morena se puso de pie decidida a sacarlo de ahí.

-Lo ciento pero no me iré-dijo el pelirrojo, ella se enfado.

-¿Por qué no te vas? quiero estudiar.

-Yo también quiero estudiar-mintió.

-Haz lo que quieras pero vete de mi cuarto.

-Deja que estudie contigo, no te molestaré-ella sabía que él mentía.

-Tú y tus amiguitos le pagan a los profesores para aprobar así que ¿para qué quieres estudiar?

-Buen punto-él sonrió y ella lo miraba mas enfadada aún.

-Eres un idiota-ella intento sacarlo del cuarto pero no pudo hacerlo, él la beso, la morena intento detenerlo pero no pudo solo sintió como sus labios eran dominados.

-Hay una materia que aún no apruebas-advirtió él sin alejarse de ella.

-¿Cuál? según tú-dijo ella confundida.

-¿No sabes cuál?-pregunto él y la volvió a besar.

-No lo sé-respondió ella, sin que lo pudiera evitar las manos de su amigo con sutileza se fue introduciendo por debajo de su blusa para así poder tocarla como a él le gustaba y ella se lo permitía por el simple hecho de que él nunca se daba por vencido.

-Es esa a la cual le tienes tanto miedo-ella supo de inmediato que él se refería al "sexo".

-¿No puedes pensar en otra cosa que no sea en eso?

-Cuando estoy contigo es imposible no pensar en eso.

-Eres un pervertido por eso jamás, pero jamás me acostare-dijo fingiendo enojo.

Él sonrió sabía que todavía no había pasado nada entre ambos era porque él la respetaba pero también sabía que "todo tiene un límite".

-Sabes que si yo quisiera hace rato te habrías acostado conmigo-presumió el ojiverde.

Ella comenzó a reírse.

-¿A que le tienes miedo? tú me gustas, yo te gusto la podríamos pasar muy bien si tu quisieras.

-El problema es que cuando yo ceda ante ti y tengamos sexo, tú te olvidaras de mi harás como si no existiera.

-¿Tan imbécil me crees?

-Tú eres de esos tipos que al conseguir lo que quieren de una mujer hacen como si ella no hubiera existido nunca.

-Si crees que soy así entonces no me conoces de verdad, lo mejor será terminar con esta amistad-dijo seriamente.

-¿Podrías tomarte mis palabras más enserio?-pregunto ella, ya que sabía que lo que dijo Rapha anteriormente era mentira.

-¿Tan bien me conoces?-pregunto él al ver que ella sabía que su enojo de hace un momento era fingido.

-Demuéstrame que eres diferente a como creo que eres-pedio ella.

-¿Cómo logro eso?

-No me hables de sexo, no me hables de ningún tema que tenga que ver con eso y lo más importante no me toques como lo haces ¿entendiste?

-Quieres decir ¿qué ya no puedo hacer esto?-ella no entendía a que se refería pero cuando sintió la mano de su amiga darle una nalgada entendió todo.

-No harás lo que te pido ¿verdad?

-déjame pensarlo-la miro guardo silencio por unos segundo y su respuesta fue un rotundo "no".

Ella estaba por protestar pero alguien toco la puerta y tuvo que abrir, camino hacia la puerta al abrirla vio que era Alex su amigo.

-Hola-dijo con una sonrisa él rubio.

-Hola-respondió la morena.

-Vine a preguntarte ¿si quieres que estudiemos juntos?

-No ella no quiere-respondió Rapha.

-¿Tú qué haces aquí? –pregunto Alex

-Eso a ti no te importa, y más vale que te vayas si no quieres que te rompa la cara-advirtió Rapha.

-Inténtalo imbécil.

-Ya basta lo dos-dijo Cristal.

-Dile que se vaya él no tiene nada que hacer aquí-dijo Alex a su amiga.

-Yo no me voy, él que se va eres tú antes que te mate-amenazo el pelirrojo.

-Alex vete por favor en otro momento hablamos-dijo la morena pero su amigo no se marchaba.

-Está bien me voy pero después hablamos-Alex se marcho y Rapha quedo satisfecho ante su triunfo.

Horas más tardes, en dirección.

-Sabes que está prohibido que los hombres vayan al cuanto de las mujeres o que la mujeres vayan al cuarto de los hombres-aclaro un hombre ya de edad con cabellos grises a su hijo.

