Una disculpa, me atrasé nada más una semana... lol.

Pasa que miré la película de II, me dí cuenta que lo que había escrito algo lejano a la película, así queeeee... Para no irme lejos de la segunda película, y explicar qué pasó ahí agregaré algo pequeño de la película:)
Por otro lado, no considero este el capítulo más... divertido. Pero si les aconsejo, si no quieren leerlo, que se fijen en algún review para entender el capítulo, porque es solo una idea periférica de la historia.

Detesto las aclaraciones dónde debo decir que no me pertenece el fandom porque es más que obvio.

Dudas, aclaraciones, sugerencias y críticas las acepto, siempre y cuando haya respeto.


En tres semanas cumpliré un año aquí, y aunque los días son aburridos, tengo los elementos necesarios para sobrellevar esta situación. Es por eso que me encuentro hoy narrando mi existir, en este diario desde el día que Madre lo trajo para mí, primera visita. Aunque va en contra de las leyes de Asgard, ella se las ha ingeniado para visitarme cada quinto día desde hace meses. Antes de ello, pasaba los días entré pergaminos de magia antigua y olvidada, que obtuve a cambio de mi cama con mi compañero de celda, quién sería ejecutado la mañana siguiente, comprometiéndome a vengar su nombre. Aunque no puedo realizar hechizos de ningún tipo son maravillosos, en el dialecto antiguo.

Día 234 ... O algo así.

Mi existir no es tan malo. Tengo mi propio dormitorio. Es blanco y hermoso; adornado por detalles dorados, una mesa de noche de madera negra, mi propio librero, una cama enorme con sábanas verdes, grandes ventanas con vista a... la celda de enfrente. Al menos mantengo la cordura suficiente para saber qué día es hoy y recordar mi nombre.

El día amaneció húmedo, según los guardias. El prisionero de enfrente salió hoy, y el de alado se ha suicidado. Aun no sé cómo, pero el nuevo de alado me lo comunicará en cuanto desaparezcan los guardias.

─¡Espero tener suerte!

─ ¿Suerte para qué, mi pequeño?-Escuché una voz, por alguna razón quería llorar.

─ Por los nueve reinos. ¿En verdad eres tú? -Pregunté incrédulo-. Qué agradable honrarme con tu presencia. Con todo respeto, te miras especialmente bella, madre-Dije, al tiempo que me levantaba del camastro dorado-.

─ Bueno, la ocasión lo amerita-Me confesó, y se acercó rápido para abrazarme, fuertemente. No la podía soltar, no la quería soltar, ¡no la iba a soltar! Me he sentido tan solo y desamparado sin ella. Escuché como sollozaba en mi pecho, no lo negaré, quería acompañarla en su llanto. Nos separamos y besé sus manos, y su rostro, no recordaba ya el calor de sus abrazos. Me siento jodidamente dichoso.

─ ¿Una ocasión especial, Madre? No imaginas que tan feliz me siento de verte.

─ Claro, es algo muy especial. -Dijo, mientras aparecía un saco de un volumen no mayor que mi puño, de terciopelo fino negro, amarrado por una cinta dorada-. ¿No crees que falto a las reglas de Asgard en bano, o sí? Aunque tengo menos de diez minutos, hijo-.

─¿Menos de diez minutos? Que tristeza...-Tomé el saco miniatura, se sentía algo pesado, ¿Joyería? Cuando saqué lo que había dentro miré un anillo de oro, con esmeraldas incrustadas, bastante tomó una de mis manos con la delicadeza de una rosa, y lo deslizó cual anillo al dedo, válgase la redundancia.

¡Se ajusta al dedo!

─ Vaya, es hermoso, madre-Dije-. Y al parecer también mágico.

─ Es especial por sus secretos, querido. Feliz cumpleaños, mi amor-Exclamó, al tiempo que me abrazaba de nuevo.

─ ¿Mi cumpleaños? Lo había olvidado…- .- Te lo agradezco, es bellísimo.

Tal vez no estoy tan cuerdo.