-Ya sé eso-respondió el pelirrojo.

-Entonces cumple con las reglas-pidió el hombre mayor.

-Yo cumplo con las reglas. Padre, no entiendo ¿para qué me llamaste?

-No mientas, Raphael, además que no cumples las reglas te andas peleando con los demás estudiantes, siempre has sido rebelde pero ya no puedo tolerar tu mala conducta.

-Lo siento, tratare de comportarme.

-Eso espero no quiero que decepciones a tu madre, en especial a tu madre.

-No la decepcionare.

-Ya van tres días seguidos que recibo solo quejas de ti y una de ellas es muy grave-dice con preocupación el director.

-¿Cuál?

-Me han venido a decir que tú duermes en las noches con una de las estudiantes becadas, creo que su nombre es Soro Cristal.

-Eso no es verdad.

-Te conozco sé que eso es verdad eres terrible cuando te encaprichas con alguien, pero te advierto algo deja a esa muchacha, porque si vuelvo a recibir la misma queja tendré que sacar a esa alumna de este colegio y trasladarla a otro en pocas palabras, ya no la volverás a ver jamás.

-¿Me pudo retirar?

-Te estaré vigilando, así que cuidado-advirtió el director.

Rapha no dijo nada y se marcho hacía su habitación.

-¿Te descubrieron?-pregunto Leo.

-Sí, pero lo negué de todas formas.

-¿Harás lo que te pide?-pregunto Mikey.

-Claro que no-contesto el pelirrojo.

-Pero puedes traerle problemas a Cristal-dijo Goten.

-Lo que necesito saber fue ¿quien le dijo a mi padre todo eso de mí?

-Solo hay dos personas que quieren perjudicarte, Mona Lisa tu ex o Alex-dijo Donnie.

-Cuando sepa, quién fue, le daré su merecido.

A la noche…

-¿Y Rapha en donde esta?-pregunto Leo.

-Donde siempre-respondió Mikey.

-Se quiere ganar el premio del gran idiota ¿o qué?-dijo Leo.

En la recamara de la morena, Rapha estaba recostado junto a ella, la abrazaba.

-¿Cuál opción escoges?-pregunto él.

-Recordarme las opciones-pidió la morena.

-La primera opción es que te cuento un cuento y la segunda es la que siempre escoges, que te llene de besos hasta que te duermas.

-No es verdad casi nunca escojo esa, más bien tú la escoges por mí.

-Porque sé lo que quieres-dijo él.

-No es así.

Él la silencio con sus labios sobre los de su amiga, ella lo miro al finalizar el beso y le pregunto algo que no le pregunto nunca antes.

-Rapha ¿tú me quieres?-ella esperaba ansiosa la respuesta, él guardo silencio por un momento y cuando estaba por responder, tocaron la puerta.

-¡Demonios!-se quejo el pelirrojo.

-Shhh, cállate que no te escuchen-ella hablo en voz baja y se dirigió a la puerta.

-No abras, nos meteremos en problemas-advirtió, Rapha.

-Si no abro será peor, escóndete, debajo de la cama o donde sea para que no te vean-dijo Cristal preocupada, Rapha la obedeció y ella abrió la puerta.

-¿Esta sola?-pregunto un hombre alto, de ojos negros y cabello del mismo color, se veía serio.

-Si de hecho usted me despertó-mintió la morena.

-En ese caso le pido disculpas, pero por orden del director debo revisar su cuarto.

-Como le dije estoy durmiendo y no me gustaría que entre.

-Lo sé, pero yo solo cumplo mi trabajo, debo obedecer al director-el hombre quiso entrar pero la morena no lo dejo.

-¿Pasa algo? ¿Por qué tiene que revisar mi cuarto?

-Porque uno de los varones no está en su Cuarto como debería y sospecho que podría estar aquí.

-Aquí solo estoy yo.

-Entonces no tenga miedo deje que haga mi trabajo para poder dejar que usted pueda dormir.

-No quiero que entre, me parece una falta de respeto.

-Quiera o no voy a entrar, tengo permiso para hacerlo así usted no me autorice. Si él alumno que falta esta aquí, usted puede irse despidiendo de este colegio.

-¡¿Qué?!-dijo sorprendida.

Él hombre aprovecho que ella bajo la guardia y entro sin que la morena lo pudiera evitar.