─ No es nada, querido. Confío en que encontrarás sus secretos por tu propia cuenta- Ella me dedicó una sonrisa bellísima.

─ Cambia de tamaño según la medida de quien lo ocupe, ¿o no?

─ Vas rápido, como siempre...-De pronto ella se quedó pensativa, y continuó:- Tengo algo más que darte.

─ No tenías porqué molestarte

De nuevo, ella se había quedado callada. Parecía meditar las palabras, como el que quiere dar un aviso y no sabe cómo, ni qué o a quién. Entonces hizo aparecer paquete café de papel, atado con mecate.─ Es de parte de Thor.

─ ¿Thor? ¿Y no me deseó feliz cumpleaños? ¿Una vida próspera? ¿Qué cumpla muchos más?-Dije, derramando el veneno en mis palabra..

─ Dale una oportunidad, estoy segura que debió ser especial-Sé que debajo de esa voz serena y comprensiva, había algo de pena. Aunque si bien, sé que la pena era más por Thor y mi rotundo rechazo. ─ No es bueno que guardes tanto resentimiento.

─ Darle una oportunidad, ¿Cómo la que yo he tenido? ¿Algo así, Madre?

─ Una oportunidad, como la que yo te he dado. -Por fin tomé el paquete entre mis manos. Decidí abrirlo, sin romper su envoltorio, ¿Un libro?al parecer llevaba dentro una carta. Que original, hermano. La miré en silencio, puedo jurar que el aroma a almendra y miel de Thor se había impregnado en ese paquete, seguro lo guardó bajo alguna de sus capaz invernales. Y con eso, evidentem-ente, no me refiero a sus lonjas.

─ Un libro midgardiano y... ¿Un diario? ¿Qué? ¿Pretende que escriba mis aventuras como explorador? –pregunté sonriendo sarcástico-Me parece una burla, Madre.

─ Thor sabe amas leer como escribir. No pienses que de tratarse una burla, lo permitiría, Loki

¿Quién?

─ Bueno, no es como que tenga muchas cosas que hacer en esta jaula-. Le sonreí, ella rió. Se sujetó mi rostro en su mano izquierda, mientras la derecha acariciaba mi cabello. Y continuó:

─ ¿Ves? Tú, Loki, puedes sacar lo mejor de todo, mi pequeño.

Ah, yo soy Loki.

─Debo irme, hijo. Es casi media noche, ya deben buscarme.

─ De acuerdo. Te agradezco que hayas tomado el tiempo de acompañarme. Y recordarme la fecha.

─ Mi corazón... tú contarás conmigo por siempre. Aunque sea para cosas como recordar la fecha.- Dijo bromeando.

─ Gracias, Madre. Haces de esta pesadilla algo resistible. Espero verte de nuevo algún día, Madre-Dije, con una voz de cristal.

─ Así será, querido. Te amo-Algo dentro de mí se había roto.

─ Y yo a ti-.Y desapareció, como la bruma mañanera; dejándome con un sentimiento de pena y tristeza.

Al parecer, Madre no se había percatado que aquello que parecía una cómoda habitación no era más que ilusiones. Al menos no la hice sentir mal.

─Así que mágico, mi amigo.-Hablé al viento. Miré el anillo, aunque traté de recordarlo de alguna parte, solo se comparó con un sueño ¿hacía realidad los sueños? Porque de ser así, me largaré de aquí. ─ A ver que mandó el psicótico.

Jajaja, psicótico.

Metafísica. ¡Vaya, que buena idea darme un libro midgardiano, Thor! Soy tan partidario de los humanos, que lloraré-Exclamé, mientras me carcajeaba de lo cómico que soy. ─ Me siento tan solo.

Hasta ahí. Sé que es corto, pero así escribo. No me gustan los capítulos largos porque me enfadan al leerlos.

Recuerden que todo tiene su porqué, deben ser atentos a los detalles más pequeños :)

Gracias por los reviews y followers, además de los favorites :'), y visitas, no pensé tenerlas.

Prometo que el siguiente capítulo está más cerca de lo que imaginan.

Sin más que decir, les deseo una bonita noche. Adiós, babes.